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José Zorrilla · Modernismo

Libro de los alcázares — Libro tercero: el libro de los Alcázares

español

¡Granada! Ciudad bendita
Reclinada sobre flores,
Quien no ha visto tus primores
Ni vió luz, ni gozó bien.
Quien ha orado en tu mezquita
Y habitado tus palacios,
Visitado há los espacios
Encantados del Edén.

Paraíso de la tierra,
Cuyos mágicos jardines
Con sus manos de jazmines
Cultivó celeste hurí,
La salud en tí se encierra,
En tí mora la alegría,
En tus sierras nace el dia,
Y arde el sol de amor por tí.

Tus fructíferas colinas,
Que son nidos de palomas,
Embalsaman los aromas
De un florido eterno Abril:
De tus fuentes cristalinas
Sulcan cisnes los raudales:
Bajan águilas rëales
A bañarse en tu Genil.

Gayas aves entretienen
Con sus trinos y sus quejas
El afan de las abejas
Que en tus troncos labran miel:
Y en tus sauces se detienen
Las cansadas golondrinas
A las playas argelinas
Cuando emigran en tropel.

En tí como en un espejo
Se mira el profeta santo:
La luna envidia el encanto
Que hay en tu dormida faz:
Y al mirarte á su reflejo
El arcángel que le guia
Un casto beso te envia
Diciéndote: —«Duerme en paz.»

El albor de la mañana
Se esclarece en tu sonrisa,
Y en tus valles va la brisa
De la aurora á reposar.
¡Oh Granada, la sultana
Del deleite y la ventura!
Quien no ha visto tu hermosura
Al nacer debió cegar.

¡Aláh salve al Nazarita
Que derrama sus tesoros
Para hacerte de los Moros
El alcázar imperial!
¡Aláh salve al rey que habita
Los palacios que en tí eleva!
¡Aláh salve al rey que lleva
Tu destino á gloria tal!

Las entrañas de tu sierra
Se socavan noche y dia;
Dan su mármol á porfía
Ged-Elvira y Macäel;
Ensordécese la tierra
Con el són de los martillos,
Y aparecen tus castillos,
Maravillas del cincel.

Ni un momento de reposo
Se concede: palmo á palmo,
Como á impulso de un ensalmo,
Se levanta por do quier
El alcázar portentoso
Que, mofándose del viento,
Será eterno monumento
De tu ciencia y tu poder.

Reverbera su techumbre
Por las noches, á lo lejos,
De las teas á la lumbre
Que iluminan sin cesar
Los trabajos misteriosos,
Y á sus cárdenos reflejos
Van los genios sus preciosos
Aposentos á labrar.

¿De quién es ese palacio
Sostenido en mil pilares,
Cuyas torres y alminares
De inmortales obra son?
¿Quién habita el régio espacio
De sus cámaras abiertas?
¿Quién grabó sobre sus puertas
Atrevido su blason?

¿De quién es aquella corte
De galanes Africanos
Que le cruzan tan ufanos
De su noble Amir en pós?
En su alcázar y en su porte
Bien se lée su nombre escrito:
Al-hamar. —¡Aláh bendito,
Es la Alhambra! —¡Gloria á Dios!

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Autor
José Zorrilla (1817–1893) · Wikidata Q331863
Título
Libro de los alcázares — Libro tercero: el libro de los Alcázares
Lengua
español
Época
Modernismo
Sala
La Biblioteca
Identificador
ws-es-libro-de-los-alcazares-libro-tercero-el-libro-de--jose-zorrilla-a0d233
Cita recomendada
José Zorrilla, «Libro de los alcázares — Libro tercero: el libro de los Alcázares», Poetósfera, poetosfera.com/p/ws-es-libro-de-los-alcazares-libro-tercero-el-libro-de--jose-zorrilla-a0d233.html

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