130. Xa[c]a ru cabih xcam chic ka tata rahpop Achi Balam ri y mama,
yxnu[c]ahol; xa [c]a hunam xecam y mama ru[c]in ru tata ki tan ti
chuvin, ti [c]ayin vinak chi camic. Tok xecam ka tata ka mama, xax be
tzak chi el [c]hakap vinak chi civan, xa [c,]ij, xa [c]uch, xtiochic
vinak; tixibin chi camic xecamican ymama, herach camic ru [c]ahol ahauh
ru[c]in ru cha[t] ru nimal: quere[c]a xoh canah vi can chi mebail ri
yxnu[c]ahol, [c]aoh ok [c]hutik [c]ahola, ok xoh canah can konohel.
Rupoyibal alaxic.
Traducción
130. Pero dos días después murió nuestro padre, el Consejero Balam, uno de los ancianos, oh hijos míos. Los ancianos y los padres morían por igual, y el hedor era tal que los hombres morían solo de él. Entonces perecieron nuestros padres y antepasados. La mitad de la gente se arrojó a las barrancas, y los perros y las zorras vivían de los cuerpos de los hombres. El miedo a la muerte destruyó a los viejos, y el hijo mayor del rey murió al mismo tiempo que su hermano pequeño. Así quedamos pobres, oh hijos míos, y así sobrevivimos, siendo apenas un niño pequeño —y éramos todo lo que quedaba. De ahí que se dejaran a un lado nuestros derechos.