En el silencio de la noche umbría
En un templo secreto, á solas Dido,
Quemaba incienso á su infeliz marido,
Muerto á traicion en un aciago dia.
La reina en el altar agua vertia
Que en sangre se trocó, y oyó un gemido,
Y oyó una voz, que en tono dolorido
Terrible la llamaba y le decia:
"Sígueme, esposa infiel, conmigo vente
"A una tierra lejana y muy oscura:
"Muy lejana del ruido de la gente."
Entonces Dido llena de pavura,
Sin sentido cayó sobre su frente,
Y en sangre se empapó su vestidura.