TEATRÓSFERA · EL TEXTO CUANDO ENTRA EN ESCENA  

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Manuel Bretón de los Herreros

Don Frutos en Belchite

3 jornadas · 10 personajes · 2,696 versos

Modo

Acto primero

(Personas: SIMONA; ELISA; JUANA; DON FRUTOS; TÍO PABLO; MAMERTO; BLAS; GORRIÓN.)

(La escena es en Belchile, en casa de don Frutos. Sala con muebles, no de mucho lujo, pero de mejor gusto que los que suelen usarse en los lugares. Puerta en el foro, que dá á un pasillo, el cual conduce á la escalera por la derecha del actor y por la izquierda á las habitaciones interiores: puerta y una ventana en los bastidores de la derecha: otra puerta en los de la izquierda: mesa con recado de escribir.)

ESCENA PRIMERA

(SIMONA, TÍO PABLO.)

(Vestidos los dos con buena ropa, pero al estilo de los labradores del pais, aparecen acabando de ordenar los muebles que adornan la habitación.)

Simona

Aquí la otra silla... Bien.

Tío Pablo

Ensancha el cuajo, Simona.
Con este ajuar, en Belchite
no habrá hidalga que te tosa.
Y al tenor del homenage
de la sala y de la alcoba
serán ¡no marra! los diges
y las galas de la novia.
Poder de Dios y qué rumbo!
Sonada va á ser tu boda.

Simona

Padre, aun falta para hacerla...

Tío Pablo

Qué falta, chica?

Simona

  No es cosa!
Lo primero y principal:
el novio-..,

Tío Pablo

  Él vendrá en persona
con la última carretada..

Simona

Es ya. demasiado posma
para novio.

Tío Pablo

  Yaya, chica,
no me seas cavilosa.
Venga hoy, ó venga mañana,
venga en carro, ó venga en posta,
todo es venir.

Simona

  Es verdá.

Tío Pablo

Si es verdá!... Pues vaya otra.
Cómo puede un hombre solo
estar á la mesraa hora
en la villa de Belchite
y en la ciudá siempre heroica?

Simona

Pues ya; eso salla á los ojos;
pero el caso...

Tío Pablo

  Calla, tonta.
Tú no sabes de la misa
la media.

Simona

  Ya, pero es droga
que tarde tanto...

Tío Pablo

  No le hace.
Al fin se canta la gloria,
y ello es cierto que por algo
se detiene en Zaragoza.

Simona

Otra verdá como el puño.

Tío Pablo

Un oráculo es mi boca.

Simona

Así le llaman á usté
diez leguas á la redonda
Pero-Grullo por mal nombre.

Tío Pablo

Los que envidian mi retólica.

Simona

Pues per mas que diga usté...
Ya hace tres semanas... ¡bobas!
que no he visto carta suya.

Tío Pablo

Ba! Con eso nos ahorra
portes. Siga acarreando
catres y sillas y cómodas,
y coruña para sábanas,
y tafetán para colchas,
y toballas y manteles,
que lo demás poco importa.
Qué sustancia sacas tú
de sus cartas amorosas?
Maldita. Papeles son
papales, dice la copla,
cartas son cartas... Y en fin,
no le pidió para esposa?

Simona

Si, señor.

Tío Pablo

  Y este atalaye
lau pulido, no lo compra
para que tú lo desfrutes?

Simona

Sí; pero muebles de moda,...
al estilo de la corte...
]\lucho la tiene en memoria!

Tío Pablo

Ba! Pues si dijo mil pestes
de Madriz y sus tramoyas
cuando vino...

Simona

  Sí; al prencipio
se encontraba aquí en sus glorias,
y muerto por mis pedazos
todo era hacerme carocas,
y me llamaba garrida,
chupena, cara de rosa...
Mas luego le entró la murria,
y puso la cara fosca,
y de todo se cansaba;
de jugar á la pelota,
de cazar, de ser alcalde,...
hasta que le dio la mosca
por andar de coca en meca:
veinte dias en Daroca,
otros veinte en Alcañi'z,
dos meses en Tarazoua,
después á Calatayuz,
luego á la feria de Borja,
y por último á ¡as fiestas
del Pilar... Qué amor ó andrómina
es ese? Ya ha mas de un año
que volvió de la liorna
deMadriz, y en tanto tiempo
apenas ha hecho la rosca.
quince dias en Belcliile.
Üígole á usté que es historia!

Tío Pablo

Le habrá mandado ci doctor
que mude de aires, simplona,
y viajar y mudar de aires
todo es una mesma cosa.

Simona

Si, señor, y en cada pueblo
puede que tenga una moza.

Tío Pablo

No creas... Y en fin, mas vale
que corra la tuna ahora
que después.

Simona

  Sí; buen consuelo
de tripas! Buen!...

Tío Pablo

  Dale, bola!
Hizo promesa solegne
de darte el sí en la parroquia,
y se casará y tres mas,
que es homb're de mucha forma,
y ha de ser falsa la bula
del padre santo de Roma
primero que la palabra
de don Frutos Calaraocha.

Simona

También ofreció casarse
con aquella señorona
de Madriz, y la dejó
por Cristus domina nostra.

Tío Pablo

Aquello fué diferente..
Hubo allí mil trapisondas,
y de acuerdo de ambos sexos
se desbarató la boda.
Anda; él vendrá si es de ley.
Su casa es nuestra; á su costa
seis meses hace que estamos
llenando aquí la bartola;
y como decia el otro,
inienlras no falten las ollas
de Egito, no hay prisa...

Simona

  Usté
lo mira con mucha sorna;
pero yo, pobre de mí,
con veinte años á la cola
y sin casarme...

Tío Pablo

  Muchacha!

Simona

Y si dijéramos...

Tío Pablo

  Oiga!...

Simona

Que no habia en e\ lugar
quien me hiciese cucamonas
antes que él... Pobre Mamerto,
que por mí suspira y llora
y le dejé pof doü Frutos...

Tío Pablo

Hiciste bien. Cuando sopla
la fortuna, el que la pierde
merece comer bellota.

Simona

Usté me lo aconsejó...

Tío Pablo

Y tú no te hiciste sorda.

Simona

Quizá me salga á la cara
haber sido avariciosa.
La codicia rompe el saco...

Tío Pablo

Aquí no hay saco ni alforja
que valga. Lo dicho, dicho,
y se acabó, y arda Troya.

Simona

Pues mire usté; tengo aquí
(Con la mano en el pecho.) un peso de treinta arrobas,
que fué muy mala partida...

Tío Pablo

Eh, vamos... No me corrompas.

Simona

Pobre Mamerto! Aun le quiero
unas miajas...

Tío Pablo

  Si me nombras
otra vez á ese abejorro...

Simona

Bien; callaré...

Tío Pablo

  Es que si asoma
por esa puerta, le juro
que ha de dormir en chirona.
Ú soy regidor, ú no.

Simona

Ya le he dicho que no ponga
aquí los pies.

Tío Pablo

  Es que siempre
estcá haciéndote la ronda,
y me enfada...

Simona

  Se consuela
con hacer lo que la Zorra
con las uvas.

Tío Pablo

  Sí, están verdes.

Simona

Pero si usté no se enoja
le diré que es tontería
quitarle de cuajo toda
su esperanza, por si el otro...
Que al (in no pide lismosna
Mamerto: tiene hacendilla,
y con la chuparaglona
de la escribaüía...

Tío Pablo

  Basta!
Ya he dicho que no me rompas
Ja cabeza...

ESCENA II

(SIMONA, TÍO PABLO, GORRIÓN.)

Gorrión

  Guarde Dios...

Tío Pablo

Qué hay?...

Gorrión

  Una carta...

Tío Pablo

(Tomándola.) Á ver?
  (Viendo el sobre.) Hola!
Es de don Frutos. (La abre.)

Simona

  Qué dice?

Tío Pablo

(Leyendo.)
«Hoy salgo de Zaragoza,
y á poco que se retarde,
llegaré á la misma hora
que el correo.» No lo dije?

Simona

Ah! Volvámosle la honra.
Ahora sí que va de veras!
Brinco de gozo... (Perdona
por Dios, Mamerto!)

Gorrión

  El alcalde
le llama á usté. Viene tropa
mañana...

Tío Pablo

  Voy al momento.
Recibe tú cariñosa
á Frutos, si tan y mientras
que estoy fuera se le antoja
venir. Echa á andar, Gorrión.
(A Simona.) Lo oyes?

Simona

  Si.

Tío Pablo

  Y dale memorias.

ESCENA III

(SIMONA.)

Simona

De tanto y tanto esperar
ya me iba quedando pocha.
Me caso con Calamocha!
Soy la reina del lugar.
La concencia me dá voces,...
mas bien dice padre: si una
ve en su puerta á la fortuna,
Ja há de dar un par de coces?
Si pudiera con mi mano
juntar en cuatro minutos
con el caudal de don Frutos
la cara del escribano...
A bien que nadie se ha muerto
de pesar porque le den
calabazas, y él también...

ESCENA IV

(SIMONA, MAMERTO, MAMERTO, SIMONA.)

Simona

  Es su voz... Mamerto!
Por qué vienes, maldecido,
á esta casa... (Fuerte apuro!)
si sabes ya de seguro
que has de ser mal recibido?

Mamerto

Porque tú eres el retablo
de toda mi devoción,
porque te amo con pasión...
y porque lo quiere el diablo.
Vengo, Simona, á tu casa
como mariposa terca
que una vez y otra se acerca
á la luz donde se abrasa.

Simona

Yete, Mamerto.

Mamerto

  Mujer!...

Simona

Ya me cansan tus sandeces.
No te he dicho treinta veces
que no te puedo querer?

Mamerto

No te he dicho yo otras tantas
que no te puedo olvidar?

Simona

Qué amor tan particular!
Con desprecios qué adelantas?

Mamerto

Ver la cara giiapetoiía
conque el corazón me punzas,
que por mucho que la frunzas
siempre es tu cara, Simona;
tener envidia á la saya
que está ciñendo tu talle,
aunque me eches á la calle
con un noramala vaya;
mirarme en los ojos bellos
conque penando me ves,
y en fin, postrarme á tus pies...
aunque me pises con ellos.

(Lo hace.)

Simona

Jesús!... Alza...

Mamerto

  Bien estoy.

Simona

Alza; no seas pelmazo 1

Mamerto

No!

Simona

  (Le daria un abrazo...)
Vamos; alzas, ó me voy?
31amerlo. (Levantándose.)
Porque no te vayas, alzo.

Simona

Bien; pero pronto...

Mamerto

  Oh delicia!..
Á Santiago de Galicia
iria por tí descalzo.

Simona

Oh! Vete ya; no me enfades.

Mamerto

Otro momento, alma mia.
No me has dicho todavía
bastantes iniquidades.

Simona

Te las diré si me pones
en ese resbaladero,
ya que eres tan majadero
que te gustan los sobones.

Mamerto

Te confieso...

Simona

  Hun... No te vas?

Mamerto

Aunque con ellos me humillas,
que me saben á rosquillas
por ser tú quien me los das.

Simona

No quiere padre hoy en dia
que hable contigo.

Mamerto

  A y de mí!

Simona

si le sosprende aquí
va á hacer una fechuría.

Mamerto

Bien; yo á sufrirla me obligo
por esos ojos morenos.

Simona

Sufrirla tú es lo de menos,
pero y si la hace conmigo?

Mamerto

Oh! si al pelo de tu ropa
se atreve, por San Melchor
que aunque sea regidor
rae lo he de comer por sopa!

Simona

No creo...

Mamerto

  Hay padres muy brutos!

Simona

Pero á qué tanto moler?
Cómo he de ser tu mujer
si me caso con don Frutos?

Mamerto

(Afligido.)
Que al fin me dejas por el?

Simona

Otra! Si padre lo manda!...

Mamerto

Y tú lo deseas!... Anda,
cruel y mas que cpoel!...

Simona

Si esperas que yo me arredre
por tus lamentos, mal vas.
Yo cruel!... Tú lo eres mas,
que no me dejas que medre.

Mamerto

Yo...

Simona

  Calamocha derrocha
por mí un tesoro, un Perú.
Me darás acaso tú
lo que me dá Calamocha?

Mamerto

Un dia, y no muy lejano,
te colmafia de placer
la golosina de ser
costilla de un escribano.

Simona

Es que... estonces...

Mamerto

  Y quizá
decías tú para tí:
bien tendrá fé para mí
el que á todos se la dá:
y por saciar tu ambición,
ingrato y dulce embeleso,
yo hubiera armado un proceso
al gallo de la pasión:
V mis sentidos incautos
süñabau... picara suerte!...
con el gozo de tenerte
cosida siempre á los autos;
mas hoy — ¿quién me lo dijera!—
va mi pluma no te basta
y haces, ante mí, subasta
lie esa cara retrechera!
(Rompiendo d llorar.) Y me das tal pesadumbre,
y no cesan tus enojos
viendo brotar de mis ojos
lágrimas de media azumbre!

Simona

No llores; me dá pesar...

Mamerto

No importa: mas pasó Cristo...
Alábale de que has visto
á un escribano llorar!

Simona

Si te consuelas así,
llora donde mas le cuadre,
{)ero no aquí» que mi padre...
Ya lo tenemos aquí!
Mamerto sigue gimiendo y llorando.

ESCENA V

(SIMONA, MAMERTO, TÍO PABLO, TÍO PABLO, MAMERTO.)

Simona

  Padre!

Tío Pablo

Pícara, no me repliques!
No ofreciste esta mañana
no volver á recibirle?

Simona

Sí, señor; pero qué hace una
cuando una?...

Tío Pablo

  Infame!...
  (i Mamerto.) IM'úu

Simona

Entró aquí de sopetón,
y por mas que yo le dije:
vete; no le hablo; no te oigo,...
ni por esas! Es muy chinche.

Tío Pablo

Voto á!... Colarse en mi casa
sin decir dóminus Cristi! —
Mas sin alas no se vuela:
sin (luda lú se las diste...

Simona

Alas dice usté, y eslá
llorando que se derrite?

Tío Pablo

(Acercándose á Mamerto.)
Y es verdá!... Mala vergüenza!

Mamerto

(Llorando.) Ah!

Tío Pablo

  Corazón de alfeñique,
lioras! De Belchite, y lloras!!!

