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Manuel Bretón de los Herreros

El peluquero y el cesante

1 jornadas · 5 personajes · 336 versos

Modo

Acto único

(Personas: LA BARONESA; DON ESTANISLAO; RAMONA; DON EUSEBIO; PELAYO.)

(La acción en M idrid. Gabinete de la Baronesa ricamente amueblado: la puerta principal, cu el foro: otras dos á la derecha del actor: otra y una chimenea á la izquierda.)

ESCENA PRIMERA

(DON ESTANISLAO.)

Don Estanislao

,/ la puerta del foro. Xo espero más. Pues ¡buen humor traigo yo para secarme en nna antesala! — (Entrando.) — Aquí me cuelo, y en la misma alcoba de Su Señoría penetraré, si es necesario.— Paseándose. — Yo necesito desahogar mi bilis en ella o' en su protegido. Ya hace media hora que le hice pasar recado, ¡y aun no se ha dignado de darme audiencia! Vive Dios!... Mucho tono es ese para un empleado intruso, que hace ocho dias era peluquero sin tienda y barbero de poco más ó menos. Voto á brios! ¡Reemplazado yo por él!... — Parándose. — Apelemos ala campanilla para que acuda alguien. (Con la mano en el llamador.^ Oh! la haria sonar aunque fuese la campana de Velilla d la de la Almudaina. — Mas por allí asoma un espantajo...

ESCENA II

(DON ESTANISLAO, PELAYO.)

(Pehtyo Ilcija por la puerta de ¡a derecha más cercana al foro.)

Pelayo

Caballero beso á V. la...

Don Estanislao

(Hum!...)

Pelayo

¿Es V. el que esperaba....

Don Estanislao

Si, señor. (El es sin duda. Su aire barberil...)

Pelayo

Ya supongo el objeto con que V. me busca; pero debo advertirle que ya no ejerzo.

Don Estanislao

¿Qué oigo! Ha hecho V. dimisión? (¡Si Dios quisiera!...)

Pelayo

Ha sido preciso...

Don Estanislao

Renunciar un empleo antes de lomar posesión... Laudable modestia! insólito desprendimiento!

Pelayo

Que está V. diciendo?

Don Estanislao

Sin duda le remordía á V. la conciencia, y no ha querido usurpar...

Pelayo

Cdmo usurpar? Qué conciencia ni qué calabaza? Lo que yo dimito no es el cargo con que el gobierno ha premiado mis servicios; que no soy tan bobo; sino mis funciones de artista.

Don Estanislao

.\rtista un barbero! servicios V!

Pelayo

Si, señor; y capitales. Yo creí que V. venía á solicilarlos.... — Fijando Id vista en la cabeza medio calva y mal pergeñada de su interlocutor. — Y á fé que bien los necesita.

Don Estanislao

Señor Pelayo!

Pelayo

Don Pelayo me llama S. M.

Don Estanislao

Otra profanación! ¿Qué diria si se alzase de su gloriosa tumba el restaurador de la española monarquía?

Pelayo

Más de una restauración importante han obrado mis pomadas y miscosmélicos, mis medias cañas y mis poitizos. Ahí está la Baronesa mi señora, (jiie no me dejaría mentir, si, liacicndo un esfuerzo heroico, osara decir la verdad; pero tocante dése capítulo, dnlos quieren las hembras ser mártires (jue confesoras.

Don Estanislao

Ay! el m.irlir soy yo, señor C'respo...

Pelayo

Calle!...

Don Estanislao

Y V. mi verdugo!

Pelayo

Acabara V! ¿Tengo pues la honra de hablar con mi insigne antecesor don Estanislao de Kosca Marin?

Don Estanislao

Si, con un antiguo empleado, padre de cuatro lujos y sin ninguna mala nota en su carrera. Suplantarme V. es una iniquidad que clama al cielo..., y déla cual vengo á pedir á V. satisfacción.

Pelayo

Desafío? A mí me toca la elección de armas, y las miasson bien conocidas: tijeras, tenazas, lancetas, moldesde peluca, verduguillos, sanguijuelas... V. no las sabrá manejar tan bien como yo, y sería víctima... No! Soy generoso: le perdono á V.

Don Estanislao

Perdonarme á mí! ira de Dios!...

Pelayo

Pero, señor! á qué pegarla conmigo? Yo no le he suprimido á V. ni me he nombrado para sucederle. Quéjese V. al ministro...

Don Estanislao

Y cómo si me quejaré! Y me oirán los sordos. Pero todavía no he podido darle caza, y desde que me apeé del ferro-carril, hace tres dias, le busco como un hurón por todas partes, en la secretaría, en su casa, en la de su..., en las cdrtes.... MaUlicion! Hoy he sabido (pie es V. el que me ha hecho la barba.... PEL.Pche!...

Don Estanislao

Mediante la intercesión de esa gutivamba que Dios confunda.

Pelayo

Cierto; ella es mi parroijuiana, mi protectora, será probablemente mi madrina de boda..., y como V. no me ha sacado ningún hijo de pila....

Don Estanislao

Ya le sacarla yo á V. las.... Pero, aunque en efecto no sea V. el más culpado de los tre.s ¿co'aio se atreve V., hombre sin pudor, á aceptar un destino de importancia, de responsabilidad, que requiere previos estudios, probada aptitud....

