Alzaos del polvo inerte
Vencidos, no domados,
Cerniendo la melena
Como soberbio leon;
Alzaos, y ante los bustos
De hermanos degollados,
Levante un pueblo libre
Su alejado pabellon.
Si conservais alientos
Y sangre en vuestras venas,
El aire que os circunda
De fuego llenaré,
Y la dorada copa
Que el entusiasmo inspira,
Al silvo de las balas
Tranquilo os brindaré.
Mas si temblais cobardes,
En vez de altivos cantos
Viriles maldiciones
Levantará mi voz;
Y en vez de alzar la copa
Del génio de la patria,
Os lanzaré mi lira
Con ímpetu feroz.
Oid, que del poeta
Las voces son augustas,
Ya entonen la agonía
O el cántico triunfal
A su eco se levantan
Los pueblos oprimidos,
Y en pechos maldecidos
Esconden el puñal.
A su eco se alza el pueblo
Rompiendo sus cadenas,
Con brazos vigorosos
Mas duros que el metal,
Y si en la dura lucha
Dan vuelta las espaldas,
Vuelven, si dá la lira
De alarma la señal.
Un dia fué en la Grecia
Que en medio á la derrota
Los cantos de Tirteo
Se oyeron resonar,
Y revolviendo al punto
Los escuadrones rotos,
El lauro de victoria
Supieron rescatar.
Será que ya en el mundo
No exista el entusiasmo,
Ni acorran á la patria
Los hombres de esta edad?
¡Oh, no! los corazones
Sacudan ese pasmo,
Y asiendo de la espada
Gritemos: «¡Libertad!»
La libertad no ha muerto,
Y en la sangrienta arena
Donde se vé postrada
Su aliento no rindió:
De heridas traspasada,
Y en rojo humor teñida,
En sus convulsas manos
Nuestro laurel salvó.
Secad el triste lloro
Que baña las mejillas
Al sol de la esperanza
Que miro ya lucir,
Los pueblos no se salvan
Con infecundo llanto,
Sinó queriendo altivos
Ser libres ó morir.
Agrúpense los libres
Al pié de la bandera,
Que las legiones rotas
Aun hacen tremolar,
Y firmes, denodados,
Velando en la trinchera,
Como la sombra al cuerpo
La sigan sin cesar.
Al que á su puesto falte,
Al que la muerte tema,
Al que cobarde tiemble
¡Oprobios veces mil!
Los cascos de los potros
Que doman los valientes
Pisen esas cabezas
Sin nervio varonil.
Verán á los bandidos
Sus puertas derribando,
Violadas en su lecho
Las prendas de su amor,
Y en medio á la algazara
De torpes asesinos
Los cráneos de sus hijos
Colmados de licor!
Honor á los valientes
Que vibren el acero
Confiando en nuestra causa
Con grande corazon;
Y firmes como roca
La espada levantando,
De esclavos y tiranos
Detengan la invasion!
Honor al que en las filas
Peleando como bueno,
Consagre á sus hermanos
La vida en oblacion!
La palma del martirio
Circundará su frente,
Que de los hombres libres
Tendrá la bendicion!
El fuego y el acero
Llevamos en las manos,
Lidiemos con denuedo,
Caigamos con valor,
Y antes que ver la patria
Revuelta por el fango,
En pálidas cenizas
Salvemos el honor.
Luchad como valientes,
Porque do quier que vayais,
Como á traidores viles
El mundo escupirá;
Luchad, que defendemos
El último baluarte,
Donde salvar podremos
La gloria y el hogar.
¡Al arma! Al arma! Al arma!
Y el grito repetido
Haga vibrar las almas
Con súbita emocion,
Y en torno de la hoguera
Que brilla moribunda,
Encienda sus antorchas
Del pueblo la legion.
Arriba, ciudadanos,
Dando de ¡alarma! el grito
Alzad vuestra bandera,
Rodead el patrio altar,
Antes que el nuevo Atila
Pisando vuestras sienes
Os haga á latigazos
Del polvo levantar.
De frente, infantería!
La boca en el cartucho,
La cara al enemigo,
La mano en el fusil,
Soldados, adelante,
Rompamos esas filas:
Quien caiga será grande,
Quien huya será vil!
Valientes escuadrones
Que en ardorosos potros
Oís con lanza en ristre
Los ecos del clarin,
En cargas redobladas
Romped esas legiones,
Que alzan bandera roja
Del campo en el confin!
Tranquilos artilleros,
Al pié de la cureña,
Ardiente lanza-fuego
Tended sobre el cañon;
Y entre humo y entre sangre,
Y en nubes de metralla
Vomite cada bronce
Muertes y destruccion!
Prudentes timoneros
Que con membrudos brazos
Luchais contra las olas
Que agita el huracan,
Poned la proa al viento
Con ánimo esforzado,
Fijando el gobernalle
Con mano de tiran!
Alzad, de alarma al grito,
Vencidos, no domados,
Cerniendo la melena
Como soberbio leon;
Alzad y ante los bustos
De hermanos degollados,
Levante un pueblo libre
Su ajado pabellon.