Mamerto

(Entre irritado y lloroso.)
Si, señor: yo soy sensible.
No he de tener corazón
porque he nacido en Belcbitc?
Lloro, sí; pero mi llanto
no es cobardía; es berrinche.
Lloro de amor y de celos
porque esa ingrata, esa esíingc
es de las de oros son triunfos,
y me desprecia y me aflige
porque olro novio la ofrece
plata y oro á celemines.
Lloro porque alguna bruja,
de su hija de usted compinche,
sin duda me ha dado hechizos,
pues soy tan incorregible,
que debiendo aborrecerla
porque tiene alma de tigre,
si ayer la amé como cuatro
hoy la adoro como quince.
Dígala usted que se ablande,
dígala usted que me guiñe
siquiera un ojo, y veremos
quién llora luego y quién ríe.
Dígame ella: tuyo' soy;
te quiero como te quise,
y si algún guapo lo estorba
le deshago las narices.

Tío Pablo

¥ si fuese yo ese guapo,
qué barias?

Mamerto

  ídem per idem.
Antes que volverme atrás
quiero que me descuarticen.
Te me subes á las barbas!

Mamerto

Mientras ella no me anime,
no, señor; pero...

Tío Pablo

(Amenazándole.) Bribón!
A un hombre de mi calibre!...

Simona

Padre!...

Mamerto

  Al mismo sursum corda.

Tío Pablo

Á un regidor!...

Simona

  Por la Virgen!...

Tío Pablo

(Llamando.)
Gorrión!— Irás á la cárcel.

Simona

Padre!— Mamerto!...

Tío Pablo

  No chistes!

ESCENA VI

(SIMONA, TÍO PABLO, MAMERTO, GORRIÓN.)

Gorrión

Qué me manda su mercé?

Tío Pablo

Mando, una vez que me sirves
de criado y de alguacil,
que me prendas á ese títere.

Gorrión

A él! A un escribano! Sabe
su mercé lo que se dice?

Tío Pablo

Mejor. En un calabozo
purgará todas sus chismes
y trapisondas.

Mamerto

  Tio Pablo!...
Cuidado con zaherirme,
ó por vida...

Tío Pablo

  Alzas el puño!
Te atreves!...

Mamerto

  Estoy en crisis.
Por ella seré furioso
león ó cordero humilde.
Habla, Simona: me atrevo,
ó no me atrevo? Decide.
Si me amas, no me acobardan
regidores ni alguaciles;
si me aborreces...

Simona

  Sí, sí;
te lo digo sin melindres;
te aborrezco, y aunque frailes
descalzos me lo prediquen
niinca te querré.

Mamerto

  No? Ay mísero,
misero de mí, infelice!
Varaos; no hago resistencia.
Que me prendan, que me lien,
y si con eso no estás
contenta, que me fusilen!
(Llorando.) Adiós, Simona!... Si en son
fúnebre, pausado y triste
oyes tañer las campanas,
no preguntes, no averigües
por quién doblan. El difunto
soy yo, Mamerto Rodríguez,
que victima de una ingrata
muero en mis verdes abriles
pidiendo á Dios que perdone,
mis flaquezas y tus crímenes.

ESCENA VII

(TÍO PABLO, SIMONA.)

Simona

¿Si se morirá de veras,
Virgen del Pilar!

Tío Pablo

  Morirse
por eso? Quiá! Y con su pan
se lo coma si es tan simple,
y al que se muere le entierran;
esto es claro, y cada quisque...
Pero ya tarda don Frutos.

Simona

Si ahora me dejase alpiste!...

Tío Pablo

Vuelta á la tema...

Simona

  Mas vale
pájaro en mano que buitre...

Voces

(A lo lejos.) Viva!

Tío Pablo

  Oyes?

Voces

  Viva don Frutos!

Tío Pablo

Ya está tu novio en Belchite.
(Asománú:ose á la ventana.)
Mírale; en silla de posta
llega por allí, á lo príncipe.

Voces

Viva! (Se oye el ruido de un carruafje.)

Simona

(Asomándose.) Él es! Qué guirigay
de cascabeles y vítores i
Ya se apea.
  (Gritando y agitando el pañuelo.) Bien venido!

Tío Pablo

Arriba!— Qué bella efigies!

Simona

(Quitándose de la ventana.)
Sí; viene guapo.

Tío Pablo

  Y qué orondo!
Bien pesará, sin la pringue,
siete arrobas... Mas qué hacemos?
Salgamos á recibirle.

ESCENA VIII

(SIMONA, TÍO PABLO, DON FRUTOS.)

(Don Frutos ha abandonado su trage de lugareño y ya no es tan áspero en su acento ni tan rudo en sus. modales.)

Tío Pablo

Frutos! (Le abraza.)

Don Frutos

  Tío Pablo!— Simona!

[Desviando á su padre y abrazando á don n

Don Frutos

Quite usté, que no me huelgo
si á SUS hombros no rae cuelgo.

Don Frutos

Mi gozo..

Tío Pablo

  Aquí! Á la poltrona!
(Ilace sentar á don Frutos en una butaca. Simona se sienta á su derecha y el tio Pablo á su izquierda.) Estoy loco de contento.

Don Frutos

Yo también...

Simona

(Colgándosele de un brazo.)
  Gracias á Dios!
Te esperábamos los dos
como al santo azvenimiento.
Tanto tiempo en Zaragoza!

Don Frutos

Mis asuntos...

Simona

(Dándole ana palmada en el muslo.)
  Ah gazapo!
(Á su padre.) Verdá que viene muy guapo?

Don Frutos

Y tú estás muy buena moza.

Simona

De veras? (Le toma una mano.)

Don Frutos

  Eres mi encanto.

[Poniendo su segunda mano sobre la de don

Don Frutos

Me quieres, eh? Me querrás?

Don Frutos

Mucho. (Y te querria mas
si no me sobaras tanto.)

Tío Pablo

La posta abre el apetito.
Querrás llenar la balija...

Don Frutos

No, señor; ahora...

Tío Pablo

  Anda, hija;
tráele aquel medio cabrito.

Simona

(En ademan de levantarse.)
Yoy...

Don Frutos

  No. Ya comí en la venta.

Tío Pablo

Ó si no, cualquier cosilla;
torreznos, una morcilla...

Don Frutos

(Este suegro me revienta.)
Nada quiero. Qué porfía!
Comer sin gana es de brutos,
tio Pablo.
(Riéndose.) Ja, ja... Este Frutos
tiene una... iilosoraía!...
Pero al menos dá cuartel
hasta la hora de la cena
á un jarro de Cariñena
con bizcochos de Teruel.

Don Frutos

Yino ahora? No me atrevo.

Tío Pablo

Un trago...

Don Frutos

  Ni por asomo.
Yo bebo siempre que cómo,
mas si no cómo no bebo.

Tío Pablo

Yo sí, que el vino remoza;
mas si tú no hallas placer...
(Á Simona.) Nos le han echado á perder
en Madriz v cu Zarai^oza.

Simona

Él se domesticará
otra vez y como antaao...

Don Frutos

Domesticarme!...

Simona

  Oyes, maño!
No me traes nada de allá?

Don Frutos

Sí tal. (Ya enseñó la punta
de la oreja.)

Simona

  Dime pues...
Cuéntame.

Don Frutos

  (Vil interés!...)

Tío Pablo

Escusada es la pregunta.
Traerá el vestido de novia
tan majo y tan retumbante
que no le habrá semejante
en Madriz... Cá! ni en Sogovia.

Simona

Ya me relamo... Es azul?

Don Frutos

Y otro verde, otro canario...
Te traigo todo un vestuario.
Pronto llegará el baúl.

Simona

Que viya el garbo!

Tío Pablo

  Ah buen hijo!
Otro abrazo! [Le abrazan padre é hija.

Simona

  Otro!

Don Frutos

  (Qué extremos!...)

Simona

Y cuándo nos casaremos?

Don Frutos

(Ah!.^.) Mañana.

Simona

  Oh regocijo!

Don Frutos

(Unirme yo á esta gentualla!...
Oh Elisa!...)
Se oye música de pueblo que toca ¡ajota.)

Simona

  (Cesó la murria.
Mañana...)

Tío Pablo

  Oís la mandúrria?

(Se levantan los tres.)

Simona

Si. Qué gusto! Una rondalla!

Tío Pablo

(Acercándose á la ventana.)
Aquí vienen. Qué lucida,
qué brava gente!

Simona

(Asomándose.) En efeuto..

Tío Pablo

Sin duda es con el ojeuto
de darte la bienvenida.

Don Frutos

(Dios me ampare!)
(Desde la ventana.) Arriba, chicos!
(A don Frutos.) Nos vienen á festejar
y no les hemos de dar
con la puerta en los hocicos.
  ESCENi IX.

Simona

DON FRDTOS. TIO PABLO. MOZOS DEL PUEBLO,
  con guitarras, etc.
Yo y esta gente devota
venimos á que usté sea
bien venido y...
  Gracias.
  Ea,
menos charrar, y á la jota!
(Preludio de jota.) Qué viva el son de mi tierra!
(A don Frutos.) Al alma rae llega el limpie.

Don Frutos

(Fn voz baja.)
Hombre, no sea usted simple!
Si parece una cencerra!

Simona

El cuerpo me baila ya.

Tío Pablo

Y á mí. O semos, ó no sernos...

Don Frutos

(Jota y siempre jola! No hemos
de llegar nunca á la A;?
(Cantan.) «Á la Virgen del Pilar
se encomienda á Zaragoza,
y Belchite se encomienda
a don Frutos Calamocha.»

Bien tañido y bien cantado!
Esto es la gracia de Dios.
(A don Frutos.)
Vamos á bailar los dos...
(rulos. Yo!... Perdona: estoy cansado. Sí; tienes razón. Acabas de llegar... Anda, hija mia. Aquí hay ua majo! Tuavia puedo menear ias tabas. [Bailan Simona y el lio Pablo.)

(Sigue la música.)

Simona

Lo bago bien?

Don Frutos

  Si; yo me alegro.
(Dónde me voy á meter!
Jesucristo, qué mujer!
Yirgen del Pilar, qué suegro!)
(Cantan.) «Si el novio se llama Frulos
y la novia es una flor,
claro está que antes del año
tendrán un hijo varón.»
(A los músicos.) Perdonadme que os ataje.
Molido llegué del viaje
y no he descansado aun.
(Cesan el baile y la música.)

Dice bien. Vamonos pues,
chicos.

[). Frulos. (Ya me enfada esc run, run...)

Don Frutos

  No penséis que os hago
un desaire...
  (Dando dinero á uno de ellos.) Echad un trago
á la salud de los tres.

No iremos á casa enjutos.
Sígame la comitiva
diciendo conmigo: Viva
don Frutos!

Todos

  Viva don Frutos!

ESCENA X

(SIMONA, DON FRUTOS, TÍO PABLO.)

Tío Pablo

(Qué contento va el gandul!...)
Te irás á la cama; sí?

Don Frutos

No. Por echarlos de aquí
dije...

(Gorrión y un mozo entran cargados con un baúl.)

Simona

  Ya está aquí el baúl!

ESCENA XI

(SIMONA, DON FRUTOS, TÍO PABLO, GORRIÓN.)

Gorrión

Pesa un quintal... Baja... Suelta.
(Dejan el baúl en el suelo.)

Don Frutos

(Dando una moneda al mozo.)
Tüiua, vele, y buen provecho.

(Se relira el mozo.)

Simona

Vendrá de ropa hasta el techo.

Tío Pablo

Así no estará regüelta.

Simona

Bien haya nú novio, amén!
Daca la llave, galán.
Tengo ya un ansia, un afán
de ver todo ese almacén!...

Don Frutos

(Metiendo la mano en el bolsillo.)
Aquí ha de estar...

Simona

  Oh! no me harto
de dar gracias al Señor...

Don Frutos

(Dando ci Simona una llave.)
Tómala. — Pero es mejor

Don Frutos

llevar el cofre á tu cuarto...

Simona

Lo mesmo tiene.

Don Frutos

  Y allí,
ya que para eso han venido,
te pones ahora un vestido
de los que traigo...

Simona

  Sí, sí.
Mas linda que una panocha
estaré...

Don Frutos

  Ese es muy vulgar
para quien se va á casar
con don Frutos Cala mocha;
que aunque yo en eso no fundo
mi gloria ni mi placer,
algo se ha de conceder
á las prácticas del mundo,
y mientras yo no te quite
ese trago burdo y recio,
le mirarán con desprecio
las hidalgas de Belchite.

Simona

No hay miedo. Suda la plata,
que yo tendré señorío
y con lui aquel y mi brio
echaré á todas fa pata.

Don Frutos

(Hura... la pata!)

Tío Pablo

  Aunque labriegos,
sabemos de filigrana,
y aunque vestimos de lana,...
¿estás? no semos borregos.

Simona

Voy... Padre, abra usté la puerta.
(El tio Pablo abre la que está en los bastidores de la izquierda.) Voy á ponerme otro arnés...

Don Frutos

Bien.

Simona

  Y daremos después
un paseo por la huerta.

Don Frutos

Bien.

Simona

(A Gorrión, alzando el baúl por un asa.)
  Alza! Estás en Babel?

(Gorrión levanta el baúl por el otro lado.)

Don Frutos

Vendrá un mozo... (Es montaraz!)
Deja...

Simona

  Quita!... Soy capaz
de cargar sola con él.

(Simona y Gorrión entran con el cofre en la habitación de la izquierda.)

ESCENA XII

(DON FRUTOS, TÍO PABLO.)

Tío Pablo

Mi hija es toda una mujer.
Qué fuerza y qué desparpajo!

Don Frutos

Sí; la muchacha es briosa
y robusta. Sin embargo,
no es su fuerza lo que mas
me enamora: porque, al cabo,
yo no me caso con ella
para que tire de un carro.

(Gorrión sale del cuarto de la izquierda y se retira.)

Tío Pablo

Hombre, eso... Tanto como eso...

Don Frutos

Y qué hay de nuevo, tio Pablo,
por el lugar?

Tío Pablo

  Poca cosa.
Mafiana llegan soldados;
la aciluua pinta bien;
el vino, bueno y barato;
el trigo, tal cual; cebada,...
bien tendremos para el ano;
ba espichado el tio Calzorras
y está preso el escribano.

Don Frutos

Quién? Mamerto?

Tío Pablo

  Sí.

Don Frutos

  Y por qué?
Qué ba becho ese pobre uuichacbu?

Tío Pablo

Ahí es nada! Enamorarse
de Simona como un ganso.

Don Frutos

Qué dice usted?

Tío Pablo

  Y en mi casa
colarse de contrabando
para decir chicoleos
á la niña.

Don Frutos

  Vamos claros;
Simona le corresponde?

Tío Pablo

Querer ella á ese espantajo?
Bobada! Y si tal hiciera
Ja costaría muy caro.

