Postrada de mortal melancolía
La hermosa Fedra, y harta de amargura,
Mirando despreciada su ternura,
A su amable nodriza le decia:
"Salgámonos al campo, amiga mia,
"Correr quisiera por la selva oscura,
"Y quisiera llorar en su espesura,
"Y allí ocultar mi llanto y agonía.
"Quítame esta guirnalda impertinente,
"Que me pesan sus flores y sus hojas,
"Y quítame este velo de la frente.
"Tal vez de mi delirio te sonrojas;
"Mas soy tan infeliz como inocente:
"Ten madre compasion de mis congojas."