135. Ah[c,]alam Hunahpu ru vakak al, he [c]a xecolotah chic ri he oxi ka
tata ruma [c]hac; [c]aoh ok, ok [c]a [c]hutik konohel cu[c]in ok xoh
canah, xka [c,]et [c]a ronohel ri yavabil, ix nu[c]ahol; ha [c]a ri rubi
ka tit; nabey rixhayil ahauh Huny[t], Chuvy[c,]ut ru bi xo[t]ohauh, he
oxi xerelah, ha ri ka tata, he[c]a ri ru tata Don Pedro Solis, mani [c]a
ru [c]ahol rij Tohin: xcam [c]ari xo[t]ohauh Chuvy [c,]ut, xoc chipe
xo[t]ohauh X[t]eka[c]uch A[c,]iquinahay, ha quite rahpop achi [c,]ian
Balam, xa e cay ral.
Traducción
135. Ahtzalam Hunahpu era el sexto hijo. Se salvó de la peste con nuestros otros tres antepasados. En cuanto a nosotros, éramos entonces niños pequeños, y todos escapamos, y vimos toda la pestilencia, oh hijos míos. Estos son los nombres de nuestras antepasadas: la primera esposa del rey Hunyg fue la reina Chuvytzut; tuvo tres hijos: nuestro padre, el padre de don Pedro Solis, y Tohin, que no dejó hijos. Muerta la reina Chuvytzut, la reina Xgekaqueh, la mujer Ahtziquinahay, tomó su lugar. Fue la madre del Consejero Tzian Balam, y estos fueron sus dos hijos.