Don Frutos

Entonces mas que su padre
sería usted su tirano.
Yo prometí ser esposo
de Simona, y nunca falto
á lo que una vez prometo
aunque me lleven los diablos;
mas si llego á sospechar
que cuando me dá su mano
raenos que á su corazón
obedece á los mandatos
de su padre, juro á Cristo
que habrá en Belchite un escándalo,

Tío Pablo

Nada de eso: la muchacha
se muere por tus pedazos,
y eso la sale de adentro,
y en la verdá no hay enñago,
y ojos tienes tú y orejas
para verlo y escucharlo,
V si toda su alma es tuva,
qué le queda al otro zángano?
No pueden servir á un tiempo,
como dice aquel adagio,
ni un candil á dos cocinas
ni una criada á dos amos.
Y prueba de que Simona
no puede ver á ese trasto
es que yo le sosprendí
con ambos ojos llorando,
y el que llora no se alegra...

Don Frutos

(Este hombre es de cal y canto.)

Tío Pablo

Y cuando ella...

Don Frutos

  Basta, basta.—
Pero si está desahuciado,
á qué ese odio contra él?
Cuándo fué delito el llanto?

Tío Pablo

Querer lo que quieres tú
y decirlo con descaro,
es delito que merece
descomunión y cadalso.
En íiu, bien está en la cárcel
por si forte y por si acaso,
y á Segura llevan preso,
y buscar tres pies al gato
es tontuna, y el que quita
la ocasión quita el pecado.

Don Frutos

Pero qué dirá Belchile
viendo un proceder tan bárbaro
y tan injusto? Que á falta
de corazón y de manos,
con una alcaldada atroz
de mi rival me deshago.
No cabe tal bastardía
en un corazón hidalgo.

Tío Pablo

Voto á Cribas... Yo pensé
que te hacia un agasajo...

Don Frutos

No; una injuria imperdonable.—
Yaya usted mas que de paso
á poner en libertad
á ese pobre mentecato.

Tío Pablo

Pero...

Don Frutos

  No hay pero que valga.

Tío Pablo

Me amagó cou un sopapo...

Don Frutos

Hizo muy mal...

Tío Pablo

  Ya ves tú...

Don Frutos

(Eq no pasar del amago.)

Tío Pablo

A una autoridaz!-

Don Frutos

  Mamerto
debió...

Tío Pablo

  Obedecer callando...

Don Frutos

(En vez de amagar cou uno
haber sacudido cuatro.)
Mas sea culpado ó no,
ya lo he dicho, es necesario
ponerle en la calle.

Tío Pablo

  Pero...

Don Frutos

Otro pero, y no me caso.

Tío Pablo

(Demonio! capaz será...)
No lo digo yo por tanto...
Este es un decir...

Don Frutos

  Qué flema!

Tío Pablo

Voy corriendo como un galgo.
  ESCEiNA XIII.
  DOIS FRUTOS.
Aun es peor este suegro
que la suegra de Madrid;
que si aquella me enfadaba
con su orgullo señoril
y sus nervios, al íin algo
podia aprender allí;
pero con este mastuerzo
como no aprenda á mugir...
Qué fatalidad la mia!
De qué me sirve ¡ay de mí!
librarme de una raposa
si doy con un javalí?
Simona es linda mozuela,
pero cuánto mas gentil
Elisa!... Tan descontento
de la corte me volví.
V tan de lirmc me entró
la querencia á mi pais,
que me cautivó el sentido
la primer hembra que vi,
sin calcular que bien puede
tener hermoso períil
una moza y no valer
catorce maravedís.
Después, ó sea que acaso
cuando al Manzanares fui
algo tomé, sin saberlo,
del cortesano barniz,
ó sea que comparé
la de allá con la de aquí,
eché de ver que mi novia
era una muía cerril; —
pero ¡tarde! Mi palabra
mas íirme que la del Cid
estaba empeñada. Entonces
me entró una murria, un espliu
que desterrar no he podido
caminando desde Abril
de Teruel á Zaragoza,
de Tarazona á Alcañiz;
y por mas que me esforzaba,
atormentando el magin,
para encontrar en Simona
mil perfecciones y mil,
mi corazón, dulce Elisa,
no se apartaba de tí.
Hasta en tus propios defectos,
adorado sera ti n,
nuevos primores hallaba
mi imaginación sutil.
Es gutivamba, decia;
es dengosa,... pero, al fin,
ella no tiene la culpa
de haberse criado así. —
A lo menos fué conmigo
franca, sincera, y el vil
interés no la cegaba
como á esta gentuza ruin. —
Mas por qué olvido, insensato.
que para ella no nací?
Paciencia, Frulos, paciencia;
dohia al yugo la cerviz,
esconde dentro del alma
tu amoroso frenesí...
y ya que tú no lo seas,
el cielo la haga feliz!

ESCENA XIV

(DON FRUTOS, SIMONA.)

(Simona aparece vestida á lo señora, pero con rústico desaliño y mal casados los colores.)

Simona

Frutos!

Don Frutos

(Volüiendo la cabeza.)
  Quién?... Ah!

Simona

  Estoy muy cuca
con estos trenes; verdá?

Don Frutos

Si. (Horror!)

Simona

  Cualquiera dirá
que parezco una arcliiduca.

Don Frutos

Sí; pero con poca maña
está prendido ese chai
y el vestido dice mal
con el moño de castaña. —
Y ese chai no es de ese traje...

Simona

Si todo es mió, qué importa?

Don Frutos

Y siendo la manga corta
sobran los puños de encaje.

Simona

Otra!...

Don Frutos

  Y te has puesto en el cuello
esos lazos de muaré...

Simona

Dale!...

Don Frutos

  Que yo te compré
para adornarte el cabello.
Y esos guantes...

Simona

  Me amohinas.

Don Frutos

Para algo los hizo Dios.
Asi colgando los dos
me parecen disciplinas.

Simona

No saques burla de mi.
Soy yo im niño de la escuela?

Don Frutos

Coníu saya de franela
estabas mejor que así.

Simona

Ni así ni asado me quieres.
Si luego me bas de gruñir,
por qué me mandas vestir
de veinticinco alíilcres?

Don Frutos

Sí; antes...

Simona

  No soy tan palurda...

Don Frutos

Debí tomarte doncella...

Simona

Yo me pasaré sin ella,
que no soy manca ni zurda.
I de nadie aguanto feos,
y teniendo este palmito
mal año si necesito
de lodos estos arreos.
Me voy antes y con antes
á librarme de este potro;
que, como decia el otro,
mal caza el gato con guantes.

Don Frutos

Oye...

Simona

  No me dá la gana.
Á mi tan cruel sonrojo!...
Qué apostamos á que arrojo
el baúl por la ventana?

Don Frutos

Simona!...

Simona

  Ah!... si mis parientes
supieran... (Ya está mas blando.)

Don Frutos

Mi intención...

Simona

  (De cuando en cuando
es bueno enseñar los dientes.)

Don Frutos

Yo siento...

Simona

  Qué ruido mete
porque me dá cuatro pingos!

Don Frutos

(Siguiéndola.)
Oye y basta de respingos.

Simona

No quiero, no quiero; vete.

(Vuelve á entrar en su cuarto.)

ESCENA XV

(DON FRUTOS.)

(El teatro se va oscureciendo gradiialmenfe.)

Don Frutos

Pobre Simona! Se enfada
con razón; yo lo conozco.
Si el equipo de señora
se le despega del hombro;
si en ese molde grosero
hacen tan mal matrimonio
el vestido con el chai
y los guantes con el moño,
ía culpa me tengo yo
que pido peras al olmo.
Vamos claros, Calamocha:
eras tú menos zambombo
cuando te hacian entrar
en los trotes del gran tono?
Y eso que aquel don Remigio,
correvedile y factótum
de la señora marquesa,
te sirvió de pedagogo. —
Eh, paciencia!... Ya la iremos
desasnando poco á poco...
No es ningún arco de iglesia
prenderse así ó de otro modo.
Ya aprendercá esos ribetes...
quizá demasiado pronto,
que son en eso mas duchas
las mujeres que nosotros
y para engañar al mundo
estudian con el demonio.

ESCENA XVI

(DON FRUTOS, TÍO PABLO.)

Tío Pablo

Ya está en liberta Mamerto.

Don Frutos

Lo celebro. Pobre mozo!
Dejémosle en santa paz
revolver sus protocolos.

Tío Pablo

Se ha vestido ya Simona?
Estará hecha un ascua de oro.

Don Frutos

Sí.

Tío Pablo

  Pero dónde se mete?
Quiero ver los requilorios
señoriles que se ha puesto
y echarla cuatro piropos.

Don Frutos

Ya no quiere pasear.
Ha ido á desnudarse...

Tío Pablo

  Cómo!...

Don Frutos

Está reñida conmigo.

Tío Pablo

De veras? Algún antojo
de los suyos...

Don Frutos

  No, señor.

Tío Pablo

Juro á Santiago el apóstol
que se ha de acordar de mí!

Don Frutos

No hay razón...

Tío Pablo

  No la perdono!
Yo la enseñaré á tratarte
con respeto y con buen modo.

Don Frutos

Ella no tiene'la culpa.
Si usted me overa...

Tío Pablo

  No te oigo.
Quién la ha de tener sino ella?
Puedes tú ni por asomo
enquivocarte?

Don Frutos

  Tío Pablo!...

Tío Pablo

Reñir!... Por vida de Poncio!...

Don Frutos

Bien; ya basta...

Tío Pablo

  Esa chicuela
tiene muy poco meollo.
(Se riñe con el marido, pero nunca con el novio.) Aquí la voy á traer
de una oreja...

Don Frutos

  Yo me opongo...

Tío Pablo

Y te pedirá perdón,
ó nos han de oir los sordos.

Don Frutos

Quiere usted con mil y mas
no iiielorse en mis negocios?

Tío Pablo

Pero, hombre, si...

Don Frutos

  Ella no quiere
pascar, ni yo tampoco.
Va es tarde"...

Tío Pablo

  Sí; y corre un cierzo...
Haces muy bien: me conformo
con tu ditámen.

Don Frutos

  Tío Pablo!...

Tío Pablo

Tu salú es antes que todo.

Don Frutos

Oh!... Me apestan las lisonjas.

Tío Pablo

Lisonjas? Ni por el forro.
Mi afeuio...

Don Frutos

  Si usted no calla
voy á hacer un despropósito.

Tío Pablo

Bien; tu volunta y la mia
son una mesma; y si estorbo...

Don Frutos

No, señor; pero...

Tío Pablo

  Comprendo.
Quisieras quedarte solo.

Don Frutos

Sí.

Tío Pablo

  Bien. Contra menos bultos
mas claridá. Tomo el jopo...

Don Frutos

Abur 1

Tío Pablo

  (Manos besa el hombre
que quisiera...) A Dios, cachorro.

ESCENA XVII

(DON FRUTOS.)

Don Frutos

Vamos; yo estaba sin duda
ó lelo, ó borracho, ó loco
cuando empeñé mi palabra
para tan necio casorio.
Quizá algún día Simona
si con paciencia lo tomo,
se llegue á civilizar,
pero eche usted en adobo
cá un suegro que ya ha cumplido
cincuenta años de bolonio!
No desbastan ya ese leño
ni el cepillo ni el escoplo.—
Yo voy á pasar aqui
las penas del purgatorio.—
Oh Elisa, Elisa!... Otra vez
quiero apacentar mis ojos,
pues no tengo otro consuelo,
en tu peregrino rostro.
(Se sienta junto á la mesa, saca un retrato y lo contempla.) Conservo, y conservaré
mientras no me echen al hoyo,
tu retrato. Qué diWna
criatura! Qué tesoro
de gracias y perfecciones!...
Cada vez que reílexiono
que pude llamarte mia
y otro mortal mas dichoso...
(Óyese el ruido de un coche de colleras.)
Pero qué ruido?... Un carruage!...

Voces

(Dentro.) Socorro I

Don Frutos

Cielos!

(Levántase precipitado y corre d la ventana dejándose el retrato sobre la mesa.)

Voces

(Dentro.) Socorro!

Don Frutos

Las muías van desbocadas...
Volemos...
  (Á gritos y desapareciendo por el foro.) Gorrión! Ambrosio!

ESCENA XVIII

(SIMONA.)

(Sale vestida otra vez como en las primeras escenas.)

Simona

Sonó un coche de arquiler
y mi novio, á lo que creo,
gritaba...
  (Fijando la vista en la mesa.) Cielos, qué veo!
(Toma el retrato.) Un retrato de mujer!—
No hay duda. Infamia!... Él lo trujo.
(Examinándole.) No dislingo... Hay poca luz...
Mas juro á Dios y á una cruz
que no es mió este dibujo.—
Me acercaré á la ventana...
(Lo hace.) Ni por esas! Ya es de noche.
Por vida... — Ha parado el coche.—
(Volviendo á mirar el retrato.) Oh!... Quién será esta fulana?
No lo sé; pero aquí hay duende;
esto es alguna querencia
que ha dejado... No hay fíilcncia:
ese picaro rae vende!
Ahora caigo de mi burro.
kAllá ha buscado desquite...
Por eso vuelve á Belchile
tan serióte y tan cazurro.

Dos Queridas Á La Par!,

-

Simona

Encenderé una candela,..—
Por el siglo de mi abuela
que me las ha de pagar!

(.4/ entrar Simona en su cuarto, aparecen en el foro don Frutas y Gorrión conduciendo d Elisa desmayada.)

ESCENA XIX

(ELISA, DON FRUTOS, GORRIÓN.)

Don Frutos

Con tiento... Aquí en el sillón...
(La dejan sobre la batuca.) Apenas se ve...

Ay de mi!

Don Frutos

Ya vuelve...
  (Alzando la voz.) Una luz aquí!-
Corre á buscarla, Gorrión.

(Vase Gorrión por el foro. Al mismo tiempo entra Juana.)

ESCENA XX

(ELISA, DON FRUTOS, JUANA.)

Juana

Aqui entró... Sigo su huella...
Señorita!

Elisa

  Dónde estoy!

Don Frutos

Sosiégúese usted. Yo soy...

(Aparece Simona con una luz en wia mano y el retrato en la otra.)

ESCENA XXI

(ELISA, DON FRUTOS, JUANA, SIMONA.)

Juana

(fíeconociendo á don Frutos.)
El!

Don Frutos

(Reconociendo á Elisa.)
Es ella!

Elisa

(Reconociendo á don Frutos.)
  Es él!

Simona

  Es ella!

