TEATRÓSFERA · EL TEXTO CUANDO ENTRA EN ESCENA  

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Manuel Bretón de los Herreros

Flaquezas ministeriales

5 jornadas · 18 personajes · 3,179 versos

Modo

Acto primero

(Personas: VIOLANTE; ALMEIDA; MARTA; PEREIRA; RAMIRA; CASTRO; EL MARQUES; MONZON; EL BARÓN; SOUZA; FONSECA; MARTIN; UN SARGENTO; MUGERES; PRETENDIENTES; PORTEROS.)

(La escena en Lisboa.)

(Sala en casa de Violante. La puerta principal á la derecha del actor: en frente la que guia a lo interior de la caga entre una chimenea francesa y una puertecilla secreel foro un balcón. La habitación estará amueblada con lujo.)

ESCENA PRIMERA

(VIOLANTE P E R E I R A.)

Pereira

X i o hay remedio, prima mía.
Ó el dinero desembolsas
que te he pedido, ó veamos
si un buen empleo me logras.

Violante

No me hables mas de dinero.
Con tanto pedir me acosas.
¿Tengo acaso alguna mina?
¿Quieres que venda mis joyas
para que pagues tus vicios?

Pereira

¿Mis vicios...? ¡La virtuosa!

Violante

Séalo yo, ó no lo sea,
tú no eres juez de mis obras.
Bastan te hago en mantenerte.

Pereira

¿Y basta la triste sopa
para un hombre como yo?
¿No he de vestir á la moda?
Hay en la ciudad villares,
¿v no he de coger las bolas?
¿Preguntaré en el café
si ha gustado ó no la ópera?
¿No he de dar á mis amigos
una comida de fonda?
Con tantas obligaciones,
y no hago mérito de otras,
no debes maravillarte,
prima, si deudas me agobian.

Violante

Si has de vivir á lo duque
siendo un cualquiera...

Pereira

  ¡Ay, señora...
Ved que mal puede brillar
quien á los suyos no abona.
Si os dice prima un cualquiera,
¿quién ha de creer en Lisboa
que sois condesa? Violante,
ten presente nuestra historia.
No te olvides...

Violante

  ¡Y te atreves,
vil autor de mi deshonra,
á recordarme...

Pereira

  Violante,
dejémonos de parodias
sentimentales. Nacimos
ambos á dos, no lo ignoras,
con propensión admirable
yo á ser tuno, tú á ser loca.
Yo aborrecía los libros,
y tú la aguja y la escoba.
Yo hidalgo, pero sin bienes;
tú plebeya, pero hermosa;
yo emprendedor, tú coqueta;
yo barbilindo, tú moza;
tu espejo por una parte
y mi ociosidad por otra...,
los dos perdimos á un tiempo,

Violante

la poca cholla
que nos quedaba, y ni tú
puedes acusarme ahora
de seductor, ni aplaudirme
debo yo de la victoria.

Violante

Tú me robaste, perjuro,
del hogar paterno...

Pereira

  ¿Lloras?
¡Bien por Dios!

Violante

  Y, sin cuidarle
de promesas ni parroquias,
me abandonaste en Oporto..»

Pereira

Y por no afligirte sola,
te dejaste consolar
por el cónsul de Liorna;
y mientras yo fugitivo
por mas de una trapisonda
andaba de Ceca en Meca,
paseabas tú en carroza.

Violante

Dios me ha dado un corazón
amante, sensible, y todas
mis faltas y mis flaquezas,
primo Pereira, son propias
de mi frágil condición
mugeril. Hoy que me sopla
mas que á tí próspero el viento,
no es justo que lií me espongas
á que naufrague contigo
porque tu nave zozobra.

Pereira

No te quiero yo tan mal;
pero desde el alta popa
puedes darme sin peligro
un cable que me socorra.
Capitulemos, Violante.
Yo respetaré en buen hora
tu condado artificial
y tu viudez de tramoya.
Eres ambiciosa y vana:
sé que á tus planes estorba
un comensal de mi temple
y un pariente de mi estofa;
mas también tengo yo acá
mi orgullo, y ya me abochorna
el recibir á hurtadillas
una ración de limosna.
Sácame pues un destino,

Violante

un empleo de honra
y provecho, que le es íacil
lioy que. un ministro te ronda.
Asi con sola una firma
ganas el pleito y las costas
y emancipando la tuya
autorizas mi persona.

Violante

Me preguntará el marques
en qué méritos se apoya
tu pretensión...

Pereira

  Si los mios
le parecen poca cosa,
alega en mi obsequio, prima,
los muchos que á tí te sobran.
Y mas que digan después
que yo no entiendo una jota
de negocios y espedientes;
que como de esos idiotas
están mandando provincias,
y donde es tal la langosta
de empleados ignorantes
que haya uno mas poco importa

Violante

Bien esta. Haré lo que pueda;
pero es condición forzosa
que has de salir de la corte.

Pereira

Con mil amores; y en posta,
que harto me conocen ya
los judíos de Lisboa.

Violante

Veremos... Aun no te doy
palabra...

Pereira

  Deja esa prosa
ministerial, y acabemos.
O mañana me colocas,
ó sin mas contemplaciones
canto claro y arde Troya.

ESCENA II

(VIOLANTE.)

Violante

Y lo hará como lo dice.
Es preciso á toda costa
apartarle de mi lado
si he de vivir sin zozobra.

ESCENA III

(VIOLANTE, MARTA, RAMIRA.)

Marta

Condesita, mi señora,
perdóneme Vuecelencia
que haya entrado sin licencia...

Violante

No hay que coser por ahora.

Marta

Lo siento, que de eso cómo,
porque donde hay arraigo...
Pe ro esto, ciioii ts f|uc
IOLANTE.Para eso está el mayordomo.
¿Habrá gentes mas groseras?
¿Quién tanto fuero les dio?
No me comunico yo
con humildes costureras.

Marta

Si hay otras de mala nota,
yo no, y aunque poco valga,
soy honesta, soy hidalga,
y soy viuda de un patriota.
Yo pido una friolera,
la cucntecilla es corriente,
el mayordomo está ausente...,
y el comer no tiene espera.

Violante

¿No tengo yo mas asunto
en que entender...

Marta

  ¡Suerte avara!
Otro gallo me cantara
si viviera mi difunto.
Rica me vi y regalada
cuando él manejaba el pósito...
Pero se murió á propósito
para hacerme desdichada.
IOLANTE.Tanta chachara me irrita.
Vuelva la viuda mas tarde
ó en la antesala me aguarde,
que ahora espero yo visita.

Ramira

Sí, madre, vamos de aquí.
Vale mas en mi opinión
morir de hambre en un rincón
que verse tratada asi.

Violante

¡Oiga! ¿Se ofende la niña?
¡Vaya!

Marta

  j Alto! Ni rey, ni Roque,
nadie sufro que la toque
al pelo de la basquina.
Si lucís tan lindo talle
lo debeis á nuestro esmero,
¡y asi premiáis... El dinero,
ó aturdo á gritos la calle.

Violante

(¡Ah! si loca ese registro...)
Venga esa cuenta. ¡Qué grima!
(Se la da Marta.) (Quiero echármelas de encima
que va á venir el ministro.)

(Examinando la cuenta se dirige á su tocador saca dinero de un cajón.)

Marta

Ramira, ¡qué mala estrella!
¡Lo que va de ayer á hoy!

Ramira

Aunque me maten, no doy
mas puntada para ella.

Marta

¡Qué orgullo! ¡Qué malos modos!
Yo también, á fé de Marta,
de sufrirla estoy tan harta
que aunque me coma los codos...

Ramira

Ya lo he dicho. Ni un repulgo...

Marta

Mal con su alta calidad
se aviene... ¿Será verdad
lo que anda diciendo el vulgo?*
¡Pobre de ella si averiguo...

Violante

( Dando dinero á Marta.)
Tome su cuenta...

Marta

( Contando el dinero.)
  Cabal.

Violante

Aunque el vestido está mal
y su corte es muy antiguo.

Marta

Por el figurin francés
mas bonito y mas llamante
se cortó...

ESCENA IV

(VIOLANTE, MARTA, RAMIRA, EL MARQUES, VIOLANTE.)

Marta

¡Aquí el ministro!

Violante

  ¡Marques!
Disimulad... Estas gentes...
Váyanse. ¿Qué. hacen aqui?

Marta

Perdonad, que pues el cielo
me depara tan feliz
coyuntura, su Excelencia
mis cuitas habrá de oir.

Violante

Para audiencia de importunos
no se hizo mi camarín,
y es eslraño...

El Marques

  Perdonad...
Yo no puedo prescindir...
(En voz baja,) Las despacharé al momento.

(La chica es un serafín.)

Violante

¡Qué fastidio!

Marta

  Mi consorte
Domingo Faria Moniz,
administrador de pósitos,
murió en la guerra civil...

El Marques

Esperad. (Mirando ú Ramiro,)
  (¡Qué ojos! ¡Qué talle!)
Como tengo sobre mí
tanto negocio, olvidaba...
(A Violante.) Dadme licencia.
  (Acercándose á la puerta de la antesala.) ¡Martin!

ESCENA V

(VIOLANTE, MARTA, RAMIRA, EL MARQUES, MARTIN.)

(Martin* Mande Ucencia.)

El Marques

(En voz baja.)
  A esas mujeres
con cautela has de seguir.
Averigua dónde viven
y ¡silencio!

Martin

  Lo haré asi.

ESCENA VI

(VIOLANTE, MARTA, RAMIRA, EL MARQUES.)

El Marques

(A Marta.)
Decíais...

Violante

  ¡Qué impertinencia!
Al ministerio acudid...

Marta

Como sé que las palabras
se lleva el viento sutil,
siempre vengo prevenida,
por lo que pueda ocurrir,
con un memorial en regla.
(Saca uno y se le da.) Tomad. Con este son mil
los que tengo presentados,
y un solo rey valadí
á cuenta de mis haberes
no he logrado recibir#
Si sobre ser tan escasa
mi viudedad...

Violante

( Al marques con impaciencia.)
  ¿Concluís?

El Marques

¿Cuántas mesadas os deben?

Marta

No he cobrado desde Abril...

El Marques

Vamos...

Marta

  Del año pasado.
Marhqes.No hay fondos...

Marta

  Bien los hay; sí,
para mas de cuatro tunos
que viven sobre el pais.

El Marques

Ya veis; las clases pasivas...

Marta

Sin comer pueden vivir;
por su puesto. No inventó
nomenclatura tan ruin
ninguna viuda indigente,
ningún exclaustrado, ni...

El Marques

Basta. Yo haré que os socorran.

Marta

Si esa palabra cumplís
mi gratitud será eterna,
y á san Pedro y á san Gil
rezaré...

Violante

  La letanía
será larga, si la oís.

Marta

Tengo otro asunto pendiente.
Esta doncella gentil
es mi hija...

Ramira

  Y vuestra humilde
criada.

Marta

  Y quiere...,

El Marques

  Decid.

Violante

(Me consumo.)

Marta

  Lo que todas:
casarse. Para este fin
las cria Dios. Pero el novio
aunque es muy patriota y muy...

Violante

Ya no hay paciencia. ¡Marques!

Marta

No ha podido conseguir
que le coloquen...

El Marques

  Veremos...
Id al ministerio. A 1 1 i...

Marta

Es muchacho de carrera.
Siguiendo desde el Brasil
al emperador don Pedro...

Violante

¡Oh!

El Marques

  Basta.

Marta

  En mas de una lid
defendió la libertad...

El Marques

Bien.

Marta

  Contra el bando servil..»

Violante

( Irritada.)
Marques, ¿no soy nadie yo?
¿No habrá audiencia para mí?

El Marques

(A Marta despidiéndola.)
No mas. Yo os oiré despacio...

Marta

No quiero ser incivil.
Beso á Vuecencia...

Violante

( Echándola.)
  ¡Acabemos!

Ramira

Guárdeos el cielo.

Violante

  ¡Salid!

ESCENA VII

(VIOLANTE, EL MARQUES.)

Violante

Iloy estáis muy filantrópico.

El Marques

Es deber inseparable
de mi cargo el escuchar
con apacible semblante
á todo el mundo, y sin mengua
de las arcas nacionales
puedo dar... buenas palabras
á una viuda miserable.

Violante

¡Oh! Las viudas siempre fueron
para un ministro galante
beneméritas...

El Marques

  Sin duda;
y mas si son tan amables
como vos.

Violante

  Y mas si vienen
con niñas interesantes.

El Marques

¿Zelos, condesa?

Violante

  No sé;
pero mas os liumanásteis
á las gracias de la bija
que á los ruegos de la madre*

El Marques

Aprensiones. No os hacéis
justicia, herniosa Violante.
Damas del mérito vuestro
no tienen zelos de nadie.

Violante

Ya que zelos no, pudieran
mostrar quejas de un desainé,
como el que vos me habéis hecho.

El Marques

No fue mi ánimo agraviarte;
¿pero adonde irá un ministro
que importunos no le asalten?
¿Qué sagrado les liberta
de una viuda vergonzante?
No hablemos mas del asunto
y hagamos, mi bien, las paces.

Violante

En buen hora, mas con una
condición.

El Marques

  ¿Cuál es?

Violante

  Que pague
como ministro Vuecencia
lo que pecó como amante.

El Marques

El amante y el ministro
son tus siervos: ya lo sabes.

Violante

También yo soy pretendiente,
y si alguna cosa valen
mis méritos...

El Marques

  Esos ojos
no han menester memoriales.
Decid pues.

Violante

  Yo tengo un primo...

El Marques

¿Primo? Me tiemblan las carnes.

Violante

¡Malicioso!

El Marques

  ¿Es joven?

Violante

  Sí,
pero no se sobresalte
Vuecencia, porque le miro
con odio irreconciliable,
y á no hablarme en su favor
los vínculos de la sangre...
Es un tronera, un perdido.
Sobre darme mil pesares
me come un lado.

El Marques

  ¡Qué alhaja!

Violante

No tiene madre, ni padre,
ni oficio, ni beneficio...
Es forzoso colocarle.

El Marques

¡A un vago! ¿Qué dirá el mundo?
Ya que amor lan entrañable
el tal primo os ha inspirado,
¿no será mejor echarle
á un presidio?

Violante

  ¿Y el borron
que caería en mi linage?

El Marques

¡Pero si él no sabrá nada...!
¿En qué carrera...

Violante

  ¡Qué diantre!
Si le dais un buen empleo
y asi... de cierto carácter...,
no tengáis cuidado, que él
sabrá salir adelante;
que teniendo subalternos
en cuyos hombros descanse
el peso de los negocios,
y aprendiendo cuatro frases
de rutina espedientil,
poner decretos al margen,
firmar como en un barbecho,
quitar la vara á un alcalde,
imprimir una proclama
patriótica cada martes,
cobrar el sueldo corriente,
ir á la oficina tarde,
exigir el tratamiento
á porteros y oficiales,
y mandar á l roche y moche,
y no obedecer á nadie,
no es cosa del otro mundo:
eso cualquiera lo sabe.

El Marques

Linda sátira habéis hecho.

Violante

Vos me dais los materiales.
Soy dama vuestra, y no es mucho
que algo entienda yo (le achaques
de administración.

El Marques

  Veremos...

Violante

Eso no me satisface.

El Marques

En Lisboa, no es posible...

Violante

Pues bien; en cualquiera parte;
cuanto mas lejos, mejor.

El Marques

Está bien. Ahora hay vacantes...
Que haga la solicitud,
y venga á verme...
  (Mirando el reloj,') Ya* es tarde.

Violante

¿Os vais?

El Marques

  . Volveré a la noche.
Ocupaciones muy graves...

Violante

Mal hayan ellas, que asi
me escatiman los instantes
de mi ventura.

El Marques

  El bien público...

Violante

Es un tirano insociable.

El Marques

A Dios. ( Besándola la mano,)

Violante

  A Dios.

El Marques

  (No me puedo VIII. i
olvidar de ella. Es un ángel.)

ESCENA VIII

(VIOLANTE.)

Violante

Con tanto estremo me quiere
que hará cuanto yo le mande.
Por fin me libro de tí,
primo Pereira. No sabe
el marques hasta qué punto
le agradezco

ESCENA IX

(VIOLANTE, EL BARÓN.)

(Abrese la puertecilla secreta, y entra el barón.)

El Barón

  Dios os guarde.

Violante

( Dando un grito.)
¡Ah...! ¿Quién... ¡Barón...

El Barón

  No tan alto.

Violante

j Vos aqui! ¿Con qué licencia...

El Barón

¿De cuándo acá mi presencia
os causa tal sobresalto?

Violante

Pero entrar por esa puerta...

El Barón

Es cierto: parece mal
teniendo la principal
á todas horas abierta;
mas iio es delito tan grave
1 abrirla yo atrevido,
que mayor le ha cometido
quien vende asi vuestra llave.

Violante

¡Qué oigo!

El Barón

  Otra vez de este templo
fiad, condesa, el cancel
á otro iniciado mas fiel...

Violante

¡Infamia... í

El Barón

  A mí, por ejemplo.

Violante

¡A vos!

El Barón

  Pues; por mi destino,
sino por mi amor, Violante;
que soy guarda vigilante
de todo honrado vecino.
Ni es tan rara anomalía
en un siglo pecador
que por donde entra el amor
se cuéle la policía;
que él buscando regocijos
y ella á caza de pecados,
ambos son aficionados
á misterios y escondrijos.

Violante

Barón, esa demasía
perjudicial á mi honor
ni es fina prueba de amor
ni abona á la policía.
¿Pero qué queréis en fin?
Por ventura algún registro...

El Barón

No hace mucho que un ministro
salió de este camarin.

Violante

¡Bien por Dios! ¿Me está vedado^

El Barón

No; ni es cosa eslraordinaria
que vos seáis secretaria
de un secretario de estado.

Violante

No hay ningún secreto aquí,
y estáis sobrado importuno...

El Barón

Decís bien, que si hay alguno,
no es secreto para mí.

Violante

Yo...

