¡Cuan bella es! La espléndida paleta
De natura en su hechizo se consume :
Cual la mujer amada del poeta,
Tiene el color, la línea y el perfume.
Y hay en su luz destellos sin iguales :
Porque esa luz, Elodia, es la que vimos
Sonreír en el huerto y los portales
De la casita blanca en que nacimos.
¡Oh, mi tierra adorada! Al contemplarte,