TEATRÓSFERA · EL TEXTO CUANDO ENTRA EN ESCENA  

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Manuel Bretón de los Herreros

El novio y el concierto

1 jornadas · 9 personajes · 1,056 versos

Modo

Acto primero

(Personas: REMIGIA; DON ALEJO; LAURA; DON CASIMIRO; DON LUIS; DON DONATO; DON LUPERCIO; BLAS.)

(La escena es en Madrid, en casa de don Alejo. Puerta en el foro, que es la de la antesala y también conduce á lo interior de la casa, otra á la derecha y otra á la izquierda. Entre otros muebles decentes habrá un piano.)

ESCENA PRIMERA

(laura. Acabando de coser un vestido. Coser y vegetar! ¡He aquí mi suerte! Desde que alumbra el sol al universo, gobernando una casa, que no es mia, con las agujas y las planchas brego, y entre humildes mecánicas consumo mis verdes años. Perdurable tedio me fastidia, me aburre... ¡Ay infelice! ¿Y qué es lo que egecuta en este tiempo esa prima gentil que tanto alaban? Ella entonando itálicos acentos, ó mimosa en la cama reposando, despierta, y todo se lo encuentra hecho. Darán las dos y con su imbécil padre irá á ser la heroína del concierto, ¡del concierto vedado á mis canciones! Y volverá atracada de requiebros y bizcochos sin fin; y yo entretanto, ¡yo que hago para ella el trage nuevo, segunda ceneréntola olvidada, cantando el cháiro espumaré el puchero!)

ESCENA II

(LAURA, DON LUPERCIO, DON LUIS.)

Don Lupercio

Señorita...

Laura

(Dejando la costura.') ¿Quién... Señores.

Don Luis

( En voz baja ci don Lupercio.)
  Bella, pero no es mi novia,
  ó al ansiado original
  no se parece la copia,

Don Lupercio

¿No está el señor don Alejo?

Laura

Está entretenido ahora
  en copiar á toda prisa
  unos papeles de solfa.
Como hoy tenemos concierto...

Don Lupercio

¡Concierto!
(Recitando.) j Che bella cosa l
n. iris. ¿!Aquí?

Laura

  En el cuarto de enfrente.
Son academias periódicas...

Don Lupercio

¿Nocturnas?

Laura

  No. Por las tardes.
Asi son mas económicas.

Don Lupercio

A buen tiempo hemos llegado.
Oiremos á esa cantora
superlativa.

Don Luis

  Sin duda,
como hemos llegado en posta
y quedó atrns el correo,
nuestra venida se ignora.

Don Lupercio

Este es mi sobrino Luis.

Don Luis

Servidor...

Laura

  ( ¡Bella persona! )

Don Lupercio

Y yo...

Laura

  Usted será su tio.

Don Lupercio

Sí; don Lupercio Cantolla,
ciudadano de Marbella
y hacendado en Estepona.

Laura

A tomar baños de mar,
si no miente mi memoria,
fue allí el verano pasado
mi señor tio.

Don Lupercio

  ¡Que bromas
corrimos! Si usté' es de casa,
sabrá ya toda la historia.

Laura

¿Yo? No señor. — Soy sobrina.

Don Lupercio

Al 1 i se trató la boda
de Remigia y mi sobrino.
Viéndola tan buena moza...;
en un retrato, se entiende,
el muchacho se enamora;
yo, con saber que la niña
es cantarina famosa,
á la propuesta del padre
accedo sin ceremonia,
porque lia de saber usted
que entiendo también las notas
musicales, y cantando
me llevan á mí basta Roma.
Cerróse el trato y venimos...
í pues! á ponerlo por obra.

Laura

(¡Ella se casa, y yo no!)

Don Luis

Ahora bien; si usted se toma
la molestia de avisar...

Laura

Soy humilde servidora
de ustedes, pero Remigia
está en la cama.

Don Luis

  ¡A estas horas!
¡Va á dar la una!

Don Lupercio

  Tal vez
se acostaría algo ronca,
y como hoy ha de cantar...
De'nle pastillas de goma.

Laura

No señor. ¡Si está muy buena!
Pero como es tan gachona,
y ella no hace nada en casa,
que yo la gobierno sola...

Don Luis

¿Que' me dice usted!

(Don Lupercio se acerca al piano y hojea los papeles de música que habrá sobre el.)

Laura

  ¡Ah! Miento.
Da de comer á las tórtolas,
y pasa las horas muertas
solo en prenderse una blonda j
y luego... los ejercicios
de voz, y los...

Remigia

(Dentro.) Laura!

(Laura coge el vestido y se levanta.)

Laura

  ¡Hola!
Ya llama. Voy á vestirla.

Don Luis

(¡Mimadita y dormilona!)

Laura

Siéntense ustedes. Bien pueden
perdonar...

Don Lupercio

  No hay de que, hermosa»

ESCENA III

(DON LUPERCIO, DON LUIS.)

Don Luis

( Cavilando en un estremo del teatro.')
¡Dormir toda la mañana!
¡Señor... ¿qué gobierno es este?

Don Lupercio

( Recorriendo papeles de música y cantan
do á media voz.)
« N el furor delle tempeste...»
Toda es música italiana.

Don Luis

¡Mucho vamos á medrar
si duerme también la siesta!

Don Lupercio

« Come folgore funesta,
mille morti a disffidar.»

Don Luis

Bueno es cantar, sí señor;
pero ese estraño abandono...

Don Lupercio

«La esperanza del perdono
sol mi regge in vita ancor.»

Don Luis

¡No dar n unca una puntada!

Don Lupercio

«Ed il voto del amante...»

Don Luis

Cuando esa niña no cante,
¿de qué servirá? de nada.

Don Lupercio

« Solo desto al mormorío
della forite c del ruscello,
alia donna del Castcllo...«

Don Luis

( Acercándose. )
¿Qué opina usted, caro tío...

Don Lupercio

( Sin oirle.)
« Vicni oh caro: 6 in cicl la luna\
tutto tace intorno y intorno:
fin che in cielo spunti il giorno...»

Don Luis

¡Reniego de mi fortuna!
Ye usted que el pesar me agovia,
¡y solfea...

Don Lupercio

  ¿Qué se ofrece,
sobrinilo?

Don Luis

  Me parece
que es un cascabel mi novia.

Don Lupercio

No tal, que es mucho primor
si se parece al retrato.
(Tomando otro papel y cantando.) « Non v’ á sguardo cui fia dato
penetrare in qucsto cor.»