[Comparando rcipidamente la cara de Elisa con la del retrato.)

(Suelta la luz, que se apaga, y cae sin sentido sobre una silla.)

Tío Pablo

  SEGUIDO.
  Luces sobre!a mesa.

Acto segundo

ESCENA PRIMERA

(ELISA, JUANA.)

(Juana lleqa por la puerta del foro.)

Elisa

No le has visto?

Juana

  No, señora.
Como ha llegado esta tarde,
está abajo de visita
con el cura y el alcalde
y otros caciques del pueblo.
Será preciso esperarle...
Si tarda mucho...
  No tal.
Las gentes de los lugares
siempre se acuestan temprano.
Se marcharán al instante. —
Qué casualidad! Ser él
quien de peligro tan grave
nos salva...

Elisa

  Sí.

Juana

  No hay remedio:
si él no detiene el carruage
perecemos.

Elisa

  Yo perdí
el seiUido y do vi á nadie...

Juana

Tampoco yo pude enlonces
reconocerle. La calle
angosta y de noche ya...
Pero ello es que ha sido el ángel
de nuestra guarda y que estamos
en su casa, y muy galante
nos la ha ofrecido y con cJIa
cuanto tiene y cuanto vale. —
Apenas en esc cuarto
(Señala la puerta de la derecha.)
nos dejó, pasado el trance
del desmayo, y dio sus órdenes
para que nada nos falte,
se separó respetuoso
de nosotras, y no es fácil
en tan contados momentos
exactamente juzgarle;
pero no ha phscrTado usted
mas cultiira en sus modales,
aunque no haya desechado
todavía todo su aire
provincial?

Elisa

  Cierto.

Juana

  Y, sin duda,
aunque le hemos visto en trage
de camino, ya no gusta
de andar tan horro como antes.
El corte de aquel gabán
honrarla al mejor sastre,
y note usted que estos muebles
son demasiado elegantes
para Belchite.

Elisa

  . En efecto.

Juana

Resulta pues de mi examen
que ya es don Frutos otro hombre.

Elisa

Tal creo; mas no lo extrañes.
Aunque poco cultivado,
dio en Madrid claras señales
de su natural talento
y de su noble carácter;
mas de un año ha transcurrido
desde eulonccs, y uo cu balde
pasa el tiempo...

Juana

  Y no vio usted
la alegría inexplicahle'
que al reconocer á Elisa
se retrató en su semblante"?

Elisa

Alegría? No. Sorpresa...

Juana

Posible es que yo rae engañe,
pero en aquel corazón
la antigua llama renace...

Elisa

No digas tal. No recuerdas
sus esfuerzos, sus afanes
porque no tuviese efecto
nuestro proyectado enlace?

Juana

Con todo...

Elisa

  Su antipatía...

Juana

No era á usted, sino á su madre.
Y nada prueba un momento
de arrebato, de que nadie
está libre. Usted también,
dudosa entre dos amantes,
á don Miguel dio la mano
y se arrepentió ¡ya tarde!
de su locura.
  Es verdad!
Mas pude yo figurarme
(jue como el surco en el agua
y como el humo en el aire
veria desvanecerse
mis ilusiones falaces?
Quién me hubiera dicho, Juana,
que aquel amor entrañable
a mis pies encarecido
y jurado en los altares
era capricho fugaz,
o tal vez cálculo infame?
Aquel hombre á quien acaso,
mas ilusa que culpable,
sacritiqué mi ventura,
haciendo cruel alarde
de su ingratitud pago
mis caricias con desaires,
mis tíoezas con agravios,
mis lágrimas con ultrajes.
Disipado, jugador,
duelista,... cuántos pesares,
cuántos dias de amargura
me ha dado!

Juana

  Es un botarate,
an picaro... Y luego extrañan
que una mujer sea frágil. —
iMientras vivió la marquesa
fué don.Miguel tolerable;
pero así que cerró el ojo
se hizo mas malo que el Draque.

Elisa

Pobre mamá!.., Mi desgracia
k mató; no sus achaques.

Juana

Sí, señora. (Y el dolor
de no haber echado el guante
á los bienes de don Frutos.)

Elisa

De la herencia de mi padre
qué me queda ya, infeliz!
Cuatro tierras miserables
y una casa en este pueblo...

Juana

Y se empeña aquel alarbe
en venderlas y en que usted
venga á activar el remate!

Elisa

Qué he de hacer? Está abrumado
de deudas...

Juana

  Que se las pague
el diablo. En lugar de usted
yo entablaría al instante
la demanda de divorcio...

Elisa

No. Pretiero resignarme
con mi desdichada suerte.
No quiero con semejante
litigio cxpbuer mi honra
á las hablillas mordaces
del vulgo.

Juana

  Pero es extraño
que don Miguel, cuando sabe
que reside aquí don Frutos,
haya dispuesto no obstautc
que usted sola...

Elisa

  Mi marido
ya no se digna de honrarme
con tener celos de mí!

Juana

Merecía el badulaque...

Elisa

Además, me aseguraron
antes de emprender el viaje
que se hallaba en Zaragoza
don Frutos.

Juana

  En mi dictamen
es buen presagio el haberle
encontrado, y casi, casi
nos debemos alegrar,
señorita, del percance
que nos ha proporcionado
tan generoso hospedaje.

Elisa

Mi decoro, mi deber
me prohiben aceptarle.
Vamonos, Juana.

Juana

  Sin verle,
sin!...

Elisa

  Es forzoso.

Juana

  Qué diantre!
No hemos venido á sabiendas.
La Providencia nos trae
tal vez...

Elisa

  Estoy decidida;
cscusado es que te canses...

Juana

Irnos á un mesón ahora!...

Elisa

No; á mi casa. Desde el martes
me espera el arrendador...

Juana

Pero sin saber las calles,...
de noche, como dos brujas...

Elisa

Dándole las señas, alguien
nos conducirá...
  (Aparece clon Frutos en el foro.) (Don Frutos!)

Juana

(En i'oz baja.)
Ya está aquí: ya no hay escape.

ESCENA II

(ELISA, JUANA, DON FRUTOS.)

Don Frutos

Señora, si usted permite...

Elisa

Oh! entre usted. No necesita
mi permiso...

Don Frutos

(Acercándose.) (Qué bonita!)
Usted, señora, en Belchite!

Elisa

La sorpresa es natural.

Don Frutos

Algo mas que eso, señora,
mi corazón siente ahora.

Elisa

Pues qué?...

Don Frutos

  Un gozo... celestial.

Elisa

No hay motivo para tanto.

Don Frutos

No le hay? Cuenta usted por nada
honrar mi humilde morada
una... la... usted... Cielo santo!
Del gozo que en mi rebosa
leve motivo será
haber salvado quizá
una vida tan preciosa?
Y en íin, aunque no me asombre
mi inesperada ventura,
no es bastante esa hermosura
para enloquecer á un hombre?

Elisa

Tales lisonjas consiente
la cortés galanteria.

Don Frutos

Elisa!...

Juana

(A Elisa en voz baja.)
  La cortesía
nunca fué tan elocuente.

Don Frutos

No se usa aquí ni en Daroca
poner en contradicción
lo que siente el corazón
y lo que dice la boca.

Elisa

Para evitar esa lucha
mejor es sellar el labio
cuando puede hacer agravio
la verdad á quien la escucha.

Don Frutos

Qué agravio cabe, señora,
en mi fe sumisa y pura?
Ofeüde á Dios por ventura
el cristiano que le adora?

Elisa

Don Frutos!...

Don Frutos

  Bien; sí: ya callo.

Elisa

Mi marido...

Don Frutos

  (Su marido!
Ah! si yo lo hubiera sido
me cantaria otro gallo.)

Elisa

No me oye usted?

Don Frutos

  Sí.

Elisa

  Mi esposo..

Don Frutos

Otra vez? Ya sé que usté
se ha casado; ya lo sé.
Otro ha sido nías dichoso...

Elisa

Pero si...

Don Frutos

  Es cosa cruel,
viendo mi mortal quebranto,
que usted se complazca tanto
dándome en rostro con él.

Elisa

£n fin, el que manda en raí
me envía para que venda
la casa y la poca hacienda
que poseemos aquí.

Don Frutos

Vender la hacienda! y por qué?
Según eso algún apuro...

Elisa

No, señor...

Don Frutos

  Sí; estoy seguro...
Mas no lo consentiré.
Teniendo yo ¡Dios eterno!
por castigo los doblones,
malvender esos terrones
y el noble solar paterno!

Áh! por qué sacarme asi
los colores á la cara?
Si tal oferta aceptara
qué se diria de mí?

Don Frutos

Por eso también Elisa
me ha de armar una querella?

Elisa

ISo debo...

Don Frutos

(Apretando la mano á Juana.)
  Ay Juana!... Por eHa
vendería la camisa.

Juana

Bien lo sé. Virgeu de Atocha!...
Otro se llevó la palma
que usted... No es aquella el alma
de don Frutos Calamocha.

Don Frutos

Qué!...

Elisa

  Juana!...

Juana

  No puedo mas.
Don Miguel es el reverso
de la medalla; un perverso,
un bergante, un Barrabás.

Elisa

Oh!...

Juana

(Interrumpiendo á Elisa.)
  Aunque se ponga usted seria
no callo. El tal don Miguel...

Elisa

Juana!

Juana

  Qué ha sacado de él?
Oprobio, llanto, miseria!

Don Frutos

Y ese hombre es tan fementido,
tan traidor, tan sarraceno?...

Elisa

Sea malo ó sea bueno,
don Miguel es mi marido.

Don Frutos

Bien está; mas si son ciertas
esas noticias que Juana
me acaba de dar, mañana
se va usté á quedar por puertas.

Elisa

Es mi esposo...

Don Frutos

  Otra! ya sé...

Elisa

Debo hacer lo que me ordena.

Don Frutos

En lo justo, norabuena;
pero en lo injusto por qué?
Doblarse como una caña
á su antojo!... Voto á san!...
Ese hombre es algún sultán?
No hay ya leyes en España?

Elisa

Me remito á las de Dios.

Don Frutos

Es de él acaso la hacienda?...

Elisa

Demos tiu á una contienda
penosa para los dos.

Don Frutos

Tan vilmente corresponde?...

Elisa

Aunque agradecida estoy
á tantos favores, voy,
si usted me iiermilc...

Don Frutos

  AdÓQcle?

Elisa

Á mi casa.

Don Frutos

  Otra manía! —
No quiero que usted la habite.

Elisa

Cómo? Yo!...

Don Frutos

  Dirá Belchite
que la echo á usted de la niia.

Elisa

Y qué dirá si me quedo?

Don Frutos

Dirá que bajo el techado
de un hombre leal y honrado
puede usted dormir sin miedo. —
Ni allí puede usted estar.
Es un caserón sombrío,
lleno de goteras, frió
y al extremo del lugar.
No hay critiano que lo arriende;
y aun dicen algunas viejas
que de noche entre las tejas
suele aparecer un duende.

Juana

Virgen Santa! Yo me muero
si voy...

Elisa

  Aunque usted se enoje,
no está bien que yo rae aloje
en la casa de un soltero.

Don Frutos

No soy solo, que también
en mi' casa se cobija
un anciano con su hija.

(.iparece Simona de improviso, saliendo de la habitación de la izquierda.)

ESCENA III

(ELISA, JUANA, DON FRUTOS, SIMONA.)

Simona

Di tu novia y dirás bien.

Don Frutos

(Simona!)

Elisa

(A media voz á Juana.)
  Su novia ha dicho!

Simona

Muchilo. Se almira usté?

Juana

(Una novia de aparejo
redondo!)

Don Frutos

  (Dios de Israel!)

Simona

Sí, señora; soy su novia
como dos y una son tres;
y no hay que hacer aspamientos,
que tengo yo tanto aquel
como la mas estirada,
y á mí nadie... Estamos?... Pues.

Don Frutos

(Quisiera que me tragase
la tierra!)

Simona

  Te aguantas; eh?
Niega, traidor, que me has dado
delante de cinco ó seis
palabra de casamiento.—
Pero puede que ya estés
arrepentido y por otra
me quieras plantar, inüel 1

Don Frutos

Yo...

Simona

  Por esa... lechuguina.

Elisa

Señora!...

Simona

  Todo lo sé.
Usté viene á sonsacármele,
pero por vida de quién!...

Don Frutos

Tengamos la fiesta en paz,

Elisa

  Yo... Qué mujer 1

Don Frutos

Trata con mas cortesía
á esta señora.

Juana

(A Elisa en voz baja.)
  Es soez.

Simona

Cortesía? Eso faltaba
cuando...

Don Frutos

  Es...

Simona

  Ya sé yo quién es:
tu novia la de iMadriz."^
Acaso estoy yo en Belén?
El hermoso original
de este retrato.
Lo saca y se lo enseña á don Frutos.

Don Frutos

  (Ah!)

Simona

  Lo ves?
Tiró el diablo de la manta
y se descubrió el pastel.

Elisa

fConservaba mi retrato!...

Simona

Kn la mesa lo atrapé;
y es que, á la cuenta, estarías
consolándote con él...

Elisa

(Me amaba!)

Simona

  Cuando de pronto
corriste á todo correr
al encuentro de tu ninfa...
Maldita sea su piel!

Don Frutos

Me obligarás si no callas
á hacer una...

Simona

  Ya se ve;
como yo soy probé, y ella
hija de conde ó marqués...
Mas tal como soy, á nadie
doy yo mi brazo á torcer.

Elisa

Qué es esto, señor don Frutos!

Don Frutos

Esto es cumplirse la ley
de la expiación, señora";
esto es sufrir la cruel
penitencia de un pecado
que no debí cometer.

Simona

Qué quieres decir con eso?
Acaso yo te engañé?
Soy yo la descalabrada
y tú te vendas la sien!
Pues esto no ha de quedarse
asina, no. Hemos de ver
quién se lleva el gato al agua,
porque yo de bien á bien
soy mansa, mas si me pinchan
soy el mesmo Lucifer.
Si cuando vi por mis ojos
tu maldá me desmayé,
fué de corage. Por señas
que si no acude Isabel
á ampararme, lo que es tú...

Don Frutos

No vi...

Simona

  Qué hablas de ver?
Embobado con la otra,
no digo á mí, pero á un buey
no hubieras...

Elisa

  Oh! ya me canso
de escuchar tanta sandez.
Sepa usted que en esta casa
no hubiera puesto los pies
sin el azar imprevisto
que á ella me trajo, y á fe
que ya me hubiera níarchado
si don Frutos...

Simona

  No hay cuartel
para las dos: una ú otra
y acábese el entremés.

