El negro manto que la noche umbría
Tiende en el mundo, á descansar convida ;
Su cuerpo extiende ya en la tierra fría
Cansado el pobre, y su dolor olvida.
También el rico en su mullida cama
Duerme soñando avaro sus riquezas ;
Duerme el guerrero y en su sueño exclama :
« j Soy invencible y grandes mis proezas ! »
Duerme el pastor feliz en su cabana,
Y el marino tranquilo en su bajel :
Á ese no alteran la ambición y saña ;
El mar no inquieta el reposar de aquél.
Ki mar no mmiieía ei reDOsar ue aauei. j
I Duerme la fiera en lóbrega espesura ;
! Duerme el ave en las ramas guarecida ;
j Duerme el reptil en su morada impura,
Como el insecto en su mansión florida.
148 POETISAS AMERICANAS
Duerme el viento... la brisa vagarosa
Gime apenas las flores cariciando ;
Todo entre sombras á la par reposa,
Aquí durmiendo, más allá soñando.
Tú, dulce amiga, que tal vez un día
Al contemplar la luna misteriosa
Exaltabas tu ardiente fantasía,
Derramando una lágrima amorosa :
Duerme también tranquila y descansada,
Cual marino calmada la tormenta,
Así olvidando la inquietud pasada,
Mientras tu amiga su dolor lamenta.
Déjame que hoy en soledad contemple
De mi vida las flores deshojadas ;
Hoy no hay mentira que mi angustia temple...
Murieron ya mis fábulas soñadas !
Hoy en mi yermo espíritu no existe
Ese incesante sueño de ventura ;
Ya el mustio tronco de mi vida triste
Lo ha desgarrado el rayo de tristura.
Llegué al instante postrimero, amiga,
Que mi destino cruel me señaló
Propicio el cielo siempre te bendiga!...
De mi vida la antorcha se apagó