TEATRÓSFERA · EL TEXTO CUANDO ENTRA EN ESCENA  

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Manuel Bretón de los Herreros

El poeta y la beneficiada

2 jornadas · 5 personajes · 1,405 versos

Modo

Acto primero

(Personas: LA BENEFICIADA (la Actriz); DOÑA ISABEL; EL POETA; DON AMBROSIO; DON PRÓSPERO.)

(El toalro representará una sala decentemente amueblada. Mesa de despacho con recado de escribir, libros y papeles revueltos. Puerta á la derecha, otra á la izquierda, y otra en el loro. Habrá también un piano.)

ESCENA PRIMERA

(EL POETA.)

(Aparece sentado á la mesa de despacho con la pluma en la mano y meditando.)

El Poeta

INi un pensamiento siquiera
para la última estancia!
Oh creación de mis sueños!
Oh fiat de mi esperanza!
Otra inspiración tan sola,
y acaso á mas.de una dama
viva y real cause envidia
mi Belisa imaginaria!
Quizá mi ruego desoyes
porque no comparo al nácar
tu frente, al oro tus trenzas,
tu suave aliento al ámbar,
y no juro que si lloras
una perla es cada lágrima;
que aunque el ocio de un poeta
te engendró, bella fantasma,
hasta que mujer te llames
para ser interesada.
Repasemos la canción
á ver si me lemp\o.-( Le yendo.) (Sábanas...
  ODO
navajeros... calcetines...»
Qué es eslo? Hay mayor infamia?
Al respaldo de mis versos
la cuenta sucia y prosaica
de la lavandera! Oh! Sea
mil veces excomulgada
la sacrilega patrona
que su mano temeraria
puso aquí... Pero tal vez
mi pluma fué la culpada,
que tocante á distracciones
nadie á los poetas gana.
Paciencia. Vuelvo la hoja
y que lo averigüe Vargas.

(Lee para sí.)

ESCENA II

(EL POETA, DOÑA ISABEL.)

Doña Isabel

El almuerzo está servido.
Cuando usted guste...

El Poeta

(Corrigiendo.) Mal haya
el asonante!

Doña Isabel

  No me oye.
Ni oyera trompas y cajas
cuando le sopla la musa.

El Poeta

AhlSoy feliz!

(Escribe.)

Doña Isabel

  Se entusiasma
de un modo...

El Poeta

(Escribe.) «Pero los ojos
lenguas no son?»

Doña Isabel

  (Con quién habla?)

El Poeta

(Escribiendo.)
«Mírame, hermosa...»

Doña Isabel

  (Requiebros!
Quién será la afortunada?—
Mas tan tarde y en ayunas...
Yo me acerco. Me dá lástima...)
(Acercándose.) Deje usté eso, que ya es hora
de almorzar.

El Poeta

(Distraido.) No tengo gana...

Doña Isabel

Pues; y luego qué dolor
de estómago! Cataplasmas!...

El Poeta

Cataplas... Vocablo horrible
que asusta á las nueve hermanas!

Doña Isabel

Vamos;... tiempo hay... Lo primero
es comer...

El Poeta

  Voy sin tardanza,
doña Isabel. Pronto acabo.
Suplico á usted que se vaya.

Doña Isabel

Muy bien. No seré importuna.—
Diga usted: cuándo me saca
de su cabeza unas coplas
para mí? Teniendo en casa
al fabricante, es razón...

El Poeta

(Yo versos a una tarasca!)

Doña Isabel

Ea, no me voy de aquí
si usted no me dá palabra...

El Poeta

(Qué suplicio!...) Bien, señora.

Doña Isabel

Quiero unas décimas que ardan
en un candil.

El Poeta

  Sí... Ya he dicho...

Doña Isabel

Corriente. Ahur.

El Poeta

  (La matara!)

ESCENA III

(EL POETA.)

El Poeta

Santo Dios, qué pesadilla!
Ya se me fué el pensamiento,
la vena... Incapaz me siento
de hacer nna redondilla.
Que nunca he de verme libre
de gente necia y moscona!
Y á fé que la tal patrona
lo es y de grueso calibre.
Todo el mundo me molesta
con obstinada por Ha.
Mal haya mi nombradla
que tanto pesar rae cuesta!
Ya un inusiquillo á su pauta
quiere esclavizar mi musa,
y a la corchea ó la í'usa
que me chilla con la flauta.
Quién piensa que me espeluzno
cuando rae propone ufano
que le encuentre en castellano
un consonante á rebuzno.
A rebuzno un consonante?
Para eso mi ciencia es poca,
respondo. Abre tú la boca
y le hallarás al instante.
Quién, tocando otro registro,
viene á que le ponga en verso
un memorialon perverso
que piensa dar al ministró;
y añade que es menester
versificarle asimismo
la partida de bautismo
y el grado de bachiller.
Ya con urgentes instancias
á cualquier aniversario
me encomienda el empresario
un drama de circunstancias.
Ya me hacen perder el juicio
cinco actrices que á la par
acuden á mi telar
para hacer su beneficio.
Otro dice muy formal:
rime usted en un acróstico
el natalicio y pronóstico
de don Fulano de tal.
Ya me encarga el Ateneo
un apéndice al Rengifo.
Ya me pide un logogrifo
el director del Liceo.
Si en un convite me hallo,
otro quiere que improvise
un madrigal á su Nise
y un soneto á su caballo...
■írrita una voz de zambomba:
vaya una bomba! y beodos
gritan á su ejemplo lüdos:
vaya una bomba! una bomba!
Y alza su cuello de yegua
doña Inés, y rumia, y tose,
y para que yo le glose
me dá un pie, que es una legua.
Reniego de tal belén
que ni honra dá ni pesetas.
Por Dios! Por Dios!... Los poetas
somos prójimos también.

ESCENA IV

(EL POETA, DON PRÓSPERO.)

Don Próspero

Beso á usted la mano, amigo.

El Poeta

Beso... No tengo la honra
de conocer...

Don Próspero

  Con efecto,
presumo que mi persona
no le es á usted conocida.
Mi nombre... ya es otra cosa!

El Poeta

Pues dígame usted, si gusta,
cómo es su gracia...

Don Próspero

  Pantoja.
Próspero Pantoja.

El Poeta

  Muy
señor mió. Mi memoria
no recuerda...

Don Próspero

  Es maravilla.
Mas dejemos ceremonias
aparte. Entre literatos..

El Poeta

Ah! Con que usted?...

Don Próspero

  Es notoria
mi decidida pasión
á las bellas letras.

El Poeta

  Hola!

Don Próspero

En todas las sociedades
literarias se me nombra.

El Poeta

Celebro mucho...

Don Próspero

  He comido
varias veces en la fonda
de Genieys con los autores
dramáticos de mas nota;
frecuento las librerías,
y me saludan las cómicas.

El Poeta

Pero qué objeto?...

Don Próspero

  Mi flaco
es el amor á la gloria;
y, sin vanidad, espero
que he de lograr fama postuma.

El Poeta

(Es muy modesto.) Habrá usted
publicado algunas obras...

Don Próspero

Ninguna. Yo me he propuesto
inmortalizarme á costa
de los demás.

El Poeta

  De qué suerte?