Don Luis

¡Por Dios...

Don Lupercio

  ¡Pero ni una sola
pieza bufa! Es muy estraño...

Don Luis

Aqui nos tendrán un año...

Don Lupercio

¡Ni una canción española!
Pues tendremos mucha guerra
si prefiere lo estrangero
á lo español, que me muero
por las cosas de mi tierra.

Don Luis

¿Que' importa? Libre la dejo
entre un polo y un rondó.
Lo que no quisiera yo...

Don Lupercio

Calla. Aqui está don Alejo.

ESCENA IV

(DON LUPERCIO, DON LUIS, DON ALEJO.)

Don Alejo

¡Bien venidos! ¡Voto á Cribas...
¡Un abrazo, don Lupercio!
¡Luisito!

Don Lupercio

  ¿Usted tan famoso!

Don Alejo

Voy pasando.

Don Luis

  ¡Don Alejo...

Don Alejo

¿Con que les han hecho á ustedes
esperar? ¡Voto á... Lo siento...
Andamos tan ocupados...
Como es dia de concierto...
Yo estaba copiando un dúo...
Remigia se está vistiendo...

Don Luis

No gusta de madrugar:
¿eh?

Don Lupercio

  No señor; ni por pienso.
El aire de la mañana
suele afectar á los nervios
y empaña la voz. Como ella
es tan delicada... Y luego,
como descanso en su prima
para todo lo domestico...
Porque mi chica no entiende
de esas cosas, ni yo quiero
que en faenas tan prosaicas
se malogre su talento,
o. litis. Sin embargo...

Don Alejo

  ¡Es profesora!
Y la inspiración, el genio...

Don Luis

El suyo debe de ser
muy pacíhco.

Don Alejo

  No es eso.
Hablaba de genio artístico,

Don Luis

Ya.

Don Alejo

¡Qué muger! Yo no debo
celebrarla: al fin soy padre...
Pero... Yaya, es mucho cuento.

Don Lupercio

Ya tengo gana de oirla;
¡y ojalá fuese un jaleo
de mi pais...

Don Alejo

  ¡Bagatela!
Ella está por lo patético,
por lo sublime.

Don Luis

  (Sublime
tonto parece mi suegro.)

Don Lupercio

Usted dirá lo que quiera,
pero un aire de bolero...

Don Alejo

Ya está aquí,

Don Lupercio

  No la ba adulado
el pintor.

(¡Al fin la veo!)

Don Luis

.

ESCENA V

(DON LUPERCIO, DON LUIS, DON ALEJO, REMIGIA.)

Remigia

Beso las manos...

Don Alejo

  ¿No sabes
quién es este caballero?

Remigia

Sí; ya me ba dicho mi prima..*
No le esperaba tan presto.

Don Luis

(¡Que buena moza!) El amor
puso alas á mi deseo
para volar á esos pies.

Remigia

No está bien, don Luis, en ellos
sino en escala mayor
quien va a ser mi amado dueño.

Don Luis

(No se esplica mal.) Señora...

Don Alejo

Voy á ver como anda aquello,
que estaba ronco el tenor
y el corno ingles indispuesto,
y si yo no estoy en todo...
Hasta luego, amado yerno.
Traere de paso billetes
para ustedes.

Don Lupercio

  Lo agradezco,
que yo por oir cantar
iré' aunque sea á un entierro.

Don Luis

El caso es que el equipage
rio ha venido, y no podremos
presentarnos...

Don Alejo

  Sí señor.
No es cosa de cumplimiento.
Concierto de vecindad...
Yaya, que es tarde. Hasta luego.

ESCENA VI

(DON LUPERCIO, REMIGIA, DON LUIS, REMIGIA, (/ 4 D, DON LUIS, ).)

¿Usté' es también filarmónico?

¿Dilcttante?.. Esto es...

Don Luis

  Entiendo.

Remigia

¿Apasionado á la música?

Don Luis

No puede dejar de serlo
quien tiene una alma sensible,
y lo es la mia en estremo.

Remigia

Usted cantará... ¿En que cuerda?

Don Luis

(¿Si querrá darme tormento?)
En ninguna, señorita.
No tengo voz para eso.

Remigia

Es lástima. Pero usted
tocará algún instrumento...

Don Luis

Tuve afición á la flauta
cuando estaba en el colegio,
pero la deje muy pronto
por no afectarme del pecbo.

Remigia

¿Cómo ha de ser! Pero basta
que sea usted á lo menos
un buen orccchicintc. Asi
habrá compás y concierto
en nuestro enlace y unísonas
nuestras voluntades, creo
que sujetos á una clare
no nos desafinaremos.

Don Luis

¿Que' puedo yo responder,
señorita? Soy muy lego,
y hasta que vaya instruyéndome
en ese lindo dialecto...

Remigia

¡Ohí Con el tiempo...

Don Luis

  (Mas fácil
seria aprender el griego.)

Don Lupercio

Sí, qne el amor vocaliza
principiando por arpegios,
y si hay buena tessitura
en la frase, y se entra á tiempo}
se pasa en una volata,
con auxilio del maestro,
desde un adagio maestoso
á un sf ogato crescendo.

Remigia

j Que escucho! j Grata sorpresa!
Quien debutta en esos te'rminos
sin duda es facultativo...

Don Lupercio

No, carina; nada de eso:
aficionado.

Don Luis

  No tal
que es musicon estupendo.

Don Lupercio

¡Dcbolezze!

Remigia

  Ya es inútil
que se haga usted el modesto,
que hasta el parlante descubre
la escuela y el por t amento.

Don Luis

(¡Lleve el diablo esa manía
y esos dicharachos técnicos...
¡Pero están guapa!..)

Remigia

  ¿Tenor
bajete?

Don Lupercio

  No. Soy un mero...
partichino buffo.

Remigia

  Vamos,
no se eche usted por el suelo.
¿Quiere usted cantar un aria...

Don Lupercio

Si usted no me da el ejemplo,
no me atreveré... Non oso...

Don Luis

¡Ah, sí! Tengo tal deseo
de oír á usted...

Remigia

  Por ahora
no es posible. Me reservo
para después, que la voz
si no hay sobriedad y me'todo...

Don Luis

Vamos; sea usted amable.

Remigia

Aqui se pierden los ecos;
sin auditorio, sin... Vamos,
otra vez será. No puedo.

Don Luis

Ea, no se canse usted.
Ya que son vanos mis ruegos...
(¡Dengosa también!)

Remigia

  No obstante,
cantare el romance nuevo...

