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Vital Aza · Modernismo

La viuda del zurrador — 02 — Escena IV

español

CARLOS Lucía del alma mía,
tierno capullo de rosa,
azucena primorosa
que nace al trotar el día;
arroyo de mis rumores,
estrellado firmamento
que tienes en el aliento
el aroma de mil flores;
limpio lucero esplendente,
mariposa entristecida
que lloras agua florida
que aromatiza el ambiente,
¿por qué te nublas, mi sol,
ante el que humilde me postro?
¿Por qué se tiñe tu rostro
de misterioso arrebol?

LUCÍA ¡Un presentimiento negro
respecto al doctor sentí!

CARLOS ¡Qué! ¿Ya ha llegado?

LUCÍA ¡Ay de mí!
¡Ya no volverá!

CARLOS (Me alegro.)

LUCÍA ¡Siento que no esté a mi lado!

CARLOS (Con voz ronca.)
¡También lo siento, Lucía!

LUCÍA ¡Hoy tienes la voz sombría!

CARLOS Es que estoy acatarrado.
Y además veo, mi bien,
que estás triste, ¿y quién resiste
tu tristeza? ¡Al verte triste
me pongo triste también!
(Le lleva trágicamente al proscenio.)

¿Ves el cielo trasparente?
¿Ves la luna en el ocaso?
¿Ves las aves a su paso?
¿Ves la azucena inocente?
¿Ves del lago el limpio tul?
¿Ves la veloz golondrina?
¿Ves la empañada neblina?
¿Ves el firmamento azul?
¿Ves el rojo sol dorado?...

LUCÍA ¡Cómo ver ni azul ni rojo,
si soy tuerta de este ojo
y tengo este otro tapado!

CARLOS ¡Es verdad! ¡Qué bruto soy!

LUCÍA ¡Grandes son mis desventuras!
¡Tres años viviendo a oscuras
sin saber por dónde voy!
Y además tengo un deseo...

CARLOS ¡Di qué deseas, Lucía!

LUCÍA ¡Ay, que no sé todavía
si eres guapo o si eres feo!

CARLOS ¿Y eso te da tan mal rato?
Pues si eso es lo que deseas,
para que a ciegas me veas
te voy a hacer mi retrato.
Mi estatura es regular
y bizarra mi apostura,
es flexible mi cintura,
gracioso el modo de andar;
es rosada mi mejilla,
mis ojos son muy rasgados,
son mis cabellos rizados
y uso en la cara patillas;
tengo la frente espaciosa,
son mis labios de coral,
mi sonrisa angelical
y mi nariz primorosa.
Y después de todo esto,
te digo, mi bien amado,
que si es que de algo he pecado,
he pecado... de modesto.

LUCÍA ¿Es posible? ¡Qué alegría!
¿Conque eres guapo? ¡Oh, placer!
¡Pero yo quisiera ver!...

CARLOS Pues no lo quieras, Lucía.
Así te evitas mil sustos
y siempre feliz serás.
La vista no sirve más
que para darnos disgustos.
¡La oscuridad es la calma!
¿Pues dónde hay mayor ventura
que en eterna noche oscura
andar y romperse el alma?
¡La luz al pecho asesina!
¡No hay momentos más felices
que al romperse las narices
al revolver de una esquina!

LUCÍA ¡Mi Lorenzo!

CARLOS (Se abrazan.)
¡Bien querido!

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Autor
Vital Aza (1851–1912) · Wikidata Q7936725
Título
La viuda del zurrador — 02 — Escena IV
Lengua
español
Época
Modernismo
Sala
La Biblioteca
Identificador
ws-es-la-viuda-del-zurrador-02-escena-iv--vital-aza-b2c02b
Cita recomendada
Vital Aza, «La viuda del zurrador — 02 — Escena IV», Poetósfera, poetosfera.com/p/ws-es-la-viuda-del-zurrador-02-escena-iv--vital-aza-b2c02b.html

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