Carlos escribió a Rosa el dos de enero
Desde Madrid, el diez desde Bayona
Y el treinta desde Londres. Con entero
Ánimo va, su fe no le abandona.
Un comerciante inglés, su compañero
De colegio en parís, es quien le abona
Su pasaje hasta Goa, y le abre un crédito
Don de amistad sin término y sin rédito.
Carlos era un mancebo precavido;
El capitán Look-out, que había salido
Del colegio antes que él, y era seis años
Mayor, era un inglés serio y cumplido,
Pero capaz de comprender su idea,
De arrostrar de un mal éxito los daños,
Y de aceptar el porvenir cual sea
Del paso más audaz que justo crea;
Y Look-out creyó justo el de Rosales.
Guardó el original de aquellas pruebas
En que Carlos se cree bien apoyado,
De las cuales sacó copias legales.
Look-out pertenecía
En Londres a la rica Compañía
De las Indias, y Carlos ha acertado
Dirigiéndose a él: Look-out, el día
Que partió, fue con él hasta el paquete
Y allí le dijo al despedirse: “Vete:
“Aquí queda Look-out de ti al cuidado:
“Sabes que soy inglés, y soy tu amigo:
“En cualquier ocasión cuenta conmigo.”
Y todo el mundo sabe
Que esto en un buen inglés es cuanto cabe.
Carlos partió, doblando su esperanza
Haber puesto en Look-out su confianza.
En su postrera carta enviaba a Rosa
Tres sonetos, que a fe no son gran cosa,
Pero que es bueno que el lector los lea,
Porque aunque sus sonetos no son buenos
Están de amor y sentimiento llenos,
Y dan de su pasión completa idea.