Elisa

Es inútil. Yo me voy...

Don Frutos

Yo no lo permitiré,...
y perdone usted, señora.
No se trata ya de usted
solamente: mi amor propio
está empeñado también
en ello. No soy yo nadie
en mí casa? A qué papel
se me quiere reducir?
Voto á...

ESCENA IV

(ELISA, JUANA, DON FRUTOS, SIMONA, TÍO PABLO.)

(El tío Pablo llega por el foro.)

Tío Pablo

  Qué es esto? Con quién
regañas, Frutos?

Simona

  Conmigo.
Ya no me quiere!

Tío Pablo

  Por qué?

Simona

Porque la novia de marras
que tiene mas oropel
se ha colado en casa...

Tío Pablo

  Cómo!...

Simona

Y ya mira con desden
á la tosca lugareña.

Tío Pablo

Qué oigo! Eso ya pasa de...

Simona

\o he reclamado mis drechos,
que si una se hace de miel...

Tío Pablo

Sí; ecelra. Pues voto á cribas
que he de hacer v acontecer...

Don Frutos

TioPahlo!...

Tío Pablo

  Sí; soy capaz
de armar aquí uq somaten...

Don Frutos

Tío Pahlt), á ella la he sufrido
porque es tonta y es mujer,
pero si usted me alza el gallo
le estampo en esa pared.

Tío Pablo

Pero, hombre... (Lo hará lo raesmo
que lo dice.) Es menester...
Te casas con ella, ó no?

Don Frutos

Sí: ya lo he dicho una vez.
Me caso; sí. Quiero dar
al demonio ese placer.

Tío Pablo

Pues siendo asi, lo demás
no me importa un cascabel.

Don Frutos

Mas pongo una condición...

Tío Pablo

Corriente: aunque sean diez.

Don Frutos

Que no ha de haber en mi casa
mas voluntad ni mas ley
que la mia.

Simona

  El despotismo!...

Tío Pablo

Silencio! Dice muy bien
el yerno. Quien manda manda.

Simona

No puedo...

Tío Pablo

  Se hace un poder.

Simona

Pero...

Tío Pablo

  Él se casa contigo
y seculorun amén.

Simona

Mis celos...

Tío Pablo

  Guárdalos para
cuando seas su mujer.
Ahora adentro!

(La empuja hacia el cuarto de la izquierda.)

Simona

  Padre!...

Tío Pablo

  x\dtíntro,
ó por vida!... Hasta después.
Entra con Simona en la habitación de la izquierda y la
cierra por dentro.)

ESCENA V

(ELISA, JUANA, DON FRUTOS.)

Elisa

(Haciéndose cruces.)
.Ics«s.I',Tesus!...

Juana

  A tal padrfc
tal hija.

Elisa

  Coa esa arpía
se une usted?

Juana

  Virgen María!
üü milagro es que no ladre.
Pues el padre... Oh! descalabra.

Don Frutos

Qué quiere usted! Muerto estoy
de vergüenza, pero soy
esclavo de mi palabra.
Amé á un ángel sobrehumano
y por una tontería
¡o perdí... Desde aquel dia
Dios me dejó de su mano.
Ciega mi razón y esclava
de mi necio frenesí,
mis labios dieron un sí
que el corazón reprobaba;
y el Diablo, que íio perdona,
dijo con cara de risa;
no te acomodó una Elisa?
Pues allá va una Simona. —
Ayer el mió, hoy el de esa
desventurada... Oh qué grima!
Nunca me echaré de encima
el pelo de la dehesa!

Juana

Reniegue usted de su casta
y otra al puesto.

Don Frutos

  No; jamás!
Yo nunca me vuelvo atrás:
soy aragonés y basta. —
Y a mí, qué me importa ahora
que ella sea mi mujer
ú otra... si no lo ha de ser
la que el corazón adora?
Si de mi suerte el rigor
me guarda para una bestia,
escusada es la molestia...
Cuanto mas bestia mejor.
Puedo quejarme en conciencia
del mal que yo me he buscado?
No; en proporción del pecado
debe ser la penitencia.

Elisa

Mueve á lástima y dolor
ver á usted entre esa gente,
que es usted seguramente
digno de suerte mejor.

Don Frutos

Será verdad lo que oí?
Ya mi estrella es mas benigna,
señora, si usted se digna
de tener piedad de mí.

Elisa

La tengo, pero no tanta
que á quedarme aquí me atreva.
Simona pondria á prueba
la paciencia de una santa. —
Adiós!

Don Frutos

  No, Elisa; no venza
su voluntad á la mia;
no: sufrir tal villanía
es una mala vergüenza.
Harán de su triunfo alarde
si ahora te alejas de aquí,
y se reirán de raí
como de un necio cobarde.
Si tanta dicha merezco,
harto breve por ser mia!,
acepta hasta el nuevo dia
el asilo que te ofrezco.
En él como en un sagrado
tu honor estará seguro,
Elisa: yo te lo juro
con la fé de un hombre honrado.
Abajo, lejos de aquí,
si tal gracia no me niegas,
mientras al sueño te entregas
velaré pensando en tí. —
Mas conozco á mi despecho
que, aunque la razón te obligue,
no quieres que nos abrigue
á los dos un mismo techo.
Pues bien; si esta humillación
tu rigor hace precisa,
quédale en mi casa, Elisa:
yo me marcharé al mesón.

Elisa

Quedarme y echar al dueño...
Ño soy tan ingrata yo
ni tan egoísta; no.
Pero es temerario empeño
también...

Don Frutos

  Así me hizo Dios.
Soy aragonés, señora. —
Mas no sé quién es ahora
mas tozudo de los dos.

Elisa

Sí yo...

Don Frutos

  Teme usted acaso
que se caiga una pared?

Elisa

Pero...

Don Frutos

  En fin, vayase usted:
ya la dejo libre el paso.

Juana

Señora!...

Don Frutos

  Déjala, Juana.
Ya que tu señora bella
no quiere dormir en ella,
la casa arderá mañana.

Elisa

(A Juana, á media voz.)
¿Qué escucho! Y lo hará!...

Juana

  No es cosa!
Ya verá usted lo que tarda...

Elisa

Yo...

Juana

  Será lástima que arda
una finca tan hermosa.

Elisa

Juana, si me quedo aquí...

Juana

El lo exige... El nos salvó...
Le tiene usted miedo?...

Elisa

  No...
(Pero me lo tengo á mí!)

Don Frutos

Elisa, en nombre del cielo,
no me niegue tu altivez
esta gracia, que tal vez
será mi último consuelo.
Duélate mi amarga suerte,
olí dulce, perdido bien!
Mira que taato desden
puede apresurar mi muerte.
De rodillas te lo pido.
{Se arrodilla; Elisa quiere hacerle levantar -pero don
Frutos permanece en la misma actitud y sin soltar
la mano de ¡ilisa.)

Elisa

Por Dios, alce usted...

Don Frutos

  Perdona...

Elisa

Si nos sorprende Simona
no moverá poco ruido...

Don Frutos

Oh! no alzaré...

Elisa

  Qué portia!...

Don Frutos

Si palabra no me das...

Elisa

Bien; pero con mil y mas...

Juana

Pasos siento...

(D. Frutos se levanta.)

Blas

(Apareciendo en el foro.)
  Ave María.

ESCENA VI

(ELISA, JUANA, DON FRUTOS, BLAS.)

Don Frutos

Adentro.

Blas

(Acercándose.) Aunque usté perdone,
está aquí una forastera,
que no es de Belchite y vino...
mas por la traza es aquella.
Se llama usté doña Elisa...

Juana

Sí; yo soy.

Blas

  Está usté buena?

Vengo de parte
(lisa. Si; gracias. de Rudesindo Calleja...)

Elisa

Mi arrendador.
  Sí; á decirle
á su merce que la espera...

Don Frutos

Dile que por esta noche
se queda aquí...

Norastlena.

Elisa

(Ah!...)

Juana

  Mañana nos veremos.
La señora está indispuesta...

Blas

Ya sé que hubo de volcar
el carruage. Son tan bestias
las muías!... Pues bien; por eso
no se perderá la cena.
Nos comeremos yo y Paula
su ración de usté y la de ella. —
Conque hasta mañana?

Elisa

  Sí.

Vea usté si tan y mientras
manda alguna cosa á Blas...
Ah! por vida de mi agüela...
Lo mejor me se olvidaba.
Hoy llegó por la estafeta
esta carta...

Elisa

  Déme usted...
(La toma y mira el sobre.) De don Remigio es la letra.
(A don Frutos.) Permítame usted...

Don Frutos

  Señora!...

(Abre Elisa la carta, y la lee para sí. Tú, vete ya.)

Blas

  Y la.rempuesta?

Don Frutos

Bárbaro! la has de llevar
tú á Madrid?

Blas

  Toma! el que yerra
no pregunta... No; al contrario...
Se me ha trabado la lengua.

Elisa

(Cielos!)

Blas

  Conque, gtienas noches
y mandar lo que se ofrezga.

ESCENA VII

(ELISA, JUANA, DON FRUTOS.)

Elisa

(Interrumpiendo la lectura.)
Dios mió!... (Sigue leyendo.)

Juana

  Pierde el color...

Elisa

(Llorando.)
Desventurada!...

Don Frutos

  Qué nueva
infausta?...
  (Á Juana, mientras sostiene á Elisa, que está apunto de desmayarse.) Una silla, pronto!

Elisa

(Alzando los ojos.)
Dadme, Señor, fortaleza!

(Se sienta ayudándola don Frutos.)

Juana

Descanse usted... Agua!

Elisa

  No.

Juana

Este frasquito de esencia...
(Saca uno del pecho y lo aplica á la nariz de Elisa.) Huela usted...

Elisa

  Olí! no te inquietes.
No temas, Juana, que pierda
la razón, que la que nace
con tan infeliz estrella
como yo ni este consuelo
en la adversidad espera.

Don Frutos

Mas qué imprevista desgracia,
ó qué inesperada ofensa
tus bellos ojos, Elisa,
baña en lágrimas acerbas?
No á vana curiosidad
atribuyas la impaciencia
conque humilde te suplico
que me confies tus penas:
es porque mi bien supremo
sería librarte de ellas.

Elisa

Don Frutos!

Don Frutos

  Tanta amargura!...
Habla. Acaso lloras... muerta...
á tu madre...

Elisa

  Ah!... Sí señor!

Juana

¿Cómo!... Pues...

(Elisa impone silencio á Juana con una seña.)

Don Frutos

  Pobre marquesa!
^Cuánto me quemó la sangre!)
Dios en su gloria la tenga...

Elisa

[Levantándose.] Vamos, Juana...

Don Frutos

  Bien conozco,
bella Elisa, que no hay fuerzas
humanas que resuciten
al que yace en noche eterna;
bien sé que la de una madre
es irreparable pérdida,
y que en vano intentaría
con mi ruda y torpe lengua
curar la profunda llaga
que... En íin, usted bien penetra
los sentimientos que abriga
mi corazón. Yo quisiera...

Elisa

(Ay Dios!) Lo sé; pero ahora...

Don Frutos

Si; en ocasiones como esta
las lágrimas y el silencio
son la mejor elocuencia.

(Siguiendo á Elisa hasta la habitación de la derecha. Llore usted. Yo la acompaño... [Á una seña de Elisa retrocede resfietuoso.] en su sentimiento.)

Elisa

(A Juana entrando.) Cierra.

(Juana sigue á su ama cerrando la puerta.)

ESCENA VIII

(DON FRUTOS.)

Don Frutos

Pobre Elisa! No bastaba
para amargar tu existencia
haberte cabido en suerte
un marido calavera?
No te bastaba sufrir
sin exhalar una queja
su villana ingratitud
V su tirana insolencia!
Ün solo lazo le unia
á este valle de miserias;
tu raadre; y la impia muerte
se goza en (lejartc huérfana!
Maldita pécora fué
mi señora la marquesa;
pero al üq era su madre
y Elisa paga una deuda
sagrada si á su memoria
tributa lágrimas tiernas.
AuQ yo mismo, sin poder
resistir á su influencia,
creo que rae he enternecido...
Quién un dia me dijera
que habría yo de sentir
la muerte de aquella vieja
endiablada!... Y sin embargo,
por ella perdí, por ella,
esa inestimable joya
que insensato menosprecia
mi indigno rival. Si fuese
mi fortuna menos negra,
yo que la maldije viva
no la Horaria muerta.
Si mi palabra y las leyes
de la santa madre Iglesia
entre Elisa y yo no alzasen
insuperable barrera,
quién mas dichoso que yo
sobre la faz de la tierra?
Qué mujer pierdo, Dios mió!
Noble, virtuosa, bella,
probada ya en el crisol
del infortunio... ¡y sin suegra!

ESCENA IX

(DON FRUTOS, MAMERTO, MAMERTO, DON FRUTOS.)

Don Frutos

  Calle! Mamerto!
Entre usted. (Qué rae querrá?)

Mamerto

(Adelantándose.)
Usted dirá que á estas horas
no parece natural
mi visita.

Don Frutos

  Nada de eso...
A no ser que, en calidad
de escribano cartulario,
rae venga usted á enjuiciar...

Mamerto

No, señor; no tema usted,
no vengo como curial;
vengo solo como un simple...

Don Frutos

Eh?

Mamerto

  Simple particular.

Don Frutos

Pues qué objeto?...

Mamerto

  Usted no es tonto
y ya se figurará...

Don Frutos

En efecto... (Ya olvidaba
que este mozo es mi rival.)

Mamerto

Mi honor exige...

Don Frutos

  Sí. (Vamos;
rae viene á desafiar.)

Mamerto

Que me raueslre agradecido
al que me dio libertad,
y como á usted se la debo
según me dijo...

Don Frutos

  Sí tal;
pero obrar así fué un acto
de justicia y nada mas.

Mamerto

Usted lo llama justicia
y yo generosidad;
que al fin de los enemigos
los menos dice el refrán;
y como yo estoy penando
por Simona dias ná
y para una dama sola
es suficiente un galán...

Don Frutos

Sí; lo sabia...

Mamerto

  No se habla
de otra cosa en el lugar.

Don Frutos

y por lo niismo me opuse
al atropello brutal
del tio Pablo.— Pero hablemos
con toda sinceridad.
Que usted quiere deshancarme
es evidente. (Ojalá!)

Mamerto

Sí, señor.

Don Frutos

  ¥ espera usted
lograrlo?