Don Lupercio

¡Bravo! Mil gracias.

Don Luis

  (Ahora
que ha cesado nuestro empeño,
quiere ella cantar.)

Don Lupercio

  Oigamos.

Don Luis

Tanta fineza...

Don Lupercio

  ¡Silencio!.

(Canta. D. Luis la oye embelesado « \Coin é bello'. Ouale incanto in quel volto onesto c altero! No; giamai le gg i adro tanto non sel pinsc il mió pensiero. U alma mi a di gioja é pieria or che al fin lo pito mirar. Mi risparmia, oh ciel, la pena cli ei mi clcbba un di sprezzar. ~ Mentre gane il cor sommcsso, mcntre piange a te d’ appresso, dormí e sogna, oh dolce oggetto sol di gioja c di dilcttOj cd un arigiol tutelare jion ti dcsti che al piaccr. Triste nolti c vcglic amare dcbbo sola sostener. »

Don Luis

¡Ah! ¡No cabe mas!

Don Lupercio

  ¡Bravísima!

Don Luis

¡Divina!

Remigia

  Mucho celebro
haber agradado í\ ustedes.

Don Luis

(¿Q" ¡en no olvida sus defectos
después de oirla cantar!)
¡Ah Remigia! El universo
me va á envidiar tanta gloria.
¿Posible es que yo merezco
esta mano? (Se la loma y la besa.)
  ¡Ah! Yo estoy loco.
Perdone usted si la beso
enagenado de amor.
¿Cuándo llegará el momento...

Remigia

Yo serc la mas dichosa.

Don Lupercio

( Llamándole aparte.)
Dej a ahora esos estreñios
y ve á cobrar esa letra,
porque un novio sin dinero...

Don Luis

Sí. — Deme usted su permiso..*

Remigia

¿Se va usted?

Don Luis

  Vuelvo al momento.

ESCENA VII

(REMIGIA, DON LUPERCIO.)

Remigia

Ahora ya no tiene usted
escusa alguna.

Don Lupercio

  Mi ge'nero
no será acaso del gusto
de usted. Resido en un pueblo
de provincia hace cuatro años,
y ya ve usted; los progresos
del arte... En fin, allá va,
y perdone usted mis yerros.
(Canta.) »Yo no temo á la ronda de capa,
que soy hombre de brio y de chapa
y en echando á la cara el retaco...
¡Por vida de Dios Baco!..
  ¡Yaya un pisto!
Se arma la de Dios es Cristo,
y naide tose después,
  ¡pues!
en toito el Lavapies.
Solo temo el corage
  de mi morena
cuando se pone en jarras,
  jura, y patea;
  que si se enfada,
  no valgo nada;
  soy un gallina,
  soy un chaval,
  soy un peal...
¡Ay arrastráa! ¡Ay endina!..
¡Bendita sea tu sal!»

Remigia

¡Bien, don Lupercio, muy bien!
Mas si digo lo que siento...

Don Lupercio

¿Que? Yaya...

Remigia

  Lástima da
que quien tiene tantos medios
para hacer furor cultive
genero tan subalterno.

Don Lupercio

¿Subalterno! Poco á poco,
que también tiene su mérito
el canto bufo.

Remigia

  Tal vez;
Pero donde está lo serio,
lo spianato j lo terrible...

Don Lupercio

En gustos no hay nada cierto,
y aunque á mí todo me agrada
en la linca de lo bueno,
y asi aplaudo una preghiera
como bendigo un jaleo,
sin duda de la alegría
nació el do-re-mi primero.
Díganlo los pajarillos
cuando con dulees gorjeos
saludan la luz del alba
y los halagos del céfiro.
Sí; el amor y la alegría
crearon el arte ameno,
amable, embelesador
que yo, aunque indigno, profeso.
La ciencia le ha refinado
mas tarde, y en sus progresos
lia llegado á ser, y nada
liemos perdido por esto,
lenguaje convencional
de todos los sentimientos.

Remigia

Usted dirá lo que quiera,
mas lo buffo es tan plebeyo...
No hay pasión, no hay entusiasmo
dice una mil adefesios...

ESCENA VIII

(REMIGIA, DON LUPERCIO, DON CASIMIRO.)

Remigia

¡Ah, que' oportuno es usted,
don Casimiro! Celebro...

Don Casimiro

¿Oportuno! Esa palabra
llena mi alma de consuelo,
y eseúseme usted si en toda
su latitud la interpreto.
Ponga usted, cara Remigia,
á prueba de agua y de fuego
la fiel amistad sincera
de este dilettante siervo
que anhela...

Remigia

  Gracias. Ahora
sea usted juez de mi pleito
con el senor.

Don Casimiro

(Saludándole.) Idem mió

Don Lupercio

Servidor... (¡Ente grotesco!)

Remigia

Es disputa musical.

Don Casimiro

¡Ah!... ¿Con que el señor...

Don Lupercio

  Entiendo
un poco...

Don Casimiro

(En voz baja á Remigia.)
  Será organista
de Hortaleza ó de Pozuelo.

Remigia

El señor da la ventaja
á lo buffo, y yo á lo serio.

Don Casimiro

Pues usted tiene razón
y el señor no entiende un bledo
de geneufonia.

Don Lupercio

  Usted
debe de ser muy maestro
cuando...

Don Casimiro

  No leo una nota;
mas basta tener criterio
y cierta organización
me lo gr álfica en los nervios...

Don Lupercio

¿Y usted no está organizado
para lo alegre y risueño?
Pues es mucho, porque al verle
me retoza á mí en el cuerpo
la risa.

Don Casimiro

  A un genio sublime,
sobre todo si es del sexo
femenino, sientan mal
las jácaras de un barbero.

Don Lupercio

Vuelvo á decir que no soy
esclusivo, mas sostengo
que la alegría y el canto
fueron hermanos gemelos ¡
que el primer cantor del mundo,
fuese Juan ó fuese Pedro,
fue un hombre de buen humor
y no ningún epiléptico;
y si es verdad que á las fieras
domó con la lira Orfeo,
probablemente canto
la Cachucha y el Bolero.

Remigia

¡Horror!..

Don Casimiro

  ¡Abominación
¡Heregía! ¡Sacrilegio!
¿Y usted sostendrá también
que el idioma patrio es bueno
para cantar!

Don Lupercio

  ¿Por que' no?
Si se lia cultivado menos
que el de Italia para el canto,
no deja de ser por eso
grato, variado, armonioso,...
y en fin, acá le entendemos;
y cuando en su lengua cantan
los franceses y los suecos,
¿por que no han de hacer lo mismo
castellanos y estremenos?