Don Próspero

Diré: siguiendo la moda
me he mandado hacer un álbum.
(Enseñando uno que trae.) Vea usted: qué bella forma!
Soberbia encuademación!
Qué dibujos! Eh? Qué orlas!
Alegría na echado el resto.
Oh! Bien vale las dos onzas
que me ha costado. Este álbum
corre de una mano á otra
cual si fuera peso duro,
y todo escritor que goza
de algún nombre contribuye
con algo para mi gloria.
Ya una sentencia moral,
ya un soneto, ya la glosa
de una máxima de Horacio;
ya un fracmento... Ahora está en boga
hacer fracmentos adrede.
Y'a un trozo de buena prosa...
Véalo usted... Y mi nombre
campea en todas las hojas!
(Leyendo.) «A Pantoja.»

El Poeta

  Sí.

Don Próspero

  «A don Próspero,—
A don Próspero Pantoja.»
Repáselo usted después
y verá cómo me elogian.
Y qué íirmas '.—Todas ellas
podran valer en la Bolsa
treinta reales; pero son
de alto precio en Helicona.
Así me hago popular;
y si un dia se me antoja,
imprimo el álbum y pongo
en la portada: aCuriosa
y auténtica miscelánea
de retales y rapsodias
literarias que cien plumas
coetáneas españolas
escribieron en elogio
de don Próspero Pantoja,
con sus tirraas en fac simil
por apéndice á la obra,
y el retrato del autor.»

El Poeta

(Del autor!)

Don Próspero

  Así en la Historia
mi nombre será famoso
hasta la edad mas remota.

El Poeta

Quedo enterado.

Don Próspero

  Ahora bien:
yo quiero que usted me ponga
unos versos...

El Poeta

  Es inútil...
Ya los tiene usted de sobra.

Don Próspero

Por una muestra de usted
daria diez de las otras.

El Poeta

Usted me honra mucho; pero...

Don Próspero

No lo digo por lisonja.—
Vamos; usted me ha de hacer
este favor. Una copla
siquiera.

El Poeta

  No tengo tiempo.

Don Próspero

Hombre, para una bicoca...

El Poeta

De un hombre á quien no conozco
qué he de decir?...

Don Próspero

  Cualquier cosa.

El Poeta

Dale...

Don Próspero

  Diga usted que soy
aficionado á las ostras.

El Poeta

Perdone usted...

Don Próspero

  No hay escusa.
Ahí queda el álbum.

El Poeta

  (Qué posma!)

Don Próspero

Ea, abur. Volveré pronto.—
Quieto!— Dentro de una hora.

ESCENA V

(EL POETA.)

El Poeta

IVIal tabardillo... Habrá un hombre
mas ridículo y mas cócora?
Qué infinita variedad
ostenta Dios en sus obras!
Bendito sea! Millones
dé tontos hay en Europa
y no hay dos que se parezcan 1
No me sacudo la mosca
si no consiento... Qué diablos
(Discurriendo.) he de escribir?... Ah! La cólera
me ha inspirado un epigrama
con honores de ventosa.
(Escribe en el álbum.) Así.— Quiero que escarmiente. —
Duro!— Y mas que haya camorra
después.— Bien.— Y con mi firma.—
Toma esa y vuelve por otra.

[Deja el álbum y vuelve á tomar el papel de antes. Ahora á mi canción. A ver si acabo la última estrofa! — (Repasando.) Fuera este verso, que iüfringe las leyes de la prosodia.— Ah! Bella idea!... Mi pluma correrá veloz ahora. (Breve silencio. Escribe con rapidez.) Solo faltan cuatro versos y el estribillo. — Zozobra... No. Palpitación... [Escribe.] Sí. Bien! Ahora cambiando la glosa... Bravo! Cálamo cúrrente... (Otro momenío de silencio.)

El Poeta

Leámosla toda.
«AMOR MUDO.»
A Belisa.
Si mi silencio elocuente
no revela mi pasión,
nunca sabrás lo que siente,
Belisa, mi corazón.-
Con tanto gozo
te miro yo
como á la aurora
lánguida flor;
y á veces creo
¡tan ciego estoy!
que solo hay mundo
para los dos.
Hablas? Del cielo
viene tu voz.
Tierna me miras?
Perdido soy!
Y ora gozando
dicha mayor
miro á los ángeles
con compasión;
ora en tus hojos
presumo ¡ay Dios!
leer mi eterna
condenación.
Ves abrasada mi frente,
ves mi afán, mi agitación;
preguntas lo que siente,
Belisa, mi corazón!
Soñando dichas
blanda ilusión
dice á mi labio:
habla. Valor!
Mas la esperanza
se huye veloz,
y dice el miedo
que viene en pos:
calla, atrevido.
Quién te engañó? —
Culpas, Belisa,
mi indicision?
Así un mañana
me queda hoy.
También es vida
la del temor!
Mas si provoco
terrible no,
yo voluntaria
muerte me doy.
Tú de la voz solamente
me harás recobrar el don
si me muestras lo que siente,
Belisa, tu corazón.
Que hables no pido,
pues callo yo;
pero los ojos
lenguas no son?
Mírame, hermosa,
con dulce ardor;
y en tus ojuelos
luzca mi sol;
y nuevo encanto
preste el pudor
de tus megillas
al arrebol.
Dame la mano,
prenda de amor,
que con la mía
buscando voy.
  No de tu pecho
  me ocultes, no,
  la deliciosa
  palpitación. —
Y el gozo me hará valiente,
y ansioso del galardón,...
yo te diré lo que siente,
Belisa, mi corazón.

ESCENA VI

El Poeta

DOÑA ISABEL, coii un plumero de limpiar

Doña Isabel

Almuerza usted, ó no almuerza?
Qué furia de trabajar!

El Poeta

(Repasando su composición.)
Voy, si.

Doña Isabel

  Dará usted lugar
á que la leche se tuerza.

El Poeta

(Levantándose.)
Me detenia este parto
de mi musa... Usted se queda?

Doña Isabel

(Limpiando y arreglando los muebles.)
Sí, que usted todo lo enreda.
Voy á arreglar este cuarto.

El Poeta

Déjeme usted como estén
los papeles...

Doña Isabel

  Si. Yo salgo
dentro de un instante. Si algo
le ocurre á usted...

El Poeta

  Nada.

Doña Isabel

  Bien.
Á la calle de Hortaleza
voy en un instante y vuelvo.
Ya ve usted; como revuelvo
mil cosas en mi cabeza...
Tengo muebles de alquiler,
huéspedes y mil tramoyas.
El uno me empeña joyas;
el otro...

El Poeta

  Cómo ha de ser 1

Doña Isabel

Mi industria con honra ejerzo;
mas como sola me veu
y viuda, no falta quien...

El Poeta

ílay malas lenguas. Mi almuerzo...

Doña Isabel

Mas de un galán importuno
de matrimonio me habló;
pero dar mi mano yo
sin amar...

El Poeta

  Mi desayuno!

Doña Isabel

Dicen que el vital estambre
les corto con mi rigor...

El Poeta

Ellos se mueren de amor,
y yo...

Doña Isabel

(Con ternura.)
  Usted!...

El Poeta

(Con despecho.) Me muero de hambre.

Doña Isabel

Ah! Sí. Usted perdone.— Hoy dia
á la mujer mas honrada
la pegan una tostada...

El Poeta

Yoy á comerme la mia.

ESCENA VII

(DOÑA ISABEL.)