Pelayo

Ahí verá V....

Don Estanislao

¿Es V. licenciado, bachiller siquiera en administración?

Pelayo

Licenciado!... Mi credencial me da las licencias necesarias para cobrar el sueldo del empleo en cuestión. Bachiller!... No soy yo el primero, ni el centesimo á quien para darle una buena colocación se ha dispensado de títulos y bachillerías.

Don Estanislao

¿Qué entenderá él de no'minas y montespíos y presupuestosy licitaciones; del manejo de papeles....

Pelayo

No los he manejado, es verdad; papillotes, sí; pero.... D, EsT. ¿Qué comparación tienen los trabajos manuales con los de cabeza....

Pelayo

No son trabajos de cabeza los de un peluquero?

Don Estanislao

Mentales quiero decir. La cabeza de V. será muy buena para chichones.

Pelayo

En suma, cuando el gobierno me ha puesto en lugar de V., ya sabrá lo que se ha hecho; y no faltarán allí subalternos que me suplan mientras me voy soltando....

Don Estanislao

Tendrá V. que aprender de ellos.... Vergüenza! ¡y todavía les echará pehicasl... Oh! jiara eso es V. pintiparado.

Pelayo

Pullitas? Una me queda paio que Y. se remedie: se la daré barata.

Don Estanislao

— Dentro.— Vfálayol

Pelayo

Allá voy! Me llama mi novia; tengo que salir; que aun no he recogido mis matrículas; ¡y me.detiene V. con impertinentes interpelaciones! Ea! ahur.... ü. EsT. Si, escosa rara. — Moviendo los dedos como quien corta algo. — inter-pelar á un peluquero!

Pelayo

Pues á V.... sería difícil....

Don Estanislao

Señor Crespo!

Pelayo

Señor Kosca!... En fin, si Á todo trance quiere V. camorra, la habrá; pero ahora me llama lejos de aquí otro asunto más grato y más urgente.

Don Estanislao

Bien está. (Pues sin verá la Baronesa no me voy.) — Se sienta.

Pelayo

y/ Ramona, que llega por la misma puerta por donde vino él, y trae un peinador y unas tenacillas de rizar el pelo. — Voy, voy ahora mismo á traer los documentos, alma mia. Ese hombre me ha hecho perder un tiempo precioso. — Haré por volver pronto. — rolviendo. — Ah! No hay que decir nada á la señora hasta que lodo esté corriente.

ESCENA III

(DON ESTANISLAO, RAMONA.)

Ramona

(¡Casada, y empleada, y no así como quiera, sino jefa! Quién me tose á mí?— Pero este estafermo.... ¡Ah! ya caigo.... Le habrá llamado Pelayo para que le sustituya....) Señor mió!

Don Estanislao

EsT.— Levantándose. — Qué hay?

Ramona

Si es V., como presumo, el que aspira á la plaza de Pelayo....

Don Estanislao

a su plaza? Diga V. mia.

Ramona

Ah! ya se dá V. por recibido: mucho confia en su habilidad.

Don Estanislao

Niña!... (Habladela otra: la de peluquero.)

Ramona

Pues no ha de ser V. manco si ha de dar gusto á mi señora, porque es cabeza de prueba la suya.

Don Estanislao

Eh!.. ¿qué me importa... (Pero ¿qué hago con picarme...)

Ramona

(Pues no es poco huraño...)

Don Estanislao

(Mejor es aprovecharme del error de esta muchacha, (lue me allana el camino...) Descuide Vd.; que en buenas manos está el pandero.

Ramona

Cabalmente traigo aquí peinador limpio...

Don Estanislao

Venga.— Ze Zoma.

Ramona

y las tenacillas... Las pongo á la lumbre?

Don Estanislao

Sí. — Las pone Ramona sobre las ascuas de la chimenea. —

Ramona

La señora dirá á V. ddnde están los peines y demás adminículos. No tardará en llamar, porque ya es hora. — Jsoma la Baronesa por la otra puerta de la derecha. — Ahí la tiene V.

ESCENA IV

(DON ESTANISLAO, RAMONA, LA BARONESA.)

La Baronesa

Llama áPelayo.— Quién es ese individuo?

Ramona

El que ha de reemplazar á Pelayo, si acierta á complacer á V.S. Pelayo ha salido á una diligencia indispensable. Como está en vísperas de partir...

La Baronesa

Dejárala para después. Mi tocado es lo primero.

Ramona

Su mayor gusto se funda en peinar á V. S.; pero como pronto se ha de ver privado de esa honra, y por otra parte, bueno es que V. S. experimente la pericia de ese profesor...

Don Estanislao

(¡Profesor de... Medrados estamos!)

La Baronesa

No obstante. Pelayito...

Don Estanislao

(Pelayito!)

La Baronesa

Debia presenciar el acto para dar á su sucesor las instrucciones convenientes. Por ventura ¿se desdeña ya de servirme el ingratuelo?

Ramona

Nada de eso: él...

La Baronesa

Basta. — Funcione y.—se sienta.

Don Estanislao

— Poniendo con torpex-a el peinador á la Baronesa. — Con permiso de V. S... (Ahora es ella!)

La Baronesa

(Traza tiene este hombre de ser peluquero chanflón y anticuailo.) Tú puedes retirarle, Ramona, y que nadie entre mientras yo no llame. ESCKNA ^'. 1). KsTANisLAo. La Rauonk.sa.

