TEATRÓSFERA · EL TEXTO CUANDO ENTRA EN ESCENA  

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Manuel Bretón de los Herreros

Los tres ramilletes

1 jornadas · 7 personajes · 976 versos

Modo

Acto único

(Personas: JUANA; DON NARCISO; DON RAMÓN; EL CAPITÁN; EL BOTICARIO; UN QUÍDAM; PASCUAL.)

(La escena es en Madrid.)

(Sala con dos puertas á la derecha del actor: la mas inmediata al proscenio es la que da á la antesala. A la izquierda un balcón. En el foro mesa con recado de escribir, libros, periódicos, etc. En medio del tablado un velador con el servicio necesario para un almuerzo.)

ESCENA PRIMERA

(DON RAMÓN, PASCUAL.)

(Pascual introduce á Don Ramón, ij en seguida acaba de arreglar el velador.)

Don Ramón

¡Tan temprano, y no está en casa!

Pascual

No, señor. Cierto negocio
muy urgente... Me lia encargado
decir á usted que muy pronto
volverá; que disimule...

Don Ramón

¿Así abusa de mi estómago?
Me cita para almorzar
¡y se larga!... Oyes; supongo
que ya está listo el almuerzo.

Pascual

Sí, señor.

Don Ramón

  Pues juro y voto
que si pasan diez minutos
y no vuelve, almuerzo solo
y le doy capote. — Apuesto
á que es asunto amoroso
el que le ocupa.

Pascual

  No sé.
Le trajeron hace poco
un billete perfumado...

Don Ramón

¿No lo digo? Es el demonio
el tal Narciso.

Pascual

  La letra
del sobre, ó yo me equivoco,
ó era de mujer.

Don Ramón

  Sin duda.

Pascual

Y estampada en lacre rojo
yí también una corona
sobre un escudo ostrogodo.

Don Ramón

¡Pues! (Será alguna marquesa
que ya pasó del otoño.)

Pascual

Si usted me da su permiso
voy... Ahí tiene usted periódicos.

Don Ramón

Anda con Dios.

ESCENA II

(DON RAMÓN.)

Don Ramón

(Acercándose A la mesa.) Es tan fatuo
que vendrá dándose tono
con su conquista... ¡Hola! versos...
(Tomando de la mesa un papel.) Serán insulsos y flojos
como todos los que escribe.
(Leyendo.) «Madrigal.» — Lo leeré: es corto.
«Rosa, Jacinta y Violante —
¡delicioso cautiverio! —
se dividen el imperio
de mi corazón amante.
  Sobran dos;
que en esfera tan sucinta
¿cómo lian de caber ¡ay dios!
Violante, Rosa y Jacinta?
Si á una quiero, dos me increpan.
Templa su llama amorosa,
ó dame, ciprina Diosa,
un corazón donde quepan
Jacinta, Violante y Rosa.» —
¡Pobre mozo si las tres
se abalanzan como lobos
á su corazón! El diantre
son los alumnos de Apolo.
Esto me hace recordar
aquellos versos famosos
que el bueno del padre Isla
puso en su compendio histórico.
Son del alma pedazos
los hijos, cuando no son embarazos,
y á su reino Fernando con destrozos
por tres pedazos suyos le hizo trozos.
(Suena dentro una campanilla.) Rosa, Jacinta y Violante...
El madrigal es curioso.

ESCENA III

(DON NARCISO, DON RAMÓN.)

Don Narciso

(Antes de entrar.)
Sírvenos pronto, Pascual.

Don Ramón

Ya está aquí.

(Deja el madrigal sobre la mesa y sale al encuentro de don Narciso.)

Don Narciso

  ¡Ramón!

Don Ramón

  ¡Narciso!

Don Narciso

Perdóname; un compromiso
inesperado, casual...

Don Ramón

¡Cruel, á almorzar me llamas
y solo entre Raco y Ceres
me abandonas!

Don Narciso

  ¡Ah!...

Don Ramón

  Como eres
el coquito de las damas...

Don Narciso

¿Yo? No digas eso. ¡Ba!...

Don Ramón

Niega que vienes de ver
á alguna linda mujer.

Don Narciso

Mujer... ¡pche!... Linda... quizá.

ESCENA IV

(DON NARCISO, DON RAMÓN, PASCUAL.)

(Pascual entra y principia á servir el almuerzo, asistiendo unas veces á la mesa y otras entrando y saliendo con platos etc.)

Don Ramón

¡Taimado!... (Simple!)

Don Narciso

  ¡Ay Ramón!
Sentémonos...

Don Ramón

  ¡Buena pieza!

Don Narciso

Ya que me haces la fineza
de aceptar mi colación.

(Se sientan y principian á servirse.)

Don Ramón

No merecía un desprecio
la bella que hoy entra en turno.
Señora de alto coturno...

Don Narciso

(('.orno sobresaltado.)
¡Ah! ¿Te lo ha dicho ese necio?

Don Ramón

No ha nombrado á la persona.

Don Narciso

¡Respiro!

Pascual

  (No sé quién es.)

Don Ramón

Me habló de una carta... pues,
y de un sello con corona.

Don Narciso

¡Hum!

Pascual

  Lo dije sin malicia...

Don Ramón

Cierto: Yo le he sonsacado...
Pascual es un fiel criado:
hagámosle esta justicia.

Don Narciso

( Bajando la voz.)
Pues bien: sí; cierta señora
de gerarquía muy alta...
(A Pascual y éste se retira.) Ahora no nos hace falta. —
Delira por mí; me adora.

Don Ramón

¡Bravo, amigo! Eres el hombre
de la dicha. Una marquesa
sin duda...

Don Narciso

  Algo mas: ¡duquesa!

Don Ramón

¡Oh!... ¿Y no me dirás su nombre?

Don Narciso

Es casada v fiel amante,
no debo arriesgar su fama.

Don Ramón

Pues yo apuesto á que se llama
Rosa, Jacinta ó Violante.

Don Narciso

¿Leiste mi madrigal,
según eso? Una bicoca...

