Le souvenir, présent céleste
Ombre des biens que l'on n'a plus,
Est encore un plaisir qui reste
Après tous ceux qu'on a perdus.
Comte L. Ph. de Ségur.
¡Pálidos sueños que en la mente mía
Vivís aún con vuestro triste halago!
¡Dulces encantos que el amor un día
Me prometió con lánguida armonía
Entre el susurro del ambiente vago!
¡Tiernos suspiros de soñada gloria
Que mi intranquilo pecho aún estremecen!
¡Pobres fragmentos de pasada historia,
Que al venir á posarse en mi memoria
Dolores y pesar sólo me ofrecen!
¡Auras divinas de murmurio leve
Que al desplegar sus perfumadas alas,
Me vienen á brindar su halago breve;
Mas luego el soplo del dolor aleve
Desgarra impío tan brillantes galas!
¡Ecos del alma que en afán doliente
Remedan sin cesar dulce quimera!
¡Áureos celajes que en mi mustia frente
Dejaron una huella tan ardiente
Como es ardiente la ilusión primera!
¡Flores marchitas que en mi acerbo llanto
De sus hojas aún guardo el perfume!
¡Triste recuerdo de fugaz encanto,
Que mi existencia condenó al quebranto
Y poco á poco mi valor consume!
¡Albas visiones que al influjo blando
De mi pasión febril miré tan bellas!
¡Ráfagas de oro que al pasar besando
El éter de zafir, iban marcando
Áureo camino de sin par estrellas!
¡Puros fulgores de la tenue aurora
Que alumbraron fugaces mi ventura!
¡Vagos rumores que al gemir ahora,
Aun me encantá su acento y me enamora,
Sabiendo que es mentida su ternura!
¡Sombras que vagan cuando á mi alma asiste
De la dicha un destello que no alcanza!
¿Por qué el bien que se llora y ya no existe
Deja un pesar al corazón, tan triste,
Como es triste un amor sin esperanza?.........
¡Ay! no lo sé; pero fulgor ó sombra,
Aura ó suspiro, tempestad ó calma,
Ensueño ó flor, ó ráfaga que asombra,
Son los recuerdos que mi labio nombra,
Y que serán de mi existencia el alma.