QUE ME ASISTÍA EN UNA ENFERMEDAD, SIENDO MI MÉDICO UN AMABLE FILÓSOFO
Mi médico, suaviza mis dolores
Hablándome de ciencia y poesía,
Como Platon el ático lo haría
Perteneciendo al gremio de doctores.
Tú en los remedios que haces, viertes flores
Que impregna la amistosa simpatía,
Y de tu mano brota noche y dia
Bálsamo aliviador de sinsabores.
Me hallo como el viagero que ha colgado
Su hamaca entre dos árboles floridos;
Que envuelto en un ambiente perfumado
Le acarician sus gajos estendidos;
Y que al fin se aletarga blandamente
Y hojas y flores caen sobre su frente.