El Barón

  Vos obráis sin malicia:
lo creo asi y lo divulgo;
pero recelo que el vulgo
os haga menos justicia.

Violante

¿Y qué dirá en conclusión?
¿Dirá que el marques me adora,
y que yo le amo? En buen hora.
¿No es libre mi corazón?

El Barón

Bien pudiera haber, no obstante,
quien culpase su perfidia...

Violante

Poco me importa la envidia
de algún desdeñado amante.

El Barón

Perdonad si no me cuento
entre ellos. Sabéis muy bien
que hay lances en que al desden
se anticipa el escarmiento.

Violante

Zeloso estáis y eso basta...

El Barón

No hay zelos cuando al mejor
entre uno y otro postor
se adjudica la subasta.
Respetuoso subal terno
del marques y de Vuecencia,
no lie de entrar yo en competencia
con el timón del gobierno.

Violante

Mas sabiendo qne él me ama
no meditáis, y es muy raro,
que os puede costar muy caro
el injuriar á su dama.

El Barón

Esa dama no querría,
por razones que no digo,
de amigo hacerse enemigo
al geí'e de policía.

Violante

¡Cómo

El Barón

  Yo sé vuestra historia...

Violante

Bien... (Si no cedo me pierde.)

El Barón

Permitid que os la recuerde
si sois flaca de memoria.

Violante

¡Eh, no...

El Barón

  Conozco el imperio
de vuestros hechizos...

Violante

  ¡Ba...!

El Barón

Pero la cárcel está
mas cerca que el ministerio.

Violante

¡Barón...

El Barón

  Oid: no liav testigos.
Pues á entrambos nos conviene,
por la cuenta que nos tiene
seamos buenos amigos.

Violante

Consiento.

El Barón

  Vuestra beldad
es político resorte,
porque ya sois en la corte
una notabilidad
Quien no cede á vuestro influjo
porque el amor se lo inspira,
á vuestro favor aspira
por vanidad y por lujo.
Hecha esta salva, garante
de mi conducta ulterior,
por si os falla un protector,
ganaos otro, Apiolante.
Aros valéis una corona.
Feliz el merques os ama;
mas tanto como la dama
le envidio yo la poltrona.
No os oculto mi ambición,
porque si á colmarla llego
es para inmolarme luego
por el bien de la nación.
Ya hace dias que trabajo
en mi plan con buena estrella.
Si vos me ayudáis, la bella,
pronto el marques viene abajo.

Violante

¿Yo? Sino hablarais tan serio
diría... ¿Qué pretendéis

El Barón

Vos un ministro queréis
y yo quiero un ministerio.

Violante

¿Y queréis unirme á vos
para lograr...

El Barón

  Eso es.
Si yo súplanlo al marques
nos remediamos los dos.

Violante

¿Y qué he de hacer?

El Barón

  Emplead
vuestras arles de muger
y acabará de perder...

Violante

Sí; la popularidad.

El Barón

Logrará por mil caminos
muger tan sagaz y bella
que haga un ministro por ella
garrafales desatinos.
A ustros dengues sean lazós
que aprisionen su virtud...,
y já Dios pública salud
si os desmayáis en sus brazos!

Violante

Si de mi pobre talento
tanto esperáis, vuestra soy.

El Barón

Pues ya el parabién me doy.
Manos á la obra.

Violante

  Al momento.

El Barón

Dadme ahora esa mano y... chile
no os olvidéis, alma mia...

Violante

¿Do quién...?

El Barón

( Abriendo la puerta secreta.)
  De la policía.
(Con amable sonrisa.) ¡A Dios, hermosa!

(D esaparece.)

Violante

  ¡Maldito!
I

Acto segundo

(Salón en el ministerio. Puerta a la derecha del actor, que es la mas próxima á la calle. Otras dos á la izquierda; la primera guia al despacho del ministro, y la segunda .í la secretaria, en el foro una chimenea francesa y un balcón: la mesa del portero junto á la puerta de la derecha; sillas decentes al rededor de la sala. v i.)

ESCENA PRIMERA

(MONZON.)

Monzon

Aparece sentado á la mesa de la portería sobre la
.ual habrá cscr ibania, pliegos cerrados y registros,
periódicos &c.

Monzon

( Suspendiendo la lectura de un periódico »)
¡Pues! ¡El pan de cada dia!
La oposición no descansa.
Injurias y mas injurias,
y sátiras sobre sátiras.
Iloy las fulmina el progreso,
el stalu tjuo inanana...
Asi los pobres ministros
se aburren, sueltan la carga,
y como sombras chinescas
asoman, bullen y pasan:
asi al portero impasible
que es eco del que le manda,
ó ma4s bien trasto oficial
adyacente á una mampara,
el tiempo le alcanza apenas
en tan vario panorama
para estudiar tantos genios'
y analizar tantas caras:
asi, apenas so publica,
ni ion le como una bellaca
la Guia de Forasteros;
y asi en confusa baraja
multiplica mi cartera
los pésames y las pascuas.

ESCENA II

(MONZON, MARTA.)

Marta

Señor Monzon, buenos dias.

Monzon

( Casi sin mirarla y volviendo d su diario •)
¿Qué se ofrece?

Marta

  Yo soy Marta...

Monzon

Está bien.

Marta

  ¿Podré decir
al ministro dos palabras?

Monzon

No ha venido.

Marta

  ¿Vendrá pronto?

Monzon

No sé; pero es escusada.
la pregunta.

Marta

  Es que

Monzon

  No damos
audiencia por la mañana.

Marta

Su Excelencia, mas amable
que su portero...

Monzon

  ¡Qué audacia!
Hábleme con mas respeto
la esponente, y no se salga
de la cuestión.

Marta

  El ministro
se duele de mis desgracias.
Esta mañana tomó
de mis manos una instancia
con suma afabilidad,
y me prometió...

Monzon

  ; Bobada!

Marta

Escucharme...

Monzon

  ¡Ba!

Marta

  En audiencia
particular.

Monzon

  No me bastan
esos recados verbales.
Un decreto: esa es la práctica.

Marta

Pero ¡si él me dijo...

Monzon

  ¡Ya!
Siempre ellos dan esperanzas.
Por supuesto... Ya se ve...
Como eso no cuesta nada...
Mas yo, que estoy dispensado
de atenciones cortesanas,
oficialmente os respondo:
no ha lugar á la demanda.

Marta

Veremos. Yo esperaré...

Monzon

En la primer antesala;
no aqui. El portero inferior
ba cometido una falta
imperdonable en dejaros
penetrar...

Marta

  Soy ciudadana,
soy viuda, soy bello sexo,
y donde entran otras damas
puedo entrar yo.

Monzon

  Mi consigna...

Marta

¡Eb! No hay consigna que valga.

Monzon

Os iréis.

Marta

  Que no.

Monzon

  ¿Por qué?

Marta

Porque no me da la gana.

ESCENA III

(MONZON, MARTA, ALMEIDA.)

(y)

Almeida

( Saliendo de la secretaria,')
¿Quién disputa aqui? ¿Qué es esto?

Monzon

Esa tia...

Marta

  Ese fantasma...
¡Qué veo! ¡Señor Almeida!
I {Va á su encuentro y hablan lejos del
portero y que sigue leyendo.)

Almeida

¿Quién sois vos... ¡Ah! ¡Doña María!

Marta

¿Estáis empleado aquí?

Almeida

Sí tal.

Marta

  No sahia nada.

Almeida

Ge£e de sección.

Marta

  Me alegro.
Sea por cien años.

Almeida

  Gracias;
aunque según nos relevan
desde que hay leyes y cámaras,
lodos somos ya efemérides
sin ayer y sin mañana.

Marta

Razón mas para que vos
me dispenséis sin tardanza
vuestra protección.

Almeida

  Contad
conmigo, aunque es muy escasa
mi influencia. Fue mi amigo
vuestro esposo que Dios haya...

Marta

Ei pobre murió de un cólico...

Almeida

¡Ya lo sé!

Marta

  Cerca de Braga.

Almeida

¿Y qué. tal? La viudedad...

Marta

Un siglo ha que no me pagan.

Almeida

Ya veremos...

Marta

  Por fortuna
mi Ramira es una alhaja...

Almeida

¡Oiga! Ya estará crecida.

Marta

Es una linda muchacha...,
mejorando lo presente.
La pobrecilla trabaja
dia, y noche, y con su aguja
y su tijera y su plancha
vamos tirando. El marques,
á quien hoy por una rara
casualidad hemos visto,
promete enjugar mis lágrimas.
Ya ha tomado el memorial...
¡Ah! ¿No sabéis que se casa
la chica?

Almeida

  ¡Bueno! ¿Con quién?

Marta

Es joven de circunstancias...
Vos debeis de conocerle.

Almeida

Veamos. ¿Cómo se llama?

Marta

Alfonso de Castro...

Almeida

  Mucho.
El hijo de doña Braulia...

Marta

El mismo.

Almeida

  Es mozo de mérito.

Marta

Y quizá por esa causa
se halla sin colocación.

Almeida

El que no llora no mama.
Un memorial*..

Marta

  Aqui está.

Almeida

Bien. ¿Qué pretende?

Marta

  Una plaza
de secretario...

Almeida

( Torna el memorial y lo examina.)
  Veamos
si viene en regla la instancia.

Marta

En una administración
general.

Almeida

  Muy bien. Hay varias
vacantes; tiene talento,
y es destino que le cuadra.
¿Está informado el ministro...

Marta

Ya le tiré una puntada...
y ahora venia á entregarle
el memorial... ¡Cuánto tarda!

Almeida

Justamente es negociado
de mi sección y á ella pasan
todas estas pretensiones.
Le hablaré con eficacia,
y si os recibe benévolo,
tanto mejor.

Marta

  El me trata
con bondad y cortesía,
mas el portero me ataja
porque dice que está exento
de tener buena crianza,

Almeida

j Cómo...!

Marta

  Y ni esperar me deja
al ministro en su antesala.

Almeida

Tiene órdenes generales...,
pero esas con vos no hablan.
(A Monzon.) Permitid á esta señora,
pues pide tan leve gracia,
que espere al señor marques.

Monzon

Bien; mas si ella se desmanda..

Almeida

No lo hará.

Monzon

  Soy funcionario
público...

Almeida

(A Marta.') Si esta mañana
no le veis, para la audiencia
de esta noche no hagais falta.
Se os pondrá en lista.

Marta

  Viváis
mil años.

Almeida

  Ahora me llaman
mis tareas. Soy muy vuestro.

Marta

Yo vuestra humilde criada.

ESCENA IV

(MARTA, MONZON.)

Marta

Una vez que el marinero
no manda donde hay patrón,
i me siento, señor Monzon...,
sin permiso del portero.

Monzon

Déjeme en paz.

Marta

  ( j Chúpate esa!
Y no toméis pesadumbre
porque me ofrezca su lumbre
la chimenea francesa.

(Se sienta á la chimenea.)

Monzon

( ¡Qué desacato! ) El marques
tardará...

Marta

  En paz y sosiego
me estaré al amor del fuego
otras dos horas ó tres.
Si me dais una Gaceta...

Monzon

No la doy; y es mucho esceso...

Marta

No me aburriré por eso,
seor Monzon. Haré calceta.

(La saca de su bolso*)

Monzon

¡Aqui calceta í

Marta

  Sí tal.
Ya que tanto se ha deshecho,
diga el mundo satisfecho
que se hace algo en Portugal.

(Queda haciendo calceta *)

ESCENA V

(MONZON, MARTA, FONSECA.)

(Entra Fnnseca con marcial desembarazo y ves tido con ridicula afectación*)

Fonseca

(Llegándose familiarmente á la mesa del
portero.)
¡Am igo Monzon!

Monzon

(5c levanta y le hace una profunda reve; Magnífico,
rencia.)
don Crisóstomo Fonseca!

Fonseca

¿Se ha quitado la jaqueca?

Monzon

Sí; con aquel específico...
¿Vos tan famoso?

Fonseca

  Tal cual.

Monzon

Risueño siempre y contento...
¿Pero no tomáis asiento?

Fonseca

( Yendo á tomar una silla*)
Sí tomaré.

Monzon

  En mi si tial.

(Se lo ofrece; Fonseca lo loma y Monzon ocupa una silla.')

Fonseca

(Sacando la petaca.)
Gracias. Ni un bajá del Bosforo
mas a gusto se arrellana.
Yaya un puro de la Habana.

(Da d Monzon un cigarro y él toma otro.)

Monzon

(Enciende un fósforo y se lo da.)
Estimando. Yaya un fósforo.
(Enciende cada cual su cigarro.)

Marta

( ¡Miren qué arbitrariedad
tan propia de un hombre bajo!
Al rico, mucho agasajo
y al pobre, una sequedad.)

Fonseca

Hoy, Monzon, no, como suelo,
vengo arjui á matar el ocio.

Monzon

¡Qué! ¿Traéis algún negocio?
Solo serviros anhelo.

Fonseca

Para mi chico Eleuterio,
que es la gloria de su raza,
vengo á pedir una plaza
de oficial del ministerio.
Mi patrimonio es enorme
y no busca emolumento;
poro tendrá tratamiento
y es bonito el uniforme.

Monzon

El caso es que no hay vacante..»

Fonseca

Eso no importa. ¡Zis, zas...
(Figurando escribir.) Se crea una plaza mas
ó se improvisa un cesante.
Yo sé bien de qué registro
me be de valer para el caso;
mas soy pretendiente raso
y no conozco al ministro.
Ni á esos señores se va
con ciertas proposiciones;
pero hay otros escalones...
¡pues! Monzon me insinuará...

Monzon

Yo soy puro, incorruptible,
y las manos no me unto.
Es delicado el asunto.
Pero se hará lo posible...
Sé que,el joven tiene méritos...
La ciencia.. o

Fonseca

  Le es antipática*
En cuatro años de gramática
no pasó de los pretéritos*

Monzon

¡Eli! Siendo joven...

Fonseca

  Cumplió
por Febrero diez y siete.

Monzon

Quiere decir que... promete...

Fonseca

El que promete... soy yo.

Marta

(Tanto tardar me da empacho.
¡Que cueste tales sudores
el hablar á esos señores
secretarios del despacho!)

Fonseca

Dejando ahora, ¡Monzon,
negocios tan peliagudos,
¿habéis visto los escudos
de la nueva acuñación?

Monzon

No señor. ¿De plata ó de oro?

Fonseca

(Saca del bolsillo y pone sobre la mesa al¬
gunas monedas de oro. Ambos interlo¬
cutores dan la espalda á Marta.)
De oro. ¡Qué buril! ¡Qué gusto!
Mirad...

Monzon

(Examinándolos.')
  Sí. ¡Qué bello busto!
Y es de la Reina que adoro.
Perdonad, Reina preclara,
bend icion del portugués,
si beso á falta de pies
vuestra augusta y linda cara.

(Besa las monedas.)

Fonseca

¿Tanto os alegra, ¡Monzon,
su busto...

Monzon

  ¡Si es fanatismo!
¡Oh...!

Fonseca

  (Siendo de oro, lo mismo
besaría el de Nerón.)
Tomad...

Monzon

  Yo no. La avaricia...

Fonseca

No como dinero; (¡El místico!)
sino como objeto artístico.

Monzon

Las artes son mi delicia.

Fonseca

Guardad pues esa.memoria,

Monzon

(Recogiendo las monedas.)
  Replicar no es justo;
basta que tengan el busto
de María de la Gloria;
(Fonseca se separa de Monzon y pasea») que súbdito mas leal
es imposible... (Se aleja
después que el oro me deja.
¡Vaya un hombre original! )

(Se sienta y vuelve d leer el periódico •)

Fonseca

(Acercándose d la chimenea»)
Como soy, que hace fresquillo.
Señora, os beso los pies.
(Tomando una silla») Si permitís...

Marta

  ¿Por qué no?
Siénlese vuestra merced.

Fonseca

(Sentándose d la chimenea»)
El remusguillo convida...
¿Vos sois de casa?

Marta

  ¿Por qué
lo decís?

Fonseca

  Esa calceta. «

Marta

En algo he de entretener
el tiempo. Y no es infundada
vuestra pregunta cortés,
que aqui vive... Mal be dicho.
Aqui muere por la fé
el infeliz pretendiente;
y mas si en triste viudez
ni tiene dos lindos ojos
que paso franco le den,
ni ablandar puede con dádivas
á un bárbaro como aquel»

Fonseca

(Riéndose,)
¡Pobre Monzon! Y en efecto
su cara es bruta y soez;
¡pero ama tanto las arles..*
(Abriendo una caja y ofreciéndosela.) Vaya un polvo de rapé.

Marta

(Tomándole,)
Muchas gracias. Ya me estaba
durmiendo,f y me viene bien.
Ya se ve; las malas noches...
Como vivo de coser...
¡Diez y ocho meses sin paga!
¡Ano y medio! Esto es cruel.
¡En qué ha venido á parar
aquel regalo, aquel tren...
Si viviera mi difunto...

Fonseca

Por supuesto... Ya se ve...
¡Si el difunto se murió!

Marta

Y yo, como viuda fiel,
no he querido reemplazarle,
aunque no ha faltado quien...

Fonseca

No es maravilla. Estáis tiesa
todavía y esa tez...

Marta

Entre otros me pretendió
un teniente coronel...
Algo cascado, es verdad;
pe ro al fin y al cabo...

Fonseca

  Pues.

Marta

No lo tome usted á chanza.
Si no nos casamos, íue...

Fonseca

(Porque él no quiso.)
(Siguen hablando en voz baja,)

ESCENA VI

(VIOLANTE.)

Violante

Abrese la mampara y entra Violante acompañada
de un portero que se retira saludándola respetuosa¬

Monzon

(Se levanta apresurado y la l,iace una pi<S-
funda reverencia.) ¡Señora...

Violante

¡Aun no ha venido el marques!

Monzon

Sin duda estará en las Corles.

Violante

Bien está. Le esperaré. (Se dirige á la chi¬
menea y viendo á Marta se detiene* )
(¡En la chimenea Marta! )
(Al portero.) ¿Qué trae aquella rnuger?

Monzon

Espera al señor ministro
y pretende no sé qué.

