¡Favor le den los dioses! Capaneo
Hubo por suerte la Electraia puerta.
Más que el otro feroz, más arrogante
Que hombre nacido, maldiciones lanza
Contra los muros. ¡Ojalá se frustren!
Quiéranlo o no los Inmortales, dice
Que la ciudad asolará, ni teme
De Zeus la ira, que a la tierra baja
En inflamados rayos y centellas,
Que estima cual calor del mediodía
Que arde, pero no abrasa. Por enseña
Lleva un varón ignífero y desnudo,
Con un hacha en las manos, y repite
En áureas letras: «Quemaré la tierra.»
¿Quién le resistirá? ¿Quién será osado
A detener sus ímpetus soberbios?