Don Casimiro

Confúndale, usted, Remigia,
cantando dulces acentos
del pais que Apenin parte
e il mar circonda.

Don Lupercio

  Prometo
escucharla con placer;
pero ustedes no hagan gestos
si yo también, en la lengua
de mi padre y de mi abuelo,
con andaluz desenfado
doy al alma un refrigerio.

Remigia

Acepto, y calzo el coturno.

Yo la polaina, y acepto.

Remigia

  Canta.
« Casta Diva che inargenti
qucste sacre antiche piante,
ti noi volgi il bel semblante
senza nube e senza vel.»

Don Lupercio

¡Admirable!

Don Casimiro

  ¡Inimitabilc!
¡DeliziosaL. Yo fallezco.

Don Lupercio

Scusate... Allá voy yo
con mi andante macareno. (Canta.)
«¡Ay, gitana, gitanilla,
que me robas vida y alma!
tú te llevas ¡ay! la palma
en el barrio del Perchel.
¡Ay, presidio de Melilla,
purgatorio de un cristiano!
¡Ay, mal haya el escribano
que me tiene preso en el!»

Remigia

Bien cantado.

Don Casimiro

  Sí; tal cual...,
pero el tema es chapucero.

Remigia

¿Quien resiste...

Don Lupercio

  ¿Quie'n no aplaude..*

Remigia

Este encanto...

Don Lupercio

  Este salero....

Remigia

f (Cantando.) « Tempra tu de’ covi arden ti*
Tempra ancor lor zelo audace;
, Spargi in térra quella pace
l che regnar tu fai nel riel.»

Don Lupercio

I (Cantando.) «¡Ay, gitana, gitanilla,
'que me robas vida y alma!
itú te llevas ¡ay! la palma
Jen el barrio del Perchel.
¡Ay, presidio de Melilla

[purgatorio de un cristiano! ¡Ay, mal haya el escribano Wjue me tiene preso en e'l!»

Remigia

Oiga usted la cabalctta.
¡One gracia! ¡Que amor! ¡Ouc fuego!
(Canta.) « \Alij bellol A me ritorna
del jido amor primiero,
c contro al mondo intiero
difesa a te saró.
\Ah bello! A me ritorna
del raggio tuo sereno,
e vita nel tuo seno,
e patria e rielo avró.»

Don Casimiro

¡Piedad, Remigia, piedad,
que soy de carne y de hueso!

Don Lupercio

Bien; pero oiga usté' esta jácara
y se chupará los dedos. ( Canta.)
«¡Ay! Sal de chirona,
¡churrú! cuerpo endino,
si alcanza á mi sino
la gracia de Dios.
¡Ay! Dame, gachona,
tu sal y tu dengue,
¡ay, Chula!... ¡y el mengue
nos lleve á los dos!
¿Es esto moco de pavo?

Don Casimiro

¡Calle usted! Doude está aquello...

Remigia

Pues aun íalta lo mejor.

Don Lupercio

Oiga usté'... y cáigase muerto...
( Repiten á dúo su cahaletta y jácara respectivas,
añadiendo al final los versos siguientes):

Remigia

« 'xAh\ Riedi ancora
qual eri allora,
quando ¡ah! quando
il cor ti dié.»

Don Lupercio

«:Av, tana mia!
te comería.
¡Ole con ole!
Te comere'.»

Don Casimiro

Confirmo mi providencia,
y con costas

Don Lupercio

  Pues yo apelo...

Don Casimiro

No ha lugar j y apercibido.

Don Lupercio

Yo recuso.

Don Casimiro

(A Remigia.) ¡Oh, que' portento!

Remigia

{Sentándose. Don Casimiro se sienta á su
lado ) y hablan aparte.)
Le he contundido. ¡Pobre hombre!

Don Lupercio

(¡Que' pedante y que' grosero!)

Don Casimiro

¿Quie'n es ese mameluco?

Remigia

Es una especie de suegro
en ciernes.

Don Casimiro

  ¿Como...

Remigia

  Es el tio
de mi novio.,

Don Casimiro

  ¿Será cierto?,
¿Se casa usted!.‘"U.

Remigia

  Sí señor.

Don Casimiro

Tal vez con algún mastuerzo...

Don Lupercio

(No me hacen caso.)

Don Casimiro

  An ti armón ico
antiespasmódico, inepto;
con orejas de Beocia,
y el alma á seis bajo cero.

Remigia

Nada de eso. Es dilettantc...
á su modo, y me prometo...

ESCENA IX

(REMIGIA, DON LUPERCIO, DON CASIMIRO, BLAS.)

Blas

( A don Lupercio.)
Por usted pregunta un mozo
con unas maletas...

Don Lupercio

  Bueno.
Voy á colocarlas. Tií
dime cuál es mi aposento.

ESCENA X

(REMIGIA, DON CASIMIRO.)

Don Casimiro

¡Casarse usted! ¡Que crueldad!
Eso es poner en secuestro
la admiración de Madrid,
porque ¡son tan avarientos
los maridos...

Remigia

  Mi futuro
es muy amable, y no temo
que condene mi afición
al andante y al allegro.

Don Casimiro

Pero encerrará tal vez
en el ámbito domestico
esas dulces melodías;
querrá ejercer un funesto
monopolio... Y ademas
¡á cuántos y cuántos riesgos
aventura usted su voz!
La maternidad..., ¡oh cielos!
¡La lactancia!...
  No me afano

Remigia

por casarme, no por cierto.
Me es grata la libertad
y no se me pasa el tiempo;
mas la boda es ventajosa,
di ya mi consentimiento,
y por cantar, no renuncio,
á los demas privilegios
de muger.
  ¡Muger! ¡Qué error!

Don Casimiro

¿Usted muger! No, que el genio
es incorpórea sustancia.
¡La gloria no tiene sexo!
( Siguen hablando en voz baja.)

ESCENA XI

(REMIGIA, DON CASIMIRO, DON LUIS.)

Don Luis

( Parándose al entrar.)
(¡Oiga! ¿Quién será ese quídam
que tan galante y risueño
coloquio con mi futura? )

Remigia

(Levantándose.) ¡Ah! Mi novio.
(En voz baja levantándose.) Ese es el reo

Don Luis

No venga yo á interrumpir
á ustedes...

Don Casimiro

  ¡Oh! Nada de eso.
Se hablaba de... bagatelas.
Soy un amigo sincero
de esta señorita y justo
apreciador de su mérito.