Violante

Que le espere en la escalera.
¡Vaya que es avilantez...

Monzon

Asi se lo dije; pero
me dio contraorden...

Violante

  ¿Quién?

Monzon

El señor Almeida.

Violante

  ¡Abuso
torpe! ¡Elevar al nivel
de personas distinguidas
á gentes de ese jaez!
Yo haré que ponga remedio
el ministro.

Monzon

  Bien haréis.
¿La digo que se levante?

Violante

No; dejadla. Aquí estoy bien.

(Se sienta lejos de la chimenea*)

Monzon

¡Señor de Fonseca!

Fonseca

  Voy.
Do ña Marta, hasta mas ver.

Marta

Soy muy atenta...

Fonseca

  ( ¡Demontre
de vieja! Habla mas que seis.)
¿Qué hay, Monzon?

(Se llega d la mesa del portero y éste le habla en voz baja. )

Marta

  ( ¡Nada! ¡No viene!
Acabemos este pie.)
(Si gue haciendo calceta, d poco ralo em~
pieza d dar cabezadas, y poco después se
duerme.)

Fonseca

( En voz baja con Monzon.)
¿De veras? ¡Gallarda moza!
¡Soberbia!

Monzon

  No la flechéis
con el lente. Es cosa hecha
si ella os quiere proteger;
mas será preciso...

Fonseca

  Entiendo.
No soy pájaro novel.

Monzon

Si os parece que yo sirva
de introductor...

Fonseca

  ¿Para qué?
No hay que andarse por las ramas.
(Acercándose d Violante y saludándola,.) Yo me doy el parabién
de conocer á la hermosa
condesa del Rosicler.

Violante

Vuestra humilde servidora,
caballero, aunque no sé
quién...

Fonseca

  Crisóstomo Fonseca,
propietario en Santarem
y sibarita en Lisboa.
Ni temo, ni debo al rey,
y sin ser pariente suyo
ni muy rancio mi cuartel,
sov rico-hombre porque soy
hombre rico: ¿lo entendéis?

Violante

Gastáis buen humor. Sentaos.

Fonseca

( Se sienta al lado de Piolante*)
Por gastar no sé qué hacer*
(Abriendo una cajita de oro») ¿Me atreverla á ofreceros
un bombon?

Violante

( Tomando dos o tres»)
  Bonita es
esta caja.

Fonseca

  » Mas bonita
sois vos.

Violante

  Favor que rae hacéis.

Fonseca

Guardadla.

Violante

  ¡Oh! No.

Fonseca

  ¡Bagatela!
¿Porque es de oro, ese desden?
Perdonadme; no las gasto
de otro metal.

Violante

  No os privéis
de tan preciosa cajita.

Fonseca

En casa tengo otras diez.
Si algún escrúpulo os queda,
bagamos un cambio.

Violante

  ¿Eh?
Según como sea el cambio.

Fonseca

Aunque os pida un alfiler
saldré siempre ganancioso.

Violante

¡Qué galante!

Fonseca

  Dadme pues
esa rosa del cabello.

Violante

¿Mas qué dirán si lo ven?

Fonseca

Es verdad. Decid que es mia
y luego me la daréis.

Violante

Enhorabuena. Negaros
tan corto favor no es ley.

Fonseca

¿Corto? Vos podéis hacerme
otro mayor si queréis.

Violante

¡Poco á poco...

Fonseca

  Sosegaos.
Ya no soy ningún doncel.
Sois muy dama para mí;
yo tengo pudor también r'T
á mi modo; v aunque admiro
ese garbo portugués,
para desbancar á un procer
es muy poco mi poder...
y muy largos mis colmillos
para ser chulo de á pie.

Violante

No es el marques mi galan,
sino mi novio, y creed...

Fonseca

Sí creo.

Violante

  Y de otra manera
yo no sufriría

Fonseca

  Amen.
Dios os haga bien casada
y colmado fruto os dé
de bendición conyugal.

Violante

Os agradezco...

Fonseca

  Ahora bien,
suponiéndos grande influjo...
sobre el ministro

Violante

  Tal vez...

Fonseca

( Bajando la voz y Violante hará lo mismo.)
A un rapazuelo hijo mió
os ruego que coloquéis...

Violante

¿Dónde?

Fonseca

  En la secretaría.

Violante

Aunque es alta la merced,
ya supongo que el muchacho
será digno de ella...

Fonseca

  ¡Pché...
No me toca á mí alabarle.

Violante

Ni otro informe ha menester
  ser hijo vuestro.

Fonseca

  Gracias.

Violante

Pero es difícil... Ya veis...
La plaga de pretendientes...
Tanto varón de honra y prez
sin empleo... Será lucrza
hacer inclinar el fiel
de la balanza

Fonseca

  Con oro.

Violante

No creáis que mi ínteres
personal

Fonseca

  ¡Qué disparate!
Dama de alto chapitel
¿cómo es posible... Son fondos
reservados...

Violante

  Eso es.

Fonseca

Para fomentar... ¿Eh?

Violante

  Sí.

Fonseca

¡Pues ya! Para objetos de...

Violante

Cabal.

Fonseca

  ¡Proyectos...

Violante

  ¡Oh...

Fonseca

  ¡Cosas...
¿Cuánto reza el arancel?

Violante

¡Eh! No hay prisa... Lo que urge
es poner pies en pared
basta lograr el destino.

Fonseca

Ya; por supuesto.

Violante

  Y después...

Fonseca

Ya traía el memorial...

Violante

Bien. Dadme acá ese papel.
Descuidad, que asi que vea
al ministro le hablaré...

Fonseca

Corriente? ¿y será del caso
que me presente al marques...

Violante

Sí; á la noche. Dadme tiempo
para prepararle.

Fonseca

  Bien.
¿Cuándo sabremos...

Violante

  Hoy mismo.

Fonseca

¿A qué hora?

Violante

  Al anochecer.

Fonseca

¿Qué sena...

Violante

(Le da una tarjeta.)
  En esta tarjeta
las de mi casa teneis.
Con ella...

Fonseca

  Enterado. Ahur.
Iré á besar vuestros pies. ( Cantando al irse
con marcialidad.)
/Oh che volpe sopr afina!

Violante

(¡Vaya en gracia! No es mal pez.)

ESCENA VII

(MONZON, VIOLANTE, MARTA.)

Monzon

(Alegre va don Crisóstomo.
Propina habrá.)

Marta

(Despertando.) ¡Me he dormido!
(A Monzon.) ¿Ha venido su Excelencia?

Monzon

No señora.

Marta

(Se levanta recogiendo la labor»)
  Ya hace un siglo
que espero... ¡Doña Violante!
¡Vos por aqui! ¿Qué motivo...

Violante

No os importa.

Marta

  ¿Aun me guardáis
el rencor? Ea, pelillos
á la mar.

Violante

  Eh, calle; apártese
la impertinente.

Marta

  Aspacito,
que la palabra de Dios
á nadie, ni á los judíos
se niega; y hora no estáis
en vuestra casa. ¡Pues digo... 1
¿Querrá también la señora
echarme de este recinto?
Si allá me vino con fueros
porque pedí lo que es mió,
no aqui...

Violante

  ¡Jesús qué muger!

Marta

Y los sordos han de oirnos
si suelto la de sin hueso.

Violante

Por no hacer un desatino
me voy. Dad esa tarjeta (Al portero.)

El Marques

Yo me retiro.
Ved aquí los resultados
de admitir en este sitio
á inugeres de...

Marta

  ¿Deque?
¿De qué?

Violante

  De bajos principios.

ESCENA VIII

(MARTA, MONZON, MARTA, ¡CÓMO SE ENTIENDE, ! OIGA, ESPERE.)

(la diré, cuántas son cinco.)

Monzon

( Recociendo la tarjeta, los periódicos y al¬
gunos pliegos.)
Señora, ved que no estáis
en la plaza del Rocío.
Respetad...

Marta

  Teneis razón.
Me contengo, me reprimo...
Pero yo ne me he criado
en las malvas, y si digo
lo que sé de ella...
  (Monzón entra sin hacer caso de Marta en el despacho del ministro,) Que á le
que me ha contado un vecino
maravillas; y ojalá
las hubiera yo sabido
esla mañana temprano,
que voto va, no va á Cristo...

ESCENA IX

(, i MARTA, PE RE IR A,)

Pereira

¿Tía venido su Excelencia?

Marta

¡Qué insulto! ¡Qué despotismo!
¿Conocéis á esa señora
que en la escalera habréis visto?

Pereira

¿Á la condesa Violante?

Marta

Esa. El título es postizo»

Pereira

Mirad...

Marta

  Es una embustera.

Pereira

Señora...

Marta

  Y en el hospicio
las hay mucho mas honradas.

Pereira

¡Cómo!

Marta

  Y si el gefe político,
ó sea administrador
general de este distrito,
supiera lo que se pesca,
la pondría...

Pereira

  ¡Qué vestiglo!
Escuchad...

Marta

  Donde merece.
Sí señor: á ella, y á un primo
que. tiene...

Pereira

¿Qué...

Marta

  A un tal Pereira...

Pereira

Mirad lo que...

Marta

  Que es un picaro.
Yo no le conozco; pero...
¡qué lástima de presidio!

Pereira

¡Deslenguada! Si supierais
quién soy...

Marta

  Me importa un pepino
el saberlo.

ESCENA X

(PEREIRA, MARTA, MONZON, MONZON, ¡CON MIL DIABLOS, SEÑORA.)

Marta

  Y digo, y repito..
Una voz dentro. ¡Su Excelencia!
Otra voz mas cerca. ¡Su Excelencia!

Monzon

( Abriendo la mampara.)
¡Silencio! (Apartando á Marta y a Pereira.)
  ¡A un lado! ¡El ministro!

ESCENA XI

(PEREIRA, MARTA, EL MARQUES, MONZON, EL MARQUES, MONZON.)

Pereira

  Señor...

El Marques

(A Pereira.) Un momento...

Monzon

Mande Ucencia.

Marta

  Excelentísimo
señor...

El Marques

(Dando un papel d Monzon.)
  Tomad esta nota,
y que el ge fe del archivo
os entregue sin tardanza
los documentos que pido.

ESCENA XII

(EL MARQUES, MARTA, PEREIRA, MARTA, {A QUIEN TORNA LA DELANTERA PEREIRA, ).)

Señor... (¡Se puso delante!)

El Marques

(A Pereira tomando su memorial.)
¿Qué queréis?

Pereira

  Yo solicito
que Vuecencia me coloque...

El Marques

Todos pretenden lo mismo,
y para acallar á todos
veo que será preciso
establecer en el reino
para cada hombre un destino.

Pereira

Ya debe de estar Vuecencia
informado... Soy el primo
de Violante.

El Marques

  ¡Ah! Lo celebro.

Marta

( ¡Qué escucho! )

El Marques

  Sereis servido.
( Siguen hablando en voz baja,)

Marta

(¡Y yo entre oreja y oreja
mil tempestades le he dicho
sin conocerle! Me alegro.)

El Marques

Id

Pereira

No tengo mas padrino
que Vuecencia...

El Marques

  Id descuidado.
(¡Tiene una traza de pillo...!)

Pereira

Dios guarde á Vuecencia...

El Marques

(Con afabilidad.) Á Dios.

ESCENA XIII

(EL MARQUES, MARTA.)

(El marques se dirige d su despacho y le detiene)

Marta

¡Señor...

El Marques

  No os hahia visto. —
¡Ah! ¡Sois vos!

Marta

  Os vengo á hablar
sobre aquel memorialilo...

El Marques

Tengo prisa...

Marta

  Y á entregaros
este otro sobre el destino
para mi yerno futuro.

(El marques le toma con la mano izquierda y le conserva en ella sin desdoblarle teniendo en la derecha el de Pereira.)

El Marques

( ¡Para su yerno! ¡Maldito
sea su yerno! ) Id con Dios.

Marta

¿Y asi... con ese desvío
me despedís?

El Marques

  No hay un cuarto.

Marta

Pero...

El Marques

  No puedo serviros.
(¡Solo falta que la madre
me dé aliora un tabardillo!)

Marta

Esta mañana me disteis
palabra...

El Marques

  Fue un compromiso...

Marta

¡Ni media paga siquiera!

El Marques

¡Qué importunidad! Ya he dicho...

Marta

Si á lo menos me emplearais
al muchacho...

El Marques

  ¿Y con qué títulos
viene á pretender...

Marta

  Mayores
los tendrá tal vez el primo
de Violante.

El Marques

  ¿Qué decís!

Marta

¡Vale mucho un buen palmito!

El Marques

¡Qué osadía! Retiraos.
No volváis mas á este sitio.
Tomad vuestro memorial.

(Tira al suelo hecho pedazos el memorial de Pcreira y dobla un pico al de Castro.)

Marta

¡Qué injusticia!

El Marques

( Entrando en su despacho.) ~ Asi castigo
  o
á insolentes.

ESCENA XIV

(MARTA, Y*O, ¡ME HA DADO.)

(con la puerta en los hocicos!)

ESCENA XV

(MARTA, CASTRO, CASTRO, ¡SEÑORA.)

Marta

(Volviéndose»') ¿Quién... ¡Pobre Castro!
En hora menguada vienes.
Maldiciendo aqui me tienes
la triste vida que arrastro.
Confiado en tu virtud,
vendrás á saber ansioso
el resultado dichoso
de aquella solicitud.
Hijo mió, no hay consuelo
para tí n¡para mí.
Mira el memorial a 11 i
hecho trizas en el suelo,
j Qué horror, ánimas benditas...!
Y eso que en cas de Violante
dio palabra terminante
de dolerse de mis cuitas.
¡Ahora tanta displicencia,
y antes brindaba mercedes!
Esplícame tú si puedes
tan eslraña inconsecuencia.
O lia perdido su cordura
en un romántico acceso,
ó le ha baldado el Congreso
con un voto de censura.

Castro

Otra es la causa, señora,
de su rabia y su despecho,
y el desaire que os ha hecho,
no á vos, á él solo desdora.
No mendigo su lavor,
porque ya le conocí.
Vengo á arrancaros de. aqui
para salvar vuestro honor.

Marta

¡Cómo

Castro

  Tan noble en su ira
como en su amor... de Visir,
ha querido seducir
á mi adorada lia mira.
Se introdujo en vuestra casa
un agente de sus vicios.
No es mucho: tales servicios
se suelen premiar sin lasa.
Aventuró su osadía
la infame proposición,
que con casta indignación
rechazó la prenda mia.
Porfiaba temerario,
llegué en tan buena sazón,
y fue mi salutación
un puntapié al emisario.
Entonces el perillán
me amenazó con su amo,
y de un tramo en otro tramo
le eché rodando al zaguan.

Marta

¡Traidor... ¡Ahí está el busilis!
¡Y teniendo ya otra moza
que se pierde una coroza...
¡Hum... Se me enciende la bilis.
Estoy hecha un Satanás,
y sí le pillase ahora...

Castro

Huyamos de aqui señora,
y no volvamos jamas.

Marta

¿No volver? No vuelvas tú,
que eres hombre, y no conviene;
mas yo ¡perene y perene,
por vida de Belcebú!
Lo que yo vengo á pedir
es mió, y mió, y remio:
sí señor, y el monte-pío
no me dejará mentir.
Yo pido justicia neta,
y para instalarme aqui
me traeré la cama; sí,
como hoy traje la calceta.
¡Eso Tal taha! ¡Hola, hola!
En casa la niña. ¡Tate!
Yo estoy fuera de combate
y ya puedo andarme sola.
Su rabia será completa
cuando vea de contino
en vez de un rostro divino
una cara de baqueta.

Castro

Venid...

Marta

( Tornando el brazo de Castro y yéndose»)
  Y pronto, y cabal
ha de darme la mesada,
ó esta noche hay asonada...

Castro

¡Vamos!

Marta

  Y arde Portugal.
(tansc por donde entraron.)

Acto tercero

(Despacho del ministro ricamente adornado. Gran mesa de escritorio con papeles, espedientes, libros &c. A la derecha del actor la puerta de la antesala. En frente de esta dos balcones y entre ellos una chimenea. Puerta en el foro que da paso á la secretaría y otra mas pequeña en la misma línea.)

ESCENA PRIMERA

(EL MARQUES.)

El Marques

( Sentado en un elegante sillón delante de
la mesa, con un periódico en la mano.)
¡Otra personalidad!
¿Qué tienen que ver el trono,
ni la patria ni la ley
con si yo cómo ó no cómo,
si me visto ó no me visto
con este sastre ú el otro,
si es bella ó no mi querida,
si madrugo ó si trasnocho,
si gasto coche ó laudó,
si estoy flaco ó si estoy gordo?

Almeida

( Con un legajo en la mano.)
Siempre fue la comidilla
de esos papeles periódicos
satirizar al que manda;
á no mediar... ¡Pues! Supongo
que me entendéis. Pero al hombre
de estado, á fuer de filósofo,
ni le acobardan las pullas
ni le ablandan los piropos.

El Marques

Las diatribas personales,
bien, pasen: yo las perdono;
¡pero sumar, como lo hacen
en este artículo anónimo,
con mi sueldo de ministro
lo que de mis tierras tomo,
y en la partida de data
acumular á su antojo
guarismos sobre guarismos
con el intento piadoso
de insinuar que cubro el déficit
enorme con lo que robo!

Almeida

Acaso no ha pretendido
sino acusaros de pródigo...

El Marques

¿Qué sabe él lo que vo gasto?
¿Qué sabe él lo que yo cobro?
Robar... ¿de dónde? Imposible.
¿Manejo yo acaso fondos?
Arruinarme..., puede ser;
¿mas qué le importa a ese Zoilo,
pues yo no le pido nada,
que me lleven los demonios?

Almeida

Ea, no hay que sofocarse,
señor marques. — Yaya un polvo.

(Saca la caja y se lo ofrece.)

El Marques

No lo gasto. — Y, no hay remedio
de ese falso testimonio
¿qué infiere el vulgo maligno?
Que soy ladrón ó tramposo;
y esto, ya pasa de injuria
personal.

