Por las llanuras del Sud
Yacen do quier esparcidas
Las semillas bendecidas
Del árbol de libertad.
Con la sangre del martirio
Ha sido ese árbol regado:
Si sus ramas han cortado
El tronco intacto quedó.
Cuando en los campos del Sud
Clave su pendon la gloria,
Y el arcángel de victoria
Bata su palma inmortal,
Con potente lozanía
Brotarán esos raigones,
Y gigantes dimensiones
El árbol adquirirá.