Don Luis

Sea muy enhorabuena.

Remigia

Es tarde, vendrá el maestro,
y no me he dasayunado.
lluego á ustedes... Pronto vuelvo.

ESCENA XII

(DON LUIS, DON CASIMIRO.)

Don Casimiro

¡Ay amigo, amigo mió!..

Don Luis

¿Desde cuándo,..

Don Casimiro

  ¡Que feliz
será usted! ¡Que cantatriz!
¡Que capacidad, gran Diol

Don Luis

¿De veras?

Don Casimiro

  ¡Que' maravilla!

Don Luis

Cuando usted lo dice... (¡El diantrc
del hombre...) ¿Es usted sochantre,
ó maestro de capilla?

Don Casimiro

No señor; pero mi tacto
y mi sensibilidad...
Soy voto de calidad
en concreto y en abstracto.
¿Y es posible....¡Usted, oh cielos!.¿
Elegantes de Madrid,
Ecco il ’vincitor... Morid,
de angoscia, y cordogHo, y celos.

Don Luis

¿Tan adorada es Remigia?

Don Casimiro

Con prendas tan relevantes,
tendría tiernos amantes
hasta en la laguna Esligia.

Don Luis

Y entre tanto adorador,
usted no será el postrero.

Don Casimiro

¡O kimé! El primero, el primero.
¡Bien lo dice mi dolor!

Don Luis

¿Y su corazón ingrato
reluisa á usted por marido!

Don Casimiro

¡Si yo no la he pretendido!
Mi fuerte es el celibato.

Don Luis

¡Bien, por cierto!

Don Casimiro

  No lo oculto.
Pero casada, ó doncella,
su canto será mi estrella,
su beldad será mi culto.

Don Luis

¡Oh! Falta que á mí me cuadre..?

Don Casimiro

La daré fama y prestigio,
y cuando para un Remigio,
será ¡gran Dios! mi comadre.

Don Luis

Pero...

Don Casimiro

  Y sere' tan platónico,
que á usted también de soslayo
podrá alcanzar algún rayo
de mi influjo filarmónico.

(V ase talareandu.)

ESCENA XIII

(DON LUIS.)

Don Luis

¡Oiga usted, seo botarate...
¡Pues voy á pasarlo bien

Remigia

¿Pero quien
bace caso de un orate?
Yo sere' en mi casa gefe,
y aunque desprecio su charla,
no conseguirá pisarla
semejante mequetrefe.

ESCENA XIV

(DON LUIS, DON ALEJO.)

Don Alejo

Querido yerno, salud.
¿Que' es de Remigia?

Don Luis

  Almorzando...

Don Alejo

Ya es hora de ir al concierto...
¿No ha venido don Donato?

Don Luis

No conozco á ese señor.

Don Alejo

Es su maestro de canto.
¡Gran profesor! ¡Celebérrimo!
(D. Donato t alarca dentro.) Pe ro esa voz... No me engaño.
Es el.

ESCENA XV

(DON LUIS, DON ALEJO, DON DONATO.)

Don Donato

Bon giorno.

Don Luis

  (Otro apunte
traducido al italiano.)

Don Alejo

Fel ices dias, maestro.
Presento á usted el bizarro
don...

Don Donato

  Scrvitorc umilíssimo
¿Es este amigo el soprano
que viene de...

Don Luis

( Con voz de trueno.)
  No señor.

Don Donato

¡Ah! no; la voz es de bajo.
Perdone usted.

Don Alejo

  Es mi yerno
futuro, don Luis del Carpió..»

Don Luis

¡Ya ve usted!

Don Donato

  Sea enhorabuena.
¿Y Remigia? ¿Está en su cuarto?

Don Alejo

No se'...

Don Donato

  Voy allá...

Don Alejo

  Aquí viene.

ESCENA XVI

(DON LUIS, DON ALEJO, REMIGIA.)

Don Donato

( Besando la mano ¿i Bcmigía.)
¡Oh, la bella!

Don Luis

  ( ¡Pues alabo!..)

Remigia

Maestrísimo, buenos dias.

Don Donato

¿Que' tal de voz?

Remigia

  Bien.

Don Donato

  Veamos..i
Una escala. (La hace Bemigia.)
  ¡Brava! Ahora,
otra en Ja mayor, trinando.
(Remigia hace otra escala.) ¡Superba! Será preciso
dar el último repaso
á la cavatina.

Don Alejo

  Es tarde..i

Don Donato

¿Que' importa? Hemos de hacer fiasco
por minutos mas ó menos?

Don Luis

¡Olí! sí; que la cante. Oigamos...

Don Donato

Perdone usted, caro amico.
En presencia de profanos
no ejerzo yo mi sublime
magisterio.

Don Luis

  ¿Y que' reparo
puede haber... ¿No soj su novio?
Me parece...

Don Donato

  Sin embargo
Yo no puedo permitir... ( A Remigia.)
Vamos al otro piano.

Don Luis

Yo reclamo mis derechos.

Don Donato

Los mios son mas sagrados.
La voz de esta señorita,
que es de Madrid el encanto,
su laringe, su faringe,
y cri fin, todo su aparato
caulífero y auditivo,
desde el pulmón hasta el cráneo,
me pertenece, y no sufro
que venga usted con sus manos
lavadas á despojarme
de mi propiedad. ¿Estamos?

Don Luis

Mire usted que yo no vengo
de arar, y bromas á un lado,
señor solfista...

Don Donato

  ¿Que' escucho!
¿A mí...

Remigia

  No demos escándalo.
El maestro ha hablado asi
movido del entusiasmo
artístico, pero.... Vaya;
no lo decia por tanto...
Si es cierto que me ama usted
modere por breve rato
su impaciencia, y con usura
recompensare ese rasgo
de amable docilidad.

Don Luis

Pero...

Remigia

  Basta. Vuelvo. Vamos.

ESCENA XVII

(DON ALEJO, DON LUIS.)

Don Luis

¿Habrá igual impertinencia?
¿Es ese hombre cirujano,
ó músico? ¡Que' ridicula
disección, y que' tiránico
proceder! Pues yo no quiero
que su escalpelo nefando
me usurpe media muger.
Venga toda, o no me caso.

Don Alejo

El hablaba de la parte
intelectual, ó digamos...
No se enfade usted. Son fueros
de la profesión...

Don Luis

  ¿Quie'n, diablos,
tolera...