Almeida

  ¡Eli...! Según cómo...

El Marques

No hay según. Aqui se ataca
al gobierno.

Almeida

  En cierto modo...

El Marques

Y es preciso denunciar
el escrito.

Almeida

  No me opongo...

El Marques

Al momento. De real orden.

Almeida

¿Como artículo injurioso?

El Marques

Como subversivo.

Almeida

  Pero...

El Marques

¿Dudáis...

Almeida

  No; ni por asomo...
(¡Cómo ciega la pasión!)
Pero el jurado...

El Marques

  Es negocio
concluido. ¿Hay algo mas
que despachar? Venga pronto.

Almeida

Nada por hoy. — No me atrevo,
como os veo en tal enojo,
á preguntaros si aquel
proyecto de ley lamoso...

El Marques

¿El de las medidas?

Almeida

  Ese.

El Marques

Desechado por cien votos
contra ventinueve.

Almeida

  ¡Malo!

El Marques

Con taba con el apoyo
del centro, y se me desfila
á la izquierda.

Almeida

  ¿Sí? Malorum!
¿Y esa oposición terrible
contra vos se ha alzado solo,
ó se es tiende á los demas
concolegas?

El Marques

  Sí, sí; á todos.

Almeida

Vaya por Dios. Mal de muchos
diz que es consuelo...

El Marques

  De tontos.

Almeida

Aunque no estáis para gracias,
os recuerdo respetuoso
las plazas de secretarios
que vacan...

El Marques

  Iloy me propongo
proveerlas.

Almeida

  Bien sabéis
que tengo el genio algo corto
v nunca os pedí mercedes
para mí ni para otros;
mas hoy por primera vez
vuestra protección imploro
en favor ele un pretendiente
que juzgo muy á propósito
para una de esas vacantes.
Es un excelente mozo...

El Marques

Lo creo, mas...

Almeida

  Muy honrado...

El Marques

No obstante...

Almeida

  Muy estudioso,
y sus principios...

El Marques

  Hay muchos
empeños... Cada neófito
tiene sus Mecenas...

Almeida

  Yo...

El Marques

Hé aqui el mayor escollo
de un ministro: el personal.

Almeida

Sugeto por quien yo abogo,
podéis creer...

El Marques

  Eso mismo
dicen los demas patronos;
pero las plazas son cinco,
y tengo ya un promontorio
de memoriales.

Almeida

  Si al fin
ha de haber tantos quejosos,
¿qué mas da...

El Marques

  ¡Si es una peste!
Como buitres, como lobos
al olor de una vacante
se abalanzan de ocho en ocho.
¿Qué digo vacante? Ayer
fue acometido de un cólico
el contador de correos,
y al salir del dormitorio
me pidieron hoy su plaza
media docena de prójimos.

Almeida

No lo estraño. Pero el mérito
de mi ahijado. Habrá muy pocos...

El Marques

En fin, veremos... se hará
lo que se pueda.

Almeida

  Yo os cojo
la palabra...

Monzon

( Anunciando desde la puerta de la derecha.)»
  La condesa
del Rosicler.

Almeida

  ( ¡Un estorbo! )

El Marques

Adelante. Permitid...

Almeida

(¡Faldas! Mi gozo en un pozo.)

(i Saluda al ministro y d Piolante y se retira por la puerta de la secretaria.)

ESCENA II

(VIOLANTE, EL MARQUES, EL MARQUES, VIOLANTE.)

Violante

( Sentándose al lado del jnarques.)
  ¡Gracias á Dios
que al fin nos vemos los dos!

El Marques

Vuelto me tienen el juicio
los asuntos del servicio.

Violante

No bay forma de hablar con vos.
Hoy me sequé en la antesala
con gente soez y espuria,
y después ¡oh mengua! ¡oh furia!

El Marques

¿Qué es eso?

Violante

  Me siento mala.

El Marques

¿Qué te duele?

Violante

  ¡Atroz injuria!

El Marques

¡Cómo...!

Violante

  La esposa altanera
del vizconde de la Riva
i
suelta al verme la saliva
y tomando la otra acera
me mira de abajo á arriba.

El Marques

¡Eh! ¿Qué importa...

Violante

  Á un estropajo
no se trata...

El Marques

  Eso no es nada.
Ap rension...

Violante

  ¡Estoy medrada!
¿Aprensión? ¿Y el salivajo?

El Marques

Puede que esté embarazada*

Violante

Es muy justa mi querella
v el alma se me destroza

El Marques

No hagas caso. Asi resuella
porque eres tú mejor moza
y mas elegante que ella.

Violante

Tal creo; mas sin castigo
no ha de quedar el insulto.

El Marques

Si tiene envidia, consigo
lleva la pena.

Violante

  ¿Hay indulto?
Pues no vuelvo á hablar contigo.

El Marques

Niñadas

Violante

  A tí le alcanza
el desaire que me aílige.
Ella, ó yo. No hablo de chanza.

El Marques

Pero, hija mia...

Violante

(-Se* levanta.) O venganza,
ó bago dimisión. Elige.
  O O

El Marques

(Levantándose.) Yo complacerte deseo
mas, ya ves, la injuria ha sido
de muger, y yo no veo...

Violante

Pague la pena el marido.
Marques.; Cómo ni

Violante

  Quítale el empleo.

El Marques

Pero, hija, ¿lias perdido el seso?
¡Á un director general
dejar cesante por eso!
¿Qué dirían? No haré tal.
¡Y sin forma de proceso!

Violante

De eso no me cuido yo;
mas ya dije mi ultímalo
¿Le depones? Sí, ó no.

El Marques

Es una injusticia.

Violante

  ¡Ingrato!
M a r qu es. Pero, m uger...

Violante

(Yéndose.) ¡Se acabó!

El Marques

¡Qué! ¿Te vas?

Violante

  ¡Quién lo creyera!
¡Mantener á ese hombre en zancos
después de injuria tan fiera!
¡Y quizá vota en los bancos
de la oposición!

El Marques

  Espera.
Con efecto, hoy desertó
de las fil as del gobierno.
¿Y por qué mi subalterno
no ha de votar corno yo?
Mas se va á armar un infierno...

Violante

(Llorando.) Basta. ¡A Dios, á Dios...

El Marques

  Detente#
Todo por tí lo atropello.

(Toca la campanilla, se sienta y escribe rápidamente •)

Violante

(Sentándose.) Gracias. Mi honor iba en ello.

El Marques

(Al portero, que asoma.)
Que venga inmediatamente
el señor Souza Coello.

Violante

(Es mucha mi autoridad.
Con cuanto quiero me salgo.)

El Marques

Lo siento, que es buen hidalgo,
(Escribiendo.) De orden de su Magestad,
ct cantera. f9

ESCENA III

(EL MARQUES, VIOLANTE, SOUZA.)

Souza

  ¿Queréis algo?

El Marques

Esta minuta interesa.
Haced que sin dilación
venga copiada á mi mesa.

Violante

(No dirá el señor barón
que he faltado á mi promesa.)

Souza

Está bien.
  (Ojeando la minuta.) ¡Exoneráis
de su destino al vizconde!

El Marques

Sí*

Souza

(¡Qué injusticia!) ¿De dónde
viene el golpe...

El Marques

  No os metáis
en lo que no os corresponde.

ESCENA IV

(EL MARQUES, VIOLANTE.)

El Marques

¿Quieres mas? ¿Estás contenta?

Violante

Sí; mi bien.

El Marques

  Por darte gusto
hago un descontento mas.
j Vale Dios que no son muchos!

Violante

También ganas un amigo
en el director futuro,
y la misma cuenta sale.

El Marques

¿Quién sabe...

Violante

  Váyase el uno
por el otro.

El Marques

  Cuando sepan
que por un antojo luyo...

Violante

(Coa? zalamería.)
No te enfades, que aun estoy
a Tecla da de los músculos,
y de ver esc entrecejo
me estremezco y me atribulo.
En premio de esa fineza,
que agradezco hasta lo sumo,
exige de mí imposibles,
que no puede haber ninguno
para el amor que le tengo;
y si aun es débil tributo
mi honor por tí abandonado
á los sarcasmos del vulgo,
pide mi sangre, mi vida,
y contenta iré al sepulcro.

El Marques

; No mas! ¿Qué dices? Yo soy
tu amante, no tu verdugo..

ESCENA V

(EL MARQUES, VIOLANTE, SOUZA.)

Souza

( Dándole un oficio.)
Aqui teneis puesta en limpio
la real orden...

El Marques

(Después de firmarla.)
  Dadla curso.

ESCENA VI

(EL MARQUES, VIOLANTE.)

Violante

Si no temiera abusar
hablaría de otro asunto...

El Marques

¿Qué asunto?

Violante

  Un empeño mió.
Nunca faltan importunos...

El Marques

Bien. ¿Qué quieres?

Violante

  Una plaza
de oficial; se entiende, de último
oficial del ministerio...

El Marques

¿Para quién?

Violante

  Para un alumno
de no sé qué seminario.
Dicen que promete mucho...

El Marques

Algún niño que tal vez
está estudiando gerundios.

Violante

Yo no sé; pero su padre
es hombre rico y de indujo...
Le he dado ya mi palabra,
y, ya veis; si no la cumplo...

El Marques

bija, ¡si no hay vacante!

Violante

No le hace. Se quita á alguno...

El Marques

No mas alcaldadas; no.

Violante

Pues bien; tomad otro rumbo.
Dad la pía za del vizconde,
plaza de honor y de lucro,
á uno de esos caballeros;
los ascensos por su turno
á los demas, y á mi ahijado
la resulta; asi á ninguno
se agravia...

El Marques

  ¿Y los pretendientes?
¿Y qué dirá luego el mundo
si el agraciado es un tonto
sin práctica, sin estudios...

Violante

Ya se irá soltando aqui
poco á poco. Otros mas rudos...

El Marques

Yaya que lioy tienes caprichos
originales, absurdos.

Violante

¿Hay mas que dejarle luego
cesante? ¡Vaya un apuro!
Salga yo del compromiso
en que su padre me puso,
y lo demas...

El Marques

  De ese modo...

Violante

¿No te admira mi discurso?

(. Sacando un papel que pone sobre la Aqui queda el memorial. Cuando tengas dos minutos de tiempo dictas las órdenes...)

El Marques

¡Eso es! ¡Asi! ¡De barullo!

Violante

Me envías el nombramiento...

El Marques

Bien está; pero te anuncio,
que si es necio, á las primeras
de cambio le destituyo.
Y, por Dios, mira otra vez
por quién te empeñas.

Violante

  Te juro
no volver á molestarle. —
Solo falta que á ese tuno
de mi primo... ¿No lia venido
á presentarse...

El Marques

  Aqui estuvo;
me entregó su memorial;
yo doblé, como acostumbro,
un pico... (/.o busca en la mesa»)

Violante

  Ya entiendo. En muestra
de favor.

El Marques

  Pues es el único
que hoy he doblado... Aquí está.
Voy á decretarle al punto. ( Escribiendo.)
u Concedido. y> Puedes darle
el parabién.

Violante

  Te aseguro
que es mía la enhorabuena,
porque me da mil disgustos,
y hasta perderle de vista...
Pero á Dios, á Dios, que abuso
de tu bondad demasiado.
Si lo permite el bien público,
¿irás á verme esta noche
al palco?

El Marques

  Lo dificulto.
Hay consejo de ministros;
tengo entre manos un cúmulo
de negocios...

Violante

  ¡Jesús! ¡Siempre
negocios! Yo me consumo.
¿Sabes que ya tengo zelos
de Portugal?

(arques. Son injustos. A Dios.)

Violante

  (¡Hé aqui un grande hombre!
¡Pobretes! Todos son unos.)

ESCENA VII

(EL MARQUES.)

El Marques

Ya se ha ido. Respiremos.
¡Es singular el indujo
de esa muger sobre mí!
Si á uii corazón pregunto
la causa, nada responde;
y si en mi razón la busco,
de mi tlaqueza me acusa
y romper me manda el yugo.
A ser yo supersticioso
diria que algún conjuro...
Cuando de ella me separo
tengo vehementes impulsos
de olvidarla para siempre;
la vuelvo á ver, y sucumbo.
¡Pero es tan sagaz, tan bella
y tan nombrada en el mundo
diplomático ii! Un virey
que millonó en Pernambuco,
un embajador, un duque
y un milord de alto coturno
disputaban sus favores,
¡y al cabo fue mió el triunfo!
¡Esto es glorioso! No obstante,
por satisfacer un lujo
pueril arruino mi casa
y mi opinión aventuro.
Aquella preciosa niña...
Por solo un halago suyo
daría... ¿Mas quién creyera
que aquel vestid illo oscuro
cobijara una virtud
tan tenaz, tan fuera de uso?
Ya se ve; yo no esperaba
que defendiese aquel muro
el temerario galan
que á Martin dejó contuso.
¿Cómo ha de ser! Soy ministro,
no gladiador; y renuncio
á esa beldad si es forzoso
ganarla á fuerza de puños.

ESCENA VIII

(EL MARQUES, EL BARÓN.)

El Barón

(Entrando.) ¿Dais vuestro permiso?

El Marques

  ¡Entr
señor barón! Adelante. —
No venís de buen talante.
¿Hay alguna novedad?

El Barón

Temo... Todo está tranquilo...
Nada se confirma aun...,
pero si es cierto el run, run,
teneis la vida en un hilo.

El Marques

¡La vida! ¿Cómo...

El Barón

  Yo os hablo
de vida ministerial.
La cosa se pone mal
y no se descuida el diablo.

El Marques

Intrigas de ciertas gentes;
pandillas...

El Barón

  Sí; yo confieso...
pero, como ya el Congreso
os ha enseñado los dientes...

El Marques

Eso me da en qué pensar.

El Barón

La derrota de este dia
despopularizaría
al hombre mas popular.

El Marques

Ya recobrará su imperio
el gabinete.

El Barón

  Tal vez;
pero desde hoy á las diez
se habla de otro ministerio.

El Marques

Yo deseo mi retiro,
que es duro el vivir asi;
¿pero qué dicen de mí?
¿De dónde me viene el tiro?

El Barón

No sé. Cada cual se escuda
con la opinión nacional....

El Marques

Y la entiende cada cual
á su manera.

El Barón

  Sin duda.
Ello es que va progresando
la pública antipatía.
Dicen que os falta energía
V no os sobra el don de mando.
Hay quien os llama indolente*
Olro parece que ha dicho:
no hay mas ley que su capricho;
es un sátrapa de oriente.»
Dice otro, que en!o privado
impertinente se interna:
quien su casa no gobierna
mal gobernará el Estado.»
Guerra igual, el mismo enojo
en los dos bandos se advierte;
este os acusa de fuerte
y aquel os tilda de flojo.
Otro dice: » en sus espaldas
sustentar no puede el solio.»
Otro habla de monopolio,
y si hay faldas ó no hay faldas.
Ya el culparos es precepto
general, según parece,
y el que. mas os favorece
dice que sois un inepto.

El Marques

Al oiros me confundo.
¿Sois mi juez, ó sois mi amigo?

El Barón

Yo no os digo lo que digo;
digo lo que dice el mundo.

El Marques

Sí; los de la otra bandera
y cuatro amigos ingratos;
pero los hombres sensatos
hablarán de otra manera.

El Barón

No basta obrar con justicia;
que si callan los prudentes,
siempre hallan los maldicientes
alimento á su malicia.

El Marques

Es verdad.

El Barón

  Un golpe en falso
disteis ayer, y hay patriota
que como crimen lo nota
y os llevaría al cadalso.

El Marques

¿Y qué ha sido?

El Barón

  Un desacierto,
una leve distracción:
dar una administración
general.

El Marques

  ¿•Á A quién?

El Barón

  á un muerto.

El Marques

¡Cómo!

El Barón

  Don Pascual Mondego...

El Marques

Ese el agraciado es.

El Barón

Murió del tifus ha un mes
en la ciudad de Lamego.

El Marques

¿De veras? Con tanto asunto...
(Riéndose.) El bueno de don Pascual
me remitió el memorial
y no la fé de difunto.
Dios le dé la gloria, amen.,
Aunque siento el lapsus lingucc,
al cabo la plaza es pingüe
y á otro le vendrá muy bien.

El Barón

Pero lo que mas aviva
la saña de esa facción
es...

El Marques

  ¿Qué?

El Barón

  La destitución
del vizconde de la Riva.

El Marques

¿Qué. decís! Hace un instante
que firmé el decreto, ¡y ya...

El Barón

Y añaden: ¡bravo! Ya está
vengada doña Violante.^

El Marques

(Sonriéndose ¿De veras? Por vida mía
que sois un Argos, un lince,
y á Fouché dais falta y quince
en eso de policía.

El Barón

No alabéis mi perspicacia,
que aunque yo no me descuido,
todo el pueblo lo ha sabido
antes que yo.
  ¡Vaya en gracia!

El Marques

Con público tan profeta
¿quién respira sin que suene...

El Barón

También el público tiene
su policía secreta.

El Marques

¿Con que es inminente el riesgo?

El Barón

Aprovechad el aviso.

El Marques

Paes conjurarle es preciso.
¿Qué opináis? A ver qué sesgo...

El Barón

No sé... Disolver las Cortes...

El Marques

Ilahrá reelección.

El Barón

  Lo temo.

El Marques

Y ese es un partido estremo...
Busquemos otros resortes.
De Lisboa desterrad
al que esos planes concierta
y á sus secuaces...

El Barón

  ( Desierta
quedaría la ciudad.)
Aun está la trama oculta.
Dias ha que sudo el quilo
hasta descubrir el hilo...
Veremos lo que resulta.

El Marques

Mientras gastáis tanta ílema
descargar puede el nublado.

El Barón

Si dais un golpe de estado
mayor será el anatema.
Atacar la libertad
del ciudadano, es esceso;
y no espereis del Congreso
un voto de indemnidad.

El Marques

No, que es ya contrario mió,
¡y dura todo un trienio!
Barón, ¡aquí del ingenio!
Solo en el vuestro confio.
Alguna farsa inventad;
yo pagaré al corifeo;
y volvedme al apogeo
de mi popularidad.

