64. Tok xe apon chi[c]a e ka mama chiri chuvi tinamit O[c]hal, xelo[t]ox
mahaok ti pax Akahal vinak: [c]a ruqaam ok ri ronohel, xa [c]a ki
rupaxic Akahal vinak. Ok xtole can ri tinamit O[c]hal, xa me[t]enalah
huyu, xrokah ta[t]ah, ok xapon ral ru[c]ahol ahauh Y[c]halcan Xepakay;
chuvi vi te xe ynup, xa maloh yc, xa chom, xa car xu raih. Xa naak [c]a
ruyon vinak xapon chiri ta[t]ah, xa[c]axrah qui hi[c,]ah qui [c]ahol
ahauh, xa ruma cachihilal, xax rah y[c]o qui [t]a[t]al chiqui vi qui
tata, quere [c]a xerah cam vi cuma ahaua ri. Xa [c]a hun a[t]a xeel qui
xquicot Akahal vinak, tok xeka apon ri qui [c]ahol ahaua ta[t]ah.
Quere[c]a tok xhacho ri Akahal vinak ri, tok xtole [c]a can ri tinamit
O[c]hal, rachpetic [c]a Akahal vinak ri ka mama, ok xla[t]abex chic ri
Caki[c]ahol, Nim cakah pec.
Traducción
64. Nuestros antepasados llegaron entonces al pueblo de Ochal. Se hicieron querer de los akahales, y fundaron allí cuatro pueblos. La nación akahal no había estado dividida antes; pero en aquel tiempo todos hicieron elección y escogieron efectuar una división de la nación. Fue en este tiempo cuando abandonaron el pueblo de Ochal, que estaba en la tierra caliente, y buscaron el llano de las tierras altas, cuando los hijos de Ychalcan vinieron a Xepakay Sentados en las raíces, bajo la sombra de una ceiba, comieron chile, y tuvieron mariscos y pescado, a su gusto. Entonces la gente del lugar, subiendo al llano, quiso ahorcar a los hijos del rey por su temeridad; pues aspiraban a superar la grandeza de su padre, y por esa razón los jefes deseaban su muerte. Pero estos príncipes, atacando de noche, derrotaron a la gente en Panah, en Chiholom y en Xepakay, bajo la ceiba. Los akahales se alegraron de la llegada de los príncipes al llano. A consecuencia de este suceso, los akahales se separaron, y dejaron el pueblo de Ochal, y acompañaron a nuestros antepasados, y se establecieron en Zakiqahol y Nimcakahpec. Aquí escribiré