Pescador enamorado,
Al escuchar tu querella
Deploro tu mala estrella
Mas no te podré seguir, i
Que aquí en mi cabana humilde i
Existe mi madre anciana j
Y estando á su fin cercana I
No he de hacerla sucumbir. i
A esa mujer cariñosa i
Que sólo mi bien procura
Lanzarla en la sepultura
Resiste mi corazón. !
I
j MANUELA VILLARÁN 271
I Jamás ! j jamás ! yo no puedo
Romper los más tiernos lazos
Para arrojarme en tus brazos
Á impulsos de una pasión.
Renuncia, pescador mío,
Al amor que así te inflama
Cuya ardiente y voraz llama
También mi pecho abrasó ;
Y si renunciar no puedes,
Si olvidarme es imposible
Á mis ruegos sé sensible
Hazte pastor como yo.
Vente á la vida campestre ;
Serás feliz á mi lado
Y esa. íé que me has jurado
Repite al pie del altar ;
Que el ángel de los amores
A vuestro cariño santo
Le dará todo el encanto
Que se pueda ambicionar.
Cuando á orillas del arroyo
Un árbol nos preste sombra
Y en florida y verde alfombra
Hablemos de nuestro amor,
272 POETISAS AMERICANAS
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Cruzarán las avecillas,
Cantarán los ruiseñores
i Darán perfume las flores
Para su nuevo pastor.
Y aunque usurpaste el cariño
Á mis mansos corderinos,
Siempre humildes y sencillos
Acariciarte querrán ;
Y viéndonos así unidos
Alegres pasar las horas,
Todas las demás pastoras
Mi ventura envidiarán.