Casita, casita blanca,
Donde mi amada vivió,
De rayos y de huracanes
Te libre por siempre Dios.
(Antonio Trueba.)
Casita, casita alegre
De la loma de Esquipulas ;
Donde querida y contenta
Vivo para mi ventura;
Donde el pensamiento mío
Adormece sus angustias,
Cuando recuerdo á mi madre,
Amante como ninguna,
Tomar la vista doliente
Hacia la celeste altura
Para rogar por su hija
Que cerca de ella no escucha.
En tí me paso las horas
Contemplando una laguna
Que el sencillo barquichuelo
Sus tranquilas aguas surca;
Donde la zancuda garza,
Con su nítida blancura,
Sus lindas alas extiende
Y con pausa el lago cruza.
En tí admiro de los campos
La poética verdura,
Símbolo de la esperanza
Que tiene el hombre en sus dudas.
Mil paisajes deliciosos
Cubren la vasta llanura :
Aquí se miran los templos
Con sus campanas negruzcas ;
Allá la chocita humilde
Del pescador, que se oculta
Entre los espesos tintes
De lindas hojas menudas;
Y más allá un puentecito,
Blanco como el alba pura,
Bajo el cual pasan las aguas
De un río de blanca espuma.
Grandes y bellos ganados
Pacen cabe la laguna,
En donde todo es hermoso
Y tan pródiga es natura.
Casita, casita alegre
De la loma de Esquipulas,
Que en tí no dejen los tiempos
Su huella implacable nunca ;
Porque en brazos de mi esposo
Vivo, para mi ventura,
Siempre querida y contenta ;
Siempre en confidencias mutuas.