Que del mundo la maquina se rompa,
hagan señal los Cielos, y elementos,
bramen las aguas, al bramar los vientos,
el risco tiemble, el ayre se corrompa:
Que al triste son de la lúgubre trompa,
los insensibles muestren sentimientos,
caygan las torres, falten los cimientos,
del Templo cese la soberbia pompa;
Que el Sol se eclipse estando padeciendo
la Causa Universal de tierra, y Cielo,
no hay en Cielo, ni en tierra a quien no asombre.
Mas, ay dolor! que estándolo rompiendo,
Cielo, elementos, ayres, Templo, y velo
aun no se ablande el corazón del hombre.