Abeja, qué sabes tú,
toda de miel y oro antiguo?
¿Qué sabes, abeja helénica?
—Sé de Píndaro.
—León de hedionda melena,
meditabundo león,
¿sabes de Hércules acaso...?
—Sí. Y de Job.
—Víbora, mágica víbora,
entre el sándalo y el loto
¿has adorado a Cleopatra?
—Y a Petronio...
—Rosa, que en la cortesana
fuiste sobre seda azul,
¿Amabas a Magdalena?...
—Y a Jesús...
—Tijera que destrozaste
de Sansón la cabellera,
¿te atraía a ti Sansón?
—No. Su hembra...
—A quién amáis,—alba blanca
lino, espuma, flor de lís,
estrellas puras, ¿a Abel?
—A Caín.
—Aguila que eres la Historia,
¿dónde vas a hacer tu nido?
¿A los picos de la Gloria?...
—Sí. ¡En los montes del olvido!