JUGAR · EL CIRCO DEL LENGUAJE · PROHIBIDO NO DIVERTIRSE  

El Circo del Lenguaje · sección semanal

El cadáver es quesito

El alimento de los roedores de palabras.

Hay frases que fueron poesía y murieron de éxito. «El corazón en la mano», «un mar de lágrimas», «frío que cala hasta los huesos»: alguna vez alguien las dijo por primera vez y el mundo se detuvo un segundo. Luego las dijimos todos, todos los días, hasta gastarlas. Hoy son lugares comunes: las partes muertas del idioma.

Pero en esta casa nada se tira. La carroña es abono: lo que el lenguaje echó a perder puede alimentar al lenguaje que viene. Este es el hermano roedor de nuestro Cadáver Exquisito —y aquí el cadáver no se vela: se muerde.

Cada semana la casa pone el quesito.
Los roedores hacen el resto.

La mecánica es simple: publicamos un lugar común —un trozo de lenguaje echado a perder— y te retamos a convertirlo en lenguaje vivo. Dale la vuelta, sácale filo, honra lo que la frase quiso decir antes de morir de repetición. Verso, estrofa, haiku, aforismo o prosa brevísima: lo que te pida el diente. Publicamos aquí las mejores reescrituras.

Quesito núm. 1 · semana del 1 de agosto de 2026

«El corazón en la mano»

Millones de corazones llevan siglos en millones de manos y ya nadie siente nada. ¿Qué hay ahí de veras —qué víscera, qué entrega, qué peligro— que la frase ya no alcanza a decir? Dilo tú, como nadie lo haya dicho.

🧀 Manda tu reescritura

A hola@poetosfera.com, con tu nombre o seudónimo. Hasta 10 líneas.

✶ Las piezas rescatadas ✶

El quesito está recién puesto y los primeros roedores apenas van llegando. Las reescrituras elegidas aparecerán aquí, con su semana y su firma. Vuelve pronto — o mejor: manda la tuya.
Las reglas de la ratonera. Se vale todo menos aburrir: verso, prosa breve, haiku, aforismo, hasta 10 líneas. Textos inéditos y propios. Al enviar tu reescritura autorizas su publicación en esta sala con el nombre o seudónimo que firmes; los derechos siguen siendo tuyos. La casa elige sin apelación y con cariño; no todas las piezas se publican, pero todas se leen. El quesito cambia cada semana; puedes morder también los anteriores — el archivo queda abierto.