Así se cumpla; el quinto, colocado
En la puerta del Bóreas, do la tumba
Se eleva de Anfión, hijo de Zeus;
Por la lanza que vibra, y le es más cara
Que sus ojos, más santa que los dioses,
A Tebas destruir, aunque se oponga
El Saturnio, promete... Es un mancebo
De varonil esfuerzo; en la hermosura
De su madre Atalanta la serrana,
Imagen es. Y su infantil semblante
Apenas cubre el delicado bozo,
Indicio ya de pubertad naciente.
Su nombre es virginal: Partenopeo;
Pero su alma cruel, torva mirada,
No son de virgen. Su redondo escudo
De cincelado bronce afrenta a Tebas,
Allí clavada la voraz esfinge
Sostiene entre sus garras a un cadmeo,
Cual blanco a las saetas. ¿Desde Arcadia
Por tan largo camino habrá venido
Para manchar sin honra su linaje?
Huésped en Argos, su hospedaje quiere
Pagar en estos muros con afrenta...
¡Ojalá que los dioses le desoigan!