Mamerto

  Qué he de esperar?
Simona me ha desahuciado,
¡ingrata!... y no hay tribunal
de apelación cuando dice
una moza: no ha lugar.
Pues ¡qué! si ella me quisiese
sufriera yo pesia tal!
que otro hombre la hiciera cocos,
aunque fuera el Preste Juan?

Don Frutos

Mamerto!...

Mamerto

(Enternecido.) Por mi desgracia,
esa mujer contumaz
me aborrece, y como yo
no tengo otra voluntad
que la suya ¡ay desdichado!
desde que en hora fatal
vi aquella cara hechicera
que me tiene hecho un bausán,
no me queda ya, don Frutos,
mas recurso que llorar.

(Llora en efecto.)

Don Frutos

(Para sí.)
Y en efecto está llorando.
Vava un ente original!

Mamerto

Ver llorar á un tagarote
como yo es cosa en verdad
que da grima; pero ¡ay triste I
no lo puedo remediar.—
Usted sí.

Don Frutos

  Cómo?

Mamerto

  Rompiendo
una vara de taray
en mis costillas, ó echándome
á la garganta un dogal.

Don Frutos

Yo! Ha perdido usted el juicio?

Mamerto

Sí; usted me debe matar,
don Frutos. Hágame usted
esa obra de caridad.

Don Frutos

Soy yo asesino ó verdugo
por ventura? Es singular
la mauia... Yo no mato
á los que no me hacen mal.
Si tiene usted tanta prisa
de dar obra al sacristán
y al párroco, buen remedio,
cuélguese usted de un nogal.

Mamerto

Ah! yo idolatro á Simona
y usted la lleva al altar!

Don Frutos

Ahí verá usted!

Mamerto

  Algún dia
no la parecí costal
de paja, pero la pérfida
me vendió como un chalan.
Vino usted, pujó... y abur.
Como en el agua la sal
se deshizo mi esperanza. —
Llorad, mis ojos, llorad!

Don Frutos

(Pobre joven!) lo lo siento
en el alma; pero ya
mi palabra está empeñada
y no he de volverme atrás.

Mamerto

Y tal vez si no mediase
un compromiso formal...

Don Frutos

Se la cedería á usted
sin reparo.

Mamerto

  Voto á san!...
Aquí tenemos al perro
del hortelano...

Don Frutos

  Cabal.

Mamerto

Ni le gusta á usted Simona
ni me la quiere endosar.
Egoísmo! Tiranía!

Don Frutos

Tontería! Necedad!
No es á mí, no, sino á ella
á quien debe usted contar
sus cuitas. Tengo yo cara
de tío ó de capellán?]
Bueno estoy yo para oir
en mis orejas zumbar
á un moscón... Háblela usted
yo no me opongo: allí está...
Vava usted...

Mamerto

  Sí; eso se dice
DiuY pronto, pero...

Don Frutos

Qué?

Mamerto

  Ay!
No me atevo.

Don Frutos

  Quiere usted
que yo la vaya á rogar
que le quiera?

Mamerto

  Estará allí
aquel feroz animal...

Don Frutos

Algún maslia?

Mamerto

  No; su padre.
No, no me atrevo. Es capaz...
Vendré mañana...

Don Frutos

  Oh I mañana
será tarde.

Mamerto

  San Pascual!
Pues qué?...

Don Frutos

  Mañana me caso.

Mamerto

Yírgen Santa del Pilar!...

Don Frutos

Y si el novio es complaciente
y amable, no lo será
el marido.

Mamerto

  Ya supongo...
Pues mire usted; muchos hay
de otra opinión.

Don Frutos

  Eh! acabemos...

Mamerto

iMañana! Oh calamidad!

Don Frutos

Entra usted, ó no?

Mamerto

  Mañana!

Don Frutos

Oh! ya no puedo aguantar...
Vayase usted con mil diablos
y déjeme el alma en paz.

Mamerto

(Llorando.)
Adiós, Simona, hasta el valle...
de...

Don Frutos

(Empujándole.) Basta!

Mamerto

  DeJosafat!

ESCENA X

(DON FRUTOS.)

Don Frutos

Para apurar mi paciencia
me faltaba este buen rato.
Hay mayor impertinencia?
Hay hombre mas mentecato?
Yo'te la daria, si,
ya que tanto te cegó,
menos por dártela á ti
que por no sufrirla yo.
Mas nunca, con grave mengua
de mi firme, hidalga fé,
nunca negará mi lengua
lo que con ella juré.
Mañana me caso; sí. —
El mal paso darlo aprisa. —
Cielos! qué va á ser de raí
con Simona... y sin Elisa!
Elisa, mi único amor!...
Hoy te trajo aquí mi suerte
para que fuese mayor
la amargura de perderte.
Breve y funesto placer!
Triste y fatal situación!
(Mirando ala puerta de la izquierda.) Allí me llama el deber...
(Mirando á la puerta de la derecha, de la cual se halle poco distante.) Aquí está mi corazón.—
Y á qué con vana inquietud
suspirar en esta puerta
si mi honor y su virtud
no la consienten abierta?
Adiós!... No dé yo lugar
á una sospecha bastarda. —
Qué noche voy á pasar...
y qué mañana me aguarda!
Con cuánta pena te dejo, ^Ü
ángel de amor y hermosura! '^V
(Mirando ala izquierda.) Mas coa qué gozo me alejo
de esa bestial criatura!
(Dirigiendo sus miradas á derecha é izquierda, como lo indican los versos.) Cuan diversas son las dos!
Allí está el mal; aquí el bien.—
Maldita seas de Dios!...
Bendita seas, amén!
(Desaparece por el foro.)

Tío Pablo

  TERCEUO

Acto tercero

ESCENA PRIMERA

(DON FRUTOS, TÍO PABLO.)

Don Frutos

Convénzase usted, lio Pablo;
no hagamos un desatino
que luego nos peseá todos.
Yo...

Tío Pablo

  Frutos, lo dicho dicho.

Don Frutos

Tio Pablo, su hija de usted
no será feliz conmigo...

Tío Pablo

Sí por cierto; vaya!... (Este hombre
se ha olvidado de que es rico.)

Don Frutos

Hay poca conformidad
entre su genio y el raio.

Tío Pablo

No importa: una vez casados
cedéis cada uno un poquito...
Y además, sin una que otra
pelotera entre marido
y mujer el matrimonio
.seria un guisado insípido
y vivieran los casados
como los padres del Limbo.

Don Frutos

Si por retirarme yo
no quedase otro partido
á Simona... Mas yo sé
que la quiere con delirio
Mamerto...

Tío Pablo

  Ese babazorro?
No me hables de él: no le azmito,

Don Frutos

Si pudiese obrar Simona
según su libre albedrío
preferiria á ese mozo.

Tío Pablo

£lla?!Quiá!

Don Frutos

  Un dia le quiso.,.

Tío Pablo

Un dia no es otro dia,
ni son iguales ios cinco
dedos de la mano; entiendes?
y dijo bien el que dijo:
bueno es el pan de centeno,
pero es mejor el de trigo.

Don Frutos

Y á qué debo yo la honra
de que me haya preferido
Simona? Á mi linda cara?

Tío Pablo

Por qué no? Tú eres buen chico.

Don Frutos

No, señor: á mis doblones;
dejémonos de embolismos.
Mientras los tenga seré
discreto, gallardo, lindo,
gracioso, mas si mañana
amanezco sin un Cristo
dirá usted, dirá Simona
que soy mas feo que un mico.

Tío Pablo

Éso no; pero si Dios
te ha dado tierras y olivos,
por eso te ha de llamar
la chica perro, judío?

Don Frutos

Pero usted la sacrifica
á su bárbaro egoisrao...

Tío Pablo

¿Cómo!...

Don Frutos

  Al sórdido interés...

Tío Pablo

Hombre!...

Don Frutos

  Porque, lo repito,
no congeniamos; seremos
muy desgraciados.

Tío Pablo

  Pues, hijo,
ya es tarde. Nadie te puso
a la garganta un cuchillo...
Haberlo mirado bien
antes de decir: envido.

Don Frutos

Es verdad, si, es verdad!... (Kste
es el segando capítulo
de la suegra de Madrid.
Ah vil interés maldito!
Tanto monta para tí
la corte como el cortijo.)
Vengámonos á razones.
Confieso que he procedido
con ligereza; confieso
que puesto en tela de juicio
este asunto yo sería
condenado. Por lo mismo,
propongo una transacción
que escuse llantos y ruidos
y á todos nos esté bien.
Las leyes, si me desdigo,
solo pueden obligarme,
téngalo usted entendido,
á dotar á esa muchaca;
pues bien está; sin litigio
la regalo dos mil pesos
y es negocio concluido.

Tío Pablo

No me acomoda.

Don Frutos

  Si es poco,
pida usted mas. Yo me obligo...

Tío Pablo

Vales tú mucho mas qne eso.

Don Frutos

Pues puje usted á su arbitrio...

Tío Pablo

(Firme, Pablo! Ú todo, ú nada.
Si no se casa contigo
va á tronar como arpa vieja.
Te tiene tanto cariño!...

Don Frutos

Conque?...

Tío Pablo

  Nada!

Don Frutos

  Conque usted
no transije?

Tío Pablo

  No transijo.

Don Frutos

Mírelo usted bien, lio Pablo;
mire usted que si me irrito...

Tío Pablo

Qué quieres decir con eso?
Mas ya calo, ya adivino...
La forastera, la intrusa
te ha trastornado el sentido.
Ella es la que ahora campa;
Simona no toca pilo;
un clavo saca otro clavo,
que dice el refrán antiguo.
Di de una vez que te casas
con la huéspeda..,
  (Oh Dios mió!...)
Hombre sin palabra!... Es eso
lo que manda el catecismo?

Don Frutos

Dale! No; ni ella, ni yo,
ni el reverendo arzobispo
podemos... Ese sería
un casamiento sacrilego.
Por qué?
  Qué necia pregunta!
Porque ya tiene marido.
Miren qué falta le puso!
Eh?
  Como de esas se han visto
que tienen marido y majo
y comen á dos carrillos,
filasfemo! El honor de Elisa
es como el sol del Olimpo,
V vive Dios, ruin villanol...
Yo...
  Diga usted que ha mentido
si no quiere que le arranque
la lengua.

Tío Pablo

  Bien; no es articulo
de fé lo que dice el hombre
cuando el hombre está mohino.—
Pero tomarlo también
tan á pechos... Qué chiquillo
te ha sacado ella de pila
para poner tanto ahinco
en defenderla?

Don Frutos

  Es mujer,...
es dama, la doy asilo
en mi casa,... es un dechado
de virtudes y un prodigio
de hermosura; — en íin, por qué
lo he de ocultar? Es el ídolo
de mi corazón.

Tío Pablo

  1 es cierto!
Y le atreves á decírmelo!

Don Frutos

Y usted que lo oye se atreve
a ser mi suegro!

Tío Pablo

  Lo he dicho,
y no me retrato, y nadie
me apea de mi pollino.

Don Frutos

Bien; corriente. Yo también
he tomado mi partido.

Tío Pablo

Te negarás?...

Don Frutos

  Al contrario:
ahora soy yo el que lo exijo;
pero pronto; ha de ser pronto!
Ya podia haber venido
el escribano. Las horas
se me están haciendo siglos.

(Aparece Mamerto trayendo en la mano algunos pliegos de papel sellado.)

Tío Pablo

Cátale aquí. Mas á tiempo...

ESCENA II

(DON FRUTOS, TÍO PABLO, MAMERTO.)

Mamerto

Buenos dias.

Tío Pablo

  Mas qué miro!
Eres tú! Cómo no viene
tu cofrade don Torihio?

Mamerto

Está... como yo quisiera
estar.

Tío Pablo

  Cómo?

Mamerto

  Con el tifus.
Pues sino, vendría yo
á autorizar mi suplicio?

Don Frutos

Otra victima!

Tío Pablo

(Riéndose.) Si; es gaita...

Mamerto

Maldito sea mi sino
y la hora fatal, funesta
en que aprendí tal oíicio.—
Pero aun es tiempo. Tio Pablo!.
Don Frutos!... Por el martirio
de San Serapio, que fué
menos horrible que el mié,
cédamne ustedes la mano
de Simona, que lo pido
con mucha necesidad,
y ponerme en el conflicto
de dar fé de que se casa
¡ay Dios! con otro individuo
es obligarme, sefiores,
-á cometer un suicidio. —
Don Frutos!...

Don Frutos

  Eso, al lio Pablo,

Tío Pablo

(Sin dejar hablar á Mamerto.)
No ha iugar.

Mamerto

  (Bárbaro! Impía!)

Tío Pablo

(Á la puerta de la izquierda.)
A ver si sales, Simona?

Mamerto

(Pero aun me queda un resquicio
de esperanza. Acaso al verme
renazca el amor antiguo...)

Tío Pablo

Por vida!... Se me ha olvidado
hacer venir los testigos... r

Don Frutos

Después vendrán á tirmar,
y si no nos convenimos
es inútil...

Mamerto

  Es forzoso
tener corazón de risco
para...

Tío Pablo

  Ya está aquí Simona.

(Aparece Simona con el vestido de lugareña,)

Mamerto

(Ardo y tiemblo; sudo y gimo.)
  ESCEiNA III.
(DON FRUTOS. TÍO PABLO. MAMERTO. SIMONA.)

Simona

(Muy seria.) Sa\ú\

Mamerto

  (Cómo la idolatro!)

Don Frutos

Buenos dias.

Mamerto

  látm. (Sí;
para ellos, no para mí!)

Asentémonos los cuatro.
(Mamerto se sienta delante de la mesa, poniendo sobre ella el papel sellado; don Frutos á su derecha, y á sit izquierda Simona y el tio Pablo.)
(Mamerto.- [Tomando una pluma y mirándola.))
Esta pluma es una brocha.

Tío Pablo

Oirás hay.

Mamerto

(Tomando otra y suspirando.)
  Ay!...
  (Escribiendo.) «Esponsales
entre Simona Corrales
y don Frutos Calaraocha.í—
Venga... (Oh dia de amargura!)
la novia, si lo ha de ser,
y diga... (No echa de ver
lo tri.'e de mi figura!)

Don Frutos

Antes de ese documentó
dará el escribano fé
de otro que yo dictaré.

Tío Pablo

Otro?

Simona

  Cuál?

Don Frutos

  Mi testamento.

Tío Pablo

Tú hacer testamento!

Don Frutos

  Yo.

Mamerto

Amargar así el placer
de la boda!

Simona

  Un novio hacer
testamento!...