El Barón

Entiendo el maquiavelismo.
Pues el enemigo mina,
Vuecelencia determina
contraminar...

El Marques

  Eso mismo.
Hacéis que de pronto estalle j
«na facción

El Barón

  ¿De cartistas?

El Marques

Mejor es de miguelistas.
Cuatro tiros en la calle...
Generala, y mucha bulla,
y gendarmes, y metralla...;
se dispersa la canalla;
la persigue una patrulla...;
cogemos en el garlito
con teatral aparato
á algún pobre mentecato
de los que dieron el grito...
Con es lo, y una proclama,
y un bando, y una justicia,
y una cruz á la milicia,
sube al cielo nuestra fama.

El Barón

Basta, basta. Si eso es
lo que queréis, arda Troya.

El Marques

Pues; un motin de tramoya...

El Barón

Sereis servido, marques.

ESCENA IX

(EL MARQUES.)

El Marques

Lo hará á las mil maravillas,
porque es astuto y sagaz
como él solo. Si yo caigo,
también el barón caerá.
Mi garante es su interés
que le obliga á ser leal. ( Mira el reloj y lo*
ca la campanilla.)
Ya es tarde y tengo consejo
de gabinete. Estarán
esperándome. — ¡Monzon!

Monzon

( Junto d la puerta.) Mande Vuecencia.

El Marques

  Llamad
á Almeida.

Monzon

  Está bien.

El Marques

  Volando.
(Entra Monzon en la secretaria.) Es la crisis ya es fatal,
mas yo espero que la reina
me apoye.

ESCENA X

(EL MARQUES 5, ALMEIDA.)

Almeida

  ¿Qué me mandáis?

El Marques

Tomad esos espedientes
que están decretados ya.-
Estos otros, á la noche.
Ma ñaua se nominarán
los secretarios vacantes.

Almeida

Y entre ellos ¿tendrá lugar
mi ahijado?

El Marques

  Hoy estáis, Almeida,
importuno por demas.
Ilay otros mas beneméritos.
Ya os he dicho...

Almeida

  Perdonad.
Yo creí... Como dijisteis...

El Marques

Bien, bien. Otra vez será.

ESCENA XI

(ALMEIDA.)

Almeida

Mal humor lleva. Sin duda
la crisis ministerial,
que se va haciendo muy seria,
le da mucho en qué pensar.
Llev emos estos papeles
á las mesas... Aqui hay
un pico doblado. ¿A ver?
¿Será cosa de entidad...
Leamos. Alfonso Castro
¡Qué veo 1 Es el memorial

Marta

La misma letra,
el mismo papel: ¡no hay mas!
¿Pues cómo el marques cornos
el decreto marginal.
(Lee.) w Concedido. y> ¡Y su Excelencia
le acaba de deshauciar!
  i
¡Qué sorpresa! ¡Estraño modo
di: mostrarme, su amistad!

Porteros

señor, ¿es posible...
¿Le habrá cambiado quizá
por otro? ¡Qué! No. ¿Y el pico?
Es cosa particular.
Ni siquiera oyó su nombre,
y ahora Habrá sido tal
la porfía de la vieja
Algún empeño eficaz...
Pero en fin mi protegido
se coloca, y tendrá pan
su familia, y habrá boda,
y yo seré en el aliar
su padrino M Y siendo asi,
¿á qué hilarme con alan
el seso... Hágase el milagro,
y aunque le baga Satanás.

Acto cuarto

(La decoración del acto segundo. — Es de noche.)

ESCENA PRIMERA

(MARTA, MONZON, PRETENDIENTES.)

(s í: v;, Marta y multitud de viudas y huérfanas y otros dos ó tres pretendientes ocupan la chimenea » Los demas hombres pasean por la sala ó hacen corrillos Todos charlan á un tiempo, especialmente las mu)

Monzon

¡Señoras! ¡Por Dios! ¡Silencio!
Este es ya mucho desorden.
Muger i.a ¿Ni aun hablar nos dejarán?
Muger 2.a ¡Miren el bruto!

Mugeres

  ¡El bodoque!
( Siguen charlando las rnuger es»)
Hombre i.° ( Al segundo, mostrándole sus papeles.)
Ya veis si tengo servicios.
Ya veis qué buenos informes.
Aqui certifica el cura,
aqui cinco regidores,
aqui el administrador
general de Tras-os-mon les...;
Pues si me dan el destino,
clávenmelo en el cogote.
Hombre 6.° Ya me canso de esperar.
Caballeros, buenas noches. (V ase»)

Marta

( En voz baja á las muger es»)
Si esta noche no cobramos
y seguís mis instrucciones,
va á haber aqui, sin recurso,
mónteseos y capirotes#
Oid... ( Cuchichean con gestos y manoteos
espresivos.)
Hombre 3.° (En un corrillo.) ¿Se trata de nuevo
ministerio?
Hombre 7.0 Sí; no se oye
otra cosa.
Hombre 3.° ¿Y quie'nes son
los que...
Hombre 7.0 Hay varias opiniones.
Hombre 3.° Hoy han estado terribles
los diputados á Cortes.
Hombre 7.0 La oposición es compac'a.
Hombre 3.° Ha habido interpelaciones.
¡Hombre 7.0 Al paso que de hora en hora i
pierden terreno esos hombres,
el descontento del pueblo
crece, y las voces que corren
son para inquietar, y mucho,
á los ministros.
Hombre 4*° Señores,
Portugal está perdido.
No hay que formar ilusiones.
Mientras las cosas no cambien
¿qué sirve mudar los nombres?
Hombre 3.° Con todo...
Hombre 4»° Nunca saldremos
de galeras y de azotes.

ESCENA II

(FONSECA, MONZON, MARTA, PRETENDIENTES.)

Fonseca

Salud, amigo Monzon.

Monzon

Dios os guarde y os corone
de gloria, señor Fonseca.

Fonseca

Hoy se ha despoblado el orbe
para haceros la tertulia.

Monzon

¡Oh qué guirigay! Me rompen
la cabeza.

Fonseca

  ¡Cómo charla
la femenina cohorte!

Monzon

Muy temprano habéis venido.

Fonseca

Ya lo veo. Se conoce
que el marques no es pretendiente»

Monzon

Sentiré que os incomode
el esperar...

Fonseca

Nada de eso.
Ya sabéis mis aprensiones.
La antesala de un ministro
me divierte mucho. ¿Dónde
pudiera pasar el rato
mejor que aqui?

Monzon

  ¿Y ese joven
logrará...

Fonseca

  ¿Mi chico? ¡Yaya!
El que á buenos aldabones
se agarra... La condesita,
aunque bocado de procer,
es humana y accesible.
Cura quibus et noslras voces...

Monzon

Entiendo.

Fonseca

  Mañana mismo
recibiré la real orden.

Monzon

¿De veras?

Fonseca

  ¡Toma! Ya el sastre
está haciendo el uniforme.

Monzon

Recibid mi enhorabuena,
V que mil años la goce...

Fonseca

Os daré buenas albricias.

Monzon

Gracias por tantos favores.

Fonseca

( Al hombre i.° aparlándose de la mesa
del portero.)
¡Coutiño! ¡Vos por acá!
Hombre i.° Ya lo veis.

Fonseca

  ¿Pues no erais dómine
allá en el Algarbe...
Hombre i.° Sí;
pero tronaron los mongés
y tras de ellos la obra pía,
y me quedé á buenas noches.

Fonseca

Pediréis colocación...
Hombre i.° Un destinillo mediocre.
Tengo pocas esperanzas...

Fonseca

Yo lograré que os coloquen.
Espero tener en breve
grande iavor en la corte.
Hombre i.° ¡Ah, señor...

Fonseca

  Ya nos veremos.
(A los del corrillo pasando d la chimenea.) Vuesascerdcs me perdonen. —
Señoras... ¡Oh doña Marta!
¿Qué tal?

Marta

  Firme como un roble.

Fonseca

(Sacando la caja.) ¿Unpolvito?

Marta

(Le torna,) Venga pues*

Fonseca

( Dando la caja d Marta, y cada vieja to¬
rna un polvo,)
Á esas señoras, que tomen
si gustan...

Mugeres

  Cucarachero!
duGER 2.a ¡Qué bien huele!

Fonseca

  ( ¡Cómo sorben! )
Iuger 5.a Yo no lo gasto. »

Fonseca

  Esta niña
preferirá unos bombones. ( Saca la caja de
los bombones y obsequia d las jóvenes.)
Iuger 5.a Por no despreciar...

Fonseca

  Y vos?
íuger 6.a Vaya.

Fonseca

  Son de los mejores.
Iuger 3.a Yo, sin perjuicio del polvo...

Fonseca

(Esta es golosa in utroque.)
Vos ahora... vos también...
uger 7.a ¡Si ya no hay mas!

Fonseca

  ¡Qué demontre!
Lo siento. ( Guarda la caja de bombones.)
uger i.a Tomad la caja. ( Dándole la del
tabaco.)

Fonseca

(si uno de los pretendientes que están sen¬
tados:.)
Llena estaba basta los bordes,
y también vuelve vacía.
¿Mas qué importa? A poco coste
gano fama de galante
y doy un recreo pobre
á la nariz de las viejas
y al paladar de las jóvenes.
(V uelve á encararse con el hombre i.(
y habla con él en voz baja. La conversa
cion se anima otra vez en la chimenea
y en los corrillos.)

ESCENA III

(FONSECA, FONSECA, MONZON, MARTA, PEREIRA, PRETENDIENTES.)

Pereira

( Acercándose al portero.)
Pasad recado al instante
al señor Almeida.

Monzon

  ¡Bien,
por cierto! ¿Y quién sois vos? ¿Qu ién..

Pereira

Soy el primo de Violante.

Monzon

¿Y por eso tanto fuero?

Pereira

Vengo...

Monzon

  ¿Qué Violante es esa?
{Vaya, vaya...!

Pereira

  La condesa
del Rosicler.

Monzon

( Con dulzura y sumisión poniéndose en pit
  Caballero...
Perdonad... No os conocía...
Voy á llamarle al momento.

Pereira

( ¡Bárbaro í )

Monzon

  Tomad asiento.
Sentaos por vida mia.

(Entra en la secretaria.)

ESCENA IV

(FONSECA, MARTA, PEREIRA, PRETENDIENTES.)

Pereira

Bien estoy. ( ¡Miren qué listo
mudó de tono el cerbero!
Si vuelve á hablarme altanero,
le sacudo, vive Cristo. ) (Ll eqa paseando
donde está Fonseca y y este le mira»)

Fonseca

Perdonad. Yo creo que esa...
si; esa cara...

Pereira

  Dios os guarde.

Fonseca

¿No estabais vos esta tarde
en casa de la condesa...

Pereira

(¡Catadura estravagante! )
Con efecto; estaba allí...

Fonseca

¿Sois de su tertulia?

Pereira

  Sí...
Yo soy primo de Violante.

Fonseca

(E ste será el camarada...)
Si de alguna cosa valgo,
podéis...

Pereira

  Gracias.

Fonseca

  ¿Sabéis algo
de mi asunto...

Pereira

(i Saliendo al encuentro de Almeida.)
  No sé nada.

ESCENA V

(FONSECA, MONZON, ALMEIDA, MARTA, PEREIRA, PRETENDIENTES.)

Fonseca

(¿Habrá zanguango... ( Habla en voz ba)
con Monzon, que vuelve á su sitio.)

Pereira

  Salud.

Almeida

Servidor.

Pereira

  Vengo afanado
á saber el resultado
de aquella solicitud.

Almeida

¿Qué solicitud? Hay mil M

Pereira

Vos debéis tener la inia.
Pido una secretaría
de administración civil.

Almeida

Como hay mas de una vacante,
no sé...

Pereira

  El despacho interesa.
Soy primo de la condesa...,
de la condesa Violante.

Almeida

( j La querida del marques!)

Pereira

El marques, ¡helio sujeto!
puso al margen el decreto:
Concedido... Eran las tres.

Almeida

(¡Qué oigo!)

Pereira

  Ya veis que me esplico.
Ella que lo vio, al momento...
Item mas. El documento
tenia doblado un pico.

Almeida

(¡Pecador! ¡Ya no hay recurso!
Bien me maliciaba yo
que siíi duda un quid pro 6/uo...)
Está bien. Se. dará curso...
(¡Y yo que a la pobre viuda
va ¡ha á dar el parabién...)

Pereira

Mirad que urge...

Almeida

(Distraído.) Bien; sí... bien...

Pereira

Mañana...

Almeida

  Sí tal; sin duda...

Pereira

Vos tenéis el negociado.

Almeida

Sí.

Pereira

La instancia ya depende
tan solo de V OS» •»

Almeida

  Se entiende.

Pereira

Yo

Almeida

  La del pico doblado.
Id tranquilo. (¡Y es un tonto!)
La tengo clavada aqui.

(Con la mano en el corazón.)

Pereira

(Kn lorio de agrafieeimictilo.)
¡Oh! i

Almeida

  Y como penda Je mí,
se despacha bien y pronto*

Pereira

( Apretándole la mano.)
Basta. Mi amistad desea
manifestaros que soy
muy...

Almeida

  Gracias, gracias... (Me voy
antes que Marta me vea.)

(Entra en la secretaria.)

Pereira

(Al 1 i está... Sí; aquella es
la farotona de marras.
Vóime huyendo de sus garras.)
(A Monzon con petulancia.) Espresiones al marques.

ESCENA VI

(MONZON, FONSECA, MARTA, PRETENDIENTES.)

Marta

( A la viuda que tiene á su lado, d media
voz. 'Todas la ojen con atención é interes.)
Sí señora; me la quiso
seducir.

Mugeres

  ¡Qué picardía!
Muger a.a ¡Qué Turquino!

Marta

  Ya se ve,
como la muchacha es linda...
(Baja mas la voz y no se la oye.) Muger 3.a (¡Qué suerte tienen algunas!
Mi Ramona es mas bonita,
¡y nadie la dice nada!)
Muger 4.a ¡Qué horror!

Marta

  Pero mi Ramira
le puso de oro y azul;
que aunque tierna corderilla
el honor la dio corage.
Muger 3.a (si la que está d su lado.)
¡Embustes! ¡Gazmoñerías!

Marta

Y eso que llegó el atélile
cuando ella estaba sólita;
pero luego...
Una voz dentro. ¡Su Excelencia!
(Suenan mamparas.) MONZON* ( Abriendo la saja.)
¡Su Excelencia!

Mugeres

  ¡Arriba! — ¡Arriba!
(Murmullos y codadas y confusión.)

Monzon

¡Orden, orden! Abrid paso...
¡Orden! ¡Silencio! En dos filas...

(Se colocan los pretendientes á ambos lados de la puerta: las mugeres en una fila; los hombres en otra.)

ESCENA VII

(EL MARQUES, MONZON, MARTA, FONSECA, PRETENDIENTES.)

(JEl ministro se coloca junto á la chimenea y can llegándose á él los pretendientes)

Fonseca

( ¡Eh! Le hablaré después que baya
despachado á esa cuadrilla.) «*
(Se separa á un lado y habla aparte con Monzon.) Hombre i.° (Entregando al ministro su memorial
Todos hacen á su tiempo lo mismo*')
No desestime Vuecencia
esta súplica. Es la quinta.

El Marques

Ya os conozco. No hay vacantes...
Hombre i.° Sí señor; una en Coimbra,
de oficial cuarto...

El Marques

  Está bien.
Como ya no esté provista,
se os dará.
Hombre i.°
y yo me quedo per islam*) (V ase.)
Hombre 2.0 Señor, cargado estoy ya
de rafcon y de familia.
Soy cesante...

El Marques

  ¿Desde cuándo?
Hombre 2.0 U11 año liará por Ceniza.

El Marques

Yo no era ministro entonces.
Esa fecha es muy antigua
para el siglo en que vivimos.
Hombre 2.° Me hicieron una injusticia.

El Marques

¿Y yo la he de reparar
con otra?
Hombre 2.0 Yo no decía...

El Marques

Tened paciencia. Veremos...
¿Vos... ( Al hombre 3.°)
Hombre 2.0 (No hay remedio. ¡Me archiva!)
  (rase,)
Hombre 3.° (Bajando la voz,) Yo soy el recomendado
del marques de Alga-llorida...

El Marques

¡Ah! Sí...
Hombre 3.° Me ha dado espresiones
para vos, y esta esquelita... (Se la da,)

El Marques

Dadme... Celebro... (Con este
es mas fácil la salida.)
Dad un recado al marques,
y á los tres ó cuatro dias
él os dará mi respuesta.
Homrre 3.° Por supuesto...

El Marques

  (Negativa.)
Por supuesto.
Hombre 3.° Dios os guarde. ( Vase.)

El Marques

Ahur. ( ¡A mí con epístolas!)
Hombre 7.0 Aqui presento á Vuecencia
este plan...

El Marques

  ¡Oh! ¿Proyectista?
Hombre 7.0 Sí señor. Soy consumado
en mineralogía y química.

El Marques

Sea en buen hora.
Hombre 7.0 Y prometo,
si el gobierno me anticipa
cuatro millones de reis,
descubrir en mi provincia...

El Marques

¿Alguna conspiración?
Hombre 7.0 Un venero de platina.

El Marques

¿Y pedís cuatro millones
de reis?
Hombre 7.0 ¡Oh! Se necesitan
para las primeras obras...

El Marques

(No valdrá tanto la mina...
si la encuentra.) Os llamaré
cuando haya en tesorería
fondos sobrantes. (Primero
se comerá la polilla
til proyecto.)
Hombre 7.0 Sin embargo,
v pase Vuecencia la vista
por ese escrito, y verá
las brillantes teorías...

El Marques

Yo estoy por lo positivo.

0 Pero...

El Marques

( Entre dientes.)
( ¡Oh Dios! ¡Qué pesadilla!
Hombre 7.0 Yo haré...

