Al principio, el amor es un espejo,
Do la coqueta busca su reflejo
Llena de vanidad:
Mas tarde al corazon dá grata calma
É inoculando la virtud en el alma
La impregna en castidad:
Y luego es un abismo en que la mano
Un borde de que asirse busca en vano,
Y resbalan los piés:
Como sucede al niño, que inocente,
Se contempla y se baña en una fuente,
Y se ahoga despues!