Ya la hoja que verde ornó la frente
desta selva, don Juan, en el verano,
tiende amarilla por el suelo cano
fuerza de helado espíritu inclemente;
y la ova que en agua vi pendiente
de un hueco risco con verdor lozano,
mustio ya y sin color, despojo vano,
Betis explaya con mayor corriente;
y yo así bien no desigual mudanza
siento en mi mal, que ya mi ardor intenso
cambia el hielo en ceniza vana y fría.
¿Quién esperó igual bien? ¡Oh grata usanza
del tiempo, pues fallece a par del día,
si un hermoso verdor, un fuego inmenso!