El Marques

  Hay otros esperando,
y aqui no estáis de visita.
Permitid...
Hombre 7.°
se pierde la monarquía!) ( V ase.)
Hombre 8.°Nó quiero ser importuno,
que Vuecencia está de prisa.
Ahí está mi memorial.
Obre Vuecencia en justicia,
y ¡salud! ( Vasc.)

El Marques

(Doblando el memorial )
(Fecha atrasada... (¡Por no escuharme (Le atenderé.) Su franqueza me cautiva.)
Hombre 9 (Con tono de amenaza.)
Si Vuecencia no me emplea...

El Marques

¡Cómo...
Hombre 9.0 No me ando en chiquitas.
Me pego un tiro. (VaseC)

El Marques

  ( ¡Demonio!
Pero, en fin, peor sería
que me lo pegase á mí.)
Hombre 5.° Señor, yo soy periodista...

El Marques

Sí,* ya me consta...
Hombre 5.° Y acérrimo
defensor de las doctrinas
del ministerio.

El Marques

  Lo mismo
al de antaño defendíais.
Hombre 5.° Es verdad, mas cura el tiempo
los yerros de la política.

El Marques

¿Qué queréis?
Hombre 5.° Un sueldecito...
La suscripción es mezquina...

El Marques

Justo castigo de Dios
al crimen de a pos t asía.
Hombre 5.° ¿Y sois vos quien lo decís?
¡Ingratitud inaudita!

El Marques

No quiero camaleones.
Hombre 5.° Pues os haré la mas rígida
oposición...

El Marques

  No os creerán.
Hombre 5.° Mojaré en sangre, no en tinta
mi pluma. (P ase.)

El Marques

  Es arma embolada
que ya ni corta ni pincha.
Hombre 4*° Yo, señor, aunque cesante,
no tengo horror á la vida
como el otro majadero
que iba á hacer la tontería
de matarse. Haced de modo
que yo vuelva á mi oficina,
ó desde hoy soy comensal
de Vuecelencia Iluslrísima.

El Marques

No cómo en casa.
Hombre 4*° No importa.
Yo os sabré seguir la pista,
y vos que sois tan galante
no me harais la grosería
de rehusarme un cubierto.

El Marques

¡La ocurrencia es peregrina!
Nuevo modo de sitiar
por hambre.
Hombre Mi artillería
es esa.

El Marques

  Á tal embestir
no hay plaza que no se rinda.
Id con Dios. Mañana mismo
cesará la cesantía. (V ase el hombre 4*°)

El Marques

(A la muger i.a) Vos, señora...

Mugeres

  Yono traigo
memorial, ni estas amigas
tampoco. Viudas y huérfanas,
todas una cosa misma
pedimos: dinero, pan;
y pues nos sobra justicia,
no pidáis mas espediente
que estas caras afligidas.
Muger 2.a Diez y ocho meses nos deben.
Muger 3.a Tened de estas pobrecitas
compasión...

Mugeres

  ¡Una mesada!

Todas

¡Piedad! ¡Piedad!

El Marques

  Pero, hijas,
si no hay fondos... Un poquito
de paciencia. Me lastima
vuestra suerte, pero...

Mugeres

  Vamos,
que si ponéis vuestra firma...

El Marques

¿Qué importa que yo la ponga
si están las arcas vacías?
Muger 4.a ¡Señor...

Marta

( Con acento grave y varonil,')
  ¡Basta, sexo débil!
Esas lágrimas me irritan.

El Marques

(Encarándose hacia donde suena la voz,)
¿Eh? ¿Quién es ese insolente...

Marta

Yo.

El Marques

(¡Marta! Dios nos asista.)

Marta

No supliquéis á un tirano.
¡Valor! ¡Constancia! ¡Energía!

Mugeres

a Tiene razón. ¡Qué nos paguen!

Todas

¡Qué nos paguen!

Fonseca

  ¡Cómo gritan!

El Marques

¡Silencio! No me obliguéis. )•••

Todas

¡Pan! ¡Pan! ¡Pan!

Fonseca

  ¡Qué sarracina!

El Marques

Yo hablaré con el ministro
de Hacienda...

Mugeres

  ¡Escusas...

Marta

  ¡Mentiras!

Un Sargento

¡Pan! ¡Pan!

Porteros

  ¡Que nos matan de hambre!

ESCENA VIII

(EL MARQUES, FONSECA, MONZON, MARTA, MUGERES, MUGERES, VIOLANTE, ZA, OFICIALES, ESCRIBIENTES, PORTEROS.)

El Marques

¡Despejad!

Marta

  ¡Asi, bijas mías!
¡Firmes... y ¡viva el escándalo!

El Marques

¡Echad á esa l'oragida!
Elevadla á una cárcel...

(Zos porteros se disponen á obedecer, y el arrojo de Marta los detiene.)

Marta

  No!
Primero han de hacerme trizas.
Defendedme, compañeras.
No abandonéis á esta víctima
de la castidad... filial.
Muger i.a ¿Y quién tendrá la osadía
de poner cobardes manos
sobre ancianas desvalidas?

Marta

¡Qué vengan! Uñas tenemos
y dientes de hambre canina.

Un Sargento

¡Guerra!

Porteros

  ¡Dinero!

Porteros

  ¡Socorro!

El Marques

¡Basta!

Mugeres

i.a O no salimos vivas,
ó nos pagan.

El Marques

  Bien. Mañana,
aunque venda mi bajilla.

Marta

¡Hoy ha de ser!

Todas

  ¡IToy!

Souza

  ¡Señoras!

Fonseca

Por las ánimas benditas...

Monzon

( A un portero.)
Corred; llamad á la guardia.
  (V ase el portero.)

(Todos procuran aplacar á las mugeresé)

El Marques

(Yéndose.)
( ¿Por dónde me escaparía...)
Muger 6.a ¡Que se va!

Mugeres

  ¡Guerra!

Marta

  ¡Arañadle...

(Las mugeres se disponen á la embestí da sin poderlas contener los hombres Fonseca da un salto y se pone al lado del marques.)

Fonseca

A defenderos me obliga
la gratitud. ¡Alto ahí!
(Su grito restablece el silencio.)
¿Sois mugeres, ó sois víboras?
El marques eslá inocente,
que no es ave de rapiña.
(Murmullo sordo de las mugeresi )

El Marques

( ¡Oh qué idea!) Yo deseo
dar remedio á vuestras cuitas,
pero el nuevo pagador
es un hebreo agiotisla,
y aunque reciba dinero
para las clases pasivas,
yo recelo...

Mugeres

  ¡Se lo come!

Mugeres

¡Nuestra sangre!

Porteros

  ¡Nuestra vida!

El Marques

Ahora bien; ¿es el ministro
quien merece esa ojeriza,
ó el pagador... que no paga?

Todas

¡El pagador!

El Marques

  Pues, malditas,
(Mostrando á Fonseca.) ahí teneis al pagador.
Saciad en él vuestras iras.
(Lns mugares embisten d Fonseca, y aprovechando la ocasión entra rápidamente el marques en su despacho. Los oficiales ) porteros &c*., todos ríen, á es—
cepcion de, Fonseca y Monzon. Llegan el
sargento y ocho soldados.)

ESCENA IX

(FONSECA, MONZON, MARTA, MUGERES, SOUZA, OFICIALES, ESCRIBIENTES, PORTEROS, UN SARGENTO, SOLDADOS, I.)

Fonseca

¡Embuste!

Mugeres

  ¡Traidor!./

Porteros

  ¡A él!

Fonseca

¡Soldados...! ¡Monzon...! ¡Arpías!

Monzon

Dejadle, que está inocente.
Sargento.} Apartad!

(Z« guardia pone en salvo á Fonseca y separa no sin trabajo á las mugeres.)

Fonseca

(si los oficinistas, que siguen riéndose.)
  ¡Vaya una risa
impertinente y bestial,
que me da dolor de tripas!
(Se redoblan las carcajadas.) M UGER 5.a ¡El que nos daba bombones!

Fonseca

¡Y asi me pagais, inicuas!

Mugeres

(Queriendo acometer de nuevo á Fonseca.)
¡Perro...

Souza

  Haced vuestro deber,
sargen to.

Fonseca

  ¡Y á la oficina
los bufones, ó desnuco
a! primero que se lia!
Sarg. y Soi.d. ¡Afuera!

Souza

(si los de la secretaria, y todos entran
en ella siguiendo á Souza.)
  ¡Aden 1 1 o!

Mugeres

(A los soldados.) ¡Sayones!

Marta

( Con tono declamatorio.)
¡Oh atrocidad! ¡Oh ignominia í
Esas armas que la patria,
ciudadanos, os confia,
para amparar á los débiles
contra tiranos Calilas,
¿las volvéis contra nosotras
y equivocáis la consigna?
¡Defendednos! ¡Rebelaos!
¡La Constitución peligra!
¡La Patria se hunde!

Un Sargento

  ¡Ea, basta!
¡Afuera! Aqui no se chilla.

Monzon

¡Afuera!

Fonseca

  ¡Vayan á hilar!

Un Sargento

.Calen... ¡arrr! (Los soldados calan bayo ;
neta.)

Mugeres

(Huyendo,') ¡Virgen Santísima!

Mugeres

5.a ¡Yo no he sido! ¡Yo no he sido!

Porteros

¡Huyamos!

Porteros

  ¡Por D ¡os!

Marta

  ¡Gallinas!
¡Dejarme sola! Mal haya
quien de mugeres se fia.
  í j i O.

ESCENA X

(MONZON, FONSECA.)

Fonseca

¡Gracias á Dios! ¡Qué garduñas!
¡Y á mí, que soy una malva...
Si el sargento no me salva,
hoy espiro entre sus uñas.

Monzon

¡Qué furias! ¡Qué rebelión!
Sabe Dios que lo sentí
cual si hubiera sido á mí.

Fonseca

Un poco menos, Monzon.
¡Mas yo, que mi propia renta
no administro, pagador
del ministerio! ¡Qué horror!
El marques me dará cuenta...

Monzon

Ya veis; en apuro tal...

Fonseca

¡Conmigo inocente pega
y al brazo seglar me entrega
de una legión infernal!

Monzon

Ha sido una chanza.

Fonseca

  ¿Chanza?
¡Reniego de su bautismo...

Monzon

No os conoce...

Fonseca

  Por lo mismo
choca mas la confianza.

Monzon

Ya os dará satisfacción...

Fonseca

Si no estuviera al despacho
el destino del muchacho,
le juro...

ESCENA XI

(FONSECA, MONZON, MARTIN, MARTIN, ( ENTRA ACELERADO, MONZON, MONZON.)

Monzon

Sudas..., corres como un gamo...
¿Qué ocurre...

Martin

  Voces tremendas...
Hay grupos... Cierran las tiendas...

Fonseca

¿Jarana?

Martin

  ¿Dónde está mi amo?

Monzon

En su despacho.

Martin

  Entro pues,
que quizá no sabe nada.

ESCENA XII

(FONSECA, MONZON.)

Monzon

¡Nos faltaba una asonada
para fin del entremés! (Se asoma al balcón.')

Fonseca

Y en una noche tan fresca
¿qué diabólico proyecto...

Monzon

Venid, (Se aso?na Fonseca.)
  ¿Oís?

Fonseca

  Con efecto,
so oye á lo lejos la gresca..»
Yo me marcho, que esto es serlo.

Monzon

Esperad...

Fonseca

  Cuando hay bullangas,
Monzon, no se cogen gangas
en donde está el ministerio.
A Dios. Guardemos el bullo..*
Cerca voy.

Monzon

  j Triste de mí!

Fonseca

Yo volveré por aqui
si se apacigua el tumulto.

ESCENA XIII

(MONZON, EL MARQUES, MARTIN, MONZON, ¿QUÉ HA DICHO EL MARQUES? ¿QUÉ HA DICHO?.)

Martin

¡Nada! ¡Se rie!

El Marques

(Saliendo de su despacho con un pliego.)
  Mar lin.

Monzon

(¡Reirse cuando hay rnotin!
Vaya, que es raro capricho.)

El Marques

A la condesa este pliego,
volando.

Martin

  Estará asustada...

El Marques

¡Ba! Dila que eso no es nada.

Martin

Bien.

El Marques

  Que duerma con sosiego.

ESCENA XIV

(MONZON, EL MARQUES, OYESE VOCEAR CONFUSAMENTE D LO LEJOS, MONZON, ¡SEÑOR! ¿NO OÍS EL BULLICIO?.)

Si aqui la chusma se encaja...

El Marques

(El harón es una alhaja.)

Monzon

¡Jesus qué dia de juicio!
Ved que cunde el molimiento
por las calles y las plazas.
Mirad... Eso tiene trazas...

El Marques

¿De qué?

Monzon

  ¡De un pronunciamieritol

(Acuden azorados Almeida, Souza y de' mas oficiales y dependientes.)

ESCENA XV

(EL MARQUES, MONZON, ALMEIDA, SOUZA, OFICIALES ESCRIBIENTES, PORTEROS.)

¡Señor...

El Marques

(Enojado,') ¿Qué es esto? ¿Qué es esto?

Almeida

¿No sabéis la novedad...
Se amotina la ciudad...

El Marques

¿Y qué? ¡Todos á su puesto!
No os asuste la canalla
pagada por don Miguel,
que la guarnición es fiel
y hay repuesto de metralla.

Almeida

Pero, señor, yo contemplo...

El Marques

No hay contemplación que valga.
¡A trabajar! Nadie salga;
nadie. Yo os doy el ejemplo.

(Se vuelven por donde vinieron, murrnu rando unos entre si y otros encogiéndose de hombros.)

ESCENA XVI

(EL MARQUES, MONZON.)

(t oye mucho mas cerca el tumulto y algunos tiros.)

Monzon

¡Un tiro! ¡El cielo nos traiga
á puerto de salvación!
¡Escuchad...

Voces

(Dentro.) ¡Traición! — ¡Traición!

Porteros

¡Caiga el ministerio! — ¡Caiga!

Monzon

Se. va á hundir el hemisferio.
El pueblo está encarnizado...

El Marques

(Esto ya no es lo tratado.)

Voces

(Dentro.) ¡Caiga, caiga el ministerio!

El Marques

( ¿Pero el barón á qué espera...
No sé qué pensar... )

Monzon

  ¡Qué infierno!

(Dentro,} ¡Libertad! ¡Muera el gobierno! ¡Caiga el ministerio! — Hombres y mugeres. (Dentro.) ¡Muera!

Monzon

¿También en Irán en la danza
mugeres? ¡Ay, san Fulgencio!
( Cesan de pronto los tiros y los gritos.)

El Marques

¡Qué repentino silencio!

(Recobremos la esperanza.)

Monzon

No os fiéis porque han callado.
Harto será que. esa calma
no anuncie, marques de mi alma,
un horroroso nublado.

El Marques

(Después de una breve pausa.)
( ¡Bien! Ha triunfado el barón,
y la chusma fugitiva...)

( Dentro, mas distantes. Las últimas se perciben apenas.)

¡Qué viva la Pieina! — ¡Viva! —
¡Viva la Constitución! —
¡Viva! — ¡Viva...

Monzon

  ¡Que me ptace!
Eso ya tiene otra cara.
Pero, señor, ¿quién pensara
que tan feliz desenlace...

El Marques

(A Monzon y este entra en el despacho del
ministro.)
Dadme sombrero y bastón.
Ya la frente alzo serena.
Voy á dar la enhorabuena
á Su Magestad...

ESCENA XVII

(EL MARQUES, EL BARÓN, EL MARQUES, EL BARÓN.)

Decidme... ( Dándole la mano.)

El Barón

  Todo está en calma.

El Marques

¡Cuánto os debo!

El Barón

  No señor;
á raí filada...

El Marques

  Este favor
vivirá eterno en mi alma.

El Barón

Perdonad: yo no os oculto,
marques, lo que ha sucedido.

El Marques

Pues decid...

El Barón

  La Reina ha sido
quien ha aplacado el tumulto.

El Marques

¡Eh! Reservad la modestia
para el lenguje de oficio,
mientras yo os premio el servicio...

El Barón

No os toméis esa molestia.
(V* uelve el portero con el sombrero y el
bastón, y los toma el marques.)

El Marques

¡Cómo...

El Barón

  La Reina, os repito,
lo ha hecho todo, y satisfecho
el pueblo...

El Marques

  ¿Pero qué ha hecho?

El Barón

¡Qué! ¿No escuchásteis el grito...
Iarques.(^/ Monzon, y este sale por la puerta de la
derecha.)
El coche. — ( Al barón.) Hablad sin misterio.

El Barón

Viendo que el actual no gusta,
promete María augusta
nombrar otro ministerio.

El Marques

¿Qué decís! ¿No armásteis vos
el inotin...

El Barón

  (Ya está convulso.)
Sí; pero dado el impulso...
t Qué os diré? ¡Estaba de Dios...

El Marques

¡Del diablo!

El Barón

  Tomó otro rumbo
el popular somaten,
y mi plan

El Marques

  ¡Estamos bien í
Creí triunfar, ¡y sucumbo!

El Barón

No temáis. En el portal
segura escolta os espera,
por si hay algún calavera...

El Marques

¿Mas qué accidente fatal...

El Barón

Sabéis que hay ciertos registros
difíciles de tocar.
Dieron todos en gritar:
''¡Caígan, caigan los ministros..*!

El Marques

¡Oh MI!,

El Barón

  ¡Y al] i fue la de Dios
cuando vi llegar un grupo
de viejas, y el pueblo supo
que se quejaban de vos!

El Marques

¡Ah! ¡Las viudas...!

El Barón

  Desde entonces
ya no hubo freno ni valla;
ya era inútil la metralla,
y los sables, y los bronces.
Mas de cien mil insurgentes..*

El Marques

¡Nuevo ministerio!

El Barón

  Sí.
La Reina lo lia dicho.

El Marques

  ¡Asi
me sirven mis dependientes!

El Barón

: Si estáis desacreditado...
i
Ya lo dije acá ínter nos.
Y en fin, yo no os sirvo á vos;
sino a la Reina; al estado.

El Marques

¡Qué audacia! Su Magestad
sabrá de mi boca quién
sirve mal y sirve bien.
Vuelo á sus pies

El Barón

  Escuchad.
Bueno será que de paso
llevéis vuestra dimisión.