Doña Isabel

No estrafio que así me deje,
aunque me eslima. Al fin es
el hambre muy descortés
y tiene cara de herege.
También yo he sido tan plomo!...
Quizá me engañe el deseo,
pero ese muchacho... creo
que me mira... no sé cómo.
Ya se ve; como es poeta,
no sabe una... pues! sí... cuando.
Los versos que está hilbanando
le trastornan la chaveta.
Pues soy mujer, y es precisa
Ja curiosidad en iní,
yo yoy á leer.— Aquí
(Toma la canción.) dice: «Amor mudo. A Belisa.»
Sí, si, que ol)ras son amores.
(Va lei/endo para sí los versos.) liicü! Qué lindo! Qué dulzura'.—
Admirable! Qué ternura! —
Estos son mucho mejores.—
Es su dama alguna eslinge,
que siendo tal su pasión
]a tiene miedo?- Hribon!
No tiene miedo: lo tinge!
Hola!— Ya entiendo la misa...
Este hombre merece un trono.
Ay qué amor mudo tan mono 1
Ay! quién será esta Belisa?...
Mas oh memoria feliz!
Yo soy, yo soy! La manía
se me acuerda que tenia
mi huésped don Diego Orliz.
Dando á las letras tormento
de todo hacia... amalgamas...
No es eso. Cómo?... Antidramas...
Anagramas! Qué talento!
Yo también en su pesquisa
tuve parte. Era mucho hombre!
Recuerdo que de mi nombre
hizo dos: Lesbia y Belisa.
Soy yo Isabel? Sí ó nó?
Y ese nombre de Belisa
con el mió no se guisa?
Luego Belisa soy yo.
Aquí hay un Isa y un Bel:
pon el Bel antes del Isa,
y es consecuencia precisa
que Belisa es Isabel.
Yo soy la dichosa dama
del po"eta. El, que es discreto,
dice y calla su secreto
en embozado anagrama.
Su timidez, su modestia
son pruebas... Oh cielo sanio!
Y cómo he tardado tanto
en conocerlo? Qué bestia!
(Volviendo el papel.
También hay versos aquí?
(Leyendo.)
«Dos pafiuelos de batista.
Enaguas, uno.»— Es mi lista

Doña Isabel

de la lavandera! Si.
Por alguna distracción
aquí la hube de dejar...
Ya no es posible dudar
que es para mí la canción.
Qué indirecta tan galante!
Qué modo tan peregrino,
tan delicado y tan íino t
de declararse mi amante!
(Leyendo.) «Amor mudo...» Ah! Sin razón
temes tanto mis enojos;
mas si lenguas son los ojos,
yo aprenderé la lección.

ESCENA VIII

(DOÑA ISABEL, DON AMBROSIO.)

(Ambrosio Beso á usted los pies, señora.)

Doña Isabel

(Volviéndose.)
Quién... Ah! Servidora...

Don Ambrosio

  Está?
Me dijo usted que á las doce...

Doña Isabel

No ha acabado de almorzar.
Sírvase usted esperarle
un momento. Ahora vendrá.

Don Ambrosio

Muy bien. Yo no tengo prisa.

Doña Isabel

(Guardando en el pecho el papel.)
Bel-isa!... Oh felicidad!

ESCENA IX

(DON AMBROSIO.)

Don Ambrosio

Si es favorable su voto
como espero... Lo será;
sí señor! sino me aplaude
turé que es un animal. —
lis que... es mucho drama el mió!
A mí me hace horripihr,
y soy su autor! Sohre todo
la escena del alquitrán...
Aquí viene. — Cahallcro...

ESCENA X

(DON AMBROSIO, EL POETA.)

El Poeta

(Saludando.)
Qué tiene usted que mandar?

Don Ambrosio

Soy para servir á usted
don Ambrosio Barragan...

El Poeta

Muy señor mió.

Don Ambrosio

  Sintiera
causar incomodidad...

El Poeta

Ninguna. Tome usté asiento.

Don Ambrosio

Pues señor, vengo á tratar
con usted de cierto asunto...

El Poeta

(Malo! Si me pedirá
dinero?)

Don Ambrosio

  Yo soy cesante...

El Poeta

(No digo? Me va á atacar.)

Don Ambrosio

Como estoy desocupado
y no cobro un solo real...
Y esa que en punto á servicios.
Treinta años fui militar;
llegué á sargento segundo,
y hallándome en Alcaráz
disfrutando mi retiro
logré por gracia especial
un üelato...

El Poeta

  Bien. Separaos...

Don Ambrosio

Pues señor, para abreviar,
sin embargo de mis méritos
y mi mucha probidad,
uno de los cien ministros
que al año vienen y van,
para acabar con don Carlos
y su facción infernal
halló en ingenioso arbitrio
de dejarme á mí sin pan.

El Poeta

Lo siento; mas yo no soy
ministro ni tribunal...

Don Ambrosio

Qué!... Si yo no quiero empleos,
ni tengo necesidad...
Cuando uno es así... mañoso...
Yo he sido cuarto galán
en un teatro casero;
y harto ya de recitar
dramas, he dado otro giro
á mi genio teatral.
En íin, yo he compuesto un drama
romántico, singular,
terrible... Cosa de gusto;
pero si usted no me dá
la mano...

El Poeta

  Yo...

Don Ambrosio

  Sí señor.
Yo sé que hay mucha amistad
entre usted y el empresario,
y le vengo á suplicar...

El Poeta

Para esas cosas no sirven
empeños. Poco valdrá
que usté haya sido sargento
y abone la vecindad
su conducta, si la empresa
de su drama opina mal.

Don Ambrosio

Vaya, vaya, que si usted
me quiere recomendar...

El Poeta

Dado caso que yo deba
mirar con mas caridad
á un cstraño que á un amigo,
y que consienta en votar
contra mi propia conciencia,
al cabo no es un costal
el empresario; él entiende
la aguja de marear;
no me consulta á mí solo,
su voto es de calidad,
y aunque aprecie mi dictamen
aprecia mas su caudal.

Don Ambrosio

Aunque ol drama sea malo,
poco puede aventurar,
que el primer dia á lo menos
el teatro llenará.
Con plantar en cada esquina
cartelou descomunal
con letras corao melones
y un anuncio charlatán
en que afectando modestia,
resignación y humildad,
se pone el drama en las nuhes,...
no se necesita mas.

El Poeta

Se pierde un tiempo precioso
en aprender y ensayar
el drama mafo lo mismo
que el muy bueno; y es crueldad
exigir del pobre actor
que haga un mes el azacán
y gaste en un trage nuevo
lo que no tiene quizá
para hacer luego costillas
al espantoso huracán
que silbando se desata
contra el drama criminal.

Don Ambrosio

Yo tomaré precauciones
contra el furor popular.
Tendré amigos que piadosos
conjuren el temporal;
y rezaré á san Ginés,
patrón de la facultad.
Mi mujer y sus amigas
la cazuela invadirán.
Imploraré en el cartel
la pública caridad.
Apelando al espediente
de una esquela circular
haré que se haga la entrada
por reparto vecinal,
intervendrá en mi favor
la Municipalidad.
Y si aun así no aseguro,
ya que no el triunfo, la paz,
pediré cooperación...
á la milicia local.

El Poeta

Üéjese usted de ilusiones,
que eso es hablar de la mar.

Don Ambrosio

Supongamos que me silben.
Qué grande calamidad
es esa para un pobrete
hoy que se hace rechillar
en el teatro político
tanta notabilidad?
Cobre yo mi contingente,
y no importa lo demás.

El Poeta

Pero el caso es que la empresa
no se querrá aventurar...

Don Ambrosio

No la ha de arruinar mi drama.
Lo daré con equidad.