En aquel mueblo hallará V. todo lo necesario... Eh! inds flojo el peinador. Me quiere ahogar este hombre?

Don Estanislao

No por cieno. (Bien lo merecías.)— ¿o hace.

Hoy perfumará V. las,' cocas con heliotropo, y las rizará formando ligeras ondulaciones, á manera de moaré..

Don Estanislao

Muy bien. (Yo voy á es,\.a\\^r.)— Desatando la papalina de la Baronesa. — Veamos...

La Baronesa

No! todavía no!...

Don Estanislao

Pues¿co'mo....

La Baronesa

Qué torpeza! Las cocas están allí...

Don Estanislao

Voy, xoy...— Sacando una trenza.— Eslo será...

La Baronesa

No, hombre! Jesús!...Esa es la trenza para el rodete.

EsT.(Paes ¿qué le queda en el testuz á esa pecadora?)

La Baronesa

(Es un idiota!)

Don Estanislao

(Comparado con ella, yo soy un oso.)

La Baronesa

¿Qué decepción es esta, Diosmio? ¿Le ha enviado á us ted alguna enemiga mia para burlarme, para perderme?

Don Estanislao

No señora: he venido motu propio.

La Baronesa

Sorprendiendo á Pelayo!

Don Estanislao

Al contrario; él me ha sorprendido á mí.

La Baronesa

Pero un hombre que confunde el moño con las cocas... V. es un falsario.

Don Estanislao

Señora!...

La Baronesa

V. no es peluquero.

Don Estanislao

Yo me he propuesto

La Baronesa

Será V. á lo sumo barbero de plazuela, ó esquilador de perros. D, Est. Nj eso ni lo otro; pero el peluquero de V. S. me ha suplantado, y vengo á usar de represalias.

La Baronesa

— Levantándose, y todavía con el peinador puesto. — Qué oigo? ¿Es Vd., pues

Don Estanislao

Estanislao de Kosca Mariii, ex-funcionar¡o público de

Ramona

y qué tenemos con eso?

Don Estanislao

Qué tenemos? Que V. S., abusando de su influjo, ha hecho (jue me quiten el empleo para dársele á un paniaguado suyo, y que semejante atentado merece la pena del talion.

La Baronesa

Co'mo se entiende?....

Don Estanislao

Aquí me instalaré con mi mujer y mis cuatro hijos.

La Baronesa

Virgen de los Desamparados!

Don Estanislao

Pero no siendo justo que ni ellos ni yo comamos de gorra, trabajaré para ganar su pan y el mió, y mi oficina será la cabeza de V.S.

La Baronesa

Atrevido!.... Pero, aparte del atrevimiento, ¿no ve "V. que eso es lo mas inverosímil.... ¿Co'mo he de confiar yo mi peinado á un inepto....

Don Estanislao

Por poco que yo entienda de cocas y de bucles, menos entenderá Pelayo Crespo de cálculos y de expedientes. La práctica me hará maestro

La Baronesa

¿Y yo he de ser, horror! el anima vili en que haga V sus experimentos?

Don Estanislao

Pero mi ignorancia, á lo menos, no causará, como la de su Pelayito de V. S., menoscabo á la hacienda pública, sino á la de V. S., y tal vez á su ilustre cabellera. Sus! Quítese V. S. la escofieta, y manos á la obra. — Toma de la chimenea las tenacillas.

La Baronesa

Atrocidad! sacrilegio!

Don Estanislao

Allá voy con tenazas en ristre

La Baronesa

Ay! Atrás! afuera! socorro!

Don Estanislao

No gritemos.

La Baronesa

Es loco, sin duda, loco furioso.

Don Estanislao

Tal vez; que por mucho menos de lo que á mí me pasa han perdido otros el juicio. Pero ¿quién tendrá la culpa de mi demencia? La de V. S., cien veces menos excusable, porque no es hija de la exaltación á que me lieva ¡1 mí un JLislo resentiinienlo, sino de la falta de caridad, del egoísmo, del orgullo, de la

La Baronesa

Olí! oslo es ya demasiado. \Myase V. prcnlo!

Don Estanislao

Sí tantos méritos lia contraído aquel mequetrefe, afanándose en vano por rejuvenecer á V. S

La Baronesa

Basta. (\ mí me va á dar algo.)

Don Estanislao

Rentas tiene V. S. de sobra con que remunerarle sin gravar inicuamente las del Estado.

La Baronesa

Villano! V. se arrepentirá de tanta osadía.

Don Estanislao

Sin exigir de un ministro débil y desacordado que, por satisfacer un pueril capricho de V. S., incurra en lamentable descrédito, y deje por puertas á una familia honrada.

La Baronesa

— Tirando del //amacíor»— Gaspar! (No puedo más.) Ramona! Pelayo!— 5'¿quita el peinador.

Don Estanislao

Bien. Si V. S. quiere escándalo

La Baronesa

Mo'nstruo!

ESCENA VI

(Dichos. Ramona. Un criado.)

Ramona

Qué ha ocurrido? qué tiene V. S.?... BAR.Sostenedme.... — Se apoya en Bamonay en el criado.'— Ese deslenguado

Ramona

Quién? el peluquero?...,.

Don Estanislao

El demonio, que os lleve á todos!

