81. Va[c]a quibi cahaual nimak achije: Herech, Ta[t]unun, Xhu[c,]uy,
Eventec, Acacot, Camachal qui bi. Kitzih [c]i yatak cal qui [c]ahol, ri
hutok [c]hob, chi ahpopo. Mani chi[c]a x[c]uluben ahauh cuma ok xecam,
tok xoquebex [c]a cochoch ahpopo ruma achiha, xe[c]iz cam ahpopo cuma
achiha.[TN-19] maqui ruchi ahauh; tan [c]a [c]oh ahauh chuvi tinamit
Panpetak; cani [c]a rachcamic ahauh xrah ux cuma achiha: ru[c]in navipe
qui chij ru[c]ahol ahauh xcoquebeh rochoch ahauh Panpetak; cani [c]a
xelahpe ahauh [c]ikab chique achiha. Quere[c]a xtzolih vi achiha ri
Xahil ah popo, xeyaar chi camic; [c]ate[c]a ok xelah ahauh chique
achiha, xutzihobeh ru xit ru puvak; xu ya[c]a cahauarem cah popol
achiha, xuyacan [t]a[t]al tepeval chique achiha: ruyo[t] ru [c]ux ahauh
Quere[c]a x[c]am vi ahauarem [t]a[t]al, cuma achiha ri humah chi ama[t],
tok xya ri oxlahuh chi ahpop chi varabal, chu chij ama[t], xa nimak
achij ki ru xe [c]haoh, ok xchup [t]a[t]al [c]iche ki vi ru chi can
ahauh [c]ikab. Tok x[c]am [t]a[t]al chi ama[t] oher, yx ka [c]ahol; cani
ru vach ahauh xux, [c]a hunam chivi naek [c]a ru vach oxlahu [c]hob chi
ahlabal chiri, ok xvar [c]haoh chirih ahauh ruma [c]eche vinak, [c]a
nakah ok [c]a tutzin [c]haoh, ok xtiquer chic chiquih ka mama.
Traducción
81. Estos son los nombres de los del servicio real: Herech, Tagunun, Xhutzuy, Eventec, Azacot, Camachal. Entonces se reunieron todo el pueblo y las cabezas de las tribus. Su gente no se reunió en torno al rey para no ser muerta, y las casas de los señores fueron invadidas por el pueblo y los señores fueron muertos por el pueblo; no por orden del rey, pues el rey estaba entonces en la aldea de Panpetak. El populacho quiso allí matar también al rey. Pero las órdenes de sus hijos prevalecieron en la casa real de Panpetak. El rey Qikab se humilló ante el pueblo. Por eso el pueblo comenzó de nuevo a matar a los de la casa de Xahil. De nuevo el rey se humilló ante el pueblo, tratando de aplacarlo con sus piedras preciosas y metales. Entregó al pueblo el poder de los señores y dividió con ellos sus derechos reales. El corazón del rey Qikab quedó magullado por sus hijos Tatayac y Ah Itza, por lo que habían hecho. Por eso la gloria real pereció a manos de la gente de todas las clases, y las trece divisiones y los poderes que tenían fueron entregados, y la gloria de los quichés se extinguió en la revuelta contra las órdenes del rey Qikab. Entonces pereció la antigua gloria de la nación, oh vosotros hijos míos; pues desde entonces el pueblo actuó, y el rey es hecho tal por el pueblo. En verdad tuvieron entonces lástima del rey, pues habiendo obtenido el poder las trece tribus, la contienda de los quichés terminó; pero cuando estaba cerca de su fin, estalló de pronto de nuevo entre nuestros padres. Sigue otra revuelta.