El Marques

Eso no. Tengo tesón.

El Marques

Ni la Reina haría caso...

El Barón

En colchón de plumas lleno
podéis caer si me oís;
pero si vos preferís
caer sobre duro...,; bueno!

El Marques

¿A quien fía la corona
la formación de ese nuevo
gabinete?

El Barón

  No me atrevo..*

El Marques

¡Vaya f.

El Barón

  A mi indigna persona.
Marques.; Ahí ¿Luego habéis conspirado
por vuestra cuenta esta noche?
; Qué horror!

Monzon

(Entrando.) Os espera el coche.

(Se queda á una distancio respetuosa.)

El Barón

Nunca lo ageno he jugado.

El Marques

(A media voz j el barón contesta del mis¬
mo modo.)
¿Y teneis la presunción
de suplantarme...

El Barón

  Asi es.
Todos tenemos, marques,
nuestro poco de ambición;
y seria un desatirió
con honores de simpleza
arriesgar yo mi cabeza
  o J
por laurear la del vecino.

El Marques

Muy pronto cantáis victoria.
Re vuestro orgullo me rio,
que en- la rectitud confío'
de María de la Gloria.
Guarde Dios al arrogante;
al de la alta policía.—
(Yéndose. Monzon le abre la mampara.) Mañana será otro dia.

El Barón

(Mañana serás cesante.)

ESCENA XVIII

(k. «; l] í 1 ¡é, J O ff I f i JE Z BARON, MONZON.

El Barón

(¡Tanto amor á la poltrona!
Tendrá en la mano el decreto
de destitución airada,
y el pobre no lia de creerlo
todavía. — Pero yo,
que le critico severo,
tras de haberle derribado
sin reparar en los medios,
¿tendré menos afición
á las riendas del gobierno?
¿Las empuño por ventura
todavía? Otro mas diestro
se pudiera aprovechar
de mi alan y mis desvelos. —
¡Ah! Volvamos á palacio.
Son preciosos los momentos.)
( J ase por la puerta de la derecha sin
cuidarse de Fonseca que entra por ella
al mismo tiempo y le hace, reverencias.)

ESCENA XIX

(FONSECA, MONZON.)

Monzon

¿De cuándo acá saludáis
con tan profundo respeto
al barón...

Fonseca

  ¿Pues no sabéis
lo que sabe todo el pueblo?

Monzon

¿Qué hay...?

Fonseca

  Es el hombre del dia.

Monzon

¡El hombre del dia!

Fonseca

  Miento.
Es el hombre de la noche.

Monzon

¡Qué escucho!

Fonseca

  Está en candelero.
Tendrá plaza, de seguro,
en el gabinete nuevo.
Yo lo sé de buena tinta.

Monzon

¿Con que cayó el ministerio?

Fonseca

Sí. ¡Y un portero mayor
no lo sabe! Eso es ya viejo.

Monzon

¡Voto á Brios Baco

Fonseca

  Mañana
será tal vez gefe vuestro.

Monzon

¡Pecador, que no le abrí
la mampara! Y aun por eso
al salir de aquí el marques
llevaba tan agrio el gesto,
y el barón se sonreía...
Mas como hablaban tan quedo...
j Qué diablo... ¿Con que otro gefe?
Cero, y van mil y doscientos,

Fonseca

liarlo me pesa, que ya
solté parte del dinero,
y el empleo del muchacho
se me va á volver, lo temo,
agua de cerrajas.

Monzon

  No;
que si aprovecháis el tiempo
aun os queda una esperanza.

Fonseca

¿Qué esperanza?

Monzon

  El testamento.

Fonseca

Decís, bien. Por esta noche
aun tiene vida el enfermo.

Monzon

: Pues!

Fonseca

  Y ademas, los ministros
son hombres 'de privilegio
que siempre mueren en gracia...
y testan después de muertos.

Acto quinto

(La decoración del acto tercero. jj, 4 ¿. /i s,)

ESCENA PRIMERA

(r-...,? I,.,... EL marques, entrando. ]Ni un porlero para abrirme la mampara! ¡Qué insolente canalla ruin! No lo estraño. Ya por cesante me tienen, y con el nuevo ministro temerán comprometerse. Yo les juro que si logro afirmarme en el bufete... Y quizá... ¿Quién sabe... Anoche me recibió como suele la Reina, muy afectuosa, y aunque puse reverente mi dimisión á sus pies, puede ser que no la acepte. En el Diario oficial ningún decreto aparece, ni un solo renglón que anuncie mudanza de gabinete. De crisis mas apuradas ha salido muchas veces sano v salvo un ministerio, y aunque hay síntomas de muerte, no desespero...

ESCENA II

(., 4.. lié EL MARQUES» MARTI JV.)

Martin

( Con un impreso en la mano.)
  Señor...

El Marques

¿Qué traes? ¿Qué papel es ese?

Martin

El suplemento al Diario
del gobierno...

El Marques

  (Mal me huele.)
Dame acá.
  (Leyendo.) Reales decretos...
(Continúa leyendo para sí y hablando
alternativamente.)
Aquí yace el presidente
del consejo. — Aqui el ministro
de la guerra. — Este otro réquiem,
para el ministro de hacienda. —
Aqui sigue... — El inio es este.
Era... Era... Ero... uSu quebrantada
salud... yj ¡Pues; sí; lo de siempre 1
Ja mas me sentí mejor;
esto es; corporal raen te.
En cuanto á salud moral,
eslov para que me entierren. —
u Quedando muy sastislecha
de su lealtad y eminentes
servicios... )7 ¡Lindo epigrama,
linda música celeste,
y linda ayuda de costa
para el que todo lo pierde!
Veamos qué sucesor
me nombra. — ¡El barón...! ¡Aleve!

Martin

Si algo os puede consolar,
señor, en trance tan tuerte,
una noticia os daré...

El Marques

(Con viveza.)
¿Qué noticia? ¿Se conmueven
las masas? ¿Hay reacción?

Martin

No; todo el mundo está alegre
y tranquilo. La noticia
es mas casera. Se entiende...

El Marques

Acaba.

Martin

  Anoche, poco antes
que se agitara la plebe,
viendo efitrar en una casa
al osado mozalbete,
novio, hermano, ó lo que sea,
de aquella niña rebelde,
al que dio tan mal despacho
á mi embajada solemne,
me escurro á la policía,
vuelvo con cuatro corchetes,
y doy con él en la cárcel.
¡Que nos la eche de valiente
ahora!

El Marques

  Eso es una infamia
que mi opinión compromete.

Martin

Señor, yo creí servir
a Vuecencia...

El Marques

  De esa suerte
no quiero vo que me sirvan.
No acostumbro á que me venguen
esbirros y carceleros
de un rival, sea quien fuere.

Martin

Sea mia la venganza.
No es necesario que suene
Vuecencia. Yo soy plebeyo,
y me quejaré á los jueces...

El Marques

¿Tú de qué?

Martin

  ¡Buena pregunta!
¿Pues no me hartó de cachetes
y puntapiés? ¿No es milagro
que aun tenga en la boca dientes?

El Marques

Eso no puede injuriar
a villanos tan soeces
como tú.

Martin

  Ya... no me injuria...;
es verdad..., pero me duele.

El Marques

¡Cobarde animal...! Volando,
á desdecirte, y que suelten
al preso.

Martin

  Señor, yo siento...

El Marques

Vete; ó ¡vive el cielo... Vete.
  , íiav'- r >íi i ¡>oi '( III.

ESCENA III

(f, i. »..;..i EL MARQUES. Luego MONZON i.o'.,. r, i y)

El Marques

¡Todo el mundo contra mí!
Hasta ese bruto me vende
con su celo temerario.
¿Quién le mandaba... ¡Parece
que lo hace el diablo!

Monzon

  Este pliego
para Vuecencia

El Marques

(Tomando el pliego.')
  Traedle...
y despejad.

Monzon

(1 endose después de entregar el pliego.)
  (¡Ya no es nadie,
y aun la está echando de gefe!)

ESCENA IV

(EL MARQUES.)

El Marques

Rompe el sobre, y lée para si rápidamente
¡Pues! El mismo real decreto.
¿Para qué tantos papeles?
El suplemento bastaba.
¡Qué empeño de que me entere...
Paciencia. Haremos de tripas
corazón. ¿Seré, tan débil
que al soltar el cartapacio
me allija y me desespere?
¡Hay ya tantos camaradas!
¡Esa carrera es tan breve,
que debo maravillarme
de haber durado seis meses!
Si el mandar tiene atractivos*
también tiene inconvenientes;
y pues todo es ilusión,
y los vientos van y vuelven,
mirándolo á sangre fría
y filosóficamente,
de, un ministro á, un ex-ministro
¿qué va? Una é y una x. ( Sentándose.)
Ahora bien; antes que venga
el barón y nos releve,
bagamos el codicilo
de costumbre. ( Recapacitando *)
  ¿Qué hay pendiente?
Se reemplazó al director...
Aq uel Fonseca ya tiene
el despacho en su poder...
¡Por vida... Lo mas urgente
se quedaba en el tintero.
Aun están sin proveerse
las plazas de secretarios...
Pondré en lista á los clientes.
(Consultando apuntes.) El yerno de mi nodriza...
Sí, que es hermano de leche
como quien dice. — (J Escribe los nombres.)
  Juan Robres. —
Aqui tengo este billete
del embajador inglés.
¿Quién desaíra á los ingleses?
Bal tasar Mo reira. — Bueno.

El Tercero, Ambrosio Méndez

El Marques

Quedan dos. Una, al hermano
de la vecina de enfrente. —
Luis Cascaes. — Y la otra

El Marques

es razón que se reserve
para el primo de Violante.
Quitémonos ese duende
de encima. Y... ¿cómo se llama?
¡Voto va al chápiro verde...
No lo sé. ( Recorriendo papeles.)
  Su memorial...
¿Por dónde... Almeida le tiene.

(Toca la campanilla.)

ESCENA V

(EL MARQUES, MONZON.)

(i*. Vi VS, » 1)

Él dirá... Al señor Almeida

(que venga inmediatamente.)

Monzon

No está.

El Marques

  Pues á otro oficial...

Monzon

No hay ninguno. Todos vienen
mas tarde...

El Marques

(Mirando el reloj.) Tenéis razón.
Son las doce menos veinte...

Monzon

¡Pues! Ya veis...

El Marques

  Yo he madrugado.

Monzon

(¡Oh! No hav cosa que desvele
como una destitución.)

El Marques

(Es tarde; el tiempo se pierde.
Yo te iugo que despedirme
de la lleina. Mis deberes
de súbdito v caballero
lo exigen. Tengo papeles
en su despacho... Y... ¿quién sabe...
Si acierto á estar elocuente...
Aun es tiempo. Si á lo menos,
ya que yo no recupere
la sill a ministerial,
consigo que no la herede
ese pérfido...) ( A Monzon <juc se retiraba.)
  Esperaos.
(A fuer de buen pretendiente,
ya babrá hablado con Almeida
el tal primo. Lo mas breve
es escribir... ( Escribe.)
«Para el primo
de Violante.** — Y por apéndice...
(Escribe») El del memorial doblado
por el pico.** ¡Lindamente!)

(Pone un sobre á lo que ha escrito »)

Monzon

( ¿Qué hará, que escribe y cavila,
y... ¡Ba! ¿Qué ha de. hacer? Pasteles.)

El Marques

(De pie y tomando sombrero y bastón»)
(Ahora por la puerta falsa,
no haga el diablo que me encuentre
al barón...) (A Monzon dándole el pliego»)
  Para el señor

Almeida

Luego. Es urgente.

ESCENA VI

(MONZON.)

Monzon

Ya ni sabe dónde pisa.
Mucho es que da con la puerta.
Se aturde, se desconcierta...
El pliego no corre prisa.
Ni aun á mandar un muchacho
casa de Almeida me atrevo
hoy que esperamos al nuevo
secretario del despacho. 1
Con toda mi comitiva
le he de saludar galante.
Primero es que la cesante
la autoridad efectiva;
V nadie lo eslrañará,
porque mi conducta esplica
que el que viene gratifica
y maldice el que se va. (Entra Almeida.)
Mas ¿quién entra? Almeida. Bien.

ESCENA VII

(chi^rn; <.(Y0 i r.*; i G ALMEIDA. M 0 N ZO íf»)

Almeida

¿Ha venido el gefe? I

Monzon

  Debo
suponer que habíais del nuevo
para darle el parabién.

Almeida

Uno solo tengo yo;
lo es el marques todavía,
y á ver al marques venia.

Monzon

Ya. Pues el marques salió...

Almeida

Muy, bien.

Monzon

  Dejando este pliego
que acelerado escribió,
y en propia mano me dió,
y en propia mano os entrego.

ESCENA VIII

(ALMEIDA.)

(Abriendo el pliego.)

Almeida

Veamos de qué se trata.
De alguna disposición
testamentaria... ( Lee para sí rápidamente.)
  ¿No digo?
Ya se sabe; es de. rigor.
Los nombramientos me manda
estender sin dilación
de aquellas secretarías
que vacaban. Lino, dos...
Cinco son los agraciados
y cinco las plazas son.
¡El pobre Castro...! En su apoyo
alcé sin fruto la voz. ( Recorriendo la lista»)
¡Pues! Todos son paniaguados...
¿Qué dice en este renglón?
(Lee-)" 5.° — El primo de Violante. ” No fue vano mi temor. (Vuelve á leer.)
**E1 del memorial doblado
  I
por el pica.” — Ya, ya estoy...
¿M as cómo se llama ese hombre?;
que á esta hora no lo sé yo.
Y, por lo visto, el marques
también lo ignora. ¡Por Dios,.,H0
que estamos medrados! ¿Quién
me dará ahora razón
de su nombre? ¡Tanto pueden
la intriguilla y el favor,
que logra un quídam anónimo
lo que un buen patricio no!
¿Quién me alumbra en este caos?
¡Por vida del gran Mogol...
Que Violante tiene un primo
y es el que anoche me habló,
es evidente, y también
que la Violante en cuestión
es dama de su Excelencia.
Tantas razones en pró...
¡Pero el nombre... Poco á poco.
Si en lugar de ese bribón
yo empleara al pobre Castro
que es un mozo Comrn'il faut%%%
La instancia recomendada
¿no es de Castro? Sí señor.
Luego si á Castro coloco
obediente al gele soy.
Mas lo de primo y Violante
está claro como el sol,
y la conciencia me dice
que ha habido aquí un quid pro quo
Lo malo es que apura el tiempo,
y si pierdo esta ocasión...
¡Qué diablo! El marques se va,
y no es crimen tan atroz,
siendo postuma la orden,
glosarla á mi gusto yo.
Como consiga cubrir
el espediente por hoy...
¡Ah, qué idea! Doña Marta,
que ripio nunca perdió,
para contarle sus cuitas
está esperando al barón.
La llamaré. ( Desde la puerta.)
  ¡Doña Marta!
Venid, venid.

Marta

(Dentro.) ~ Allá voy#

ESCENA IX

(ALMEIDA, MARTA.)

Marta

¿Leisteis el suplemento...

Almeida

Sí.

Marta

¡Qué gusto! Ya cayó...

Almeida

No hablemos de eso, señora.
Escuchad. ¿Conocéis vos
á la familia de Castro?

Marta

Mucho. Su padre nació...

Almeida

¿Tiene primos?

Marta

  Cuatro ó cinco...;
Sí; cuatro hembras y un varón.

Almeida

Nombradlos.

Marta

  Roque...

Almeida

  Las hembras.

Marta

Mariquita de la O,
Juana, Rosa y Petronila.

Almeida

¡Eh! Por las cuatro no doy
un chícharo.

Marta

  Perdonad.
Todas son como una flor.

Almeida

Ot ras, otras, aunque sean
tan remotas, que veloz
no pueda alcanzar un galgo
el parentesco.

Marta

  Leonor...

Almeida

No me sirve.

Marta

  ¿Qué locura
os ha dado? Acá Ínter nos,
¿queréis casaros...

Almeida

(Impaciente.) ¿No hay mas?

Marta

¡Vaya, que es rara aprensión!
No recuerdo... ¡Ah! Sí; su tía
la Cónsula del Ferrol
tiene dos ninas; Violante...

Almeida

Basta.

Marta

  Y Carmen...

Almeida

  Basta. A Dios.
Becibid mi parabién.

Marta

¿Pero de qué?

Almeida

  Loco estoy-
de contento. ( Dentro ruido de mamparas.}

Una Voz

(Dentro») ¡Su Excelencia!

Almeida

( Corriendo hacia la secretaria.)
Idos. Ya está aqui e; barón...

Marta

Mejor. Aqui le. hablaré...

Almeida

Pero...

Marta

  ¡Nada! No me voy.

(sil inedia entra en la secretaria Marta se retira d un lado.)

ESCENA X

(EL BARÓN, MARTA.)

El Barón

¡No ba venido mi glorioso
predecesor toda V 1 3! (Viendo d Marta.)
¿Quién sois vos, señora mia,
que. entráis, á roso y velloso...

Marta

Viendo la antesala llena,
¿qué bago? Me escurro... Aqui estov;
y asi la primera soy
en daros la enhorabuena.

El Barón

Muchas gracias; pero abora...

Marta

Yo soy una pobre viuda,
y si Ucencia no me. ayuda...

El Barón

Pe ro aun no es tiempo, señora...
Antes de instalarme aqui
y de tomar posesión
del ministerio, ¿es razón
que vos la loméis de mí?

Marta

Señor, el hambre me. hostiga.
Ya veis; sin cobrar un mes
en ano y medio... El marques,
ese hombre que Dios maldiga...

El Barón

Si aspiráis á mi favor
no me habléis de nadie mal.
Yo no vengo á ser fiscal
del ministro antecesor. ( Dentro sollozo s de
rnuger y rumor confuso. )

Marta

Mas si yo me enciendo en ira,
motivo me sobra y mucho...

El Barón

¿Qué es esto? Llantos

Marta

  ¿Qué escuclio!
¿No es la voz de mi Ramira?