El Poeta

El autor es lo de menos.
También cuesta un dineral
el servicio de la escena.
Usted sabe cómo están
los teatros?...

Don Ambrosio

  Solo sé
que el hambre es fiero animal;
que los fondos han bajado
y que se ha subido el pan;
que sobre estar yo cesante
mi mujer nunca lo está,
y no hay ejemplo en la historia
de un parir tan contumaz;
que el casero me despide,
y nadie me lia ya...
porque dicen que he perdido
toda la fuerza moral.

El Poeta

Ese cuadro lastimoso
á quién no mueve á piedad?
El empresario no tiene
corazón de pedernal,
mas porque usted se socorra
con mezquina cantidad
ha de perder á sabiendas
diez ó doce veces mas?

Don Ambrosio

Pero señor, si lo pido
con mucha necesidad!...

El Poeta

Pero señor, el teatro
es por ventura hospital?

Don Ambrosio

Si digo que el drama es bueno!
Si sé que va á alborotar!
Si me han dicho mis amigos
que es producción raag-istrai!

El Poeta

Sí? Pues entonces...

Don Ambrosio

  Aquí
le traigo. Usted juzgara...

El Poeta

(Qué va á ser de mí, gran Dios!]
Ño es necesario...

Don Ambrosio

  Sí tal.
Usted me ha de dar su voto
con toda sinceridad...

El Poeta

(A.y de mí, que el manuscrito
abulta como un misal!)
Bien: déjele usted ahí...

(La patrona le leerá.)

Don Ambrosio

No: le oirá usted de mi boca,
porque la letra es fatal...

El Poeta

No importa... (Perdido soy!)

Don Ambrosio

Siempre uno mismo le dá
mas sentido... Dice así.

El Poeta

(Con prontitud.)
Si usted pudiera escusar
por hoy... Tengo aquí una cita.
Espero á una actriz... Verdad!
No es pretesto.

Don Ambrosio

  Ya supongo...

El Poeta

Antes que entre el carnaval
quiero hacer su beneficio,
y rae viene á consultar
sobre una pieza dramática...

Don Ambrosio

Quién sabe cuándo vendrá?
Vamos leyendo entre tanto...

El Poeta

Pero...

Don Ambrosio

  Tengo tanto afán
de que conozca usté el drama...

El Poeta

Por la Virgen del Pilar!,..

Don Ambrosio

Suspenderé la lectura
cuando venga esa beldad.

El Poeta

Hombre!...

Don Ambrosio

  Siquiera una escena!

El Poeta

Es mucha temeridad!

Don Ambrosio

Este drama se intitula:
(Leyendo.) ((La feria de Trafalgar.»

El Poeta

(Cielos!)

Don Ambrosio

  ((Y el bandido honrado,
y montes del Paraguay...»

El Poeta

(No hay quien rae socorra?)

Don Ambrosio

  ((Ó sea:
todos son hijos de Adán.
Drama de grande espectáculo,
heroico, sentimental,
en prosa, en siete jornadas
y en once cuadros...»

El Poeta

  No mas!

Don Ambrosio

((Personas. El rey de Hungría,
doña Urraca, un capellán,
don Rodrigo Calderón,
San José de Calasanz,
Jaime el barbudo, un ventero...
don Luis, don Pedro, don Blas,
don Cosme...»

El Poeta

(Se levanta.) (Misericordia!)
Cuál sudo! Voy á tomar
un pañuelo...

(Se dirige á la puerta del foro y don Ambrosio le sigue leyendo.)

Don Ambrosio

  ((Doña Elvira,
el ministro Macanaz,
una sombra, diez mendigos,
el prior del Escorial...»

El Poeta

Vuelvo...

Don Ambrosio

  Allá voy. ((Una bruja...»

El Poeta

Yo fallezco!

Don Ambrosio

  ((El preste Juan,
el corregidor de Velez
y el alma de daribay.»

Acto segundo

ESCENA PRIMERA

(EL POETA, DON AMBROSIO.)

(Aparecen sentados á la mesa de despacho; don Ambrosio leyendo su drama, el Poeta dando cabezadas.)

Don Ambrosio

[Leyendo.] a Don Blas.— Maiaáhl— El Prior.—
Misericordia \—Don Pedro.—
Aqui de mis fuertes puños!
Se oyen gritos á lo lejos.—

Elvira.— ¥a\'ov, socorro! —

Don Ambrosio

El corregidor.—S'úenc'xol
Los soldados.— Cierrñ España! —
La bruja. — Dios del iníierno,
salga de su cetro el mar
y crujan los elementos! —
Tablú. Dase la batalla
entre el granizo y los truenos;
desmáyase doña Elvira;
el prior canta el Te Deum;
la fragata se va á pique;
la bruja baila el jaleo;
arde la ciudad, y baja
el telón. Cuadro tercero.»
Se duerme usted?

El Poeta

(Bostezando.) No señor.
Estoy absorto, suspenso...
(Qué suplicio!)

Don Ambrosio

  Este final
hace erizar los cabellos.
Qué le ha parecido á usted?

El Poeta

Espantoso.

Don Ambrosio

  Oh! Yo lo creo.
Pues ahora va lo mejor.
Oiga usted. «Cuadro tercero.
El asesino.»

El Poeta

(Entre dientes.)
  Eres tú!

Don Ambrosio

Cómo?...

El Poeta

  Adelante. (Y yo el muerto!)

Don Ambrosio

Atienda usted. «El teatro
representa un cementerio...»
Ah! Se olvidó el corregir
esta escena... Aquí en un verbo...
Con el permiso de usted...

El Poeta

Aquí hay pluma. (Respiremos.)

ESCENA II

(DICHOS, DOÑA ISABEL.)

Doña Isabel

(Á la puerta.)
Aun está aquí ese importuno
y me retarda el momento
de mi dicha. Qué impaciente
estará mi dulce dueíio!
Y Volver yo á mis asuntos
sin que sepa que le quiero
es doloroso!— El pasea;...
aquel hombre está escribiendo...
Entraré...

(Entra.)

El Poeta

(Saliendo al encuentro.)
  Doña Isabel!
Usté ha venido del cielo.
Sálveme usted...

Doña Isabel

Está perdido, está ciego
por mí.) Baje usted la voz...
Qué anagrama! He visto aquello.

El Poeta

Cómo?...

Doña Isabel

(Mirándole con ternura.)
  La lengua es inútil.
Harto dice mi silencio.

El Poeta

Pero...

Doña Isabel

  Me he puesto encarnada?

El Poeta

(Lléveme el diablo si entiendo...)

Doña Isabel

(Suspirando.)
Ay!

El Poeta

  Qué tiene usted?...

Doña Isabel

  Presumo
que estamos los dos enfermos
del mismo mal...

El Poeta

  (Qué visages!)
Qué! La ha dado á usted tormento
con su lectura algiin...

Doña Isabel

(Suspirando.)
pero qué dulce veneno!

El Poeta

Señora!...

Doña Isabel

  No digo mas;
que ya en los ojos revelo...

El Poeta

Hable usted claro.

Doña Isabel

  No: á usted
le toca ser el primero...

(Alargando la mano y afectando ridicula agilacion. (Lomo no coge mi mano.') [Suspirando.) Ay!)

El Poeta

  (Qué demonios es esto?
Doña Isabel!...

(La patrona siciue haciendo monadas.)

