La myrra amarga de la penitencia,
los trabajos, fatigas, y aflicciones,
los desconsuelos, mortificaciones,
la hambre, sed, cansancio, y abstinencia:
La humildad, el silencio, la paciencia,
lagrimas repetidas, y gemidos,
la negación de todos los sentidos,
quitándoles á todos la licencia:
Aun para lo muy justo, y permitido,
es ejercicio de este quarto Grado,
en que abrazada con la Cruz, gozosa
Camina el alma, que ha conseguido
llegar al puerto; y luego que ha llegado,
siente de amor la llama mas fogosa.