27. Ok xeilitah [c]a ri e cay Loch rubi hun, Xet rubi rucam, [c]a chila
xeilitah vi xe Cucuhuyu [c,]ununhuyu, que cha [c]a ok xeilitah: Maqui
koh acamicah, at ahauh, xa kohikan a tem a [c]hacat; xecha, halal oc
quikan, xahuhun chi [c]habitun cu[c]aam; xe tzolih chipe, xquitzak chi
can hun ru tzuyil, qui tzara chiri xepax vi, quere[c]a xubinah vi huyu
Tzaktzuy, ri retal x[c]amvi Ahquehay, heri nabey qui tata qui mama
xeboco Ahquehayi. Yncheel ru[c]amic vue, quixcha, [c]ohe rubi huyu.
Xe[c]am vi ri [c]hakap chinamit, yxka[c]ahol, quere can kitzih he nabey
ka tata ka mama xoh boz vi xoh vinakir vi, oh Cakchiquel vinak.
Traducción
27. Entonces encontraron a los dos, Loch y Xet de nombre; los encontraron allí al pie de los montes Cucu y Tzunun. Estos dijeron al ser encontrados: "No nos mates, oh tú, señor nuestro; seremos los servidores de tu trono, de tu poder." Así dijeron, y entraron al punto como vasallos, cargando cada uno los arcos y los tambores. Siguiendo adelante, se emprendió la vuelta, y fueron estorbados por unas guías de calabaza, y quedaron enredados y dispersos. Por eso aquel lugar se llamó Tzaktzuy, y los Ahquehay lo tomaron como su señal, esto es, aquellos primeros padres y antepasados que engendraron a los Ahquehay. Por eso lo tomaron, se dice, y tal es el nombre del lugar. Escogieron una porción de la tribu, oh vosotros hijos míos, y en verdad así fue como nuestros primeros padres y antepasados nos engendraron y nos dieron el ser —a nosotros, el pueblo cakchiquel.