Don Alejo

  A mí, con ser padre,
y dilettante fanático,
tampoco me es permitido
asistir á los ensayos.
Ella, ya se ve, discípula
obediente, no es estraño...
Mas tiene un fondo escelente.

Don Luis

Lo creo; pero, soy franco,
quizá le han viciado un poco
las lisonjas de los fátuos.

Don Alejo

¡Cá! No crea usted...

Don Luis

  Confieso
que me arrebata cantando,
pero...

Don Alejo

  ¿Quiere usted oirla?

Don Luis

¿Cómo, si aquel Sardanápalo..¿

Don Alejo

( Llevándole á la puerta de la izquierda.)
Vaya; entre usted por aquí.
Al concluir ese largo
pasillo está á la derecha
la pieza de los armarios.
Desde alli... Pero silencio,
y cuidado con los trastos...

Don Luis

¡Los trastos... Descuide usted.
Ya me voy acostumbrando.
Oigamos á esa sirena...
Diga usted: ¿podre' ver algo
también?

Don Alejo

  Si; por la cortina..*

Don Luis

(Me alegro, porque no es manco
el maestro, y la costumbre
de estar siempre tecleando...

Don Alejo

Vaya usted....

Don Luis

(Yéndose.) Sí, sí.

Don Alejo

  Que ya
estarán en el adagio.

ESCENA XVIII

(DON ALEJO.)

Don Alejo

Algo cerril es el mozo.
No me maravillo: hidalgo
de provincia.... Pero aquí
le iremos domesticando.

ESCENA XIX

(DON ALEJO, DON LUPERCIO.)

Don Lupercio

¿Ha vuelto Luis?

Don Alejo

  Sí señor.
Oyendo está embelesado
á Remigia que repasa
con el señor don Donato
una cavatina nueva.

Don Lupercio

Canta mejor que un canario;
es una alhaja la nina;
pero eso de hacer escarnio
de la música española...

Don Alejo

Su genio pica muy alto?
y no es razón que se humille
á julepes y fandangos.

ESCENA XX

(DON ALEJO, DON LUPERCIO, DON LUIS.)

Don Luis

¡Divina!

Don Alejo

  ¿Era tiempo aún?

Don Luis

Cuatro notas he pescado;
¡pero que' espresion, que' gracia!

Don Alejo

Pues eso lo hace jugando.
Luego...

ESCENA XXI

(DON ALEJO, DON LUIS, DON LUPERCIO, DON DONATO, REMIGIA.)

Don Donato

  Digo á usted que hará
furor.

Remigia

¿Cierto?

Don Donato

  Sí.

Remigia

  El milagro
será de usted.

Don Donato

  Servitorc
de tutti quanti.

ESCENA XXII

(DON ALEJO, DON LUIS, DON LUPERCIO, DON DONATO, REMIGIA, LAURA.)

Laura

  Un recado
del maestro director.
Están todos aguardando
hace una hora....

Don Donato

  ¡Ah! ¡Cospel lo!
¡Y nosotros principiamos...*
Via di qua\

Don Luis

( Tomando el sombrero.)
  Vamos, tio.

Don Alejo

Vamos, don Lupercio.

Don Donato

  El brazo.

(Toma el brazo de Remigia.)

Don Luis

(¡Maldito!)

Remigia

  Se queda usted,
don Luis?

Don Luis

( De mal humor.)
  No señora. Vamos.

ESCENA XXIII

(LAURA.)

Laura

Ya se van, y yo, infeliz,
aqui me quedo entre cuatro
paredes. Y sabe Dios
si echaría yo mi cuarto
a espadas de buena gana,
que también entiendo yo algo
de corcheas y de fusasy
de bemoles y becuadros;
pero como soy sobrina
y huérfana, solo valgo
para ama de llaves. ¡Ah!
Yo también lograba aplausos
cuando mi padre vivia,
y aunque nunca he cultivado
ese ge'nero que llaman
noble, sublime, simpático,
celebraban mi donaire
los tirios y los troyanos.

ESCENA XXIV

(LAURA, DON ALEJO.)

Laura

¿Que trac usted? ¿Que' ha ocurrido?

Don Alejo

Nada... Me deje olvidado
encima de mi pupitre
el dúo del Belisario.
Anda por el.

Laura

  Al instante.

ESCENA XXV

(DON ALEJO.)

Don Alejo

¡Cielos! Ya estará triunfando

Remigia

Pero es preciso
que no se alargue el entreacto,
porque sino, don Liborio
se marcha, y será petardo.

ESCENA XXVI

(LAURA, DON ALEJO.)

(. t r {VI i V'j I.. ¡, t 4. I)

Laura

Aquí tiene usted el dúo.

(Le da un papel de música.)

Don Alejo

(Mirándole.) ¿A ver si has equivocado.. ¿

Laura

Ya sabe usted que conozco
la música...

Don Alejo

  Un tanto cuanto,
pero eres tan torpe...

Laura

  ¡Tío...

Don Alejo

¡Eh! No me repliques.
  Callo.

Don Alejo

Tras de estarla manteniendo...
No hay animal tan ingrato
como un sobrino.

Laura

  (Paciencia.)

Don Alejo

¡Hum.... (Yéndose y cantando.)
Misto de figli al pianto.»

ESCENA XXVII

(LAURA.)

Laura

¡Qué tío tan sarraceno!
Por no ver su gesto aciago
¡Jesús! seria capaz
de irme al hospicio. Ah! Bien gano
el triste pan que me da,
¡pobre de mí! ¿Mas que' saco
con afligirme y gemir?
Ea, cantemos, y el diablo
sea sordo, que las penas
dizque se alivian cantando.
(Cauta.) «Viva Dios y arda Navarra,
y arda la guerra civil.
Con mi botijo y mi jarra
naide me tose en Madril.» —
Otro vasito, señora.
  ¡La aguadora!
¿Quién la bebe? ¿Quién la bebe?
¡Fresquita como la nieve!
Señor, no me guiñe el ojo,
y beba si tiene sed,
que no estoy puesta en remojo
para un mueble como usted.
¡El demonio del usía...
  ¡Agua fría!
¿Quién la bebe? ¿Quién la bebe?
¡Fresquita como la nieve!
¡Pobre mozo! Hecho una fragua...
Déle usté aire, doña Ines.
A cuarto el vasito de agua:
con azucarillo, á tres.
De la fuente sale ahora.
  ¡La aguadora!
¿Quién la bebe? ¿Quién la bebe?
¡Fresquita como la nieve!

(Al segundo verso de la siguiente copla llega don (3i), Luis con mal gesto, oye á Laura, se para admirado, y ella prosigue sin verle.)

