80. He [c]a cay ru [c]ahol ahauh tan que [t]a[t]ar. Tatayac rubi hun, Ah
Ytza rubi hunchic; Chituy, Quehnay qui bi cay chic, xavi e qui [c]ahol
ahaua: he [c]a xe rach qui chiih [c]eche vinak ri, xtiho naek [c]a
chirichin ahauh cuma ru [c]ahol xax maqui chi vi [c]a xeruya ri hitol
qui; e pokon xeruna ri tzukul richin; quere[c]a xbe vi chirih ahauh ri
cuma ru [c]ahol. Xax ru[c]in vi [c]a ticako vi quivach chire qui tata,
ri Tatayac Ah ytza, quibi, xax quihi[t]uh rahauarem ahauh, xquirayih
tzih [c]eche vinak chiquih nimak achij tzukul richin ahauh; xe[c]iz cam
conohel ru nabey tzukul richin ahauh.
Traducción
80. Los dos hijos del rey ya se habían distinguido. Tatayac era el nombre de uno, Ah Itza el nombre del otro. Chituy y Quehnay eran los dos hijos de estos príncipes. Estos tomaron el partido de los quichés, y el rey quedó así opuesto a sus propios hijos, que incitaban a la gente a no pagar sus deudas, irritada ya por causa de su sujeción; y así vino a estar el rey contra sus propios hijos. Así Tatayac y Ahitza se opusieron a su padre, pues codiciaban el poder real, y deseaban las piedras preciosas, los metales, los esclavos y la gente de su padre. En este tiempo hubo un consejo de los quichés contra los guerreros que mantenía el rey, y comenzaron a dar muerte a todos los de primer rango en el servicio real.