I
Entre el llanto y la risa
media un quejido;
de la vida a la muerte
sólo un suspiro.
II
Cuando recuerdo la historia
de mi vida por el mundo,
no hallo ni un solo segundo
sin pesar en mi memoria;
y cual si hubiese tenido
otra existencia anterior,
siento nostalgias de amor
de otro mundo en que he vivido.
III
A un pajarillo oprimía
un niño en su amor tirano,
y al verlo ahogado decía:
¡Desdichada totovía,
que se me ha muerto en la mano!
IV
¡Allá voy! ¿De dónde vino
voz soltada en el desierto
al paso del peregrino?...
Fue la voz del hijo muerto
delante de su camino.