REINA Si, mis húngaros valientes,
fue vuestro valor profundo,
con ser asombro del mundo,
ejemplo de extrañas gentes,
si en vosotros puede tanto
ley, justicia, ¿qué razón...?
LEÓNIDO Sosiega tu corazón
y pon riendas a tu llanto.
Atajarte quise ahora
por satisfacerte más,
y tú, Leonora, verás
si es constante quien te adora.
De mi mano has de gustar
que esta corona te dé;
que yo sólo la tomé
para podértela dar.
Quítase la corona y pónela a la INFANTA.
INFANTA Oblígame tanto el vella
de tu mano en esta parte,
que no te pago sin darte
a mi persona con ella.
Y tanto en mi pecho está,
esto, estimado por justo,
que daré licencia al gusto,
si mi madre me la da.
REINA No te la puedo negar.
Pues es justa, yo la doy.
DUQUE Y yo, hijos, tal estoy,
que casi pierdo el pesar...
LEÓNIDO Pues doy principio a esta gloria...
INFANTA Por hacer, sin fin, mi bien.
LEÓNIDO Y para dalle también,
alegre, a tan triste historia.