Don Ramón

Lo leí para hacer boca.

Don Narciso

¿Qué te parece?

Don Ramón

  Tal cual...
¿He acertado? ¿Cuál es
la de la cita amorosa?
¿Violante, Jacinta ó Rosa?

Don Narciso

No; ninguna de las tres.

Don Ramón

Pues por mi cuenta son ya
cuatro las damas que tienes.

Don Narciso

¡Bá!...

Don Ramón

  Te doy mil parabienes.
No tiene mas un bajá.

Don Narciso

No. Yo hago la córte á varias,
mas con fortuna distinta.
Violante, Rosa y Jacinta
pueden ser imaginarias.
La mente á veces engendra
un ser ideal. Después
el vate le llama Inés,
Beatriz, ó Melisendra.
¿Quién puede con tanto lastre?
Ahora estoy de moda, sí,
y basta vestirme á mí
para hacer fortuna un sastre.
(Acariciándose la cara.) Tengo un regular anverso,
no me falta don de gentes
y hago frases elocuentes
así en prosa como en verso.
Tal vez con mis ojos causo
dulce y grata sensación
en mas de una reunión
que me acoge con aplauso.
Más de una linda coqueta
á mis rivales dá celos
flechándome los gemelos
cuando asisto á la luneta.
Por algo, sin que te asombres
de triunfos que no me engrien,
las mujeres me sonríen
y me detestan los hombres.
En fin, quizá, con espanto
de maridos y tutores,
soy venturoso en amores...
pero no tanto, ¡oh!... no tanto.

Don Ramón

(¿Hay mueble mas indigesto?)
Tu te rebajas...

Don Narciso

  No, á fé;
yo...

Don Ramón

  El mérito siempre fué
cuanto mayor mas modesto.
(. Suénala campanilla.) ¿Con que damas.,, de capricho
son las tres del madrigal?

Don Narciso

¡Fuerte empeño de... Sí tal.

Don Ramón

Sé franco.

Don Narciso

(En tono de quien vá á revelar un secreto y se
reprime.)
  Em... Lo dicho dicho.

Pascual

(Entrando.) Ahi en la antesala espera
una moza...

Don Ramón

  ¿Otra en la red?

Don Narciso

¿Quién...

Pascual

  Pregunta por usted:
es una ramilletera.

Don Ramón

¿También tú gastas amores
con mozuelas de esa laya?

Don Narciso

¿Yo? ¡Ba! Dile que se vaya.
Yo no necesito flores.

Don Ramón

¿Es guapa?

Pascual

  Como una perla.

Don Ramón

¿Por qué despedirla así?

Don Narciso

¿Qué tiene que hacer aquí...

Don Ramón

Nada perdemos con verla.
Tampoco yo tengo afan
por flores, mas me pudiera
gustar la ramilletera.
Dile que entre.

(Pascual hace ademan de llamar desde la puerta.)

Don Narciso

  ¡Oh! ¿qué dirán!

ESCENA V

(DON NARCISO, DON RAMÓN, JUANA.)

Don Ramón

( Viendo asomar á Juana.)
Hola! no es de mal trapío.

Juana

Alabado sea Dios.

Don Ramón

Que cria tan buenas mozas.
Acércate. Escomo un sol.

Juana

¡Vaya!.. Aunque ustedes perdonen,
señores, ¿quién de los dos
es el señor don Narciso
Amorós?

Don Ramón

  Este.

Don Narciso

(Con gravedad.)
  Yo soy.
¿Qué hay?

Juana

  Vengo con un recado
para usted! pero... el señor...
No sé si debo...

Don Ramón

  ¡Oiga! ¿estorbo?

Juana

Quizá...

Don Ramón

  ¿Sí? Pues no me voy.

Don Narciso

Te juro que no la be visto
en mi vida.

Don Ramón

  Auto en favor.
Puesto que ese prédio rústico
no es de tu jurisdicción,
y solo te comunicas
con las personas de pró,
deja algo para los pobres.

Juana

Escuche usted; yo no estoy
tan de sobra en este mundo...

Don Ramón

Sí; ya tendrás tu gachón.

Juana

Y muchito que lo tengo,
pero como manda Dios,
que aquí donde usté me vé
tengo caliá y honor.

Don Ramón

¿Quién lo duda? Pero es lástima...

Don Narciso

(En voz baja.)
No gastes conversación
con ella.

Don Ramón

  Sí tal; es chusca.

Don Narciso

Te vá á plantar una coz.

Don Ramón

Siéntate y almorzarás
con nosotros.

Don Narciso

(En voz baja.)
¡Hum!... qué horror!...

Juana

Gracias. Para mí ya es tarde.
Ya hay tres horas de relé
que hice yo esa deligencia.

Don Ramón

Será tu novio peón
de albañil, picapedrero,
ó sastre álo sumo...

Juana

  No,
que es carpintero de oficio.

Don Ramón

Siempre es oficio ramplón...

Juana

No, señor, sino muy noble,
que en Relen lo practicó
el esposo de la madre
del Divino Redentor.

Don Ramón

¡Qué donaire!— Sin embargo,
no merece en mi opinión
tal tesoro...

Juana

  Usted ¿qué sabe?

Don Ramón

Será grosero y atroz
un marido acostumbrado
al escoplo y al formon.

Juana

Será loque usted quisiere,
pero asi le quiero yo.

Don Ramón

Bien se sacude!

Don Narciso

( Con displicencia.)
  ¡Oh!...

Don Ramón

  No obstante,
con un poco de ambición
tú podrías aspirar
á alguna cosa mejor.

Juana

¡Bá! bá! todo eso es parola.

Don Ramón

Si quieres, corre desde hoy
tu fortuna por mi cuenta.

Juana

Dice el refrán español:
cada oveja...

Don Ramón

  ¿Entre virutas
se ha de ajar tan linda flor?

Juana

¡Dale! Cuidados agenos...
decetra.

Don Narciso

  Tiene razón.

Juana

(A don Narciso.)
¿Recibe usté el recadito,
ó me marcho y no lo doy?