ESCENA XXVIII

(LAURA, DON LUIS.)

Laura

Yo tengo honra por castigo, (Cantando.)
aunque es frágil mi caudal.
No pongo á Juan por testigo...
porque está en el hospital.
Dicen que la culpa es mia...
  ¡Agua Cria!
¿Quién la hebe? ¿Quien la bebe?
¡Fresquita como la nieve!
Mas con tanto ir y venir
el botijo..., yo no se'...
Denguno puede decir
De esta agua no bebere'.
¿No es verdá, tia Telesfora?
  ¡La aguadora!
¿Quien la bebe? ¿Quie'n la bebe?
¡Fresquita como lo nieve!»

Don Luis

¡Viva esa boca de sal! (Entrando.)

Laura

V olviendo la cabeza.)
¡Ah! ¿Quien... ¡Don Luis!

Don Luis

  ¡Y ese garbo’,
todo español!

Laura

  Yo creía
que estaba sola...

Don Luis

  Bufando
venia jo del concierto,
y esa voz ha sido el bálsamo
de mi herida.

Laura

  ¡Vaya en gracia!
pero ¿que' viento contrario
le obliga á usté á retirarse
de la función tan temprano?

Don Luis

Ya iba jo un tanto mohíno,
por mas de un triste presagio,
j aunque no me divertía
que otro me estalase el brazo
de mi novia, consentí
en servirla de lacayo;
¡tanto pudo mi deseo
de escuchar su dulce canto!
Entro en la sala, y un títere,
que llamaban comisario
de orden, me manda sentar
á diez varas del tablado,
al cual asciende Remigia
guiada por don Donato.
Concluye su cavatina
entre una nube de aplausos.
Para bajar cuatro gradas
la ofrecen cuarenta manos.
¡Que' de mugeres la besan!
y algunas, si no me engaño,
quisieran llevar ponzoña
en el borde de sus labios.
Ya sobada y babeada,
cual si fuera relicario,
atropellando á las hembras
entran en turno los machos.
Uno suspira, otro brama,
otro la contempla estático,
otro la da un caramelo,
otro ofrece en holocausto
de la amable Filomela
su vida y su alma... de cántaro.
Yo, aunque indigno, también quise
tomar parte en el sufragio
universal, pero fueron
todos mis esfuerzos vanos,
que no bastaron mis codos,
ni bastaran cañonazos
para quitar de delante
aquella legión de zánganos.
Viendo que todo Madrid
se declara propietario
de mi presunta consorte,
dije yo para mi saco:
¿y si después de la boda
me sucediera otro tanto?
¡Zape! No me caso yo
con el bien público. ¿Y que hago?
Doy media vuelta á la izquierda,
me escurro pian, piano,
y haciendo coro al rumor
de los vivas y los bravos,
decia yo en retirada:
¡no me caso, no me caso!

Laura

¿Y usted renuncia á la gloria
de poseer ese raro
tesoro!

Don Luis

  Sí.

Laura

  ¿Que' dirán
luego que sepan el chasco...

Don Luis

Y si yo me le llevase,
¿no sería mas pesado?
Señorita, estoy resuelto;
y de nú fuga me aplaudo,
pues debo á ella el placer
de haberla á usted escuchado.

Laura

Gracias por tanto favor;
pero yo no me comparo
con mi prima. Canto un poco,
asi... por pasar el rato...,
mas no tengo pretensiones
de profesora, ni raptos,
ni e'xtasis, ni crispaturas,
ni en el fogoso arrebato
de una inspiración armónica,
echo á rodar el canasto
de la costura, y me olvido
de la misa y del planchado.

Don Luis

¡Ah, que es usted adorable!
¡Celestial! ¡Ah... (¡Voto al Chápiro!...
Estaba por...) ( Entra don Lupcrcio.)

ESCENA XXIX

(DON LUIS, LAURA, DON LUPERCIO, DON LUIS, ¡T¡0, TÍO!.)

Si supiera usted que hallazgo..;

Don Lupercio

Te eche' de menos... Pensaba
que te habías puesto malo...

Don Luis

Ño señor; me fastidie'...
Me fucile'. Estaba tan harto
del concurso, de mi novia,
de todo el ge'nero humano...
Pero aquí también hay música,
¡y que' música! Es un pasmo
esta muchacha.

Don Lupercio

  ¿De veras?

Don Luis

jAh! Sí, y canta en castellano,
y en el genero sabroso
que usted cultiva.

Don Lupercio

  ¡Muchacho!
¿Que me dices? ¡Pues me voy
á volver loco!

Laura

  No valgo
tanto yo...

Don Luis

  Pura modestia.

Don Lupercio

Sabrá usted cantar el Chairo,
la Manola, la Aguadora...

Don Luis

Justamente la ha cantado
ahora poco, y con un brío...

Laura

Lo poco que me enseñaron.
También canto algunos cluos...

Don Lupercio

¿Dúos? A ver si cantamos
uno los dos? ¿Sabe usted
este de bajo y contralto...
(Cantando ci media voz.) «Yo quiero muger humilde...»

Laura

Sí señor.

Don Lupercio

  Pues á cantarlo.

Laura

Ya que lo haga mal, no quiero
ser dengosa. Vamos.

Don Lupercio

  Vamos.

Don Lupercio

«Yo quiero muger humilde,
que ‘no se aparte una tilde
de mi supremo querer.

Laura

  ¡Pobre muger!

Don Lupercio

Y fuera de lo preciso,
  sin permiso
no me gaste un alfiler.

Laura

  ¡Pobre muger 1
Yo quiero mandar en casa,
jo quiero lujo sin tasa
J carruage de alquiler.

Don Lupercio

  ¡Aj, que' muger í

Laura

Y si no es condescendiente
  mi pariente,
jo sabré' lo que he de hacer.

Don Lupercio

  ¡A j, qué muger!

Laura

  Jé; jé...

Don Lupercio

  Jó, jó...
  ¿Que sí?

Laura

  Que no.
  ¿Que sí?

Don Lupercio

  Que no.

Laura

Otro tanto digo jo.

Los Dos

Ps i tu sirves para mí,
ni jo sirvo para tí. —
Pues se acabó. — Jé, je, — jó, jó...
Que no, que no. — Que no, que no.»>

Don Luis

¡Bendita sea esa boca...
Tio, óigame usted un párrafo
aparte.

(Se aparta á un laclo y hablan en voz baja.)

Don Lupercio

  Bien. Dime...

