37. Ok xtiquer [c]a ru camicaxic ri Tol[c]om, xvikitah na, xoc na ru
cauh, [c]ate [c]aok xrip ru[t]a chuvach chee lama x[c]ak vi. Ok xtiquer
xtiquer [c]a ru[c]akic; maqui [c]a hari [c]haa tel pa [c]am, xahari
nahtik cimah chee x[c]akbex chuvi huyu [c]akba[c,]ulu x[c]akvi xbe na
qui [c]haa conohel. [c]ate ok xbe ru [c]ha ri kamama [t]a[t]avitz, cani
xi[c]o chupam huyu hari Chee [c,]ulu rubi, xu[c]akbeh Tol[c]om: [c]aha
xcamican he [c]ari conohel ahlabal, halatak oc qui [c]ha, xoc chinaht
xqui [c]ak vi. Quere ri vinak ok xcam [c]iy ru qui[c]el xel chirih che
lama: ok xpeh [c]a x[c]iz cipax chuvach ronohel vuk ama[t] ahlabal,
xquiyax, x[c]atohix rucamic haok x[t]ahar ri uchum, ti[c]o huhun huna,
xati ban vaim u[c]aam, xa que [c]habin a[c]uala xa tunay chic ru
yxka[c]ahol. Quere[c]a xka[c]am viki ri ru[c]in Co[c,]il Tukuche ruma
tata ka mama oh Cakchiquel vinak, mani [c]hacat ahinak vi ru [t]ih
ralaxic e oher ka mama.
Traducción
37. Entonces comenzó la ejecución de Tolgom. Se engalanó y entró de pronto. Sus brazos fueron extendidos delante de un árbol, para ser asaeteado. Todos los guerreros comenzaron una danza, mientras Tolgom comenzaba su canto. Aún danzaban cuando comenzaron a disparar sus flechas. Pero ni una de las flechas llegó a la cuerda; porque estaba lejos el árbol donde le disparaban, en el cerro Qakbatzulu, donde le dispararon y donde cayeron todas las flechas. Al fin fue disparada la flecha de nuestro antepasado Gagavitz. Pasó veloz sobre el lugar llamado Cheetzulu, y atravesó a Tolgom. Todos los guerreros lo mataron entonces, atravesándolo unas flechas de cerca y otras de lejos. Muerto así el hombre, un gran chorro de sangre brotó detrás del árbol. Su cuerpo fue cortado en pedazos y repartido entre todas las siete aldeas. Este don y este sacrificio de su muerte fueron lo que fundó la fiesta del (mes) Uchum. En aquella fiesta todos eran iguales; había comida y bebida; niños pequeños eran muertos asaeteados, adornadas sus cabezas con flores de saúco, como su sustituto, como si fueran Tolgom, según dicen nuestros padres de antaño, oh hijos míos. De esta manera obtuvimos poder con los zotziles tukuchés, por saber y ciencia oculta, por poder y majestad; así nuestros padres y antepasados, nosotros los cakchiqueles, alzamos la cabeza sobre otros, y nuestros antepasados no abajaron su gloria ni su nacimiento.