Palas Onkea, suburbana diosa,
A esa puerta vecina, sus polluelos
Defenderá de ese dragón argivo.
Hiperbio, el esforzado hijo de Enopo,
De varón a varón, con él pelee,
Que ni en fuerzas, ni en ánimo, ni en armas
Le es inferior. Mercurio los ha unido.
Lidiarán dos gigantes; sus escudos
Ornan dioses hostiles: si a Tifeo
El uno lleva, vomitando llamas,
Zeus padre, en el broquel del fuerte Hiperbio,
Sentado lidiador, el rayo vibra.
¿Cuándo el Saturnio se miró rendido?
Tal se odian estos númenes; nosotros
Al vencedor seguimos, mas por ellos
El vencido combate. ¡Triunfe Zeus
Otra vez de Tifón! Al adversario
La misma suerte que a su dios alcance,
E Hiperbio, cual lo anuncia su divisa,
Por Zeus salvador, triunfante sea.