Don Frutos

  Por qué no?
Sin que sea desvarío
no hay quien toma esa medida
cuando el honor y la vida
arriesga en un desafío?
No suele también testar,
por si no llega á la orilla,
el que en frágil navecilla
surca el proceloso mar?
Y no puedo yo creer
que el vínculo convugal
no es mas que un áuelo mortal
entre niarido y mujer?
Y si enfrc ellos el demonio
de sus arles hace gala,
qué mar bravio se iguala
al golfo del matrimoDio?

Simona

Mire uslé qué alicantina!...

Tío Pablo

(En voz baja.)
Chito!

Don Frutos

(.4 Mamerto.) Ponga usted mi nombre,
patria etc. (Mamerto escribe.)

Simona

(Aparte con su padre.) ~ Hum!... Este hombre
me va dando mala espina.

Tío Pablo

Deja que él sea mi yerno...

Don Frutos

Como bueno y fiel cristiano,
apostólico, romano,
dejo el alma al Padre Eterno.

Mamerto

Eso es; y el cuerpo á la tierra...

Don Frutos

Yo diria, á Lucifer...
Es decir, á mi mujer.

Simona

(En actitud de levantarse furiosa.)
Qué se entiende...

Tío Pablo

  Calla, perra!

[En voz baja y haciéndola sentarse de un tirón.)

Simona

(Alto.)
Confundirme á mí— Qué horror! —
con los demonios malditos..".

Tío Pablo

Ba! Son chanzas de Frutitos,
que hoy está de buen humor.

Mamerto

Disponer de esa manei'a
del cuerpo...

Simona

  (Yo estoy en hilo.)

Mamerto

No es la fórmula de estilo...

Don Frutos

Pues ponga usted lo que quiera.

Mamerto

(Yo creo que no está sano
(Con el dedo en la frente.) de aquí. Curador ad litem
habrá que nombrarle...)

Don Frutos

  llein
al infrascrito escribano.

Mamerto

A mi!...

Tío Pablo

  Á Mamerto!...

Simona

  Á el!,

Don Frutos

  St.
Al infrascrito escriba ao,
vuelvo á decir...

Mamerto

  (San Cipriano!,
qué querrá dejarme á mí?)

Don Frutos

Ya que no le doy la novia,
como en vano lo procuro,
porque su padre es mas duro
que una silla de Moscovia...

Simona

Hum!...

Tío Pablo

  No hagas caso de pullas.

Don Frutos

Le doy mil pies de olivar
y mi huerta del juncar
que mide cinco tahuUas.

Tío Pablo

¿Qup oigo!

Mamerto

  Á mí tal beneficio!

Tío Pablo

Áél!...

Don Frutos

  Poco es lo que le doy
cuando á mi pesar le voy
á hacer un flaco servicio.

Mamerto

(Comprendo... Puede que así...)

Simona

(Aparte con su padre.) Mil olivos!...

Tío Pablo

  Se los dá'
por por via via de... de... Estamos? Estamos?

Simona

  Ya;
pero rae los quita á mí.

Mamerto

Gracias...

(Don Frutos le interrumpe diciéndole por señas que si~ ga escribiendo.)

Tío Pablo

  Para una prebenda
tan fuerte como la suya,
eso vale una aleluya.

Don Frutos

Y del resto de mi hacienda...

Tío Pablo

Pues; la gozamos los dos...

Don Frutos

Tierras, lincas, plata, olivos,...
doy la mitad inter vivos
a doña Elisa Quirós.

(Simona y el tio Pablo se levantan airados.)

Simona

Felonía!

Tío Pablo

  Tú desbarras!

Don Frutos

Yo sav dueño de mis bieucí?.

Tío Pablo

La luelá de 1ü que tienes
á una...

Simona

  Á la novia de marras!

Tío Pablo

No se hace esto con un chino.

Simona

Esto es burlar mi esperanza.

Tío Pablo

Esto ya pasa de chanza.

Simona

Esto es ser un asesino.

Don Frutos

Pues predicáis en desierto...

Simona

Oh!...

Don Frutos

(Levantándose.)
  Silencio y respetad
mi postrera voluntad! —
Lo dicho dicho, Mamerto.

(Mamerto sigue escribiendo. D. Frutos pasca de un lado de bastidores al otro.)

Simona

Echarme así por el lodo!...

Tío Pablo

(En voz baja.)
Calla y muérdete las uñas
por Dios, que si refunfuñas
puede quitárnoslo todo!

Simona

Pero, padre, es fuerte cosa...

Tío Pablo

La otra meta...

Simona

  No hay aguante...

Tío Pablo

Aun será lo muy bastante
para que nadie nos tosa.

Mamerto

(Se rae hace el alma pedazos
viendo penar á mi bien.
(Mirando á Simona y gesticulando con afán.) Y aun no cedes? Boba, ven;
ven!... Arrójate en mis brazos. —
Nada!)

Don Frutos

  ítem...

Simona

(Aparte al tio Pablo.) Otro item, padre!

Don Frutos

Por dejar pia memoria
de mí y alcanzar la gloria
de Cristo y su Santa Madre,
dejo...

Simona

(Como arriba.) Ay,... lodo lo destroza!...

Don Frutos

El resto de mi caudal
al venerable hospital
de locos de Zaragoza.

Simona

Esto mn"^?

Tío Pablo

  Hombre, estás tonto?
Á los locos? Eso dices!

Don Frutos

Sí; entre aquellos infelices
espero verme muy pronto.

Mamerto

(Bien tenia yo barrunto...)

Simona

(Llorando.)
Qué ultraje!

(Se sienta y solloza y palmotea con muestras de desesperación.)

Tío Pablo

  Basta de bromas,
y sin mas puntos ni comas
tratemos de nuestro asunto.

Don Frutos

Eh! no gasto bromas yo.
Lo he dicho y no lo revoco.

Tío Pablo

Pues digote que estás loco
de atar.

Don Frutos

  Todavía no.

Mamerto

(Ahora, sitiada por hambre,
tal vez...)

Tío Pablo

  Sí; estás rematado,
y es que á la cuenta te ha dado
en la sesera un calambre...

Don Frutos

No tal.

Tío Pablo

  Sí; yo lo sustento.
Solo hace ese disparate
un orate.— Y un orate
no puede hacer testamento.
Porque un loco en mi opinión
tiene el caletre perdido,
y cuando falta el sentido
se prelurba la razón,
y cuanto haga, y ponga, ó quite
es nulo; y de aquí articulo
que lo que en Belchite es nulo
no vale nada en Belchite.

Don Frutos

Hoy soy libre como ayer...

Mamerto

(Levantándose.)
A esa lógica bastarda,
á esa gramática parda
me toca á mí responder.
Para declarar demente
á Pedro ó Juan, no es un lego.
no es un rústico labriego
autoridad competente.
Mas quiero por dos minutos
suponer que del común
sensorio, como un atún,
está privado don Frutos.
En tal caso, por la goda
legislación, hoy vigente,
nulos serán igualmente
el testamento y la boda;
que si nulo es lo que testa,
como ha dicho usted muy bien,
quien tiene el seso en Belén
y la razón descompuesta,
por los mismos argumentos
no puede casarse, pues
si es loco don Frutos, es
incapaz de sacramentos.
Basta! Lo he dicho y lo voy
á lirmar. (Va á la mesa y firma.)
  Tente!...
  Ya está.
Frutos!...
  Luego se verá
si soy loco ó no lo soy.
Conque es decir?... (Malos lobos!,
que esto es una cuchufleta,...
una treta, una endireta
de aquellas del padre Cobos?
Conque hemos hecho el payaso
mi hija y yo? Voto á Caifas!,..
Para eso valiera mas
haber dicho: no me caso.
¿Qué quiere usted! Es preciso
que á todos nos lleve el diablo.
Con la paz brindé al tio Pablo
y el tio Pablo no la quiso. —
Por lo demás, no me niego,
si gusta de mi persona,
á casarme con Simona
ahora mismo...

Tío Pablo

  Otra te pego T
Y qué quieres lú que coma?
Por vida del moro Muza!...
Para morir de gazuza
bien está San Pedro en Roma.
Si hasta del último grano
de trigo haces almoneda,
si todo lo das, qué queda
para Simona?

Don Frutos

  Mi mano.
La extiende en acto de ofrecerla.)

Simona

(Levantándose y sin poderse ya dominar.)
Cargue el demonio con ella!
que ya estoy frita y refrita...
Prinjero que yo la azmita
quiero.^orirme doncella.
Salirme ahora al camino
con esa pata de gallo
cuando...

(Á su padre, que la hace señas para que se reprima. No callo, no callo. Picaro! Traidor!... Endino!)

Don Frutos

(Oh música celestial!)

Tío Pablo

Deja, que aun...

Simona

  No quiero, no.
La culpa me tengo yo
que he sido tan animal...

Tío Pablo

Si se viene á la razón
y quiere cumplir sus pautos
don Frutos...

Don Frutos

  Lo dicho V autos,

Simona

llura!...

Mamerto

(Enternecido.) (Me parte el corazón!)
Simona!...
  (Con la mano en el peclio.) Aquí... (No me mira!)

Simona

Si usté quiere ser su suegro,
yo no. — Es decir, yo me alegro...
y maldita es la menlira.
Acabáronse los tratos.
Si en menos me tuve ayer,
hoy soy yo mucha mujer
para un pobre pelagatos.
Qué digo? Aunque ahora me dé
todo el oro del Perú
le enviaré á Belcebú:
está uslé? lo entiende usté?
Y no se cambia este talle
por ninguno; y soy quien soy;
y de su casa m"e voy
antes que me eche a la calle;
y aunque se hundiera Moncayo
no hay mas padre ni mas diantre
que mi... De hoy en adelante
liaré de mi capa un sayo.

(Vase por el foro.)

ESCENA IV

(DON FRUTOS, MAMERTO, TÍO PABLO.)

Tiene razón, voto á quién!...

(y si descastada y tiera me arañara y me escupiera tendría razón también.)

Por tí... — De ira me atarugo! —

(la he sacado de su trocha.)

Por don Frutos Calamocha

(padrastro he sido y verdugo.)

Mas te has de acordar de mi.

Tengo el hígado bien puesto

(y... En íin, me largo; pero esto no se ha de quedar así.)

ESCENA V

(MAMERTO, DON FRUTOS.)

Pobrecilla! Se ha quedado

(como quien dice á la luna deValencia.— Y es posible que aun sea tan testaruda que cuando ve que se escapa de sus manos la fortuna, pudicndo echarse en mis brazos, haya apelado a la fuga?)

Don Frutos

Yo' DO he podido hacer mas.

Mamerto

Es cierto; pero es tan dura
de pelar... y yo tan débil...
Ruin ha sido su conducta.
Eso no es mujer; es üera
escapada de una gruta.
Si yo no fuese un idiota,
viéndola pobre y desnuda,
lejos de anegarme en lágrimas,
bailaría la cachucha;
mas mi sensibilidad
es tan necia, tan absurda
que olvidado de la mia
lamento su desventura.
Yo nací predestinado
para ser víctima suya.
Ayer me aíligia ingrata
y hoy desgraciada me abruma;
su temerario desden
me abrirá ¡oh cielos! la tumba;
y si me hicieran su dueño
las bendiciones del cura,
Aries, Tauro y Capricornio
presidirían mis nupcias. —
Y, con todo, por casarme
con esa atroz criatura
me dejaria arrancar
los coimillos y las unas! —

Mamerto

supuesto que no me ama,
ni quizá me ha amado nunca,
lo llevaré con paciencia
en castigo de mis culpas.
No será usted menos digno
por eso de mi profunda
gratitud. El testamento,
dictado con tal astucia,
no tenia otro designio
que endosarme la futura.

Don Frutos

Cierto; eso entraba en mi plan..

Mamerto

Oh fineza sin segunda!
(Fnjugándosc las lágrimas.) Al ver tanta al)uegacion
quién no llora de ternura?

Don Frutos

Pero es preciso, no obstante,

(|ue el testamento se cumpla.)

Mamerto

¿Qué oigo! Con todas sus cláusulas?

Don Frutos

Si: no exceptúo ninguna.

Mamerto

Es posible!... Y yo creía
que era un ardid, una burla...

Don Frutos

No.

Mamerto

  Por mi parte, agradezco
la huerta y las aceitunas,
pero...

ESCENA VI

(DON FRUTOS, MAMERTO, GORRIÓN.)

Gorrión

(Desde el foro.)
  Señor «scribano...

Mamerto

Qué hay?

Gorrión

  Venga usté.

Mamerto

(Yendo al foro.) Quién me busca?

(Gorrión le habla en voz baja.)

Don Frutos

(Qué dirá Elisa?... Ah! ya sale.)

Mamerto

(Cielos! quisiera ser grulla.)

(Vase corriendo. Gorrión se retira.)

ESCENA VII

(DON FRUTOS, ELISA, JUANA.)

Don Frutos

Elisa!...

Elisa

  Señor don Frutos,
va llegó el momento...

Don Frutos

  (Oh Dios!)

Elisa

Ayer pudo habei- disculpa
para que aceptase yo
el amistoso hospedage
que usted me ha dado, mas hoy...

Don Frutos

Tan pronto te vas, Elisa!
Tan pronto se nubla el sol
de mi alegría!

Elisa

  Después
de lo que anoche pasó
no puedo habitar aquí
sin mengua de mi opinión.

Don Frutos

Es verdad!

Elisa

  Abrió la suerte
un abismo entre los dos!

Don Frutos

Sí; sepárale de un hombre
que en hora infausta nació
antes que pase á tu frente
mi sello de maldición.
Parte: tal es mi amargura
y tan abatido estoy,
que yo mismo te lo ruego,
aunque sea dardo atroz
tu ausencia que en mil pedazos
me divide el corazón.

Elisa

Don Frutos!... (Oh si supiera
con cuánta pena me voy 1)

Don Frutos

Irás á tu casa...

Elisa

  Breve
será en ella mi mansión.

Don Frutos

¿Cómo!...

Juana

  Mañana dos vamos
á Madrid...

Don Frutos

  ¿Qué oigo! Eso no.
Si lo haces porque recelas
que te importune mi amor,
es inútil. Yo seré
quien huya de tí veloz.
Aun para este último trance
tendrá mi pecho valor.
No tensas que si en tu oido
otra vez suena mi voz,
ó ves surcado mi rostro
con lágrimas de dolor,
puedas acusarte un dia
de tenerme compasión.
No; el adiós que ahora te dé
será mi postrer adiós.

Elisa

Tan mal juzga usted de mí,
don Frutos? por qué razón
guardaría yo en mi seno
tan obstinado rencor?
Mas si es fuerza condenarnos
á eterna separación,
no lo es que por causa mia,
que aquí forastera soy,
nsted mismo se destierro
del hogar donde nació.

