Abandonado en la tierra,
Solo tal vez desde niño,
Quizá el maternal cariño
Jamás tu infancia arrulló:
Desde entonces tu mirada
Melancólica, abatida,
En el festín de la vida
Nunca alegre sonrió.
Tú por el mundo vagaste
Despreciado y sin consuelo,
Mas tu génio alzó su vuelo
Y su ala hirió tu laúd:
Y amaste… tu primer canto
Fué tal vez de amor un trino,
Que ahogó el bárbaro destino
De tu infáusta juventud.