¡Oh Pastor que has perdido
Al que tu pecho adora!
Llora, llora,
Y deja dolorido
En lágrimas deshecho
El rostro, el corazon, el alma, el pecho.
Si el arrepentimiento
Tu corazon oprime,
Gime, gime;
Lastime tu lamento
Y doloroso anhelo
A la tierra, á la mar, al aire, al cielo.
Si de suerte mejoras,
Las lágrimas te valgan:
Salgan, salgan
Todas las que atesoras;
Aneguen tus pesares
Los rios, los arroyos, fuentes, mares,
Y pues tu pena rara
Lágrimas solo borran,
Corran, corran,
Y dejen en tu cara
Y en todas tus facciones
Señales, rayas, surcos, impresiones.
Y si á dar tiernas voces
El duro mal te excita,
Grita, grita,
Y tus penas atroces
Oigan, y tus querellas,
Los luceros, el sol, luna y estrellas.
El curso ya empezado
Tus lágrimas no acaben:
Laven, laven
La mancha del pecado,
Hasta que estés glorioso
Limpio, resplandeciente, puro, hermoso.