Don Luis

  Digo
que esa muchacha es el máximum i
de la gracia j la virtud,
que, como dice un adagio,
con la observación j el tiempo
muda de consejo el sabio,
y que me caso con ella
si da usted su beneplácito.

Don Lupercio

Mas me agrada que Remigia,
pero de golpe y porrazo....
Si arma después don Alejo
una de pópulo bárbaro...

Don Luis

¡Nada! Diga usted que sí:
lo demas queda á mi cargo.

Don Lupercio

rúes TA digo i que si, aunque salga 1.
por la puerta de los carros.

Don Luis

Laura, ¿podre' sin temor
ofrecer á usted mi mano?

Laura

¿Que' escucho? ¿Se burla usted?

Don Luis

No, hermosa. De veras hablo.

Laura

Pero así... tan de improviso...
Vaya... Esto es un trabucazo.
Yo seria muy dichosa
con marido tan gallardo,
mas soy una pobre huérfana...

Don Lupercio

Tanto mejor. Yo me encargo
de dotarte.

Laura

  Dirá luego
mi prima que la desbanco;
pero la culpa no es mia:
¿verdad, don Luis?... Yo me lavo
las manos....

Don Luis

  Resuelva usted.

Laura

Señor.... (Cuando pasan rábanos,
comprarlos.) Otorgo.

Don Luis

(Tomándola la mano.) Ob dicha!

Don Lupercio

Dios os hae:a bien casados.

ESCENA ÚLTIMA

(DON LUIS, ID, DON LUPERCIO, LAURA, DON ALEJO, DON DONATO, REMIGIA, DON CASIMIRO.)

Remigia

¡Hola! ¿Ustedes por aqui?
Como no nos hemos visto
en la función....

Don Luis

  (¡Vive Cristo...
¡Que aun me venga hablando asi!)
Como estaba usted tan alta
no me vio: no es maravilla.
Deje' vacante mi silla...
porque alli no hacia falta.

Remigia

¿Cómo...

Don Luis

  Y salí persuadido
de que para una beldad
de tal notabilidad
soy yo muy pobre marido.

Don Alejo

Pero...

Don Luis

  Y en un arrebato
de negra melancolía
recordó la anatomía
que me anunció don Donato.

Don Donato

¡Calle!.t.

Don Luis

  Y con gesto sardónico
me acorde dando un suspiro
del señor don Casimiro
y su influjo filarmónico.

Don Casimiro

¡Oíga!....

Don Luis

  En fin, cedo la palma
á mas digno campeón,
y me dará la razón
quien lo medite con calma.

Don Alejo

¿Cómo.... Repulsar á un suegro
como yo....

Remigia

  Vaya con Dios.
No congeniamos los dos.
Ya quedo libre, y me alegro.

Don Luis

Item. Renunciando al aura
popular, pues cada oveja
se halla bien con su pareja,
he dado la mano á Laura.

Don Alejo

¡A ese arrapiezo! ¡Que' oprobio!

Remigia

(/I parle ci don Alejo.)
Disimule usted, papá. ( Con risa forzada.)
¡Lindo consorcio! Ja, ja.
Di gna es la novia del novio.

Laura

Esa risa no me agravia, (Picada.)
porque yo....

Don Lupercio

  ¡Paz sobre todo!

Don Luis

( Aparte á Laura.) Déjalos, que de algún modo
lian de desfogar su rabia.

Don Alejo

Da su perfidia al olvido. ( A Remigia.)
Tú te emplearás mejor,
que entre tanto adorador
no ha de faltarte un marido.

Don Donato

Y para que otro contrato
no quede también deshecho
yo me reservo el derecho,
de elegir el candidato.

Don Casimiro

Y yo al dichoso varón
que mereciere \ok dilettol
tan bella mano, prometo
generosa protección.

Don Luis

Pues no baya resentimientos
¡pese al diablo! ya que todos,
cimbros, lombardos y godos,
hemos quedado contentos.
(Cantan Remigia, D. Lupercio y Laura dirigién dase al público.) «Suene ahora un aplauso
  con tres bemoles,
siquiera porque somos
  tres españoles,
  j Anda, salero!
que esa fineza á nadie
  cuesta dinero.»

Elenco vivo 9 personajes · 1,056 versos

Pulsa un personaje: sus intervenciones quedan iluminadas y las demás en penumbra. Los versos se cuentan por línea del impreso; las coincidencias, por escena compartida.

PersonajeVersosInterv.JornadasPrimera apariciónCoincide con
275108J1J1 · esc. 2Don Alejo, Remigia, Don Lupercio
24684J1J1 · esc. 2Don Luis, Remigia, Don Alejo
14560J1J1 · esc. 2Don Luis, Don Lupercio, Don Alejo
14445J1J1 · esc. 2Don Luis, Don Alejo, Remigia
9937J1J1 · esc. 8Remigia, Don Luis, Don Lupercio
9744J1J1 · esc. 4Don Luis, Remigia, Laura
4320J1J1 · esc. 15Remigia, Don Luis, Don Alejo
41J1J1 · esc. 29Laura, Don Lupercio, Don Luis
31J1J1 · esc. 9Don Lupercio

Partitura métrica 24 cambios de medida

La música estructural de la comedia: cada tramo es un parlamento, su ancho son sus versos y su color, la medida que La Báscula reconoce. Lope recomendaba décimas para las quejas, sonetos para los que aguardan, romances para las relaciones y redondillas para el amor: aquí se ve dónde cambia. Versión de medida, no de estrofa (romance y redondilla comparten el octosílabo); la estrofa viene después. Pulsa un tramo para ir al pasaje.

Acto primero

octosílabos 86 % · hexasílabos 2 % · mixto 12 %

Expediente

Obra
El novio y el concierto
Jornadas
1
Personajes
9
Versos
1,056
Versificación
octosílabos 86 % · hexasílabos 2 % · mixto 12 % medida por La Báscula
Fuente
archive.org: elnovioyelconcie00bret_0_djvu.txt
Estructura
el-novio-y-el-concierto.json (jornada › escena › parlamento › verso; acotaciones aparte)
Cita recomendada
Manuel Bretón de los Herreros, El novio y el concierto, Poetósfera · Teatrósfera, poetosfera.com/teatro/el-novio-y-el-concierto.html

Texto de dominio público, levantado de su impreso y reproducido íntegro con atribución. El hablante se normaliza (la abreviatura del impreso se expande); el verso no se toca. ¿Ves una errata o conoces una edición mejor? Escríbenos desde Sobre la casa.