Entre sus dedos la gentil María,
Tal vez por distracción,
Con maldad inconsciente fué estrujando
Las hojas de una flor.
T cual la noble víctima que cae
Otorgando al verdugo su perdón,
La flor entre sus dedos fué dejando
Aroma embriagador.
Después, el viento, de la pobre rosa
Las hojas dispersé,