Don Narciso

Sí, acaba.

Juana

  Estando en mi puesto,
que lo tengo en un rincón
de lo que filé Soleá
y ahora en la calle de Espoz,
se llegó á mí una señora
blanca como un requesón,
rubia como unas candelas,
y linda que es un primor;
escogió este ramillete
(Saca ano de rosas que ocultaba con el delantal.)
y solió un napoleón,
y dándome bien las señas
dijo con cierto rubor:
llévaselo de mi parte
á don Narciso Amorós.

(Don Narciso toma el ramillete.)

Don Ramón

¡Otra conquista!

Don Narciso

  No atino...

Don Ramón

Ni Pizarro ni Colon...

Juana

Se iba ya sin decir mas,
pero yo, alzando la voz,
¿de parte de quién? la dije,
y entonces me respondió:
solo con ver ese ramo
le dirá su discreción
el nombre de quien lo envía.

Don Ramón

¡Rosa!

Don Narciso

  ¡Es posible!... Yo estoy
absorto.

Juana

  Y pues queda ya
cumplida mi comisión,
con su licencia de ustedes;
buen provechito y adiós.

ESCENA VI

(DON NARCISO, DON RAMÓN.)

Don Narciso

Aventura mas estraña...

Don Ramón

¡No reprimas tu placer!

Don Narciso

(Llamando.)
¡Pascual!

Don Ramón

  Triunfa y goza.

Don Narciso

(A Pascual que entra.)
  A ver
si nos sirves el champaña.

(Pascual destapa una botella, llena las copas y se retira.)

Don Ramón

¿Luego el madrigal no es farsa?
¿Luego es cierta tu fortuna...
al menos en cuanto á una
de las tres de la comparsa?

Don Narciso

Casualidad... yo...

Don Ramón

  ¡Mal vicho!...
¿A qué viene esa pamema?
Éste ramo es un emblema:
la portadora lo ha dicho.
Rositas de Alejandría,
y aquello de...

Don Narciso

  ¡Qué aprensión!

Don Ramón

«Le dirá su discreción
el nombre de quien lo envia...»

Don Narciso

Aunque eso me compromete,
yo...

Don Ramón

  ¡Vaya!...

Don Narciso

  ¡Es terrible cosa!...
Puede ser una mi Rosa
y otra la del ramillete.

Don Ramón

Narciso, ya tu modestia
afectada me fastidia.
¿Temes excitar mi envidia,
ó me tienes por un bestia?

Don Narciso

Modestia...

Don Ramón

  ¡Sí, vive Dios!

Don Narciso

Afectada..,

Don Ramón

  Empalagosa,
pues negándome una Rosa
te regodeas con dos.

Don Narciso

Ramón, tu mordacidad
á todo aplica su salsa.
Si niego, modestia falsa;
si confieso, vanidad.
Tenga yo un amor ó varios,
ponga el rostro alegre ó sério,
en todo encuentras misterio,
de todo haces comentarios.
Veo tu intención proterva
de sonsacar mis secretos,
pero es de amantes discretos
guardar prudente reserva.
Otros sus altos trofeos
de Lauras, Nises ó Julias
ostenten en las tertulias,
decanten en los paseos.
Yo no daré en esa gracia,
que me parece muy triste.
Mi amor siempre se reviste
de un poco de diplomacia.
Entre pues ó no esa bella
en mi amante repertorio,
basta de interrogatorio
y apuremos la botella.

(Llena las copas.)

Don Ramón

Y ¿á quién brindaré esta copa?
A tu preclara duquesa...

Don Narciso

;Pche!...

Don Ramón

  ¿A la Rosita...

Don Narciso

  Sí; á esa.

Don Ramón

(No lo hay mas tonto en Europa.)
(Suena la campanilla.) Brindo pues con fé sincera
por tu Rosa.

Don Narciso

  Y yo por tí.
(j Beben.)
(Viendo entrar á Pascual.) ¿Qué hay?

ESCENA VII

(DON NARCISO, DON RAMÓN, PASCUAL.)

Pascual

  Otra vez está aquí
Juana la ramilletera.

Don Ramón

¿Otro ramillete?

Don Narciso

  ¡Eli! no.

Don Ramón

Dila que entre.

(Váse Pascual.)

Don Narciso

  ¡Olí! me molesta...

Don Ramón

¿Si vendrá por la respuesta
del recado que te dio?

ESCENA VIII

(DON NARCISO, DON RAMÓN, JUANA.)

Juana

Ya me tiene usté de vuelta,
caballerilo galante.

Don Ramón

¿Hablas conmigo, alma mia?

Juana

No: con el otro. Es el diantre
este señor don Narciso.

Don Narciso

¿Cómo!...

Juana

  Hoy reza el almenaque
que sus queridas me tengan
todo el dia haciendo viajes.

Don Ramón

¿Qué escucho!...

Juana

  Tanto mejor
si es causa de que yo gane
un peso por cada ramo,
que en ley de verdá no vale
cuatro cuartos.

Don Ramón

  A ver...

Juana

  ¡Quieto!
que es precisé decir antes
mi relación. Pues, señor,
no halda llegado casi
al puesto cuando una moza,
que se cubria el semblante
con el velo, pero guapa,
si es la cara como el talle,
me dijo con una voz
que sonaba á cosa de ángel:
toma este duro, muchacha,
si con él te doy bastante
por un ramo de violetas,
(Lo saca de debajo del delantal y lo entrega don Narciso.) y llévalo de mi parte
á don Narciso Amorós;
¿entiendes? Vive en la calle... —
Ya sé, ya sé, respondí,
y acordándome del lance
pasado no pregunté
el nombre de la comadre;
mas como comercio en flores
entiendo ya su lenguaje,
y dije para mi sayo:
¿violetas le envia? ¡Zape!
O yo no entiendo el intríngulis,
ó ella se llama Violante.

ESCENA IX

(DON NARCISO, DON RAMÓN.)

Don Ramón

¡Narciso!