Don Ambrosio

(Dejando de escribir.)
  Continúo...
Dónde ha ido?... Allí le veo.
Le ha embargado la patrona.

Señora! Con mil...

Doña Isabel

  Mas quedo!
Nú me comprometa usted,
que mi honor es lo primero.
Voy á ver á cierto amigo
([ue me empeñó unos cubiertos..
Si no me paga, por vida
de Isabel que se los vendo! —
No será larga rai ausencia,
que aquí la vida rae dejo.
(Vuelve á hacer muecas.) Enlrc lanto... Ya ve usted...
Creo que estamos de acuerdo.
Sé descifrar anagramas
y traducir pensamientos.—
Mis ojos... están hablando,
mis megillas... son de fuego;
mi mano... quieta se está;
late agitado mi pecho;
y pues ya me entiende usted
y yo guardo el documento,...
no'^hay mas que hablar por ahora.
Sírvale á usted de gobierno.

ESCENA III

(DON AMBROSIO, EL POETA.)

El Poeta

(Sin duda está esa mujer
atacada de los nervios.
Que borrosas contorsiones!
Qué risible desconcierto
de ideas!... Y juraría
por el alma de mi abuelo
que me quiere enamorar.
Mas dónde está el fundamento
de esa grotesca alegría
que me anunciaban sus gestos?
Solo me faltaba ahora
que esa bruja...)

Don Ambrosio

  Vamos? Leo?

El Poeta

Soy con usted... (Ya olvidaba
á ese pobre majadero.)

Don Ambrosio

Parece que la patrona...
Eh?... Digo algo?

El Poeta

  No por cierto.

Don Ambrosio

Todos somos pecadores;
y, como dice el proverbio,
la ocasión hace al ladrón.

El Poeta

Juro á usted que ni [)or pienso...

Don Ambrosio

Pues ella hacia unos dengues
(jue... Vamos; soy perro viejo,
y la que á mi se liie escape...

El Poeta

No es mi guslo tan perverso...
Hágame usted mas favor.

Don Ambrosio

Pues si es así lo celebro;
que mujer de ese volumen
y de esa fecha, confieso
que será mujer; mas no
pertenece al bello sexo.—
Prosigo pues mi lectura...

El Poeta

No es mejor que lo dejemos...

Don Ambrosio

Hombre, si le digo á usted
que ahora entra lo mas selecto!
(Leyendo.') uCuadro tercero. — El teatro
representa un cementerio...»

La Actriz

(Dentro.) Dá usted permiso?

El Poeta

(Saliendo á recibiría.)
  Es mi actriz!
Adelante, señorita.

(Don Ambrosio se levanta.)

ESCENA IV

(DICHOS, LA ACTRIZ.)

La Actriz

Ah! Si tiene usted visita...

El Poeta

No, no importa. (Soy feliz.
Ahora al üu conseguiré
que ese lector pertinaz
se vaya y me deje en paz.)

La Actriz

Vengo...

El Poeta

(Presentándola una silla.)
  Qué hace usted de pie?

[Sentándose, y hacen lo mismo el poeta y

Don Ambrosio

Gracias.

Don Ambrosio

  Se continuará.
(No lo dije? Sí; [A la Actriz.) "Yo no estorbaré, supongo...

La Actriz

No señor.

Don Ambrosio

(Corrigiendo en su drama.)
  Este diptongo
me disuena...

El Poeta

  (No se va!)

La Actriz

Siento mucho ser molesta.

El Poeta

Nada de eso. Usted disponga...

La Actriz

Ruego á usted que me componga
aunque sea un ^i de fiesta.

El Poeta

Ese es muy leve servicio.
Si usted mis versos recita,
mas que de usted, señorita,
será mió el beneficio.

La Actriz

A cumplido tan galante,
que üo creo merecer,
solo puede responder
el rubor de mi semblante.

El Poeta

Está ya fijado el dia
de la función?

La Actriz

  Sí.

El Poeta

  Cuáles?

La Actriz

Para mediados del mes.

El Poeta

Corto es el plazo á fé mia.
Pero á usted desde hoy consagro
mi vena...

La Actriz

  Bien sabe Dios
cuánto estinjo...

El Poeta

  Entre los dos
hemos de hacer el milagro.

La Actriz

Mi habilidad es tan poca...

El Poeta

No hay versos duros ni flojos
si ios dictan esos ojos
y los pronuncia esa boca.

Don Ambrosio

(Dejando de escribir.)
Si no es errado mi juicio,
lo que desea esa dama
son las primicias de un un drama
para hacer su benelicio.

La Actriz

Justo.

Don Ambrosio

  Pues ocioso es
que el amigo se moleste.
Remédiese usted con este
(Presentando el suyo.) que luimilde pongo á sus pies.

La Actriz

Mil gracias. Yo inc limito...

Don Ambrosio

Tóni^cle usted.— Con la espresa
condición de que la empresa
pague bien el manuscrito.

La Actriz

(Qué formidable proceso!)

Don Ambrosio

Es un gran drama.

La Actriz

  Ya, ya!
Carito le costará
si lo ha de pagar al peso.

Don Ambrosio

La dama tiene un papel
de quince pliegos y pico.

La Actriz

Virgen santa! Ni un borrico
pudiera cargar con él.

Don Ambrosio

No importa. Hay lances soberbios.
Tres batallas, un naufragio,
brujas, se reza el trisagio,
bombas...

La Actriz

  Piedad de mis nervios!

Don Ambrosio

Oiga usted. Leeré un pedazo...

La Actriz

No! Tanta prosa... Es muy Haca
mi memoria... (Qué mechaca!)
Largo el papel, corto el plazo...

Don Ambrosio

Sin embargo, yo respondo...

La Actriz

Mil gracias he dicho ya;...
y usted no me obligará
á decirle un no redondo.

Don Ambrosio

(Qué tonta! La hago un favor...)

El Poeta

(A (a Actriz.)
Si usted me diese una idea
del papel que hacer desea,
del que le cuadre mejor...

La Actriz

Si aun los actores perfectos
no están libres de un desliz,
qué haré yo, pobre aprendiz,
siendo tantos mis defectos?
Yo no tengo plaza lija.
Ya soy dama, ya graciosa,
ya soy seria, ya jocosa,
ya soy madre, ya soy hija.
Papeles buenos y malos,
de lodo hago, y soy en (in
especie de comodín
que juega en lodos los palos.
Agradecida me siento
á la pública bondad,
y mi buena buena voluntad
suple á mi pobre talento.
Mas si en medio á tanto juez
que ven por distinto prisma
puedo ser juez de mí misma
sin presunción ni altivez,
no es mi genio el de Artemisa,
que llores quiero y no abrojos.
Mejor que el llanto en mis ojos
sienta en mi boca la risa.

El Poeta

de muchacha pizpereta...

La Actriz

Sí señor.

El Poeta

  Algo coqueta...

La Actriz

No reñiremos por eso.
Nunca tuve inclinación
á variar sino en las modas,
pero ese es papel que todas
hacemos con perfección.

El Poeta

Si para inflamar mi vena
y hacerla mas elocuente
fuera usted tan complaciente
que recitase una escena...

La Actriz

Una escena...

Don Ambrosio

  (Ay, cuál te pierdo
tiempo precioso y preciso!)

La Actriz

Quisiera... Mas de improviso
qué he de decir? No recuerdo...

Don Ambrosio

Ya que esta niña se arredra,
¡sus! yo voy á recitar
una que baria saltar
al convidado de piedra.

