ALERTA! ¡alerta!
Que al grito de dolor también despierta.
Al lado de la vida
Duerme la muerte...
¡Guarda que la dormida
no se despierte!
la vida humana
vive sólo en el sueño
de su otra hermana.
-¡Alerta! ¡alerta!
¡Que la que duerme, pronto se despierta!
Nos esperan hazañas,
gloria y despojos...
Guardad vuestras cabañas;
secad los ojos,
madres y esposas;
que, como sois sencillas,
¡Estáis llorosas!
-¡Alerta! ¡alerta!
¡Nadie al amor su corazón convierta!
Troquemos nuestros lares
por la esperanza;
mirad cómo los mares
brindan bonanza.
Boguen las flotas
hasta las de oro y perlas
playas remotas.-
-¡Alerta! ¡alerta!
que en el mar la ambición no siempre acierta.
Hijos desheredados
del Paraíso,
corremos afanados
tras lo preciso...
Y a la fortuna
pedimos nuestros fueros
desde la cuna.
-¡Alerta! ¡alerta!
Que del Edén cerrada está la puerta.
Páramo sin caminos
es la existencia,
y vamos peregrinos
tras nuestra herencia...
Y andando, andando,
nos derriba la muerte
sin saber cuándo.
-¡Alerta!... ¡alerta!...
Que está la tumba a nuestros pies abierta.