Ramona

Jesús!...

ESCENA VII

(DICHOS, DON EUSEBIO.)

(fí.Evs.—Enlrando. — Qué es esto?..)

Ramona

El señor ministro!

Don Estanislao

El ministro? (Sí, él es; no so me ha despintado.)

Don Eusebio

Qué sucede, querida tia? Se ha puesto V. mala?

La Baronesa

Sí, atribulada, horrorizada, exasperada, sincopada.... Oh! ah!uf!... Ese aleve.... Llevadme....— ^/íí/an algunos pasos con ella los criados.— Me ahoga el histérico. Ese malvado

Don Eusebio

Caballero!...

Don Estanislao

Señor mió!...

La Baronesa

Me ha insultado! me ha escarnecido!

Don Estanislao

Yo!

La Baronesa

Éter! árnica! tila! calaguala!... — J don Ensebio.— Te maldigo y te desheredo si ese hombre no va á un presidio.

ESCENA VIII

(DON ESTANISLAO, DON EUSEBIO.)

Don Eusebio

Si es verdad, caballero, que ha insultado V. á esa señora....

Don Estanislao

(No me reconoce....) Yo le diré á V.... (O, lo que es peor, no quiere reconocerme.) No ha habido tal insulto, aunque no extrañaré que así se llame la verdad cuando se dice á los mimados por la fortuna. Todo se reduce á una acalorada disputa en que la razón ha estado de mi parte.

Don Eusebio

Nunca la tienen ios hombres bien nacidos para faltar á las consideraciones que merece una señora.

Don Estanislao

Galante y caballeresca máxima, que yo admito en términos generales; pero puede haber señoras que con su indigno proceder se desaforen á sí mismas, y circunstancias en que el hombre más circunspecto no sea dueño de sí mismo. Condecirá V.E. quién soy, ya que lo necesita; que no lo espere, habrá de disculpar mi arrebato. Soy Estanislao de Kosca....

Don Eusebio

Ah! sí, el que servia la plaza de....

Don Estanislao

Exonerado por V. E....

Don Eusebio

No he podido pasar por otro punto. Conveniencias del servicio lo exigían.... La política del gabinete reclamaba....

Don Estanislao

Excusas frivolas! lugares comunes! lazouos de pie de banco!

Don Eusebio

Ei's. Señor de Kosca!

Don Estanislao

Eh?... No hay tal conveniencia, no hay tai poh'tica. El pandillaje! el nepotismo!...

Don Eusebio

Se equivoca V. (¿Cdmome zafarla yo ) ü. EsT. Negará V. E. que ha dado mi empleo á un protegido déla Baronesa?

Don Eusebio

Es verdad; pero....

Don Estanislao

No es V. E. sobrino de la Baronesa?

Don Eusebio

Si tal; pero si, con pesar, he puesto mi firma en la separación de V., no ha faltado motivo....

Don Estanislao

Cómo! Yo era un empleado quesabíasu obligación, asiduo, probo.... D, Ei'S. Bien; pero en el distrito donde Y. servía ha sido derrotado el candidato ministerial.... ü. EsT. Yo volé por él, y acaso contra mi propia convicción: no estaba obligado á más...., ni quizá á tanto; pero soy padre de familia.... Yo no tengo la culpa de que haya electores independientes que prefieran á diputados de orden superior los que personalmente conocen y aprecian.

Don Eusebio

Se le acusaba á V. de haber interpuesto su infiucn cia oficial en favor del elegido....

Don Estanislao

Falso! Que se me juzgue; que se forme expediente....

Don Eusebio

Si V. se justifica, veremos de subsanar más adelante....

Don Estanislao

¡Veremos.... Lo de siempre! ¿Mantendré yo á mis hijos con veremos cuando me pidan pan?

Don Eusebio

(No sé que decirle.) V. tendrá cesantía....

Don Estanislao

Pues ya! El recipe ha venido acompañado de la consabida cláusula: con el haber quepor clasificación le corresponda; pero, mandarín sin entrañas, ¿ignora V. E^ que para el mínimum de la cesantía se reijuiercn quince años de servicio, y para cumplirlos me faltaban á mí dos meses y cuatro dias?

Don Eusebio

Lo sicnlo, pero no sicmiire se puede conciliyr..... Represente V

Don Estanislao

Y si me liubiera reemplazado un cesante benemérito, más benemérito que yo, podría llevarlo con paciencia; pero un hombre sin antecedentes, un lego, un

Don Eusebio

Perdone V.: el agraciado D, EsT. ¿So atreverá V. E. á sostenerme que un peluquero...

Don Eusebio

Eh?

Don Estanislao

Por muy consumado que sea en su arte, arte que yo no pretendo denigrar; que todas son respetables á mis ojos; ¿pretenderá V. E, digo, que un peluquero tiene ciencia infusa para todo?

Don Eusebio

Un peluquero! Le juro á V. que no sabía D, EsT. Peluquero y barbero, si, señor; el de su tia de V. E.

Don Eusebio

Cómo! Barbero de mi tia!

Don Estanislao

A ella no la habrá afeitado, supongo; á mí sí.

Don Eusebio

Se me ha engañado, señor don Estanislao, se me ha sorprendido: créalo V.

