Ha estado usted en reuniones
De gentes acomodadas;
En bailes, en tamaladas,
Conciertos, comelitones,
¡Y perdió las ilusiones,
Y ya no más quiere ir!......
El por qué voy á decir,
Aunque esto no es un proceso......
Mas...... justamente por eso
Ayúdeme usté á sentir.
Vió usted á varias “pollitas”
De familias distinguidas,
Tocando el piano, instruídas,
Elegantes y bonitas;
Con toilettes tan exquisitas,
Que no hubo más que pedir;
Pero llegó á descubrir
Que niñas tan hechiceras,
Son crüeles..... altaneras......
Ayúdeme usté á sentir.
Que en grupos ó corrillitos,
Sólo de novios platican;
Que cuanto miran critican
Con insolencia y á gritos.....
¡Benditos padres!.... ¡benditos!....
Que olvidando el porvenir,
No cuidan de introducir
En aquellos corazones
De la moral las lecciones
Y.... ayúdeme usté á sentir!
No es nada más la instrucción
La que hace á una niña buena;
Lo que de virtud la llena
Es la fina educación.
Ella forma el corazón
Obligándolo á latir
Por el continuo sufrir
Del enfermo, el desgraciado.....
¡Mas no las han educado,
Y.... ayúdeme usté á sentir!....
Vió también jamonas finas,
Que aun se conservan hermosas;
Pero tontas, orgullosas,
Y con lenguas viperinas.....
Flores con muchas espinas
Que nadie quiso admitir,
Y.... quedáronse á vestir
Al buen ladrón y otros santos.....
Por eso hieren á tantos.....
Y.... ayúdeme usté á sentir!....
Hubo pollos entumidos,
A cartujos semejantes,
Que de la reunión distantes,
Estaban casi dormidos.
Otros bruscos, atrevidos,
En continuo ir y venir,
Que no quiero describir;
Porque estos medio salvajes
Son hijos de personajes......
Y...... ayúdeme usté á sentir!
No faltaron cotorrones;
De estos tipos hubo varios;
Unos, ricos, millonarios,
Otros, pobres, camaleones.
Mas todos con pretensiones,
Y procurando lucir
Ya su lujo en el vestir,
Ya su gracia irresistible......
Y es todo esto tan risible
Que...... ayúdeme usté á sentir!
Y tanto, tanto ha encontrado,
Que tuvo usted mil razones
En perder las ilusiones
Y quedarse fastidiado.
Pero un mal tan arraigado
¿Quién pudiera corregir?
Deje las cosas venir,
Debemos ser indulgentes......
Mas...... los yerros de las gentes,
¡Ayúdeme usté á sentir!