Don Narciso

  ¡Ay Ramón!...

Don Ramón

  ¡Narciso!...
Esto ya pica en historia.

Don Narciso

¡Ay!...

Don Ramón

í Llenando las copas.)
  Rrindemos á tn gloria:
¿eli?

Don Narciso

  Vaya, será preciso.

(Beben.)

Don Ramón

¿Dii ’ás también que es casual
esta otra aventura?

Don Narciso

  ¡Oh Dios!...

Don Ramón

Yra están en campaña dos
de las tres del madrigal.
O pruébame en dos palabras
que, segundo Pigmalion,
sabes dar animación
á las figuras que labras,
ó confiésame...

Don Narciso

( Levantándose y también don Ramón.)
  Si, amigo;
en el garlito me cojes,
y ya es fuerza... ¡No te enojes!...
Voy á ser franco contigo.

Don Ramón

¡Vaya en gracia!

Don Narciso

  In vino vérilas,
dice el refrán. — Sí, confieso
que son de carne y de hueso
mis tres ninfas beneméritas.
Mi Rosa es rosa de veras;
fresca, rubia, vivaracha..,
¡Qué encantadora muchacha!...
¡Y diez y ocho primaveras!

Don Ramón

(¡Trasto!...) ¡Bien, amigo! ¡Albricias!

Don Narciso

Mas ¡ay! un marido atroz,
natural de Badajoz,
me usurpa ¡oh Dios! sus caricias.

Don Ramón

Lo manda así el catecismo.

Don Narciso

Pero es cosa que horripila...

Don Ramón

Pues.

Don Narciso

  Y eso ya no se estila.

Don Ramón

Ya; en parte...

Don Narciso

  Es mucho egoismo.

Don Ramón

¿Y cómo se llama ese hombre?

Don Narciso

Don León Fuenterrabía,
capitán de artillería,
tan fiero como su nombre. —
Menos niña la Violante,
pues ya cumplió veinte y cuatro,
tiene un brio que idolatro
y una gracia exorbitante.
Es morena, ojos de fuego...
muy gitana... Es de Jaén.

Don Ramón

¿También casada?

Don Narciso

  ¡Ay! también.
Yo soy partícipe lego.

Don Ramón

También será el propietario
algún indomable potro...

Don Narciso

¡Oh! es mas temible que el otro.

(Suena la campanilla.)

Don Ramón

¿Mas temible?

Don Narciso

  ¡Es boticario! —
Jacinta, y lleno el guarismo..

ESCENA X

(DON NARCISO, DON RAMÓN, PASCUAL.)

Pascual

El señor don Celedonio...

Don Narciso

¡Ah!...

Don Ramón

  ¿Qué hombre es ese?

Don Narciso

  El demonio: —
mi casero, que es lo mismo. —
Di que no estoy...

Pascual

  Es en valde.
Le oye á usted...

Don Narciso

  ¡Hombre silvestre!

Don Ramón

¿Le debes mucho?

Don Narciso

  Un semestre.
No se irá sin que lo salde.

Don Ramón

Quizá se avenga el casero
á cobrar en madrigales.

Don Narciso

¡Bá! él no daria seis reales
por todo el Parnaso entero.
Y si no aflojo el bolsillo
me va á poner en un brete...
(A Pascual, mostrando la puerta mas próxima al foro.) Que entre en aquel gabinete
por la puerta del pasillo.

ESCENA XI

(DON NARCISO, DON RAMÓN.)

Don Narciso

Ese venenoso escuerzo
no se apiadará de mí
si vé los restos alli
de nuestro suntuoso almuerzo. —
Yo siento dejarte solo...

Don Ramón

Por mi....

Don Narciso

  ¡Oh suerte cejijunta!
¡Siempre á la cuarta pregunta
los pobres hijos de Apolo!

(Entra en el gabinete y cierra la puerta.)

ESCENA XII

(DON RAMÓN.)

Don Ramón

Lleve por Dios su penuria
ya que es feliz en amores.
A bien que si está en efecto
en estrechas relaciones
con una duquesa, puede
que ella le saque de pobre. —
Mas las otras... ¿Es posible
que tantos triunfos coronen
sus sienes... ¡Eli! ¿porqué no?
Es bien parecido, joven,
sabe bailar la redora,
se perfuma los bigotes,
sabe descifrar un rebus,
y en los versos que compone
con retruécanos deslumbra
á los talentos mediocres.
Mujeres superficiales
hay de sobra en esta corte
que se paguen... Sin embargo,
esos dos ramos de flores
que han venido tan á tiempo
á ser estribillo ó mole
del madrigal; recibir
dos finezas tan acordes
de dos mujeres distintas,
y no ser Lauras ni Clóris,
sino Rosas y Violantes;
vaciar en el mismo molde
sus ideas amatorias
todas las damas de ese hombre...
No es natural; no es posible.
(Suena la campanilla.) ¿Tiene acaso algún resorte
mágico para moverlas
del lado que se le antoje?

ESCENA XIII

(DON RAMÓN, JUANA.)

Juana

(Con un ramillete en la mano.)
Deo gracias.

Don Ramón

  ¡Ah, estás aquí!

(Se confirman mis temores.)

Juana

Don Narciso...

Don Ramón

  Está ocupado.

Juana

Le traigo...

Don Ramón

  Sí. (Este es el golpe
de gracia.) El tercer ramito...
¡Era vo!

Juana

  Es de jacintos dobles.
Se lo envía una señora...

Don Ramón

No hay que preguntar su nombr
Jacinta.

Juana

  Es claro. Además,
al decirme á quien y adonde
debía llevar el ramo
me dijo la dama noble...

Don Ramón

¿Qué?

Juana

  Le dirás que te envía
la tocaya de estas llores.

Don Ramón

Sí; va Narciso esperaba...

Juana

¿Cómo!... Pues...

Don Ramón

  No te sonrojes
Somos íntimos amigos...
Ya lo has visto; y tan conformes
en ideas... (¡Ah, magnífica
es la que me ocurre!) Oyes;
¿querrás hacerme un recado,
(Dándole un doblon.) mediante...