Don Estanislao

¡Quedarme calvo de trabajar —Ostentando la calvicie.— Mire \. E.! en la flor de mis años! y para recibir tal pago de mis servicios! Y de quién, santo Dios? De quien menos debia esperarlo. Ya se ve, la prosperidad, la opulencia, el poder, extinguen los buenos sentimientos y enmohecen la memoria.

Don Eusebio

(Qué querrá decirme? Y esas facciones Yo tengo idea de haber visto alguna vez á este hombre.)

Don Estanislao

(Recapacita )

Don Eusebio

Confieso, señor de Kosca

Don Estanislao

Dale con Kosca!

Don Eusebio

No se llama V. así?

Don Estanislao

Sí, y no.

Don Eusebio

No ha sido mi ánimo ofender

Don Estanislao

Lo creo, porque no es V. E. el primero (juc nic cosquca á diestro y á siniestro, y hay para darse uno do coscorrones

Don Eusebio

V. ha de perdonar

Don Estanislao

Kosca, sépalo V. E., no es mi apellido, sino el de mi sanio; un santo ruso 6 polaco....; no sé. Yo me llamo Kslanislao.;., eslo es, Estanislao de A'osm...; liasta aqiiícl nombre, estamos? Marín; eslo es el nombre patronímiro. el ai)ollido: suma total: Estanislao de Kosca Marin. l'f!

Don Eusebio

Quedo enterado: ñlarin Pero ahora voy recordando Estuvo V. en el colegio de la Escuela Pia?

Don Estanislao

Si, en el de San Antonio Abad; y V. E. también.

Don Eusebio

No hay duda. Querido Marin! — Se abrazan.

Don Estanislao

Qué! ¿se digna V. E

Don Eusebio

Ei's. C(5mo no! Déjate de tratamientos, y aprieta. Mi condiscípulo! mi camarada!

Don Estanislao

Amado Eusebio! Coníjue no sabías que era yo la víctima del propiciatorio?

Don Eusebio

Nada de eso; pero, ya se ve. ¡tantos años sin vernos!.... Importunado por la Baronesa, que es mi lia carnal; inducido en error por ella misma y por informes apasionados, hice la alcaldada de que te quejas. Y si ahora he tardado en reconocerte, no lo extrañes; ¡estás tan demudado, tan vetusto..,.! Y valga la verdad, lo de Kosca, esa dicción cacofdnica, hubo de influir también en mi resolución. Hay nombres que, sin saber por qué, le hacen á uno formar mal juicio del que los lleva, y entre las varias cosas queá un ministro se permite no saber al dedillo, cuento yo los apellidos de los sanios.

Don Estanislao

¿Conque, en resumen, viene á ser cuestión de acústica la suerte de los empleados?

Don Eusebio

Perdón, querido mió! Yo repararé mi ligereza

Don Estanislao

Y yo de hoy más me firmaré Estanislao Marin

Don Eusebio

Sin Kosca; bien harás. Te desagraviaré, te ascenderé Ahora voy á tener una explicación con mi lia, si su salud se lo permite. Anda á esperarme —Sacando una tárjela. — Esta tarjc.a te facilitará el acceso No. Podrá convenir que tú también hagas el sacrificio de sincerarte con la Baronesa Entra allí Yole llamaré cuando sea oportuno. — IG — b. Ebv. Saltándosele las lágrimas. — Eusebio ni ¡o! M¡gozo... 3Ii gratitud... Se agolpan á mis ojos las... Adiós!— £'«/;ví en la habitación de la ixcjuierda.

ESCENA IX

(D. Eusebio. La Baronesa.)

La Baronesa

Aun estás ahí, caro sobrino!

Don Eusebio

Si, señora. Está vd. ya más sosegada?

La Baronesa

Si, algo; pero no lo estaré del todo hasta que vengues mi ultraje.

Don Eusebio

Hablemos con calma, querida lia. Meta cada cu;i la mano en su pecho, y fuerza será confesar que en esto lance desagradable, la única persona á quien se puede disculpar es la misma de quien V. se queja.

La Baronesa

Cómo? ¡tú abogas...

Don Eusebio

Hemos hecho un pan como unas hostias, lia!, yo por haber depuesto, llevado de mi excesiva complacencia para con V., á un digno empleado; V. por haberme pedido su plaza para quien ni derecho ni aptitud puede alegar...

La Baronesa

Derecho, derecho!... Si fuéramos á reparar en esos escrúpulos ¿Necesita acaso la lia de un ministro para colocar á un jdvcn apreciable, olro derecho que el de consanguinidad? Y en cuanto á aptitud, yo respondo de la de mi protegido. Aunque limitado ahora á determinadas funciones, tiene Pclayiío un talento que se pierde de vista. Oh! corta un pelo en el aire.

Don Eusebio

Eso no lo negaré yo, ni que él tenga la petulancia de creerse hábil para hacer d pluma y apelo; pero á haber yo sabido quién es, no hubiera sido tan condescendiente.

La Baronesa

Yo creí que no lo ignorabas; y sobre todo, bastaba que fuese gusto mió el aumentar con un recluta más la falange administrativa, para que tú ni antes ni ahora lo combatieses.

