Y conozco un albergue allá en la loma
Que desciende al nivel del Uruguay,
Donde las plantas de silvestre aroma,
Se abrazan con las ramas del yatay.
Pláceme allí vivir : el alma mía
Necesita expansión y soledad :
; Ay ! lejos ya del mundo y su alegría,
Mil veces más dichoso, así sería,
Mi amante corazón !
! Que allí... á la puerta de mi pobre choza,
I Bajo la sombra de la verde palma,
Rodeada de mis hijas, cariñosa,
Cual del labriego la feliz esposa.
Te esperaría yo !
17.
298 POETISAS AMERICANAS
Que allí... bajo silvestre enredadera,
Formando leda bóveda de flores.
Veríamos la pálida viajera,
Como un globo de nácar á la esfera
Bañar de tenue luz.
Y otras veces, surcando en la barquilla
El azulado cauce del arroyo,
Reclinada tu sien en mi rodilla,
Tu sien besara, donde el genio brilla,
Y asi fuera feliz !
Y allá en la noche... cuando todo expira..
Cuando las olas y las selvas callan,
Yo pulsaría mi amorosa lira :
Y en esa soledad, que al alma inspira,
Sonara mi cantar.
¡ Quiero aire, quiero luz y un sol fulgente.
Silencio y soledad y alegres campos
Y alzando allí mi pudorosa frente,
Cantara el fuego de mi amor ardiente,
Que solo sé yo amar !
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