Juana

(Tomándolo.) Con mil amores.

Don Ramón

Rien.

(Va d la mesa que está junto al lienzo del foro, se sienta y escribe.)

Juana

  Todo lo que no sea
hacer á mi amado Jorje
alguna mala partida...

Don Ramón

Pronto acabo estos renglones.
Espera un poco.
(Mirando A la puerta del gabinete.) (Dios quiera que no salga y se malogre mi designio.) (Sigue escribiendo.)

Juana

(Recreándose con la moneda.)
  ¡Cuatro duros!
Hoy sí que saco el escote.

Don Ramón

Por si acaso...
  (Llamando á Juana.) ¡Cliit!... (Juana se acerca.)
  Si sientes
mover aquel picaporte,
salte á fuera de puntillas...

Juana

Bien está.
(Se retira otra vez y don Ramón continúa escribiendo.) (Son el demontre los lechuguinos. Los dos andan, ó yo soy muy torpe, tras de engañarse uno á otro; pero á mí ¿qué?... Ora por nobis.)

Don Ramón

(Levantándose con la carta que acaba de cerrar.)
Lleva esta carta volando.
Las señas van en el sobre.

Juana

¡Toma! Si no sé de letras!

Don Ramón

A don Casimiro Gómez...

Juana

Bien.
  Vive muy cerca: calle
de la Cruz, número doce,
cuarto principal.

Juana

  ¿Y el ramo?

Don Ramón

Venga.

Juana

( Yendo á dársele.)
  Ya han pagado el porte...

Don Ramón

( Como variando de pensamiento.)
No. Vuelve luego con él;
pero hasta que yo me asome
al balcón con un pañuelo
en la mano estáte inmóvil
en la calle.

Juana

  Así lo haré.
Y ¿qué mas?..

Don Ramón

  Nada.

Juana

  Ahur.

Don Ramón

  Corre.

ESCENA XIV

(DON RAMÓN.)

Don Ramón

¡Hola, el supuesto, el presunto
Lovelace de Castilla,
que forja damas por junto
sin tener ni una en la villa!...
¡Y convidarme ex-profeso
para burlarse de mí!
Como el ratón con el queso
quería atraparme asi. —
X buho un momento á fé mía
en que me dejó confuso;
¡con tal perfección hacía
el papel que se propuso!
¡Qué ufano estará el pobre hombre
con su fina diplomacia!
Pues, por vida de mi nombre,
no lo ha de contar por gracia.
Veremos cómo sostiene
el imprevisto chubasco
que... Siento pasos. Y7 a viene.
Sonado vá á ser el chasco.

ESCENA XV

(DON NARCISO, DON RAMÓN.)

Don Narciso

¡Hombre inexorable, impío!

Don Ramón

En verdad que lia estado posma.
Pero tú habrás empleado
las galas de la oratoria
para persuadirle...

Don Narciso

  ¡Inútil
empeño! Ni las lisonjas
ni las súplicas le vencen.
Armado de un auto en forma
para embargarme los muebles
si no aflojaba la bolsa,
fuerza ha sido transigir;
y dicha ha sido y no poca
para mí que haya aceptado
á buena cuenta dos onzas.
¿Qué iba á ser de mí, Dios mió,
si no desarmo su cólera?

Don Ramón

Comprendo. Un hombre abrumado
de conquistas amatorias
tendrá citas en su casa...

Don Narciso

¡Figúrate tú!... Me agobian.
Si aquel tigre me dejase
sin butacas, sin alfombra,
sin...

Don Ramón

  ¡Terrible compromiso!

Don Narciso

Y hoy que espero dos neófitas,..

Don Ramón

¿De veras?

Don Narciso

  Sí, las dos niñas
de los ramilletes.

Don Ramón

  ¡Oiga!

Don Narciso

Me acaba de remitir
un billete cada prójima...
La una vendrá á las cuatro
y al anochecer la otra.

Don Ramón

Pues si aciertan á venir
las dos á una misma hora...

Don Narciso

¡Fuerte conflicto seria!
Solo entre Jacinta y Rosa...

Don Ramón

¿Eli? No. Entre Rosa y Violante
dirás.

Don Narciso

  ¿Quién no se equivoca
con tantas como uno lleva
al retortero...

Don Ramón

  La’ hermosa
Jacinta no lia dado aun
señal de vida.

Don Narciso

  No importa.
¡Yá verás tú lo que tarda!
Me lo anuncia una zozobra
interior...

Don Ramón

  ¡Eli! no te apures.
Si dos, ó las tres, te acosan
á un tiempo, cuenta conmigo...

(Suena la campanilla.)

Don Narciso

¿Qué te decia yo ahora?
La campanilla ha sonado.
Apuesto cualquier cosa...

ESCENA XVI

(DON NARCISO, DON RAMÓN, PASCUAL.)

Pascual

Don León Fuen térra bía...

Don Narciso

¿Cómo!...

Don Ramón

  El capitán!

Don Narciso

  ¡Es droga!
¡El capitán..,

ESCENA XVII

(DON NARCISO, DON RAMÓN, EL CAPITÁN.)

El Capitán

  Servidor.

Don Ramón

( Á don Narciso en voz baja.)
Pues no gasta ceremonias.

El Capitán

(A don Narciso.),
Se sorprende usted de verme;
¿eh? ¡Por vida de mil bombas!!..

Don Narciso

Caballero... Yo... (¿Qué es esto?)

El Capitán

No siempre rueda la bola
á gusto del individuo.
Soñaba usted con la gloria
y se halla con el infierno.
¡Voto á...

Don Narciso

  (Pesada es la broma.)

El Capitán

No era el esperado yo,
sino otra linda persona;
¿eh? ¡Sangre! ¡Fuego! ¡Exterminio!
¿No sabe usted que las rosas
tienen espinas?

Don Narciso

  No ignoro...