Don Eusebio

Pero, lia de mi alma, ¿no liabia otro medio de premiar los primores de ese notable artífice que desposeer de su plaza á un antiguo empleado para dársela á él de bóbilis, bóbilis? ¿Y sabe V., pecador de mí, que sin pensarlo he destituido por los arrumacos de mi tia á un amigo, íí un condiscípulo mió? ¿Sabe V. que de llevarse á efecto tan malhadada resolución, caerá infaliblemente sobre el agraciado, sobre V. y sobre mí la pública animadversión, y lo que es peor, la férula de cuarenta gacetilleros? No, no! Se anulará el nombramiento. Podría yo tal vez resignarme con la ñola de injusto; pero con la de ridículo, jamás!

La Baronesa

y si ridículo fué el nombramiento, que no lo creo, ¿no lo será también su derogación?

Don Eusebio

No tanto. Todos somos falibles, y el que reconoce su yerro

La Baronesa

¿y qué dirás, sobrino descastado, si te pruebo yo que ha sido de mi parle un rasgo de eminente virtud y heroica abnegación lo que calificas de odiosa parcialidad y punible antojo?

Don Eusebio

Qué oigo!

La Baronesa

¿Sabes tú lo que es poner dos horas cada día su busto indefenso en manos de un apuesto jdvcn una mujer impresionable? D, Eus. Ay, lia!

La Baronesa

¿Comprendes tú la expansiva intimidad á que por fuerza ha de someterse con su peluquero la que ha menester que emplee en obsequio suyo lodos los secretos del arte? Ay, Eusebio, Eusebio...! ¿Cuál sería el influjo magnético que ejerciera sobre tí una linda muchacha, si tuviera á su cargo rizarte el cabello y rasurarte la barba!

Don Eusebio

(Oh desventurada!) Más bajo, más bajo; que las paredes oyen.

La Baronesa

Ahora bien, mujer esccpcional, yo he tenido bastante dominio sobre mí misma para sacar incólumes de tamaño peligro mis humos aristocráticos y mi fabulosa caslidad: yo he (luerido, emulando...; qué digo?, superando en heroísmo á Virginias y Lucrecias, alejar de mí al simpático Adonis, ó más bien, bajo su halagüeña forma, al demonio tentador. D, Eüs. Digna es sin duda (pobre mujer!) de mármoles y bronces tan ejemplar continencia, y doy á V. desde ahora el diploma de Escipion femenino. ¡Qué triunfo, qué triunfo, tia y señora mia! Porque el Ganimédes no habrá dejado de insinuarse

La Baronesa

(Ay!)No; que es nuiy modesto, muy respetuoso el pobrecito. Pero el diablo las carga

ESCENA X

(DICHOS, PELAYO.)

Pelayo

Mil perdones, señora, por haber hoy retardado á V. S. mis servicios de toilcUe

Don Eusebio

En voz baja d la Baronesa. — Ah! ¿es este...

Sí. (Ay!)

Don Eusebio

(Y le llamaba Adonis! qué calumnia!)

Pelayo

He ido á recoger mis malrículas

La Baronesa

Cómo! Qué malrículas?...

Pelayo

— Mostrando tinos palíeles. — Aquíeslán. Sin un motivo tan poderoso, no hubiera yo

La Baronesa

Matrículas de estudios, o' de

Pelayo

De la parroquia: me caso.

La Baronesa

Cdmo!

Pelayo

Ya que por la gracia de V. S. y por la munilicencia del Excmo. Señor Ministro, aquí presente y cuyas manos beso, puedo mantener decorosamente las obligaciones do casado, he resucito entrar en el gremio.

La Baronesa

Casarse Y?.... (gran Dios!) Y sin mi permiso!

Pelayo

Contaba con él

La Baronesa

Contaba V. muy mal. (Inicuo!)

Pelayo

Sin duda se enoja V. S. recelando que no ha sido accrUula mi elección: ¡tanla c\s la benevolencia casi maternal con que me mira!

Benevolencia?... Sí, tal vez, aun(iuc muy mal empleada; pero maternal....\ qué título? (Yo me aspo.) ¡Benevolencia maternal!

Casi. He interpuesto ese adverbio, que atenúa Si, como espero, se digna V. S. de ser mi madrina...

La Baronesa

Madrina!

Pelayo

Madrina es casi madre; una especie de madre; madre espiritual que digamos.

La Baronesa

Pelayo!

Don Eusebio

(Esto se complica.)

Pelayo

¿y ctímo negarme este nuevo favor mi amable protectora cuando sepa que la bendición del cura va á unirme con otra persona de su particular estimación? — Llamando.— Ramona!

La Baronesa

Ramona!

ESCENA XI

(DICHOS, RAMONA.)

Pelayo

Ven, prenda amada

La Baronesa

(Infames!)

Pelayo

Arrodíllale conmigo ante el astro —Se arrodillan los dos.

La Baronesa

Apartad!

Pelayo

Pidamos ambos á la más ínclita de las Baronesas, y á la másgenerosade lasamas,que nosapadriney nos bendiga.

Ramona

Señora!...

La Baronesa

.\lzad, reprobos! traidores! canalla!

Don Eusebio

Tia!— Se levantan consternados Pelayo y Ramona.

Pelayo

¿Quién pensara....

Ramona

No creí... Perdone V. S....

Pelayo

¿Es acaso algún delito

La Baronesa

Sí, delito enorme, execrable, horrendo. ¿Conque así se pagan mis benclicios, mi.... ¿Conque yo estaba alimentando en mi seno una seriiienle, ilosser|iicnlcs?

