Soñé que al suave impulso del ambiente
Luchaba yo con mi dolor á solas,
Y al acaso flotaba entre las olas
Al ronco tumbo de la mar hirviente.
Que entonces de tu voz oí la ardiente,
Dulce expresión en tiernas barcarolas;
Tu frente circundaban aureolas
Del fuego de la gloria indeficiente.
Por tus trovas de amores fascinada,
Á tus brazos llegué cuando amoroso
Tu labio un paraíso me ofrecía.
Uní mi alma á la tuya apasionada;
Diste en mi frente un ósculo fogoso.........
¡Todo fué una ilusión del alma mía!