El Poeta

Por la Virgen del Rosario!
Que chiste ó qué travesura
me ha de inspirar la lectura
(le un drama patibulario?

La Actriz

(]onio tcugo en la cabeza
laníos papeles diversos...
Ah! Recilaré unos versos...
No me acuerdo cómo empieza...
La escena, un baile de máscaras.

El Poeta

Muy bien!

La Actriz

  Es una pasiega
que con todo el mundo pega;
hasta con su esposo.

Don Ambrosio

  Cascaras!

La Actriz

Repasar quiero un instante...

(Queda en actitud de recordar los versos que ha de recitar.)

Don Ambrosio

Mientras repasa la dama
seguiremos con mi drama...

El Poeta

Hombre, basta!... No hay aguante...

Don Ambrosio

Este cuadro es joco-sério.
Solo hay tres muertes ó cuatro.

El Poeta

Por Dios! Por Dios!...

Don Ambrosio

(Leyendo.) «El teatro
representa un cementerio...»

La Actriz

(Al poeta.)
Creerá usted que me avergüenzo?...

El Poeta

Estando solos los tres...

La Actriz

Por lo mismo.— Vaya pues.
Atención, que ya comienzo.
Entre mujer y marido
va á dar principio la tiesta,
con careta la mujer
y el consabido sin ella.
ilabla el marido.— Bien haya
el garbo de esa chaqueta,
plus-ultra de terciopelo
que dos mundos contornea.
Bien haya ese guarda-pies
que apenas es guarda-piernas,
y ese collar que rae prende,
y ese pañuelo de yerbas,
y ese delantal... f.Iesus!
y esa cinta que te cuelga.
Qué mano,... si fuera inia!
Si fuera luya,... qué trenza! —
Mira que el trage te engaña,
le responde la pasiega.
Qué chasco vas á llevar
si me quito la careta! —
Sobre un cuerpo tan donoso
no puede haber cara fea,
y sea cual fuere en tin,
yo la recibo sin verla;
que aunque yo no te lo ruegue
ni el calor te dé jaqueca,
tú misma te quitarás
.la máscara si eres bella;
y si guardas el incógnito
por horrible ó por modesta,
tanto dá que seas linda
como que yo me lo crea.—
Si yo te creyera á tí
fuera muy loca ó muy necia.
No sé yo que eres casado,
y si á mí me galanteas
todo eso es pura lisonja
y amor... de carnestolendas? —
Fácil te es averiguar
si te quiero ó no de veras. —
No merece tu consorte
que inliel y traidor la seas.
Klia le ama: yo lo sé.—
Sí; pero ya me molesta.
En variar está el deleite.
Hombres hay que en su bodega
tienen el vino de sobra
y se van á la taberna. —
No tiene perdón de Dios
el que á otra mujer corteja
si es liel y hermosa la suya.
La tuya tiene esas prendas,
y mal pudieras negarlo
cuando á una voz lo conliesan
las mujeres que la envidian,
los hombres nue la desean.—
Eli!... Sí... No digo que asuste,
pero es fastidiosa y terca... —
Fementido!... físto es aparte.—
Muchos la juzgan perfecta,
pero tiene ciertas faltas
que yo callo por prudencia. —
(Insolente! Le ahogaría...)
Faltas! Qué faltas son esas? —
No todo se ha de decir.
Ya sabrás tú que las hembras
son unas en sesión pública
y otras en sesión secreta.—
Al concbíir este verso se halla la Actriz muy cerca de
don Ambrosio y se abalanza d él.)
No puedo mas! Embustero!
Vil! Traidor!...

[Para marcar el diáloíjo cambia de puesto y de voz al- ternativamente.)

Don Ambrosio

  Eh! Que me pela!

El Poeta

Bien! Bravo!

Don Ambrosio

  x\parta, demonio!

La Actriz

Perdone usted. Creí que era
el susodicho marido
de la citada pasiega.

El Poeta

(Aparte d la Actriz.) Bien haya amen esa mano
que con tal gracia me venga!

La Actriz

Me poseí del papel...

Don Ambrosio

Sí por cierto; y de mis greñas!

La Actriz

Prosiguen las aventuras
de la máscara traviesa.
Cierto galán la equivoca
con la dama á quien obsequia
y le embroma de este modo
ya con mimos, ya con quejas.—
Ahora le toca al" señor.

(Indicando al Poeta.)

Don Ambrosio

Eso es! Para mi las felpas
y para él los arrullos.
Qué arbitrariedad!

La Actriz

(Discurriendo.) Quisiera
acordarme...

El Poeta

  Sí!

La Actriz

  Un instante.
Recogeré las ideas...

Don Ambrosio

Aprovechemos el claro.
(Leyendo.) «El teatro representa...»

El Poeta

(Levantándose.)
Déjeme usted, don Ambrosio,
con rail legiones...

Don Ambrosio

  (Paciencia!)

ESCENA V

(DICHOS, DOÑA ISABEL.)

Doña Isabel

(A la puerta.)
(Qué veo! Aquí una mujer!
Oigamos desde la puerta!)

La Actriz

Allá voy.— Si fuera cierto
lo fjue me dice tu lengua,
quién mas que yo venturosa?
Tú solo, amor mió, reinas
en mi corazón.

Doña Isabel

  (Qué escucho!)

La Actriz

Mas yo sé que galanteas
á otra mujer, y ese pago
no merece mi firmeza.

Doña Isabel

(Una rival!)

La Actriz

  Yo mi puesto
resignada la cediera,
aunque tanta ingratitud
me hiciese morir de pena,
si en discreción me igualara
ó rae venciese en belleza;
raas la que así te cautiva
no es una dulce sirena,
sino una arpía infernal...

Doña Isabel

(Entrando.) Uf!... La he de arrancar la lengua.

El Poeta

La patronal

La Actriz

  (Esa mujer
me viene ahora de perlas.) —
Es esta, traidor amante,
hombre sin pudor, es esta
la mujer por quien me vendes?
Una marmota! Una vieja!

Doña Isabel

Mieiile la muy!...

La Actriz

  No sé cómo
no le mucres de vergüenza.

El Poeta

Bien!

Doña Isabel

  Oiga usted!

La Actriz

  Quite allá!

Don Ambrosio

(La otra lo toma de veras!)

La Actriz

Dejarme por ese tomo!

Doña Isabel

Desollada! Mala pécora!

La Actriz

(Riéndose.)
Qué bien lo hace! Sabe usted
de memoria la comedia?

Doña Isabel

Qué comedia ni que cuerno?
Buena estoy yo para tiestas!
Si usted no" se va á la calle
será trágica la escena.

La Actriz

Hé aquí una buena actriz
si la ajustara la empresa.
Para hacer características
sobresaliente, soberbia!

Doña Isabel

Qué está usted disparatando?

La Actriz

La que disparata es ella.

Doña Isabel

Ella... es la escoba, liase visto
la atrevida, mocosuela?...

El Poeta

Si esto es íiccion, pasatiempo..

Doña Isabel

No valen estratagemas.
Mi casa es casa de honor,
y si usted no la respeta...

El Poeta

Oiga usted. Esta señora...

Doña Isabel

Es infamia, desvergüenza
entrarse aquí de rondón
mujeres aventureras.

La Actriz

Oiga usted!... Esto ya es serio.
Es preciso que usted sepa...

Doña Isabel

(Aparte al Poeta.) Ingrato!

El Poeta

  Señora!