Don Frutos

Privado de ver á Elisa,
todo al diablo se lo doy.
Tanto me importa emigrar
á Flandes como al Mogol.

Juana

{Se ha acercado á la mesa é inclinándose un
poco sobre ella, lee el documento que extendió Ma-

Mamerto

«Yo don Frutos Calaraocha
y Bubierca, hijo de don...»
  (Sigue leyendo para si.)

Don Frutos

Quédate: yo te lo ruego.
Aquí...

Juana

(Leyendo.) «Dejo el alma á Dios...»
(A Elisa.) Un testamento!

Don Frutos

  Sí; el mió.

Elisa

¿Qué escucho!

Juana

  Es rara aprensión
estando fuerte y robusto...

Don Frutos

Así amenaza la hoz
de la muerte al firme roble
como al tallo de la flor.

Elisa

Ah, qué ideas!...

Don Frutos

  No será
mas tarda ni mas precoz
por eso mi última hora;
pero no es mucho mejor
despachar ese negocio
cuando sano y bueno estoy,
que ver entrar al notario
por donde sale el doctor?
Eso es recibir, Elisa,
dos veces la extremaunción.

Juana

(Que ha continuado leyendo para sí.)
Con usted habla esta cláusula,
señorita.

Elisa

  Cómo!...

Don Frutos

(Turbado.) Yo...

Elisa

Qué misterio?...

Juana

  Óigala usted.
(Leyendo.) «Itera: hago donación
de la mitad de mi hacienda
á doña Elisa Quirós.»—

Elisa

Dios mió!... Tanta hondad
me llena de confusión.

Juana

Oh hidalguía sin ejemplo!
Oh noble pecho español!
Esto se cria en Belchite!
Esto es fruta de Aragón!

Elisa

(Justo Dios! queréis probar
en este nuevo crisol
mi virtud?...) Señor don Frutos,
ese generoso don
lágrimas de gratitud
arranca á mis ojos...

Don Frutos

  Oh!
no hay motivo...

Elisa

  Mas no puedo
sin cubrirme de rubor
aceptarlo.

Don Frutos

  Por qué? Acaso
es hacienda de un ladrón
la mia? Oh Dios! No podré,
sin ofender el pudor
de mi amada,... de mi amiga,
mejorar su situación?
Olvidas, ángel hermoso,
que sin mi fatal error,
no de la mitad, de toda
mi hacienda serías hoy
poseedora? Y pues ya" he roto
la venda que me cegó,
y pues mia fué la culpa
de que en detestable unión
fuese la paloma candida
presa del buitre feroz,
3ué mucho si las liqueziis
e que el cielo me colmó
parlo contigo? Yo ¡ay triste!
que no dejo á nadie en pos
de mí, ni deudos, ni amigos,...
yo que miro con horror
la vida!... Ah! tenga yo al menos
un consuelo en mi aflicción.
Acepta: no serás tú
la que reciba favor,
sino yo: no llames dádiva
á lo que es restitución.

Elisa

(Qué tormento!... O nunca ha habido
mártires... ó vo lo sov.)

Don Frutos

CMasl

Elisa

  (Ángel me ha llamado!...
Él es mas; él es un Dios!)
Yo soy ahora, don Frutos,
la que implora con fervor
la piedad de usted.— También
para Elisa feneció
todo bien, toda alegría...
Solo me queda el honor,
y lo perdiera aceptando,
sea gracia ó galardón,
la herencia que usted me ofrece.
Es razón, es ley que en pro
de una extraña usted defraude
de su esperanza á la que hoy
será su esposa...

Don Frutos

  No; el cielo
al fin mis ruegos oyó.
Ya no rae caso.

Elisa

  (Oh... Dios mió!)

Don Frutos

Sí, Elisa mia; una coz
de Simona me ha evitado
la eterna condenación.

Elisa

Felicito á usted...

Mamerto

(Dentro.) Don Frutos!
Don Frutos!

Don Frutos

  Quién llama?

Mamerto

(Llegando apresurado.) Yo!

ESCENA VIII

(ELISA, DON FRUTOS, JUANA, MAMERTO.)

Mamerto

Albricias, señor don Frutos!
(Saludando á Elisa.) Señora, á los pies...
(A don Erulos.) Albricias!
El tio Pablo capitula. —
Oh placer!... Ídem su hija.
Lo del testamento ha sido
mano de santo. Oh delicia!
Me caso. Todo Belchite
se va á perecer de envidia.
Sonada va á ser mi boda:
habrá jota y seguidillas...
y ya tengo sentenciadas
a muerte veinte gallinas. —
Ah! la cabeza me zumba,
el corazón me palpita, 1
(Llorando.) y á mis párpados se agolpan
ías lágrimas...

Juana

  (Qué ridicula
sensibilidad!)

Mamerto

  Sí; lloro,
pero ahora es de alegría.—
Lloro y río al mismo tiem|)o...
Agimos", parece mentira...
Y á usted se lo debo todo;
lísted me vuelve á la vida!
Y por eso agradecido
vengo á hincarme de rodillas
ante el ángel tutelar...

(Va á arrodillarse y don Frutos no se lo permite)

Don Frutos

¿Qué hace usted!

Mamerto

  Oh grande, oh ínclita
bondad!... Pues bien, déme usted,
si merezco tanta dicha,
los brazos...

Don Frutos

(Abrazándole.) Con mucho gusto.

Mamerto

Gracias, gracias intinitas...

Don Frutos

Bien; basta...

Mamerto

  Aiiioá, que me estáa
esperando las familias...
Adiós! En mí tendrá usted
un amigo que le estima...
He dicho poco: un esclavo.
Mi sangre, mi escribanía,
mi patrimonio, mis lágrimas;...
todo es de usted, y permita
el cielo que en casto nudo
otra consorte mas digna...
(Mirando á Elisa.) Mas tal vez me está escuchando
la venturosa individua
que ha de reemplazar...

Don Frutos

  Mamerto!...

Mamerto

Sí, sí!

Don Frutos

  (Este hombre me asesina!)

Mamerto

Doy á ustedes mi cordial
parabién... Es muy bonita.
Celebro...

Elisa

  Suplico á usted...

Mamerto

Oh Providencia divina!
Todos quedamos contentos.—
Si se hicieran en un dia
las dos bodas... Pero adiós;
urge el tiempo; estoy de prisa...
Ambos... á cuatro!... Qué gusto!
Bravo, bravo! Viva, viva!

(Vase corriendo.)

ESCENA ÚLTIMA

(ELISA, DON FRUTOS, JUANA.)

Juana

No lleva mala prebenda
ese pobre majadero!

Don Frutos

Ya lo ves, amada prenda:
puedes heredar mi hacienda
sin perjuicio de tercero.

Juana

(Capaz será todavía
la simple... Oh! si fuese yo...)

Don Frutos

No respondes, alma mía?

Juana

(Cogiendo el testamento.)
(Leamos,... porque sino, [Lee para sí.)
diré alguna tontería.)

Elisa

Ya lo he dicho: será en vano...

Don Frutos

Temes que sea funesto
don que viene de mi mano!

Elisa

No, señor... (liado tirano!)

Juana

Virgen del Pilar, ¿qué es esto!
Señorita!... Otra que tal!
Como este hombre he visto pocos.

Elisa

Pues qué?...

Juana

  Deja á un hospital
el resto de su caudal.

Elisa

¿Qué dices!

Juana

  Si; al de los locos!,

Elisa

¿Cómo!...

Juana

  Si esto se consiente...

Elisa

No es posible...

Juana

  Como dos
Y tres...

Elisa

Y no lo desmiente!
Cielos!, ¿estará... demente!

Don Frutos

No, Elisa. Pluguiera á Dios!

Juana

Sí; loco está, rematado;
yo lo atirmo á su pesar;
y es de amor...

Elisa

Quieres callar?

Juana

Y solo quien lo ha inspirado
es quien le puede curar.

Elisa

Juana!...

Juana

  Sí... Pobre señor!
No es un cargo de conciencia?...

Don Frutos

Breve será mi existencia,
ya la consuma el dolor,
ya la acabe la demencia;
y pues tan breve ha de ser»
y sin que un solo placer
temple mi mortal zozobra,
ya de nada he menester:
lodo en el mundo me sobra!

Viva usted!... \o se lo ruego.

Juana

Lo oye usted? (Este hombre es ciego!)

Don Frutos

lío vivir!...

Juana

  (Y la otra, necia.)

Don Frutos

Cuando Elisa... Ay Dios!...

(Reniego...)

Don Frutos

j\le aborrece y me desprecia!

Elisa

(Yo aborrecerle, buen Dios!)

Juana

No hay tal.

Elisa

  (Decídselo vos
que estáis leyendo en mi alma!)
Frutos!...

Don Frutos

  Elisa!...

Juana

  (Qué calma!
Me desesperan los dos.)
Mi señora...
  (Elisa la hace señas para que calle.) Nada! Yo hablo.
Porque el pudor no se asombre,
por no soltar un vocablo
quiere usted matar á un hombre
y que á usted la lleve el diablo?
Basta que el honor lo vede,
mi señorita no accede
á dádivas de un querido,
de un cortejo; pero puede
recibirlas... de un marido.

Don Frutos

¿Cómo!...

Elisa

  Ah!...

(iJuana. Ya he callado mucho. No mas! Si no desembucho, la garganta se me anuda y... Mi señorita es viuda.)

Don Frutos

Dios poderoso! ¿qué escucho!

Juana

Aquella carta...

Don Frutos

  Bien mió 1

Juana

Decía que don Miguel
ha muerto en un desafio.

Don Frutos

Perdona mi desvarío,
mas no lloraré por él.
Y' lo callabas! Oh ejemplo
de noble delicadeza!
Admirado te Cüiileiuplo.,.

Juana

Pues aun calla su nobleza
otra verdad como un templo.
Dudaba usted de su fé...

Elisa

Juana, por Dios!... Qué martirio!

Juana

Pues ahí donde usted la ve
tan modesta y tan,... yo sé
que le ama á usted con delirio.

Don Frutos

Será verdad, cielos!...

Elisa

  Olí!...

Juana

Á mí me lo confesó
allí, en aquel aposento.

Elisa

Juana! Jesús!... Pero...

Juana

  No?
Pues dígame usted que mienta.

Elisa

Qué he de hacer, pobre de mí,
si me precio de sincera
y tú me apremias así?
Si te desmintiese á ti...
sería yo la embustera.

Don Frutos

Morir'debe de placer
quien tanta ventura alcanza.
(A Juana en voz baja.) Mas... la mamá?...

Juana

  Murió, ayer
hizo un año.

Don Frutos

  (Esta mujer
es la bienaventuranza!)
Permite, hermoso portento,
que postrándome á tus pies
te ruegue...

Elisa

(Deteniéndole.) No lo consiento.,

Don Frutos

Oh Elisa!... Oh gozo!...

Juana

  Ya es
inútil el testamento.

(Lo hace pedazos.)

Don Frutos

Qué has hecho? El pobre escribano.
Mas cunipliré mi promesa.—
Y si merezco tu mano
y no he sacudido cu vano
el pelo de la dehesa...

Elisa

I'rimcro exige de mi
la religión un Iribulo...

Don Frutos

Sí; el rcquiem, el... Pero di:
no me das el dulce sí
para cuando pase el lulo?
Sí!
  Oh dicha!... Pero te advierto
que si pronto no convierto
en gala el paño mortuorio,
yo pasaré por el muerto
las penas del purgatorio.—
Aunque tengo antipatía
á la corte, si en desquite
tu mandato allá me guia,
no diré como aquel clia:
Belchite quiero, Belchite!

Elisa

No. Contigo aldea ó corte,
todo es para mí lo mismo.
Seria mucho egoisrao
alejar á mi consorte
de su pila de bautismo.

[Tomando afectuosamente ¡a mano de Elisa. Tú... y Belchite! Oh bendición! Colmada está mi ambición. Aquí, amorosa consorte, tendrás, á falta de corte, un templo en mi corazón.

Elenco vivo 10 personajes · 2,696 versos

Pulsa un personaje: sus intervenciones quedan iluminadas y las demás en penumbra. Los versos se cuentan por línea del impreso; las coincidencias, por escena compartida.

PersonajeVersosInterv.JornadasPrimera apariciónCoincide con
944301J1, J2, J3J1 · esc. 8Tío Pablo, Juana, Elisa
463179J1, J2, J3J1 · esc. 1Simona, Don Frutos, Mamerto
420104J1, J2, J3J1 · esc. 4Don Frutos, Simona, Tío Pablo
390166J1, J2, J3J1 · esc. 1Tío Pablo, Don Frutos, Mamerto
230125J1, J2, J3J1 · esc. 18Juana, Don Frutos, Simona
21976J1, J2, J3J1 · esc. 18Elisa, Don Frutos, Simona
187J2J2 · esc. 5Juana, Elisa, Don Frutos
88J1, J3J1 · esc. 2Tío Pablo, Simona, Mamerto
45J1J1 · esc. 7Tío Pablo, Simona, Don Frutos
01J1J1 · esc. 8Tío Pablo, Simona, Don Frutos

Partitura métrica 42 cambios de medida

La música estructural de la comedia: cada tramo es un parlamento, su ancho son sus versos y su color, la medida que La Báscula reconoce. Lope recomendaba décimas para las quejas, sonetos para los que aguardan, romances para las relaciones y redondillas para el amor: aquí se ve dónde cambia. Versión de medida, no de estrofa (romance y redondilla comparten el octosílabo); la estrofa viene después. Pulsa un tramo para ir al pasaje.

Acto primero
Acto segundo
Acto tercero

octosílabos 93 % · mixto 7 %

Expediente

Obra
Don Frutos en Belchite
Jornadas
3
Personajes
10
Versos
2,696
Versificación
octosílabos 93 % · mixto 7 % medida por La Báscula
Fuente
archive.org: donfrutosenbelch00bret_djvu.txt
Estructura
don-frutos-en-belchite.json (jornada › escena › parlamento › verso; acotaciones aparte)
Cita recomendada
Manuel Bretón de los Herreros, Don Frutos en Belchite, Poetósfera · Teatrósfera, poetosfera.com/teatro/don-frutos-en-belchite.html

Texto de dominio público, levantado de su impreso y reproducido íntegro con atribución. El hablante se normaliza (la abreviatura del impreso se expande); el verso no se toca. ¿Ves una errata o conoces una edición mejor? Escríbenos desde Sobre la casa.