Ramona

Yo serpiente, Virgen 3Iaría!

La Baronesa

Pérfido! Qué serías lú sin mi amparo?

Pelayo

(Yo no sé lo que me pasa!)

La Baronesa

Tu empleo, lu mano, tu voluntad, insecto vil...

Pelayo

Yo... Si...

La Baronesa

(Está loca?)

La Baronesa

Todo es mió; lodo es de quien te ha sacado de la nada. Amores tú! bodas tú, perjuro!

Don Eusebio

Moderación! Cordura!

Pelayo

Pero yo... ¿(jué he jurado, ni qué he perjurado? Pero ¿co'mo ha de remediar uno que dos ojos negros le hagan cosquillas en cl alma?

La Baronesa

¡Vaya una tiranía que....

La Baronesa

Silencio! Tú no puedes concebir, alma plebeya, lo que son y lo que exigen ciertos arranques sensitivos que salen de la órbita común... para perderse en el olimpo

(le una etérea, inefable, casi divina idealidad. Tú no penetras, infeliz...)

Pelayo

Cierto, no está á mis alcances....

La Baronesa

Si á falta de corazón, tuvieras sentido común siquiera, conocerías quceJ menor de tus deberes para conmigo es el celibato.

Pelayo

Pero, señora, ¿me ha dado Dios en vano las potencias del alma y los sentidos corporales?

La Baronesa

Caribe!

Pelayo

Señor ministro, ¿se exige ahora voto de castidad á los empleados?

Don Eusebio

No; pero V. debió contar con el beneplácito de su señora....

Pelayo

a mí no me pasó por la lela del juicio que á Su Señoría le importase un ardite (¡ue yo me case ó no, y es incomprensible

Ramona

(Yo ya comprendo. Oh grotesca senectud!)

Pelayo

Porque sería en mí una temeridad el i)resumir

La Baronesa

Si, temeridad absurda. Yo le prohibo á V., arrapiezo,

(juc tonga ia presunción de presumir nada que sea coiiIrario tí mi dignidad. Oiga!... Hum!... Pero es una indignidad el tener en mi casa amores ciandesiinos.)

Ramona

Honestos, señora.

La Baronesa

Seducir á mi doncella!...

Pelayo

No hay tal seducción.

Ramona

Nos queremos.... porque nos queremos.

La Baronesa

Gran razón!

Ramona

Pues á ver si hay otra más concluyeme.

La Baronesa

Calle la bachillera desvergonzada!

Pelayo

Pero ¡por Dios santo!....

La Baronesa

Calle V., o' mi furia

Pelayo

Yo

La Baronesa

— Fuera de sí.— Calle V! calle \\— Entreabre Don Estanislao la puerta de la izquierda, asoma la cabexa, y oyendo lo que le dice Don Eusehio, vuelve adentro.)

Don Eusebio

Qué alboroto! Salgamos

Eus.Qaielo! No es tiempo todavía.... (No aumentemos leña al fuego.)

La Baronesa

Lloraréis los dos con lágrimas de sangre vuestra ingratitud. Fuera de aqui, pareja ruin, yunta abominable!

Pelayo

— \h, cria cuervos, y te sacarán los ojos!

Pelayo

OigaV.S....

La Baronesa

No oigo!

Ramona

Nos iremos; pero reflexione V. S.....^

La Baronesa

No reflexiono!

Don Estanislao

('Harto lo estamos viendo!)

La Baronesa

Pero no os reiréis de mí. Ya no hay empleo, señorito.

Pelayo

No es posible.... S. E. no será tan incongruente, ([ue anule....

Els. Será forzoso....

Pelayo

Ay Ramona!

La Baronesa

Sí anulará, porque era injusto el nombramiento; aho. ra lo conozco y lo coníicso; y porque lo exijo yo, y basta.— A Don Eusebio.—Lo oyes? Su destitución al momento: la hago cuestión de gabinete.

Don Eusebio

Destituido y autos.

Pelayo

— Dt rodillas. —.Vh señor cxcolentisiiuo! ¡Ah señora archiilustnsima!

— Envozbaja. — Eli¡no te liumillos....

Quíteseme de delante! largo de aquí! — A Ramona.— Y tú ya puedes recoger inmediatamente tus pingos, y afuera! Que no vuelva yo á verte, hipocritona!

Don Eusebio

Querida tia!...

La Baronesa

Nadie me rueguc, nadie me hable. (Voy trinando; pero dejo bien puesto el honor del pabellón.) — Entra en ¡a Imbitacion de donde salió y cierra de golpe la puerta.

ESCENA XII

(PELAYO, RAMONA, DON EUSEBIO.)

Pelayo

Dios de Jbsalon,c\ de la roja melena, ¿quién me hubiera dicho ayer que hoy caerla sobre mí tal aguacero de desgracias y de injurias? Esto Iwrripila.

Don Eusebio

Cómo ha de ser! Pero pasará la nube....

Ramona

Tú eras ayer su peluquero favorito, yo su doncella predilecta; y hoy nos trata así! Oh envidia! ¡oh despotismo! ¿Conque era forzoso que no nos hiciéramos gracia el uno al otro para que ella nos conservase en la suya?

Pelayo

El quid está en que yo soy consumado en mi arte....