El Capitán

¡Por el alma de Mahoma!...
¿Ahora se hace usted el sueco?
¿Se juega así con la honra?
¡Aleve! ¡Haber seducido
¿aquella casta paloma...

Don Narciso

Si yo... (¿Qué diré? ¿Qué haré?)

El Capitán

¡Rrrum!...

Don Ramón

  (La risa me retoza.)

El Capitán

Ñola mato, porque es débil;
pero la tendré á la sombra
mucho tiempo. — En cuanto á usted,
señor mió, si blasona
de ser tan fuerte en la lid
como diestro en hacer coplas,
ya sabe usted de qué modo
terminan estas historias
entre caballeros.

Don Narciso

  Yo...
(¿Por qué me armará camorra
este hombre?... O se está burlando
de mí, ó á tontas y á locas...)

Don Ramón

Capaz será de llevar
adelante la tramoya
por vanidad.

Don Narciso

  (No: antes mártir
que confesor.)

El Capitán

  ¡Hola, hola!
¿Cavila usted? ¿Hay... medrana?

Don Narciso

No tal: á mí no me asombran
los fanfarrones.

El Capitán

  Pues bien;
hora, armas, sitio... ¡Ponzoña!...

Don Narciso

Dentro de veinte minutos;
canal abajo, pistola.

El Capitán

¿Padrino?

Don Ramón

  Yo.

El Capitán

  Con el mió
iré á la puerta de Atocha.

Don Narciso

Convenido.

El Capitán

  ¡Ira de Dios!
He de beber gota á gota,
inicuo rival...

Don Narciso

  Veremos...

El Capitán

(Dos botellas de Borgoña.)

ESCENA XVIII

(DON NARCISO, DON RAMÓN.)

Don Narciso

¡Qué fatalidad la mia!
La Rosa que me solaza
¡ay! no viene, y la reemplaza...

Don Ramón

¡Don León Fuenterrabía!

Don Narciso

Ya no dudarás, oh amigo...

Don Ramón

¿Cómo dudar si te abona
todo un marido...

Don Narciso

  ¡En persona!

Don Ramón

¿Quién desmiente á ese testigo?
Pero ¡batirte!.

Don Narciso

  ¡Es tan bella!...
Si de un balazo le tumbo,
tanto mejor; si sucumbo,
¡qué dicha morir por ella!

Don Ramón

¿Dicha llamas tú...

(Suena la campanilla.)

Don Narciso

  Sin duda.

Don Ramón

(Es incorregible.) El paso
es tremendo. — En todo caso
mejor es dejarla viuda.

ESCENA XIX

(DON NARCISO, DON RAMÓN, EL BOTICARIO.)

Pascual

(Dentro.) Deje usted,..

El Boticario

  ¡Quite el gaznápiro!...
(Entrando.) Salud... ¡Una mesa opípara!...
¿Celebra usted, hombre pérfido,
el oprobio de su víctima?

Don Narciso

¿Quién entra con tal estrépito
en mi casa...

El Boticario

  ¡Oh suerte mísera!
No me conoces, adúltero,
porque en mi ausencia una picara
consorte te hizo mi apéndice
con ciega pasión ilícita.
¿Quién me hubiera dicho ¡Oh númenes!
mientras por Yepes y Ontígola
andaba yo tan solícito
buscando yerbas febrífugas,
que seduciendo á mi cónyuge
con los cantos de tu cítara,
para mí la dulce tórtola
se trocase en una vívora!

Don Ramón

(Aparte con don Narciso.) ¡Violante!

Don Narciso

  ¡Yo estoy atónito!

El Boticario

¿Qué mas hiciera Calígula?

Don Narciso

Se engaña usted. Otro cómplice...

El Boticario

No. Oculto desde la víspera
en Madrid, hoy entro súbito
encasa, y prueba no equívoca
me han dado de vueslros crímenes
un madrigal y una epístola.
¡Oh Violante! Iluso y crédulo
te di confianza omnímoda...
¡y de Madrid me haces fábula,
mujer pecadora y frívola1
Mas desfogaré mi cólera
en mi rival, en mi antípoda...

Don Ramón

(A media voz.)
¡Otro duelo!...

El Boticario

  ¡A muerte!

Don Ramón

  Es lástima...

Don Narciso

Pero, hombre, yo... (Santa Brígida!
¿Quién es el duende maléfico
que...)

El Boticario

  Mas el arma mortífera,
que á esta cuestión ponga término
no será pistola horrísona,
ni agudo estoque; no. ¡Cáspita!
de eso no entiendo una sílaba,
y no he de exponerme estúpido
a que una mano sacrilega
ó me desbarate el tímpano
ó me atraviese las visceras.

Don Ramón

Pues ¿cómo...

El Boticario

( Sacando una cajilci de cartón.)
  Aquí traigo un recipe...
En esta caja hay dos píldoras
que, aunque al parecer idénticas,
la una es mortal, la otra... insípida.
(/I don Ramón abriendo la caja.) Usted dará á cada prójimo
una de estas dos partículas:
á quien le locó el arsénico
pronto lo dirán los síntomas;
al que se libre del tósigo
válgale san Pedro Ad vincula,
y al que muera de la pócima
que le recen una antífona.

Don Narciso

¡Voto á bríos, hombre ridículo...

El Boticario

¿Cómo! Yo...

Don Ramón

  ¿Reparto?

Don Narciso

(Dando un manotón á la caja, que cae al suelo.)
  Tíralas
con doscientos...

El Boticario

  ¡Voto al chápiro
que...

Don Narciso

  Boticario de quínola,
tome usted la puerta, ¡rápido!
(Amenazándole.) ó le rompo una mandíbula.

Don Ramón

¡Narciso!

El Boticario

  ¡Hum!...

Don Narciso

  Estoy frenético.

El Boticario

¿Hay leyes en la Península,
señor?... ¡Invade mi tálamo
y menosprecia mi química!...
Bien; cedo á la fuerza bárbara,
pero ¡ay de tí! que es fatídica
la saña de un farmacéutico
destilada en una jicara.
¡Infeliz! prepara el túmulo,
porque, lo juro con íntima
convicción, te veré exánime
antes que entre la canícula.

