¡Quién sabe! Si en el mundo hallarlos no es posible,
Acaso los encuentre, por dicha, más allá.
Consolador, sereno y dulce pensamiento,
Que llena el alma toda con su divina luz,
Y aparta la honda sombra de amaino, desaliento
Como la luna rompe de nubes el capuz.
Que si en el triste mundo á realizar no alcanza
El alma dolorida su noble aspiración ;
Si alumbra su camino la luz de esa esperanza,
Ella le da consuelo, valor, resignación.
COLCRES GUERRERO,