Canta la alondra cuando el sol divisa
Para calmar la pena que la acosa,
Y entre el ramaje la torcaz llorosa
Arrulla tierna, á su pasión, sumisa.
Al dulce halago de la mansa brisa
Se agita la pintada mariposa,
Y el néctar liba de la blanca rosa
Que guarda entre su cáliz indecisa.
Sólo yo triste en mi penar llorando
Con mi desdicha y mi dolor me pierdo,
Y el erial de mi vida iré cruzando
Sin dejar ni una huella ni un recuerdo;
Pues la ilusión de mi alma más querida
Entre sombras la miro ya perdida.