El Barón

( Toen la campanilla y acude Monzon.)
¿Quién grita? ¿Qué es eso?

Marta

  ¡Ah!

Monzon

La hija de esa señora
Por ella pregunta; llora...

Ramira

(Dentro.) ¡Venganza! ¡Favor! ¡Mamá!

Marta

(Dirigiéndose á la puerta.)
¡En mi alma resuena el grito!

El Barón

Que entre esa joven.

Monzon

(A la puerta.) Entrad.

ESCENA XI

(EL BARÓN, MARTA, RAMIRA, RAMIRA, ¡QUÉ INFAMIA! ¡QUÉ INIQUIDAD!.)

Marta

(Con terror.)
¡Oh! ¿Se consumó el delito?
¡Feroz marques! Iloy le arrastro.

Ramira

No le he visto.

Marta

  ¡Ay, perla mia l
¿Pues qué hay?

Ramira

  Que la policía
ha preso á mi novio.

Marta

  ¡A Castro!
¿Cuándo?

Ramira

  Anoche. ¡Pobrecitoí

El Barón

¡Ah! Ya sé...

Ramira

  Sin mas ni mas
le cogieron cuatro, y ¡zas...
Desde la cárcel me ha escrito.

Marta

¡Eso faltaba! El oprobio...

Ramira

Por ser yo constante y pura...

El Barón

No os aílijais, criatura.
Yo os volveré vuestro novio.

Ramira

¡Ah! Mi eterna gratitud...

Marta

Mas ¿cómo...

El Barón

(A Ramira,')
  Fui sorprendido.
Después todo lo he sabido
y aplaudo vuestra virtud.
Ya está libre Castro.

Ramira

  ¿
El cielo os lo premiará.
Vamos á verle, mamá.

El Barón

No hay para qué. Vendrá aqui.
Me han dado buenos informes
de ese mozo, y verle quiero.

Marta

Es patriota verdadero,
y con méritos... enormes.

El Barón

No dudo...

Marta

  Y leal...

El Barón

  Lo sé;
mas dejadme solo, os ruego...

Marta

Si dais palabra...

El Barón

  Bien... Luego...
Á su tiempo os llamaré.

ESCENA XII

(EL BARÓN.)

El Barón

El marques no se apresura
á resignar la cartera.
No me admiro; ¡y en mis manos
que ayer fueron su ha 1 lernas!
Estará muy resentido,
mas la política guerra
tiene su láctica aparte
y su especial estrategia.
Lo que el vulgo llama intriga,
dolo, perfidia, vileza,
porque no están á su alcance
los misterios de la ciencia,
entre los hombres del gremio
es penetración, cautela,
sagacidad, previsión,
tacto, genio, inteligencia,
y por fin razón de estado
y diplomacia moderna. —
Pero es ya mucha tardanza...
¿Si revocará la Reina
el decreto... j Eh! No es posible...
Vamos á dar una vuelta
por esa secretaría...
Ya avisará cuando venga.

(Entra en la secretaría y al cerrarse la mampara abre el marques por dentro la puerta secreta.)

ESCENA XIII

(EL marques, tocando la campanilla. Golpe en vago. Despachemos cuanto antes. {A Monzon que entra.))

(Llamad á A Eneida.)

(Entra Monzon en la secretaría.)

(Su ¡\Iageslad no desiste. No ha dado lumbre la arenga.)

ESCENA XIV

(EL MARQUES.)

El Marques

¿Traéis eso?

Almeida

  Sí. lia venido
el barón...

El Marques

( Sentándose.)
  Sea enhorabuena.
Dadme: firmaré...
  (Almeida va presentando oficios y los firma el marques después de leerlos rápidamente.) Corriente. —
Ahí está la salvadera^ —

(Almeida va recogiendo los oficios después de echarles polvos.)

Almeida

(Si Dios me saca con bien...)

El Marques

A don Baltasar Moreira...
Bien. Tomad. — Ambrosio Mendez...

Almeida

La lisia ha sido in¡regla.
Marques* Cascaes... Está conforme. —
Alfonso de Castro y Leiva...
Supongo que este es el primo
de Violante...

Almeida

  Pues; y en prueba
aqui está su memorial, ( Se lo ensena.)
y de vuestro puño y letra
el decreto...

El Marques

( Echando una ojeada al memorial.)
  Sí; es el mismo...
Cuando os escribí la esquela
no recordé... Que se cierren
al momento...

El Barón

( A la puerta de la secretaria.')
  ¿Dais licencia?
i

ESCENA XV

(EL MARQUES, EL BARÓN, ALMEIDA.)

(Marques.{Levantándose y afectando jovialidad.))

¡Señor barón! Adelante.

Almeida

(¡Gracias á Dios! Aun me tiemblan
las carnes.)

ESCENA XVI

(EL MARQUES, EL BARÓN.)

El Barón

  ¿Qué hacéis? Sentaos.

El Marques

Bien estoy. La silla es vuestra.

El Barón

¡Oh! Yo no la admitiré
estando en vuestra presencia.

El Marques

No la liagais ascos ahora.
Arrellanaos en ella.

El Barón

Si como dicen las gentes
es potro con oro y seda...
iIarques.Vos no lo eréis asi.

El Barón

No lo sé por esperiencia,
pero temo que en electo
sea carga muy molesta...

El Marques

Como son ílacos mis hombros
y no pueden sostenerla,
la tomáis sobre los vuestros.
Mil gracias por la fineza.

El Barón

Señor marques...

El Marques

  Dispensadme
de haceros formal entrega. (Abriendo un ca
jun de la mesa-)
Los papeles reservados
están en esa carpeta.
Ya os dirán los oficiales
la marcha que aquí se lleva.

El Barón

No mas; hasta.

(arques. A Dios. Veremos si es mejor vuestro sistema que el mió.)

El Barón

  Sin agraviaros...,
procuraré que lo sea.

El Marques

E! ramo de policía
estará al menos en regla.
Marques..., no quiero humillaros
ofreciéndoos mi indulgencia.

El Marques

Entiendo. En este lugar
fueran pueriles mis quejas.
En el Congreso os aguardo.

El Barón

No rehusó la palestra.

El Marques

Mi venganza será noble
mas que lo ha sido la ofensa.
Pero si yo no conspiro,
otros seguirán la senda
que habéis trazado.

El Barón

  Tal vez...

El Marques

Tenga presente Vuecencia
lo de *<quien á hierro mata
lio es mucho que á hierro muera.-
(V ase por la puerta secreta.)

ESCENA XVII

(EL barón, sonriéndose. : t i ¡Qué mosca lleva el marques...)

( Pensativo.) ¡Pero qué mosca me deja!

ESCENA XVIII

(EL BARÓN, MONZON.)

Monzon

Señor, don Alfonso Castro
vuestras órdenes espera.

El Barón

Que entre.

Monzon

  ¿También las señoras...

El Barón

También. (Dios me dé paciencia.)

ESCENA XIX

(EL BARÓN, MARTA, RAMIRA, CASTRO, CASTRO, EL BARÓN.)

El Barón

  Engañado
por una infame denuncia
anoche os hice encerrar
en una cárcel oscura,
pero informado después
de vuestra honrada conducta,
os he puesto en libertad.

Castro

Las cárceles no me asustan,
que está sana mi conciencia,
y si un tribunal me juzga,
sabrá Lisboa.

El Barón

  Es inútil,
porque ya nadie os acusa.
"Vuestra novia se ha quedado
con su honra ilesa y pura,
el amo con sus deseos*
y el lacayo con su zurra.
Falla que yo os desagravie
de mi involuntaria culpa.

Marta

¿Que si podéis? ¿Quién lo duda?
Dias ha que solicita
con mas razón que ventura
la pl aza de secretario

Castro

Señora M

Marta

  No callo. De una
adminisl ración o 0

El Barón

  Si en eso
toda su ambición se funda
pues ya me consta su mentó,
yo os prometo...

(Toca la campanilla y acude Monzon.)

Marta

  ¡Ah! ¡Qué. fortuna!

Castro

Señor...

Marta

(En voz baja»)
  ¡Ton tazo Ap. •ovéchate
de tan buena coyuntura.

El Barón

( A Monzon.)
¿Quién es aqui el encargado
del personal?

Monzon

(Dudoso.) ¿Quién...

Marta

  Pregunta
por don Hilarión Almeida.

Monzon

Sí: él es...

El Barón

  Que venga.
  V ti

Monzon

( Mirando de reojo á Marta.)
  ( j Esa bru ja.,

(Entra Monzon en la secretaría.)

Ramira

¡Qué diferencia del otro,
que hizo pedazos tu súplica...

Castro

Escusad á esa señora...

El Barón

La pretensión es muy justa.

Marta

A tres personas haréis
felices con una rúbrica.

ESCENA XX

(EL BARÓN, CASTRO, MARTA, RAMIRA, ALMEIDA, MARTA, AHÍ ESTÁ EL SEÑOR ALMEIDA.)

Vereis corno el asegura...

Almeida

¿Qué mandáis, señor harón?

(j En voz hoja á Castro dándole un ofic Tomad, amigo, y con mucha salud...)

Marta

( Acercándose á Castro.)
  ¿Qué papel es ese?

El Barón

Tendré complacencia suma
en colocar á ese joven.
Cuando una vacante ocurra,
avisad...

Almeida

  Ya está servido.

El Barón

¿Cómo es eso?

Almeida

  Ya disfruta
el empleo que pretende.

Castro

(*« s gando el oficio después de leerle.)
¡No! Primero me consuma
de hambre y de pesar.

Almeida

  ; Qué hacéis?
(¡A Dios fruto de mi industria!)

El Barón

¿Qué rompéis?

Almeida

  ¡Su nombramiento!
¿Se lia visto mayor locura?

El Barón

¿Qué causa...

Castro

  Señor l>aron,'
liny gracias que son injurias.

El Barón

Pero

Castro

  Es mala credencial
una firma que me insulta.
No quiero deber favores
á quien mi afrenta procura.
Quiero vivir pobre, oscuro,
pero deshonrado ¡nunca!

Almeida

¡Hombr

El Barón

  Bien hecho y bien dicho.
Ese rasgo O os asegura r>
mi amistad, y ¡mes ahora
soy yo el dueño de la pluma,
señor de Castro, v supongo
que mi firma no os repugna...

Castro

¡Oh! No.
Marta y Bamira. ¡No!

El Barón

(A Almeida.) Nueva edición
hágase de la minuta.
Dios perdone á la primera:
vo firmaré la segunda.

Almeida

¡Volando!

(Entra corriendo en Ja secretaria.)

Marta

  El cielo os conserve
para consuelo de viudas.

ESCENA XXI

(EL BARÓN, MARTA, RAMIRA, CASTRO, MONZON.)

Monzon

Don Crisósfomo Fonseca...

El Barón

I* O Ii d*M Me alegro

Monzon

  Os busca

El Barón

Decidle que en I re.

Monzon

( Abriendo la mampara»')
  Adelan le.

El Barón

( ¡Estraua caricatura! )

ESCENA XXII

(EL BARÓN, MARTA, CASTRO, RAMIRA, FONSECA.)

Fonseca

Agradeciendo la audiencia,
con la mayor reverencia
y con sumo regocijo
doy gracias á Vuecelencia
por el empleo de mi hijo.

El Barón

Sé que le han hecho oficial,
pero antes que la corona
me confiase...

Fonseca

  Es igual.
Ha variado la persona;
pero no el ente moral.
Esto sea sin perjuicio
de saludar al barón
y ofrecerme á su servicio
como esta puesto en razón.
(Presentándole, la petaca*') ¿Gustáis?

El Barón

  No tengo ese vicio.

Fonseca

Yo una tercena consumo.
(A Marta*) ¡Hola! ¿Aqui estáis, buena alhaja?
(Al barón.) ¡Ah! Si preferís al humo
rapé esquisilo, mi caja... (Sacándola*)

El Barón

Ni lomo polvo, ni fumo.

Fonseca

Perdonad, señor barón,
si el muchacho todavía
no ha tomado posesión.
Está malo e! alma mia.

El Barón

¿Sí? ¿Qué tiene?

Fonseca

  Sarampión.

El Barón

¡Angelito!

Fonseca

  Ya vendrá
luego que pase la peste...

El Barón

No es razón que se moleste
y otta enfermedad le cueste.
Está reemplazada ya.

Fonseca

¡Eh! No lo puedo creer.
Sois chancero...

El Barón

  No lo soy.

Fonseca

(Sacando un papel.) La orden no puede ser
mas fresca. Fecha de ayer...

El Barón

¿No es mas fresca la de hoy?

Fonseca

Sí tal; ¿pero quién diría...

El Barón

Que estudie y que se haga grande.
En esta secretaría
no entrarán mientras yo mande
niños de la escuela pía.

Fonseca

¡También es mucho pesar
que sea mi hijo el primero
con quien se haga un ejemplar!
¿Y el dinero? ¿Y mi dinero?
¡Ahur! Tirado á la mar.

El Barón

¡Justo castigo de Dios
á tan ilícito tráfico!

Fonseca

Sea dicho entre los dos,
harón, ¿sois ministro vos,
ó capuchino seráfico?

El Barón

Habéis pecado, no obstante t
por ignorancia, y me pesa...

Fonseca

Si mi suerte os interesa,
la estafadora es Violante...

El Barón

Sí; la finjida condesa.
Ya ha salido de la corte,
condenada a reclusión.

Marta

¡Bien! ¿Y el primo? Aquel bribón...

El Barón

A Ultramar, franco de porte,
remando en un galeón.

Fonseca

Vamos; eso.me conforta.
Aunque es duro el escarmiento,
la chillada es lo que siento:
el dinero no me importa.

ESCENA XXIII

(EL BARÓN, MARTA, FONSECA, CASTRO, RAMIRA, ALMEIDA.)

El Barón

¿Traéis ese nombramiento?

Almeida

( Dándole un oficio que firma el barón,)
Sí señor.

El Barón

  Dadme.

(Dándosele á Castro después de firmarl Tomad.)

Castro

¡Ah señor! Tañía bondad...

Marta

Permitid que á vuestros pies...

El Barón

  (A Almeida.)
Alzad. — Volveré después.

El Barón

Me espera Su Magestad. {V ase por la pm
ta secreta,)

ESCENA ÚLTIMA

(FONSECA, MARTA, CASTRO, ALMEIDA, RAMIRA, MARTA, OH QUÉ AMABLE, QUÉ BENIGNO!.)

Con qué dulzura nos trata!

Jesús... este sí que es digno

(de que le den serenata y le compongan un higno.)

Fonseca

Eh..

Ramira

  ¡Tan generoso...

Fonseca

  Ya...

Marta

¡Tan justo... Lo que se llama
un buen ministro.

Fonseca

  Quizá...

Marta

Y si programa nos da,
¡qué bueno será el programa!

Fonseca

¿Programa? Eso es lo de menos.
Todos dan, señoras mias,
programas y garantías.
Todos son buenos, muy buenos...
los primeros quince dias.

Elenco vivo 18 personajes · 3,179 versos

Pulsa un personaje: sus intervenciones quedan iluminadas y las demás en penumbra. Los versos se cuentan por línea del impreso; las coincidencias, por escena compartida.

PersonajeVersosInterv.JornadasPrimera apariciónCoincide con
777269J1, J2, J3, J4, J5J1 · esc. 4Monzon, Violante, Marta
485178J1, J2, J3, J4, J5J1 · esc. 3Monzon, Fonseca, El Marques
402141J1, J3, J4, J5J1 · esc. 9Marta, Monzon, El Marques
360167J1, J2, J3J1 · esc. 1El Marques, Marta, Ramira
338139J2, J4, J5J2 · esc. 5Monzon, Marta, Mugeres
257127J2, J3, J4, J5J2 · esc. 1Marta, El Marques, Fonseca
233100J2, J3, J4, J5J2 · esc. 3Marta, El Marques, Monzon
14450J1, J2, J4J1 · esc. 1Marta, Monzon, Fonseca
5014J2, J5J2 · esc. 15Marta, El Barón, Almeida
3517J1, J4, J5J1 · esc. 5El Marques, Monzon, Fonseca
3518J4J4 · esc. 1Marta, Monzon, Fonseca
2015J1, J5J1 · esc. 3Marta, El Barón, Violante
189J3, J4J3 · esc. 11Marta, Un Sargento, Mugeres
107J3, J4J3 · esc. 3El Marques, Un Sargento, Porteros
54J4J4 · esc. 7Porteros, Mugeres, Marta
52J4J4 · esc. 16Porteros, Monzon, El Marques
45J4J4 · esc. 7Un Sargento, Porteros, Mugeres
11J5J5 · esc. 9Marta, Almeida

Partitura métrica 86 cambios de medida

La música estructural de la comedia: cada tramo es un parlamento, su ancho son sus versos y su color, la medida que La Báscula reconoce. Lope recomendaba décimas para las quejas, sonetos para los que aguardan, romances para las relaciones y redondillas para el amor: aquí se ve dónde cambia. Versión de medida, no de estrofa (romance y redondilla comparten el octosílabo); la estrofa viene después. Pulsa un tramo para ir al pasaje.

Acto primero
Acto segundo
Acto tercero
Acto cuarto
Acto quinto

octosílabos 79 % · mixto 21 %

Expediente

Obra
Flaquezas ministeriales
Jornadas
5
Personajes
18
Versos
3,179
Versificación
octosílabos 79 % · mixto 21 % medida por La Báscula
Fuente
archive.org: flaquezasministe00bret_0_djvu.txt
Estructura
flaquezas-ministeriales.json (jornada › escena › parlamento › verso; acotaciones aparte)
Cita recomendada
Manuel Bretón de los Herreros, Flaquezas ministeriales, Poetósfera · Teatrósfera, poetosfera.com/teatro/flaquezas-ministeriales.html

Texto de dominio público, levantado de su impreso y reproducido íntegro con atribución. El hablante se normaliza (la abreviatura del impreso se expande); el verso no se toca. ¿Ves una errata o conoces una edición mejor? Escríbenos desde Sobre la casa.