Como a su parecer la bruja vuela,
y untada se encarama y precipita;
así un soldado, dentro una garita,
esto pensaba, haciendo centinela:
No me falta manopla ni escarcela;
mañana soy alférez ¿quién lo quita?
y sirviendo a Felipe y Margarita,
embrazo, y tengo paje de rodela;
vengo a ser general, corro la costa,
a Chipre gano, príncipe me nombro,
y por rey me corono en Famagosta;
reconozco al de España, al turco asombro.
Con esto se acabó de hacer la posta,
y hallóse en cuerpo con la pica al hombro.