Doña Isabel

  Yo
tomaré una providencia...
(Aparte el Poeta.) Traidor!

La Actriz

  Aquí no me traen
los motivos que usted suena.
ni con brujas como usted
entrara yo en competencia.

Doña Isabel

Bruja!

Don Ambrosio

  Pido la palabra
para que ustedes se entiendan.
Quiere usted creerme á mí,
(A doña Isabel.) supuesto que en la contienda
no paso de ser un simple
espectador?

Doña Isabel

  Norabuena. (Hablan aparte.)

La Actriz

(Al poeta.) Si hubiera sabido yo
que tenia usted por huéspeda'
á esa rabiosa energúmena...
Perdone usted que la ofenda
siendo su dama.

El Poeta

  Por Dios!...
Posible es que usted lo crea?
No sé por qué estravagancia
ha dado hoy en esa tema,
mas juro á usted...

Doña Isabel

  Acabáramos! —
Ya basta. Estoy satisfecha.

Doña Isabel

Señorita, mil perdones.
Ya ve usted; las apariencias
me engañaron...

La Actriz

  Está bien.
(Al Poeta.) Vamos á lo que interesa..
Cultivo un poco la música
sin echarla de maestra,
y deseo, confiada
en la pública indulgencia,
cantar en mi beneficio
alguna jácara nueva.
(Sacando un papel de música.) Vea usted: aquí traigo una...
mas no me gusta la letra.
No me hará usted unos versos
que á esta música convengan?

El Poeta

Veamos...

[Un muinc nto de silencio mientras recorre con la vista el papel ~ Yo leugo escrita alguna letrilla inédita de este metro... Ksta no es. (Regislrando sus papeles.) «Los celos...» Tampoco es está. Ah! «La Aldeana.» Aquí está. Vea usted.

La Actriz

  Buena, muy buena.
Ah! Sobra en el estribillo
una sílaba.

[D.reve, pausa mientras lee para si la pri- mera estrofa.)

El Poeta

  Se enmienda.

(El Poeta escribe y la Actriz talarea entre dienlcs.)

Don Ambrosio

(A doña Isabel.)
Me parece que usted tiene,
señora, grande influencia
con su huésped...

Doña Isabel

(Haciendo dengues.) Ya ve usted...
El alma de los poetas
es tan sensible... Y al cabo
tampoco soy yo de piedra. —
Pero aquí se juega limpio,
y hasta que la santa iglesia
nos eche la bendición...

Don Ambrosio

Ya sé yo que usted no fuera
capaz... Ahora bien: deseo
que él recomiende á la empresa
del teatro eticazmente
esta obra que gime huérfana;
mas no hará nada, está visto,
como usted no me proteja.
Es un drama funeral...

Doña Isabel

(Con aire de protección.)
Bien. Se hará lo que se pueda...

Don Ambrosio

Ahora que está entretenido
permita usted que la lea
un par de actos...

La Actriz

  Sí señor:
la cantaré. (A la palrona.) Con licencia...
Está corriente esc piano?

Doña Isabel

(]omo le tengo de venia
bueno es que puedan probarle.
Cada ocho dias le templan.

[Sentada al piano y preludiando. Canto pues.

El Poeta

  Silencio!

Doña Isabel

  Oigamos.

Don Ambrosio

(Y para mí no hay orejas!)

La Actriz

(Canta.) Tanto amor y tanta prosa
para una pobre aldeana!
Hoy me llama usted su diosa,
y acaso dirá mañana:
ño rae acuerdo si te vi.
  Qué risa me dá!
Ya que usted jura y perjura
que trata de casamiento,
ó nones, ó venga el cura.
Palabras que lleva el viento
no me camelan á mí.
  Qué risa me dá!
Con eso engañó á mi tia
un galán almilDarado,
y clamaba al otro dia:
ay triste, que me ha engañado!
Ay tonta, que le creí!
  Qué risa me dá!

El Poeta

Bravo!

Don Ambrosio

  Bien...

Doña Isabel

  Tal cual...

El Poeta

  Divina!

La Actriz

No vale nada. Es favor...

El Poeta

No tal, que ha cantado usted
con suma gracia, y su voz...

Doña Isabel

(^n voz baja al Poeta.)
Basta, basta de alabanzas.

La Actriz

La gracia está en la canción,
y á tan singular fineza
muv aííradccida estov.

Doña Isabel

Miren cómo se envanece
por una mera atención
de cumplimiento, y rogada;
])or una coplilla ó dos
hechas por pasar el tiempo
sin designio y sin pasión!

La Actriz

Qué mujer!..,

Doña Isabel

  Si yo estuviera
engreída, anda con Dios!

El Poeta

(Esta es otra!)

Doña Isabel

  Enseñe usted,
como puedo hacerlo yo,
unas décimas escritas,
como dijo el otro, ad hoc;
para mí.

El Poeta

  Cuándo...

Doña Isabel

  Y en ellas
toda una delaracion
con mi nombre en anagrama
y la firma del autor.

La Actriz

Qué desesperada pluma
tan gravemente pecó?

Doña Isabel

(Al Poeta.)
Perdóname si descubro
el dulce secreto... voy,
(A la Actriz buscando la canción en el pecho.) voy á confundir á usted.

(Enseñando el papel y acercándose á la Actriz para)

La Actriz

Aquí está.

(Breve pausa.)

La Actriz

  Tiene razón!

Doña Isabel

Volviendo el papel.)
Vea usted la tirma.

El Poeta

(Acercándose á leer el papel.)
  Cómo!
Será posible?... Á ver... Oh
Ya comprendo... Qué delirio!
Son mis versos, mi canción
á Belisa...

Doña Isabel

  Sí;Bel-¡sa:
Isa-bel en español.

El Poeta

Protesto...

La Actriz

  Sea en buen hora.

El Poeta

Juro á usted que mi intención...

Don Ambrosio

Doy á usted mil parabienes...

El Poeta

Doña Isabel...

Doña Isabel

(Sin dejar hablar al Poeta.)
  Ya, ya estoy. —
No abusaré de mi triunfo,
que harta es ya su confusión. —

El Poeta

Ése papel...

Doña Isabel

  Ya lo guardo.

El Poeta

Pero...

Doña Isabel

  Bien sé que la doy
cordelejo, pero es justo
castigar su presunción. —
No porque yo tenga celos
de tal arrapiezo; no.—
Entiendo. Seré prudente.

El Poeta

Cuándo ha habido entre los dos..

Doña Isabel

No se justifique usted.
Ya sé que su corazón
es todo raio.

El Poeta

  El demonio
me lleve...

Doña Isabel

  Basta. Yo soy
tolerante. Mi presencia
tal vez le cause rubor...
Calle usted. Ya me retiro.
(A la Actriz con mofa.) Beso á usted la mano.

ESCENA VI

(DICHOS, DOÑA ISABEL.)

La Actriz

Vamos, tiene usted buen gusto.

El Poeta

Oh! Juro á usted por mi honor
que esa mujer está loca.
La trova que me usurpó
no se ha escrito para ella.
Esa Belisa, ese iimor
son entes imaginarios;
y la casa va á arder hoy
si no me vuelve el papel...

Don Ambrosio

Y el anagrama?

El Poeta

  Es error,
Belisa es nombre poético,
y al ponerle en mi borrón
ni yo pensé en anagramas
ni en esa mujer feroz.

La Actriz

Lástima fuera por cierto...

Don Ambrosio

Bueno ha estado el quid pro (¡no!