Ramona

Pero no te peinas para ella! Y yo soy, aunque no rae está bien el decirlo, la flor y nata de las doncellas....

Pelayo

y te condena á serlo perpetuamente!

Ramona

Oh! mal que le pese, nos casaremos.

Pelayo

Ella, al fin, puede explicar á su manera su veleidad; pero ¡V. E., señor excelentísimo! V. E.!

Don Eusebio

Yo explicaré también la mia. El nombramiento de V., interesante Fígaro, ha sido una sorpresa, un quid pro quo.

Pelayo

Cómo!

Don Eusebio

Por sugestiones á que no debí prestar oido atropelié, fuerza es confesarlo, los fueros de la jus'icia y los deberes de la amistad; pero ha llegado el dia de la repara clon. —.'/ la puerta (le la ix.cjHÍerda.—Mayinl

ESCENA ÚLTIMA

(Dichos. D. Estanislao.)

Esr. Présenle!

Pelayo

El ciudadano Kosca!

Don Estanislao

Otra vez? Yo me llamo

Don Eusebio

Era ayer una víclima inocente, como V. lo es hoy; poro le abro mis brazos si ayer le cerré la nómina, y sólo de una cosa le exonero, del Kosca.

Pelayo

Pero ¿y yo? Qué va á ser de mí?

Ees. Habrá V. de resignarse á no ser empleado: de lo contrario, nos silbarían á los dos.

Pelayo

¡Sin empleo, sin mi mejor parroquiana, cesante in tttroque!

Esr. No, insigne Pelayo! 3I¡amigo Ensebio tiene un alma demasiado noble para abandonará V. en trance tan peliagudo. Él hará por V., es seguro, cuanto puede hacer por un peluquero un secretario del despacho.

Els. Ciertamente. Yo debo expiar de algún modo mi falta. Supliré la de mi tia siendo padrino de Vds.

Pelayo

¡Tanto honor.... Pero

Don Eusebio

Dotaré á esa doncella menesterosa.

Ramona

Oh! gracias infinitas

Ers. Pondré á Vds., además, una lujosa tienda de peluquería y barbería.

Pelayo

Oh jjenignidad! oh longanimidad! — J Ramona.— Otra genuflexión — rana arrodillarse y Don Eusebia lo impide.

Don Eusebio

No, no; de ningún modo

Don Estanislao

Oh mi Eusebio! Eres un héroe.

Ramona

Nos hace V. felices!

Pelayo

Si; y yo diré también mi confíteor. Más vale ser indus_ trial acredilado

Don Estanislao

Que oficinista de mogollón.

Don Eusebio

Excuso decir á V. que mi barba y mi cabello le pertenecen desde ahora.

Pelayo

V. E. me sublima y me confunde.

Don Eusebio

Y con mi ejemplo y mi recomendación, no le faltarán á V. parroquianos.

Ramona

Ya lo creo! Un ministro!... Contamos por lomónos con el personal de la secretaría.

Don Eusebio

Oh! eso

Pelayo

Qué Ventura, Ramona! qué perspectiva! ¿Quién sabe si, con tal Mecenas, llegaré yo á ser el barbero de la situación?

Don Estanislao

Amigo Crespo! — Le tiende la mano y Pelayo se la aprieta. — Nada ya de rencor entre nosotros. No nos batiremos,

Pelayo

En el campo no; pero, si V. me lo permite, yo le batiré

Don Estanislao

Cómo?

Pelayo

Con el escarpidor.

Don Estanislao

Sería obra de romanos en mi actual penuria de Prefiero que me haga V. un bisoñe.

Pelayo

Con mil amores.

Don Eusebio

Bravo! Pero vamonos de aquí.

Don Estanislao

Si, pronto; que si vuelve y nos ve la Baronesa Oh! no es de ella, no, de quien yo espero indulgencia parSí El Peluquero y el Cesante.

Elenco vivo 5 personajes · 336 versos

Pulsa un personaje: sus intervenciones quedan iluminadas y las demás en penumbra. Los versos se cuentan por línea del impreso; las coincidencias, por escena compartida.

PersonajeVersosInterv.JornadasPrimera apariciónCoincide con
9291J1J1 · esc. 1Ramona, Don Eusebio, Pelayo
7870J1J1 · esc. 2Don Eusebio, Ramona, Don Estanislao
7674J1J1 · esc. 4Don Eusebio, Ramona, Don Estanislao
5957J1J1 · esc. 6Ramona, Pelayo, La Baronesa
3130J1J1 · esc. 3Don Estanislao, Don Eusebio, Pelayo

Expediente

Obra
El peluquero y el cesante
Jornadas
1
Personajes
5
Versos
336
Versificación
prosa o versos fundidos en el impreso: sin medida
Fuente
archive.org: elpeluqueroyelce00bret_djvu.txt
Estructura
el-peluquero-y-el-cesante.json (jornada › escena › parlamento › verso; acotaciones aparte)
Cita recomendada
Manuel Bretón de los Herreros, El peluquero y el cesante, Poetósfera · Teatrósfera, poetosfera.com/teatro/el-peluquero-y-el-cesante.html

Texto de dominio público, levantado de su impreso y reproducido íntegro con atribución. El hablante se normaliza (la abreviatura del impreso se expande); el verso no se toca. ¿Ves una errata o conoces una edición mejor? Escríbenos desde Sobre la casa.