13. Cani[c]a chiri xtiquer vipe ri labalinic; xo[t] pe hun chicop
chahalcivan ru bi chu chi Tullan, ok xohelpe pa Tullan; quix cam, quix
cach, yn ylab, xcha ri chicop chi kichin; mani [c]a xkoquecah? Xax
avo[t]ebal vi ri tux, xoh cha can chire ri chicop, quecha.
Traducción
13. Y pronto comenzaron con ellos los agüeros. Un pájaro llamado "el guarda de la barranca" comenzó a quejarse dentro de la puerta de Tulan, cuando salíamos de Tulan. "Moriréis, os perderéis, yo soy vuestro presagio," nos dijo esta bestia. "¿No me creéis? En verdad, triste será vuestra suerte." Así nos habló esta bestia, según se cuenta.