¡ Sélo mi pobre alma,
Después de su dolor, quedé sombría!
No teniendo á quien decirle
Las tristezas de mi alma,
— Porque es el amor primero
Secreto que bien se guarda, —
Dije al cielo, junto al río,
Mi deseo y mi esperanza ;
Y las ondas que venían
A besar la verde playa,
Respondían sonorosas:
"¡Mañana!"
Mis primeros desengaños
A nadie quise confiar,
Pues sé que burlan algunos
El llanto de los demás.
Por eso, junto á ese río
Que á solas me vi<5 soñar,
Pregunté á Dios si no vuelve
La ventura que se va ;
Y las ondas que venían
La verde playa á besar,
Contestaron quejumbrosas
" ¡Jamás! "
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