La Actriz

Pues poco ufana está ella!

El Poeta

Y luego dicen que son
locos los poeta! Juro
por mi nombre y el de Dios
que hoy no han pisado esta casa
desde que ha salido el sol
mas personas racionales
que usted, señorita, y yo.

Don Ambrosio

Yo también...

El Poeta

  Usted no es loco.

Don Ambrosio

Pues qué?

El Poeta

  Otra cosa peor.

ESCENA ÚLTIMA

(DICHOS, DON PRÓSPERO.)

Don Próspero

Saludo... Perla! Aquí usted?

La Actriz

Servidora, señor don...
No recuerdo el nombre...

Don Próspero

  Próspero;
y ahora dos veces lo soy.
(Al Poeta.) Se hizo aquello?

El Poeta

  Sí. (Este necio
va á pagar mi mal humor.)
Tome usted su álbum.

La Actriz

  También
tiene usté album'l

Don Próspero

  Por qué no?
(Abriendo el álbum.) Leamos...

El Poeta

(A la Actriz aparte.)
  Si; su alegría
'va á convertirse en furor.
Pide elogios, y le he puesto
una banderilla" atroz.

Don Próspero

(Leyendo.)
«A don Próspero Pantoja,
epigrama. »— Hola! —Atención.
«Si cada escritor severo
viene á pedirle una hoja,
y en el forro se le antoja
poner su nombre al librero,
qué le queda al buen Pantoja?
Fuera de los nueves, cero.»

El Poeta

No me ha ocurrido otra idea.
Perdone usted...

Don Próspero

  Qué perdón?
Si esto es soberbio! Magnífico!

Don Ambrosio

Hombre, hombre... Si el mismo Job
no sufriria...

Don Próspero

  Bobada!
Para que corra veloz
mi fama cual yo deseo
no hay una cosa mejor.
Solo se hacen epigramas
á los grandes hombres. Oh!
Yo sería muy dichoso
con uno en cada renglón.
Cuántos franceses ilustres
yacieran sin ver el sol
entre vil polvo si en Francia
no hubiera habido un Boileau!

El Poeta

(Aparte á la Actriz.) Qué dije á usted? Todos locos!

Don Próspero

Gracias, gracias. Loco estoy.

El Poeta

(A la Actriz.)
El lo confiesa.

Don Próspero

  Ea, abur.
Señora, tengo el honor...

El Poeta

Espere usted un instante.—
(A la Actriz.) Cuente usted c(tn la función
(¡ue pide. Ya tengo asunto.
Pongo en escena lo que hoy
ha ocurrido en esta casa,
que lo hago en un dia ó dos,
y salimos del apuro.

La Actriz

Aprobado.

El Poeta

  Y scPcá ador
don Próspero en mi comedia,
pues tiene tanta ambición
de fama.

Don Próspero

  Comedia!...

La Actriz

  Sí.
Yo la interesada soy.
Es para mi beneficio;
y no me dirán que no
tan galantes caDalleros.

Don Próspero

Qué dicha! Tanto favor!
Capaz soy de tomar parte
en la representación.

El Poeta

Y usted dará su permiso...

Don Ambrosio

Con mucho gusto le doy
por obsequiar á una bella,
mas con una condición.

El Poeta

Cuál?

Don Ambrosio

  Haga usted que mi drama
se represente...

El Poeta

  Por Dios!...
Si es imposible... Primero
consiento en pagarle yo.

Don Ambrosio

Pero es malo?

El Poeta

  Ya es forzoso
hablar claro. Sí señor.

Don Ambrosio

Triste de mí! Y yo creía...
Como es tanta mi afición
al teatro... Hé aquí perdido
el fruto de mi sudor!
Si yo pudiese lograr
alguna colocación...

El Poeta

Ah! Si... Quiere usté una plaza
de segundo apuntador?

Don Ambrosio

Aunque sea de tercero.

El Poeta

Justamente ayer vacó,
y mi amigo el empresario
me ha dado la comisión
de buscarle quien la sirva.
Usted tiene buena voz,
V ha mostrado en la lectura
el mas heroico tesón.—
Puede usted contar con ella.

Don Ambrosio

Yo apuntaré con fervor
y el empresario dará:
ya está completo el reloj.

La Actriz

Cuándo envío por la pieza?

El Poeta

El martes; pero aquí no;
que hoy mismo cojo el petate,
aunque duerma en un mesón,
huyendo de mi patrona.
Yo mismo tendré el honor
de poner en esas manos
rai pobre composicioti.—
Ah! Querrá usted, por supuesto,
una especie de rondó
íinal pidiendo indulgencia
al benigno espectador?...

Don Próspero

Claro está. La consabida
décima... y baja el telón.

La Actriz

Y'a la tengo yo compuesta.

El Poeta

Cómo es?...

La Actriz

  A ensayarla voy. —
Mas primero es necesario
ponernos en situación.
Ustedes forman un grupo;
por otro nombre tablean:
yo me adelanto tres pasos
con aire de sumisión,
y esclamo de esta maneríi
alzando un poco la voz:
Después de tantos favores
y la molestia que os causo,
pedir también un aplauso
no fuera justo, señores.
Si perdonáis mis errores
quedaré recompensada;
pero si alguna palmada
debe resonar aquí,...
el darla rae toca á raí,
que soy la beneficiada.

(Palmotea la Actriz. y cae el telón.)

Elenco vivo 5 personajes · 1,405 versos

Pulsa un personaje: sus intervenciones quedan iluminadas y las demás en penumbra. Los versos se cuentan por línea del impreso; las coincidencias, por escena compartida.

PersonajeVersosInterv.JornadasPrimera apariciónCoincide con
491163J1, J2J1 · esc. 1Don Ambrosio, La Actriz, Doña Isabel
28091J1, J2J1 · esc. 8El Poeta, La Actriz, Doña Isabel
26868J2J2 · esc. 3El Poeta, Don Ambrosio, Doña Isabel
25572J1, J2J1 · esc. 2El Poeta, Don Ambrosio, La Actriz
11131J1, J2J1 · esc. 4El Poeta, La Actriz, Don Ambrosio

Partitura métrica 24 cambios de medida

La música estructural de la comedia: cada tramo es un parlamento, su ancho son sus versos y su color, la medida que La Báscula reconoce. Lope recomendaba décimas para las quejas, sonetos para los que aguardan, romances para las relaciones y redondillas para el amor: aquí se ve dónde cambia. Versión de medida, no de estrofa (romance y redondilla comparten el octosílabo); la estrofa viene después. Pulsa un tramo para ir al pasaje.

Acto primero
Acto segundo

octosílabos 86 % · mixto 14 %

Expediente

Obra
El poeta y la beneficiada
Jornadas
2
Personajes
5
Versos
1,405
Versificación
octosílabos 86 % · mixto 14 % medida por La Báscula
Fuente
"archive.org: elpoetaylabenefi00bret_djvu.txt"
Estructura
el-poeta-y-la-beneficiada.json (jornada › escena › parlamento › verso; acotaciones aparte)
Cita recomendada
Manuel Bretón de los Herreros, El poeta y la beneficiada, Poetósfera · Teatrósfera, poetosfera.com/teatro/el-poeta-y-la-beneficiada.html

Texto de dominio público, levantado de su impreso y reproducido íntegro con atribución. El hablante se normaliza (la abreviatura del impreso se expande); el verso no se toca. ¿Ves una errata o conoces una edición mejor? Escríbenos desde Sobre la casa.