29. Ok xilitah chi [c]a ri Cavek chiri xenima chah, Ximbal xu[c] rubi
huyu. Ok xa[c]axax [c]a ro[t]ebal cak corovach xe nima chah, ru halebal
ri cavek. Que cha [c]a ri [t]a[t]avitz Cactecauh: chinak tux ri, chinak
chi kucheeh, quecha. Ok xcha [c]a ri Loch, Xet: [c]o vikan, at ahval, ha
ti koquecah, xecha. Ox xquiz [c]a quikan; xa [c]a xu[c], cakquiy,
xabanbal xahab quikan, mani quikan xae ru ka xbachican quehay,
chee, x[c]ambex richin cakcorovach xe nima chah, ok xuya [c]arij chupam
xu[c] ri cak corovach, xcha [c]a ok xuya ri: At ahauh, maqui quin a
camicah. Chinak na [c]a catux, xucheex. Xcha[c]a: Xa xoh cachcan ruma
ahauh Qechee, xa oh acha[t] animal, oh Cavek, xakoti[c]en atitil,
a[t]ana abah, xecha [c]a ri ok xquiya quij, qui tata qui mama Caveki. He
cay chi achi Totunay ru bi hun, Xurcah ru bi hun chic, [c]oh quikan
Cavek Paoh ru bi, xeucheex [c]a ruma [t]a[t]avitz, at rucah nu chinamit
catux, [t]eka[c]uch, Ba[c]ahol, Cavek Cibakihay, qui xucheex, kitzih vi
chi at nu cha[t] nu nimal. Xavi [c]a xu cheex chic Ahquehay, chirih nu
chinamit cat ahilax vi, at rikan ka[c,]ak kibah catux, huruma ri mani
rikan, xere vi ri xu[c], x[c]ambex Cavek, que [c]a x[c,]akat vi chinamit
ri, que cha oher ka tata ka mama, yxka[c]ahol, xa maqui hemezta ytzih ha
e ahaua vi.
Traducción
29. En este tiempo encontraron a los Cavek bajo los grandes pinos, en el lugar llamado Ximbalxug. Oyeron el lamento de las palomas bajo los grandes pinos; el encantamiento de los Cavek. Gagavitz y Zactecauh dijeron: "¿Quién eres tú? ¿Qué es eso que oímos?" Entonces dijeron Loch y Xet: "Son nuestros vasallos, oh señor nuestro, ellos nos obedecen." Comenzaron a mostrar sus cargas; redes para pájaros, maguey, herramientas para hacer zapatos eran sus cargas —ninguna otra carga, pues sus casas eran de pieles y cueros de venado; de ahí que se llamaran Ahquehay. Luego llevaron las redes a los bosques; atraparon palomas en ellas bajo los grandes pinos, y trajeron muchas de esas palomas atrapadas en las redes, y dijeron: "Oh señor nuestro, no nos mates." "¿Quién eres tú?" se les preguntó. Respondieron: "Hemos sido arruinados por los hombres quichés, nosotros tu hermano, tu pariente, nosotros los Cavek; ellos han menguado su dignidad real." Así hablaron, y dieron muchos presentes, ellos, los padres y antepasados de los Cavek. Había dos héroes, Totunay el nombre de uno, Xurcah el del otro, los vasallos de Cavek Paoh; Gagavitz les dirigió la palabra: "Tú eres la cuarta de nuestras tribus: Gekaquch, Baqahol, Cavek y Cibakihay." Así les habló: "En verdad tú eres mi hermano, mi pariente." Así habló a los de Ahquehay: "Tú estás contado en mi tribu; tu vasallaje muestra que eres de nuestra antigua casa; ya no eres vasallo ni cargas la red. Los Cavek quedan recibidos y forman parte de nuestra tribu." Así hablaron antaño nuestros padres y antepasados, oh hijos míos, y no debemos olvidar las palabras de estos señores. La victoria de nuestros antepasados, después de que uno hubo muerto.