ESCENA XX

(DON NARCISO, DON RAMÓN.)

Don Ramón

Es donoso el boticario.
(Riéndose.) Já, já... Es ente original.
¿No te ries?

Don Narciso

  No, que estoy
para darme a Barrabás.
Uno tras otro... ¡Por vida...

Don Narciso

Sí; es mucha casualidad.

Don Ramón

¡Ramón! alguno me vende;
alguno me quiere mal.

Don Ramón

Bien puede ser que una intriga...
¡Oyes, si te venderán
ellas mismas...

Don Narciso

  No, ninguna
de ellas seria capaz
de semejante traición.

Don Ramón

Con todo...

Don Narciso

  ¡Dale! No hay tal.
¡Cuando yo lo digo!...

Don Ramón

  Bueno.
(Si no existen, claro está.)

Don Narciso

Pero estoy desesperado,
porque esto no es natural.

(Oyese la campanilla.)

Don Ramón

En efecto, que ellas vengan
á casa de su galan,
pase; pero ¡ellos también
colarse sin mas ni mas!...

Don Narciso

¡Oh!

Don Ramón

  ¡Picardía!... Para ellos
no se ha escrito el madrigal.

ESCENA XXI

(DON NARCISO, DON RAMÓN, PASCUAL.)

Pascual

Un señor...

Don Narciso

  ¿Eh? Vamos, esto
ya no se puede aguantar.

Don Ramón

¿Otro marido?

Don Narciso

  Otro diablo.

Don Ramón

El duque tal vez...

Pascual

  No: ¡quiá!
su aspecto...

Don Narciso

  Sea quien fuere,
no recibo á nadie: ¿estás?

Pascual

Ya le he dicho que está usted
ocupado...

Don Narciso

  ¿Y no se vá?

Pascual

No, señor: me ha respondido
con la mayor humildad,
esperaré... y se ha sentado.
Parece moro de paz.

Don Ramón

Es forzoso recibirle...

Don Narciso

¡Otra escena!... Basta ya...

Don Ramón

Si no la tienes aquí,
la tendrás en el portal,
y es peor.

Don Narciso

  Bien; ¡acabemos!
(Váse Pascual.) (Estoy sudando alquitrán.)

ESCENA XXII

(DON NARCISO, DON RAMÓN, UN QUÍDAM.)

Un Quídam

(naciendo muchas cortesías.)
Caballeros, beso á ustedes...
Sentiría incomodar.

Don Ramón

Nada de eso.

Un Quídam

  ¿El caballero
don Narciso Ainorós...

Don Narciso

(Con sequedad.)
¿Qué liay?

Un Quídam

  Venia á pedir á usted...

Don Narciso

¿Eli? ¿Qué?

Un Quídam

  Un favor especial..

Don Narciso

Disimule usted; no estoy
para gracias.

Don Ramón

(En voz baja.)
  ¡Hombre!

Un Quídam

  ¡Bá!
No puedo creer que un joven
de cuya amabilidad
se hace lenguas todo el mundo
solo se quiera estrellar
conmigo.

Don Narciso

  Usted se equivoca:
yo no soy amable.

Un Quídam

  ¡Ay!...
demasiado. Que lo diga
si no, mi cara mitad.

Don Ramón

¿No lo dije?

Don Narciso

  ¡Caballero!

Un Quídam

No se altere usted. Quizá
piensa que vengo á retarle
con desesperado afan...
No, señor; yo soy filósofo.
Si nací en signo fatal,
paciencia; á muchos aflige
la misma calamidad.

Don Ramón

(Aparte con don Narciso.) ¡Estoica resignación!

Don Narciso

Rúes mira; me irrita mas
que el grotesco boticario
y el furioso capitán.

Un Quídam

Estas cosas tanto tienen
de dulce como de agraz
para el hombre que las mire
como se deben mirar.
¡Qué diablo!... Si prescindimos
un poco del qué dirán,
como tantos ciudadanos
de esta heroica capital,
los tres seremos dichosos:
ella con su dulce imán,
usted con su prenda amada
y yo con mi libertad.
Para eso no es necesario
acudir á un tribunal,
adonde envie taquígrafos
algún diario procaz
que á mi costa se provean
ele sabroso materia!.
¡Nada! Que se instale aquí
mi mujer....

Don Narciso

  ¡Quite usté allá!...

Don Ramón

Tiene razón.

Un Quídam

  Pues es claro.
Ya vé usted: no es regular
que á usted le dé el corazón
y que á mí me coma el pan.
Lo dicho: desde mañana
usted me la mantendrá.

Don Narciso

¡Pues me gusta la llaneza!...
¿Quién es este hombre inmoral?

Un Quídam

¡Ay! no lo sé todavia —
Pero usted me lo dirá.

Don Narciso

¡Cómo!... Usted se está burlando...

Un Quídam

Le digo á usted la verdad.
Yo soy una de las victimas
que usté con fiera crueldad,
hijo mimado de Yenus,
inmola en su sacro altar;
mas de todo punto ignoro
mi nombre y mi calidad,

Don Narciso

¿Sabe usted que estoy ya frito...

Don Ramón

(Con sonrisa maligna.)
No consta en el madrigal.

(Se acerca al balcón j; hace señas con el pañuelo.)

Don Narciso

¿Eh? (También Ramón... Sospecho...)

Un Quídam

Sí; yo soy una entidad
incógnita, un acertijo
en figura corporal,
un... quídam; v humanamente
no me puedo empadronar,
con riesgo de que me prenda
por vago la autoridad,
mientras usted no me diga
que soy... fulano de tal.

Don Ramón

Por Dios, sácale de dudas.

Don Narciso

Lo que yo le he de sacar
es el alma...

Un Quídam

  ¡Ah! ¿no te hasta
la de aquella ingrata...

Don Ramón

  ¿Cuál?
¿O también ignora usted
su nombre...

ESCENA XXIII

(DON NARCISO, DON RAMÓN, UN QUÍDAM, JUANA.)

Juana

  Ya estoy acá
otra vez.
  (. Presentando á don Narciso el último ramillete.) Estos jacintos...

Un Quídam

¡Ah! sí; Jacinta; cabal.

(Don Ramón suelta la carcajada. El Quidam y Juana no pueden menos de seguir su ejemplo. Don Narciso cae como desplomado sobre una butaca.)

Don Narciso

¡Ah! comprendo... ¡Maldición!...
Pero esto es asesinar
á un hombre...

Don Ramón

  No; es una broma.

Don Narciso

Tú me has vendido, falaz
ramilletera...

Juana

  ¡Caluma!
Flores vendo v nada mas.
No he dicho esta boca es mia,
pero el señor es sagaz
y lo que yo no le he dicho
Ío ha sabido adivinar;
y me ha dado una cartita,
y yo que soy servicial
le he servido de estafeta
dejándome el viento atrás.
¿Y por qué no? Usté me paga
un duro... menos un rial...
por cada viaje, y le traigo
lindas ílores ainda mais;
y el otro en vez de tomarlas
me las echa, ¡y con qué sal!
y por un solo recado
un doblon de oro me dá.
¿Podía yo imaginarme
que usté lo tomase á mal?
Péguela usté con su amigo
que es el que le hace rabiar:
¿verdá? Conmigo ¿por qué? —
Pero lo mejor sera
aguantarse y sonsoniche
y pelillos á la mar.

ESCENA ÚLTIMA

(DON NARCISO, DON RAMÓN, UN QUÍDAM.)

Don Narciso

(Levantándose.)
¡Tal burla á mí! ¡Tal afrenta!....
Me darás satisfacción.

Don Ramón

¿Aun quieres otra lección?

Don Narciso

Yo te la daré y sangrienta.

Don Ramón

Tu voluntad es la mia:
Vamos á batirnos y arda
Troya... Pero, oyes, te aguarda
don León Fuenterrabía.

Don Narciso

Para todos tengo bríos.

Don Ramón

¡Qué! tampoco te intimidan
el boticario y el... quídam?

Un Quídam

¡Gran Dios, cuatro desafíos!...

Don Ramón

Uno solo que en la lid
sanguinaria sobreviva
á su furia vengativa,
te liará escarnio de Madrid.

Don Narciso

Sí! y á estas horas; ¡oh trance!
quizá alguno de los tres
propala por los cafés
este curioso romance.

Don Ramón

Y ¿quién sabe si un artículo
aparecerá mañana
en que te carden la lana
y te pongan en ridículo?

Don Narciso

¡Ah! me estremezco...
  (En tono suplicante.) ¡Ramón!...

Don Ramón

Quien ha hurlado á un amigo
es digno de igual castigo.

Un Quídam

Sí; la pena del Talion.

Don Ramón

Mas tal vez no pagarás
tan caros tus ramilletes
si por tu honor me prometes...

Don Narciso

¡Ah! sí, sí, ¡no lo haré mas!...
Mira, comeremos juntos,
si por tus amigos sales,
los cinco...

Don Ramón

  Tus tres rivales
callarán como difuntos. —
Pero el casero nefasto
dejó tu bolsa vacía,
y pues llena está la mía
correde mi cuenta el gasto.

Don Narciso

No consiento...

Don Ramón

  ¡Eli! ¿por qué no?
Mi propuesta no es extraña.
También tengo en la maraña
mi parte de culpa yo.
Sí, halagando tus sentidos
con quiméricos placeres,
tú inventaste las mujeres,
yo he forjado los maridos.

Un Quídam

Eso me suena á epigrama.

Don Narciso

Lo merezco, aunque me pica.

Don Ramón

Si es un nécio el que publica
los favores de su dama,
¿qué será?... Mas tu talento
sacará, sin mas sermón,
de esta severa lección
un saludable escarmiento.

Elenco vivo 7 personajes · 976 versos

Pulsa un personaje: sus intervenciones quedan iluminadas y las demás en penumbra. Los versos se cuentan por línea del impreso; las coincidencias, por escena compartida.

PersonajeVersosInterv.JornadasPrimera apariciónCoincide con
369164J1J1 · esc. 1Don Narciso, Pascual, Juana
276142J1J1 · esc. 3Don Ramón, Pascual, Un Quídam
14042J1J1 · esc. 5Don Ramón, Don Narciso, Un Quídam
6617J1J1 · esc. 22Don Ramón, Don Narciso, Juana
6011J1J1 · esc. 19Pascual, Don Ramón, Don Narciso
3513J1J1 · esc. 17Don Ramón, Don Narciso
3020J1J1 · esc. 1Don Ramón, Don Narciso, El Boticario

Partitura métrica 12 cambios de medida

La música estructural de la comedia: cada tramo es un parlamento, su ancho son sus versos y su color, la medida que La Báscula reconoce. Lope recomendaba décimas para las quejas, sonetos para los que aguardan, romances para las relaciones y redondillas para el amor: aquí se ve dónde cambia. Versión de medida, no de estrofa (romance y redondilla comparten el octosílabo); la estrofa viene después. Pulsa un tramo para ir al pasaje.

Acto único

octosílabos 93 % · mixto 7 %

Expediente

Obra
Los tres ramilletes
Jornadas
1
Personajes
7
Versos
976
Versificación
octosílabos 93 % · mixto 7 % medida por La Báscula
Fuente
"archive.org: lostresramillete00bret_djvu.txt"
Estructura
los-tres-ramilletes.json (jornada › escena › parlamento › verso; acotaciones aparte)
Cita recomendada
Manuel Bretón de los Herreros, Los tres ramilletes, Poetósfera · Teatrósfera, poetosfera.com/teatro/los-tres-ramilletes.html

Texto de dominio público, levantado de su impreso y reproducido íntegro con atribución. El hablante se normaliza (la abreviatura del impreso se expande); el verso no se toca. ¿Ves una errata o conoces una edición mejor? Escríbenos desde Sobre la casa.